Los cielos indiferentes - Capítulo 19
- Inicio
- Todas las novelas
- Los cielos indiferentes
- Capítulo 19 - Capítulo 19: Capítulo 18 - Te has confundido.
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 19: Capítulo 18 – Te has confundido.
Capítulo 18 – Te has confundido.
Tras varias preguntas más a la ladrona, los tres no habíamos quedado en silencio. La joven… No, según ella se llamaba Laverna, Laverna parecía nerviosa.
Aún que tal vez exagere un poco, aun creía que merecería un castigó… Además, ¿Cómo logró infiltrarse?… Aquí habia guardias, pero no eran los mas serios…
Hablé con un pañuelo presionando mi nariz, mi voz era más tranquila que antes.
“¿Cómo entraste?, y… ¿Por que elegiste está casa?…”, Laverna palidecio un poco ante mis palabras, pero el Cuervo parecía un poco interesado.
Laverna se removió incómoda en la silla, aún que era natural… Tenía un cuchillo clavado en su pierna.
Ella habló en tono apresurado.
“P-pues… La mayoría de nobles tienen muchos guardias poderosos… Y los mismos jefe de familia son poderosos… Por eso suelo elegir… A nobles… Despreciados, y tú eres un noble con guardias… Vagos… Fue fácil entrar, demasiado fácil.”, en serio parecía sorprendida con lo fácil que era, pero creó que se habrá arrepentido.
Fue gracioso pensarlo, te metes a una casa de un noble despreciado, en la que creías que no pasaría nada anormal… Y acabas atada a una silla. No fue un buen día para Laverna.
Además… No parece tener el carácter de un ladrón, aún que no conozco a muchos ladrones.
¿Que ibamos hacer con ella?… ¿La matamos?, estoy a favor.
Me acerqué al Cuervo quién parecía pensativo, hablé a susurros tranquilos.
“¿La matamos?… Ella claramente es una homicida de niños, hay que acabar preventivamente con ella.”, miré sus ojos oscuros tan firmes cómo la primera vez que los vi.
De reojo note a Laverna palidecer… ¿Me escuchó?, había hablado muy bajito… Una razón más para matarla.
El cuervo negó con la cabeza suavemente, el habló… Sin susurros… No comprendía el arte del sigilo.
“No la vamos a matar… Primero tenemos que ir adonde guarda lo que roba, y confiscarlo.”, su expresión no cambió ni un instante ante su clara intención de robarle a un ladrón.
Lo miré con desgana, robar no era algo con lo que estaba de acuerdo.
Pero… Era un sacrificio que haría, no se puede salvar al mundo sin sacrifios colaterales.
“No estoy de acuerdo, pero lo permito…”, dije con pesar, escondiendo una sonrisa. La joven Laverna se movió agitada en la silla.
Gritó con tristeza, pataleo en la silla.
“¡Noo!… ¡Por favor, mis ahorros Noo…! C-cualquier otra cosa… ¡Por favor!.”, Laverna empezó a llorar, me dio cierta tristeza, no era un llanto lindo como el de Aradia.
Aún así… ¿Por que gritaba tanto?… Otra razón para acabar con ella. Dejando de lado la improbable broma, en realidad prefería no tener que matarla… Yo era un pacifista.
Quise hablar, pero el Cuervo se me adelantó, parecía preparado.
“Entonces… Firma un contrato de [Éter], donde tendrás que trabajar para nosotros… Un tiempo determinado, sera sencillo, Claro, si no aceptas tendre que dejarte con el.”, el caballero me miró de reojo, yo solo me ofendi silenciosamente.
¿Que es eso de contrato?… ¿Sera lo típico de novela de mala muerte dónde no puedes romper el contrato…?, pero ¿Por qué le ofrecía algo así?.
Le iba a preguntar más tardé.
××××××××
××××××××
El cuervo se llevó a Laverna a un pequeño calabozo debajo de la mansión, espero nunca conocer ese lugar.
Según el, era para dejarle privacidad a Laverna, para que pensará bién en la oferta.
Volvió tras unos cuantos minutos, nos habíamos quedado en silencio los dos.
Mi nariz hace rato había dejado de sangrar, pero mancho mi camisa blanca, aún que en realidad ya estaba manchada por lágrimas, así que un poco de sangre no importaba.
Hablé con curiosidad hacía el cuervo.
“¿Por que le ofreciste trabajar para nosostros?… Entiendo que es bonita, pero no deberías dejarte llevar por tus sentimi-.”, me hubiera encantado continúar con mi broma, pero el Cuervo me interrumpió.
Su tono no era diferente de lo habitual, sinceramente le faltaba mas variedad.
“Ella es la ladrona de El loto de los lotófagos… Quién enveneno a la familia Marqués Arsène… Haciéndolos olvidar el hogar. Una mujer verdaderamente impresionante.”, párpadee sorprendido, no sabía que era nada de eso.
Sinceramente, suena impresionante… Pero no se que es el loto, ni la familia Arséne. Aun que no lo demostre, abrí los ojos falsamente impresionado.
¿Cómo sabía todo eso?. Hablé rápidamente para expresar mi duda.
“¿Cómo sabes eso?…”, me incline en la silla, la satisfacción de saciar la curiosidad… Era algo inigualable.
El me miró unos instantes antes de hablar, su tono habitual.
“Sencillo… Es por que yo la atraje hacía aquí, tenía que investigarla… Aun que no me esperaba que se durmiera al lado tuyo. lo hiciste mas fácil, bien hecho.”, me reí con modestia, yo era naturalmente humilde.
Entonces… La atrajo hacía aquí para… ¿Obligarle a trabajar?. A un amigo le hicieron lo mismo, aún que fueron sus padres.
“La quieres de nuestro lado… ¿Por que es una muy buena ladrona?… No es por contradecirte, pero no parece muy fiable.”, dije en un tono inseguro, el caballero asintió con reticencia.
Lo vi suspirar antes de hablar.
“No es tan sería como creía… Pero es más por su talento, y también… La asustaste un poco…”, asentí a regañadientes.
Si me había alterado un poco, pero nada grave. ¿A cuantos más tiene en su mira?, Cuanta más personas competentes mejor, aun que Laverna no parezca competente.
Pensé unos segundos, tenía que hacer una pregunta importante.
“Una pequeña duda… suponiendo qué mas personas se van a unir a nosotros… ¿No son todas mujeres, verdad?.”, esperaba que el no planeara tener un harem, y yo ser el amigo buena onda.
¿Era legal en este mundo tener más de una pareja?… Igualmente no tendré que preocuparme por esas cosas con un rostro como el mío.
El cuervo solo me miró antes de negar con la cabeza, tal vez no le hizo gracia.
Me rei suavemente, dejando de lado esas cosas… Mi segunda vez haciendo magia salió bién… Creó.
Un susurró conocido sono en mi cabeza, parecía que se había tranqulizado desde su arrebato.
“Solo fue suerte, deberías practicar más… Aun así, no estuvo mal dormir a alguien con nivel [Raro] maximo… “, asentí a las palabras de la diosa, si… Debería practicar más.
Mientras pensaba en maneras de practicar, note que el cuervo se levantaba… Me dio una leve reverencia antes de irse, pero habló en el umbral de la puerta.
“El patriarca de los Sága nos invitó a cenar… Sera en dos semanas, tengan cuidado.”, no me dio oportunidad de contestar antes de irse.
Pues… Que mal, ¿Cómo me tendré que comportar? Como un… ¿Joven amo?… O ¿Un hijo asustado de su padre?.
Era estresante… Pero emocionante.
××××××××
××××××××
De alguna manera habia vuelto a mi habitación solo y perdiendome 2 veces… Tuve mucha suerte.
Tras bañarme y cambiar mi ropa, era momento de seguir practicando.
Me encontraba nuevamente en el mundo de mi subconsciente, era verdaderamente hermoso.
Tras varios intentos… Me di cuenta que era difícil usar mi magia, había intentado usar diferentes maneras, pero… No había sentido nada como con Laverna.
¿Tuve solo suerte…?, espero que no, yo no era de los que tenía mucha suerte.
Había pedido ayuda al profesor con ideas… Pero el viejo era un inútil, no era cómo el real. El yo falso solo me miró con apatía sin muchas ideas… Que malos compañeros.
Podría… Intentar hacer poesía aquí… O música, tal vez pintar algo. Eso podría funcionar.
Así con un solo pensamiento… Invoque al profesor… La sonríe suavemente.
Hablé con un tono amistoso.
“Buenas noches profesor… ¿Podría hacerme un favor?.”, miré con cariño a mi querido profesor, aun que a veces era un maldito viejo que se reía de mi… Era un buen profesor.
“No… Es chiste Elijah… Nunca le diría que no a un alumno… Pues dime que quieres, sabes que estoy ocupado buscando inspiración.”, había palidecido un poco ante sus primeras palabras, pero rápidamente le hice caso.
Le comenté lo que quería que dibujara con detalles claros. Con un solo chasquido invoque un lienzo en blanco, un pincel y una pintura.
El viejo había cerrado los ojos pensativo antes de aceptar los regalos, asi empezo.
El viejo con rapidez empezó a pintar… era un poco silencioso… Este mundo necesitaba ambientación ¿No?. Así con un solo pensamiento traje a una amiga amante de la música.
Su cabello castaño caía bellamente, me miró con su habitual astucia… Volvió la mirada hacía el profesor y sin decir palabra le invoque un violín.
Con rapidez tocaba una melodía que le encantaba… La campanella… ella era fan de Paganini.
Yo no era tan fan de los violines, pero no conocía a tantos músicos, así que tenía que ser música clásica.
Faltaba alguien que bailara ¿No?… Así apareció un conocido de ojos verdes, y alto… Hablé ante su presencia.
