Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Lobo solitario, de vuelta al amor - Capítulo 72

  1. Inicio
  2. Lobo solitario, de vuelta al amor
  3. Capítulo 72 - 72 Cuando llegamos a tiempo
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

72: Cuando llegamos a tiempo 72: Cuando llegamos a tiempo **Jacob** La noche está tranquila.

Demasiado, quizá, para todo lo que se nos viene encima.

La casa Cullen duerme a medias; nunca lo hace del todo.

Desde la habitación que Bella preparó para Emma, la luz es tenue, cálida.

Ella está sentada en la cama, con las piernas recogidas, hojeando un libro que no está leyendo realmente.

Lo sé porque su respiración cambia cuando dejo de moverme.

Me acerco y me siento a su lado.

—¿En qué piensas?

—pregunto.

Levanta la mirada y me observa unos segundos antes de responder.

—En todo —dice—.

Y en nada al mismo tiempo.

Sonrío apenas.

Hay algo que llevo horas dándole vueltas en la cabeza.

No es miedo.

No es duda.

Es la certeza incómoda de que, si no lo digo ahora, se convertirá en silencio… y no quiero silencios entre nosotros.

—Emma —empiezo—.

Hay algo que necesito contarte.

No se tensa.

No se aparta.

Solo me presta atención.

—Te escucho.

Respiro hondo.

—Lo que voy a decirte no tiene que ver con el pasado que me persigue… sino con el que ya cerré.

Ella asiente, paciente.

—Antes de ti —digo—, estuve enamorado de alguien más.

No es una sorpresa para ella.

Lo noto en la calma de su rostro.

—Bella —añado.

Sus ojos se suavizan, no se endurecen.

No hay celos ahí.

Hay comprensión inmediata.

—Lo imaginé —dice—.

Por cómo te mira.

Por cómo la miras tú… sin dolor.

Eso me alivia más de lo que esperaba.

—La amé —continúo—.

De una forma desesperada, torpe.

Era joven… y creí que amar era aferrarse.

Pero nunca me eligió.

Y no porque fuera cruel.

Simplemente… no era yo.

Guardo silencio un momento.

—Me dolió, sí.

Mucho.

Pero no me rompió perderla.

Me rompió pensar que no tenía un lugar.

Que yo era el desvío, no el destino.

Emma baja la mirada, pensativa.

—¿Y ahora?

—pregunta en voz baja.

—Ahora lo entiendo —respondo—.

Bella siempre perteneció a Edward.

Como tú y yo… no habríamos podido existir entonces.

Nuestra historia fue necesaria para que ambos llegáramos aquí.

Ella, con él.

Yo… contigo.

Emma levanta la mano y la apoya en mi pecho, justo donde el corazón golpea con fuerza.

—Entonces no llegamos tarde —murmura—.

Llegamos cuando éramos capaces de quedarnos.

Asiento.

—Exacto.

No fue una espera vacía.

Fue preparación.

—Gracias por decírmelo —susurra—.

No por obligación… sino porque confiaste en mí.

—No quería que hubiera una parte de mí que no conocieras.

Se queda en silencio unos segundos.

—¿Sabes qué es lo que más me tranquiliza?

—dice al fin.

—¿Qué?

—Que no me hablaste desde la culpa… sino desde la paz.

Eso… eso me confirma que hice bien en hablar.

—Emma —digo con cuidado—.

Tú no llenaste un vacío.

No llegaste a reparar nada roto.

Tú creaste algo nuevo.

Algo que no existía antes.

Me mira con una intensidad que me desarma.

—Y tú —responde— fuiste el primero que me eligió sin intentar poseerme.

El aire entre nosotros se vuelve denso, pero no pesado.

Íntimo.

La beso.

No con prisa.

No con urgencia.

Como si el mundo pudiera esperar.

Cuando nos separamos, ella sonríe apenas.

—Entonces estamos de acuerdo —dice—.

Todo lo que fuimos antes… nos trajo aquí.

—Y aquí me quedo —respondo—.

Pase lo que pase.

Se queda mirándome, con esa expresión que mezcla ternura y algo más profundo.

—Tengo miedo —admite.

No lo oculta.

No lo disfraza.

—Yo también —digo—.

Pero no estamos solos.

Lucharemos.

Defenderemos lo que amamos con todo lo que somos.

Asiente.

—Así es.

Nos quedamos abrazados, en silencio.

Y por primera vez desde que llegamos a Forks, siento que el pasado ya no nos persigue.

Ahora sé que cuando Demetri vuelva a aparecer —porque lo hará—, no encontrará grietas.

Solo encontrará dos personas que eligieron quedarse.

Juntas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo