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Los cielos indiferentes - Capítulo 11

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  4. Capítulo 11 - 11 Capítulo 10 - Sus ojos brillaron de locurá
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11: Capítulo 10 – Sus ojos brillaron de locurá.

11: Capítulo 10 – Sus ojos brillaron de locurá.

Capítulo 10 – Sus ojos brillaron de locurá.

Me había acompañado toda mí vida, ayudándome con pesadillas y enfrentándo miedos.

Me daba todo lo qué quería, claro, en mís sueños.

Pensé en el rasgo [Onironauta] y la información apareció.

[Rasgo Onironauta (Fábula): Allí, en el jardín de los temores domados y los anhelos desatados, el Onironauta forja autoconocimiento como un maestro del sueño, enfrentando Dragones del subconsciente o riendo junto a Payasos del miedo.

Cultivado por incantaciones previas al sopor o brotado innato como talento en la infancia, este don eleva el alma a superpoderes sutiles, un puente poético entre lo real y lo sublime.], solté una risita ante la descripción, ¿Por qué todo era tan poético?.

La voz curiosa y siempre presente sono.

“No está mal, parece darte cierta defensa mental…

Seguró darías cierta pelea a las arañas Atrapasueños y a los de la Iglesia de la llorona.

Tal vez por esté rasgo tengas tanta fuerza de voluntad…

Ahora ve los demás, empieza con el [Legendario].”, susurró la diosa con impaciencia.

Con un suspiró molesto seguí su impaciente sugerencia y pensé en el rasgo [Devorador de ecos], y apareció ante mí.

[Rasgo devorador de ecos (Legendario): En las venas corruptas del Ladrón de Susurros, rango Mito al filo del alba Única, yace el Devorador de Ecos, un hambre qué sorbe los vestigios sonoros del mundo, hilos de voz disuelta en el velo del tiempo.

Gritos ahogados por el viento, murmullos de amantes olvidados, pisadas que el bosque aún acaricia…

Cada bocado regenera su forma nebulosa, tejiendo armaduras de silencio que desafían la muerte, mientras el Bosque Eco tiembla, sellado para contener su renacer.

Cuidado, pues a ella le encanta jugar un juego de susurrós, y solo le falta un juego más para alcanzarlo.

Ecos devorados: 0.], párpadee mientras lo leía.

“Oye…

¿Esté es bueno?, parece bueno…

Y suena genial eso de desafiar la muerte con cada bocado, aún qué lo último…

es un poco macabro.”, pregunté al cuarto vacío, y un susurró en mí mente respondió.

“Claro qué lo es…

Te salvó la vida antes, ¿Cómo crees qué pudiste aguantar tanto tiempo caminando sin morir?…

El Eco que devoraste del engendró te iba curando, aún qué eres mas resistente que un mortal común, no eres invencible…

Pero, es un rasgo poderoso, si devoras suficientes ecos, tal vez hasta puedas evitar la muerte.”, dijo ella sin mucho interés, aún que a mi me fascinó.

“Desafiar la muerte…

Así qué el rasgo me cura pasivamente mientras tenga Ecos, eso es muy bueno…

Pero no es tan impresionante, claro, evitar la muerte es genial, pero…

¿Cuántos ecos necesitaría?.

Además, ¿Cómo los obtengo?…

¿Matando?.”, pensé con ligera fascinación, me encantaba cuestionarme las cosas, aún qué preferiría no tener qué matar.

Y una voz respondió a mis dudas.

“Si no sabes, menos yo…

Inutil.

Ejem, debés comprender toda la descripción, por ejemplo…

‘Tejiendo armaduras’ ¿No?, pues podrás tejer algo con los ecos.

Además, seguró habrá otra manera de devorar ecos, aún que la mejor sera matar…

En serio, tuviste suerte de que el engendró no usara nada del rasgo, si no, estarías muerto…

hiciste bién en no contestar ninguna de sus susurrós también.”, dijo la diosa con un tono sorprendentemente halagador.

Pero antes de qué pudiera responder, su voz volvió.

“En fin, ¿Por que no asesinas a algunos de tus sirvientes, o algún plebeyo?

Así podrás ver si obtienes algún Eco, recuerda qué eres un noble, así qué haz algo interesante.”, dijo ella con su impaciencia habitual.

Me tragué mí agradecimiento mientras respondía con un tono sorprendentemente tranquilo.

“No voy a hacer eso, prefiero no asesinar, y si tengo que hacerlo…

Pues qué sean los que se lo merezcan, además…

Aún tengo que ver más rasgos y habilidades.”, respondí con tono plano.

Pero la diosa no guardó silencios, respondió con una risita.

“Y…

¿Quiénes son esos qué merecen la muerte?, ¿Los malvados?, ¿Los nobles?, ¿Sacerdotes?, ¿los qué te miran mal?.”, preguntó ella con una risita.

Yo respondí sorprendentemente con una risita también.

“No, tal vez en el futuro si tenga que matar a algunos de los que mencionaste…

Pero no mataré a los malvados, tampoco a los qué me miran mal, si no, a los qué se atrevan a meterse en mí caminó…

Aún que no quiera matarlos, lo haré si es por crear una realidad perfecta.”, dije sin esperar respuesta.

Pensé en los ríos de sangre qué haré, cuantos inocentes y malvados matare en mí ideal, a cuantos amigos tendré que traicionar y a cuantos me traicionaran.

Dejando eso de lado, pense en los otros rasgos.

×××××××× ×××××××× Al fin había terminado de leer los otros rasgos y habilidades.

El de [Portador de luz divina] y el [Inmunidad a la pesadilla] eran bastante simples.

Fueron dos poemas muy tediosos donde alaban la luz divina que llevaba en mí y qué podría crecer.

El otro como decía el nombre, me daba cierta inmunidad a la corrupción de la pesadilla.

Y el otro llamado [Engendró del vacío] con un poema un poco macabro halagando a una reina sin corona ni trono, maestra de la innovación vacía, y cuán hermoso rostro se esconde tras su velo negro…

Me hizo mucha gracia, claramente el sistema estaba muy confundido.

En fin, me daba la capacidad de absorber pasivamente la “Esencia del mundo” que en resumen, recuperó mas rápido mí Maná, Éter y Qi.

También, las otras criaturas del vacío no me atacaran por qué me consideran uno mas, y según el [Sistema] el rasgo puede mejorarse.

Y…

Por último la habilidad [Absorción del vacío], en resumen hace cosas parecidas que el otro rasgo del vacío, pero mas activamente.

También me da la capacidad de absorber la energía de mis enemigos mientras lucho contra ellos si entró en un ‘Estado de Apatía’ en la batalla, qué supongo que sera difícil.

Dejando eso de lado…

ahora estoy dando círculos alrededor de mí cama pensando en que hacer.

Había hojeado algunos libros para saber algunas cosas basicas, pero no mucho mas, quería explorar un poco la capital…

Y tal vez encargarme de algunas cosas de éste tipo Eirwen.

Primero qué nada…

el contrabandeaba muchas cosas ilegales, cómo drogas, cosas robadas, armas, pociones ilegales, y…

Un crimen terrible…

El contrabando de especies salvajes para circos, comerciantes y otros nobles.

También…

Secuestran personas…

Como vagabundos o personas comunes, para venderlas a nobles o alquimistas para sus experimentos…

Eso lo iba detener, y preferiblemente, los iba a entregar a las fuerzas del orden…

Y si no podía, me aseguraría qué nadie mas los tenga.

Casi todo, casi.

Lo único que me iba a quedar sería todo el dinero del contrabando, la mitad iría para las personas afectadas…

Y lo otro para mí.

Aún qué era un poco conflictivo, necesitaba el dinero…

Para el futuro.

Además del grupo criminal, iba a cortar lazos con los amigos y compañeros criminales del Eirwen, iba a traicionarlos.

Pero primero el dinero.

×××××××× ×××××××× Me puse la ropa menos cara que pude encontra del armario…

Iba a necesitar vender muchas cosas innecesarias.

Mientras salía cautelosamente por la puerta, Una criada que limpiaba me vio y palidecio, antes de qué pudiera preguntarle donde estaba la salida, se fue casi corriendo.

Y claro, era verdad…

Esté tipo era un imbécil qué le gustaba maltratar a las personas, y uno muy malhumorado.

Caminé por el elegante pasillo con pasó tranquilo, todo aquél que me viera huía rápidamente, en algún momento empezó a hacerme gracia, una criada casi se cayó, pero la salve antes de que se cayera y su rostro se puso tan pálido, me agradeció unas 5 veces y cuando le di oportunidad escapó muy rápido.

Pero…

nadie más me dirigió la palabra, los qué no tenían oportunidad de escapar solo se quedaban quietos cómo estatuas mientras trabajaban.

Y del algún modo, había ido hacía un campo de práctica con personas.

Y allí lo vi, aquél joven de cabellos plateados con una espada de madera practicando contra 3 hombres.

¡3 malditos hombres!.

Casi me quedó boca abierto, ¿Ese tipo era un monstruo?…

El maldito seguró habría ganado con facilidad al vil pájaro susurrante.

El…

Puede matarme con facilidad entonces…

Pero, estoy bastante seguró que no lo hará, es algo así como mi caballero ¿No?.

Me quedé observando la pelea mientras todos me evitaban cómo la peste, hasta oí a algunos maldecir.

La pelea no duro tanto cómo creía, el protagonista los dominó con cierta dificultad, pero nada mas.

El los superaba en fuerza, velocidad, tal vez percepción y en casi todo, sólo le dificultó el mayor número.

Fue impresionante…

Casi parecía qué sabía cuándo iban a atacar, y si lo atacaban por detrás, el aún así lograba pararlos de alguna manera.

Aún qué, algunas veces se equivocó, pero los dominó en habilidad.

Era muy respetable.

Cuándo les gano y ayudó a levantarse, al terminar me dedicó una leve reverencia antes de irse, probablemente para limpiarse.

Ahora…

¿Dónde está la maldita salida?, todos me evitaban…

Y sería incómodo hablarles.

Pero, cómo un ángel plateado qué vino para salvarme, había vuelto el probable caballero.

Me miró atentamente, tal vez esperando que le hablé, tarde unos instantes, pero hablé.

“Ah…

Disculpa, no recuerdo donde estaba la salida…

Es qué me di un golpe en la cabeza, y no recuerdo bién las cosas, Agradecería qué me llevarás a la salida.”, hablé en tono ligeramente amable.

¿Por qué lo hacía, en vez de hablar como un joven maestro orgulloso?…

Pues yo no era un joven maestro, y aún qué no lo parezca, soy alguien que habla con respetó con todos.

El joven respondió tras unos segundos con su tono igual de indiferente que hace rato.

“Joven maestro, por favor sigueme…

Lo llevaré a la salida, y si lo permite, lo acompañare a dónde sea que vaya, recuerde qué soy su caballero guardián.”, dijo mientras al instante se movía por donde vine sin esperar respuesta.

“¿Si eras el caballero de este tipo…

Dónde estabas cuándo el murió?.” Quise preguntar, pero lamentablemente la lógica ganó a mi curiosidad…

Por ahora.

Lo seguí con pasó rápido, el iba muy rápido.

Todos los que se nos cruzaron lo saludaron con cariño y respetó, y a mi solo una temerosa reverencia antes de huir.

Cuándo llegamos tras cruzar incontables pasillos y casi perderme 3 veces más, las cuales el caballero sin nombre me salvó, llegamos a la ansiada salida.

Casi lloró de emoción, no lo hice por supuesto.

Agradecí al caballero y le dije que no era necesario qué me acompañara y me fui.

Pero…

El me siguió igualmente.

Caminé con pasó seguró ignorando a la estatua injustamente bella que me seguía.

Todos le echaron mas de una mirada a mí fiel caballero plateado mientras me detenía en una intersección con confusión.

“¿Era por aquí?.”, me pregunté en voz baja.

Pero el caballero respondió.

“No, joven amó…

¿Usted se dirije hacia su…

Tienda de relojes?, pues por aquí no es, sigame por favor.”, dijo antes de darse la vuelte sin siquiera esperar respuesta.

Lo seguí maldiciendo interiormente.

×××××××× ×××××××× Al fin…

El maldito caminaba demasiado rápido, pero llegamos a literalmente una tienda de relojes.

La luz del sol iba desapareciendo, ya casi era de noche.

El entró con pasó seguró a la tienda y yo lo seguí.

Lo que nos recibió fue…

Una tienda de relojes muy bonita, el tendedero nos recibió con una sonrisa amable que se congeló en su expresión antes se levantarse y hacer una leve reverencia hacía mí.

Habló en tono respetuoso.

“Joven señor…

Es un placer recibirlo, ¿Puedo saber que busca?…

¿Tal vez quiera a alguna de las dama-“, trató de decir, pero no pudo.

Me había acercado mientras hablaba y antes de que pudiera continúar agarré su cabeza y la estrelle contra el escritorio.

Hice una mueca mientras le daba unas palabras de disculpa, y busqué por el escritorio mientras hablaba en voz alta.

“Oye…

¿Sabes donde está todo el dinero?, lo necesitó para una buena causa.”, dije con una risita.

¿Cómo podia haber golpeado a ese tipo tan fríamente?, fue sencillo en realidad…

Ese hombre era una basura, mató y golpeo a personas de contrabando, y…

Mas cosas terribles.

También quemó vivos a algunos animales que no se vendieron, por mí lo mataría…

Pero matar no era correcto, en todo caso…

Iba a prender fuego todo el lugar con algunos dentro, si sobrevivían era cosa suya.

×××××××× ×××××××× Miré al joven maestro con una expresión fría, aún que estaba muy sorprendido en realidad.

Esa velocidad…

¿Raro maximo?, aún que eataba seguro que yo era mucho más rápido, aún así era impresionante.

Aún qué si fuera un monstruo en realidad no es para nada impresionante.

“Si, joven maestro…

¿Quiere que vayamos?.”, pregunté al falso joven maestro.

El me miró unos instantes antes de negar con la cabeza y hablar mientras se llevaba algunas monedas de cobre y oro.

“No, solo dime…

Tu tienes otras cosas que hacer…

Tienes que liberar a los secuestrados y hacer algo con los animales, no los mates, traelos cuándo termines y nos los llevamos…

Ah, cuando termines, quema todo el lugar.”, dijo con una risita, sus ojos brillaron de locura antes de qué esa locurá desapareciera al instante.

Asenti sin oponerme, al fin y al cabo…

Ya planeaba hacer eso.

Le indiqué a donde tenía que irse y se fue al instantes con clara codicia en sus ojos grises.

Era fascinante…

Me quedé quieto unos instantes antes de decidir hacerle caso, mí instinto nunca se equivoca, y el me decía qué en verdad no iba a usarlo para una mala causa.

Así, me puse manos a la obra, todos iban a arder en llamas, y me aseguraría de qué nadie escapará del edificio.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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