“¿Podrías bailar… Thomas?, ya se que no sueles bailar música clasica, pero podrías intentarlo.”, Thomas fruncio el ceño, tras unos silenciosos segundos empezó a bailar… Sinceramente no veía el arte en eso, pero quién soy yo para juzgar a un amigo.
Prefería las palabras, pero en fin.
××××××××
××××××××
Así tras unas cuantas apariciones más, esto parecía una tertulia de arte.
Algunos bailaban sin siquiera saber bailar, otros cantaban o tocaban instrumentos los cuales sabía que nunca habían tocado… Era una música caótica junto con bailes salvajes.
Había pájaros cantando y todos los nativos del mundo nos miraban con expectación.
Yo aplaudía junto a otros amigos y conocidos, el viejo parecía estar a punto de terminar… Con una mirada satisfecha terminó el dibujó.
Era un dibujo hermoso… E imponente…
En el lienzo, había una puerta colosal de roble antiguo, surcada por vetas que simulan venas pulsantes de luz lunar, se alzaba en el centro de la pintura como un portal entreabierto al paisaje onírico, exhalando volutas de niebla iridiscente que se arremolinan en espirales hipnóticas.
Era hermosa… Guardamos silencio ante la pintura, la música y los bailes continuaban, pero los poetas que cantaban se habían quedado en silencio. Seguí analizando lo que rodeaba la puerta…
Un bosque que la envolvía se fundia en un óleo turbulento… troncos retorcidos con corteza escamosa que goteaba savia plateada, y hojas translúcidas como ventanas que capturan constelaciones pasajeras, había raíces serpenteantes que se disipan en humo azulado hacia un firmamento crepuscular… Era una pintura que sabía que nunca lograría comprender del todo.
Mí mundo tembló ante la majestuosidad de la obra… La pintura se pegó a la realidad de mi subconsciente forjando una puerta… Y así, la tertulia terminó.
Todos habían desaparecido con un solo pensamiento… No quería que algo les causara dañó, sentía algo venir hacía la puerta…
Una criatura atravesó la puerta onírica con su pesado y poderoso cuerpo, tenía heridas en su cuerpo negro que goteaban un líquido que se desvanecia.
Miré con curiosidad… Al dragón, no era tan grande cómo uno pensaría. Con un sólo pensamiento cerra la puerta con llave, lo que sea de lo que huía el dragón, prefería que no entrara.
El dragón noto mi mirada, lo percibía un poco cansado… Sentía su nerviosismo ante lo que huía, parecía no querer encontrarselo nuevamente.
Lo sentí analizarme, y tras unos segundos se tranquilizó, pareció no tomarme en serio.
Aun que era natural, yo era un humano pequeño… Y el un gigantesco dragón.
¿Era un dragón cromático como los de dragones & mazmorras?… Nunca llegué a jugar mucho ese juego, pero creó que eran malvados… ¿No?.
Aún así… Era una criatura fascinante, note su desprecio hacía mi con facilidad y me reí suavemente, estaba confundido sobre quién es la criatura más peligrosa aquí.
Hablé en un tono amable hacía el dragón… Quién había aplastado árboles con su cuerpo, casi matando a unos pobres elfos.
“Oiga… Señor dragón, ¿Qué lo perseguía?.”, estaba interesado, esperaba que me respondiera.
El dragón bostezo dirigiendo su desprecio total hacía mi, exhalo su aliento ácido quemando gran parte del bosque… Mi expresión se congeló, mientras una voz profunda resonaba.
“Silencio… Nunca te hable, cuando me recupere me ire, si no eres molesto… No te mataré.”, percibí su mentira con claridad, en mi mundo no existía el concepto de mentiras.
Negué suavemente la cabeza decepcionado, con un solo chasquido el mundo se quebró.
La tierra tembló y el cielo lloró su lluvia roja, las raíces del suelo escaparon de la tierra cómo garras divinas.
Hablé con desgana al intruso.
“Creó que te has confundido, aquí no eres nada… No pienso matarte, soy pacifista… Pero nadie arruina mi paisaje mental sin consecuencias.”, vinieron tormentas rojas, manos de magma salieron de la tierra fracturada.
Las raíces como lanzas atravesaron las alas del dragón con facilidad, las manos agarraron sus extremidades.
El dragón parecía mortificado, exhalo su aliento ácido con rapidez… Pero con un movimiento de la mano, su ácido se congeló.
Sus miedos se formaron ante si, dudas lo invadieron como gusanos, hablé con renovada emoción.
“Señor dragón… ¿Usted conoce bien el mundo de los sueños?… Creo que me contará todo lo que sabe.”, acompañado de mi risa las escamas negras del dragón se desprendieron con facilidad, agujas perforaron su carné desprotegida.
Por suerte su sangre se desvanecia, sino… El mundo se habría llenado de un mar de sangre.
Su gritó de dolor resono en mi paisaje como una canción de cuna, le iba a enseñar unas cuántas cosas… No creía en la violencia, pero a veces hay que sacrificar algo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com