Los cielos indiferentes - Capítulo 22
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Capítulo 22: Capítulo 21 – La bestia (Parte 1).
Capítulo 21 – La bestia (Parte 1).
[En las leyendas de Eshyra, donde los dioses hacían sus guerras y traidores andaban por doquier, nació Erisictón, el rey de corazón puro. No blandía cetro de oro macizo forjado en yunque de tiranos, sino uno hecho con los sueños compartidos: ramas de olmo sagrado entrelazadas con hilos de promesas cumplidas. Bajo su mandato, los enfados se disolvían en palabras que reparaban las grietas del alma; los necesitados comían de su mesa real, y los más frágiles encontraban abrigo bajo su cálido manto. “La bondad es lo que hace que los tronos duren para siempre”, solía decir, y su pueblo lo adoraba como a un semidios hecho carne.
Pero los cielos, esos inmensos lienzos de silencio absoluto, no suelen escuchar las plegarias humanas. En una noche robada cuando las estrellas se ocultaron tras un manto de oscuridad total, un viento extraño bajó de las alturas. No era la furia de un dios ni el veredicto de la fatalidad, sino solo aburrimiento divino: una ráfaga errante que retorcía carne y espíritu a su antojo. Erisictón, al frente de su hueste leal, salió a plantar cara al aire huracanado que asolaba la aldea. “¡Adopta mi forma, oh cielos mudos!”, gritó, elevando su ya resquebrajado cetro hacia el cielo robado.
El viento lo abrazó con fiereza, y no quiso saber nada de su bondad. Acabó convirtiéndolo en algo monstruoso. Le surgieron de su espalda humana un par de alas negras de ébano, una cabeza de leon tiranica que quería devorar todo a tentetieso de furia ciega, y una larga cola con cabeza de serpiente que murmuraba viejos presagios enterrados en el tiempo. Sus ojos, que hasta entonces habían sido como pozos de tranquilidad, se encendieron con una tríada infernal: uno ardiente de lealtad inquebrantable, otro de rabia contenida, y un tercer ojo del que emanaba una sabiduría hecha añicos.
La Quimera Erisictón siguió dando vueltas, aún cubriendo con sus alas de la noche a los viajeros perdidos, pero devorando a los codiciosos y mentirosos con un hambre insoportable. Pero el verdadero castigo llegó después: su reino, sin su protección, fue tomado por malhechores aprovechados. Su reino se convirtió en un infierno de traiciones; los ríos se tiñeron de sangre, y los sueños compartidos se convirtieron en pesadillas.
La bestia volvió demasiado tarde, y la escena de su legado destrozado lo dejó de una vez con los pedazos de su cordura. Aullando a todas horas por las montañas nevadas, profiere insultos místicos: “¡Asqueroso ladrón, rey traidor! ¡Os maldigo desde esta piel maldita!”.
Su odio a los cielos es tan grande que le consume por dentro, y su deseo de convertirse en uno de ellos para buscar venganza es tan fuerte que no puede evitar sentir un punto de rabia. Pero su forma de quimera le condena a quedarse con los pies bien plantados en esta tierra, y no le permite ni siquiera rozar a esas estrellas que lo ignoran.
Algunos estudiosos decían que era un ejemplo del por que respetar a los dioses… Para mi, solo una lección de la tiranía divina… ¿Que pasará cuándo nuevos y vengativos dioses emergan para cazar a los viejos?.]
Extracto del Libro de Las maldiciones bestiales.
Compilado por el Cronista Cartafilo el hereje, en el Año del Eclipse… Capítulo VII: Erisictón, el Rey Fracturado.
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Miré por todos lados aterrado… Ese rugido no era el de una bestia común… ¿Que era lo que tenía que vencer?
Maldije pálido y me obligue a moverme. Fui hacía un árbol y partí una de sus ramas, dejando la rama empecé a buscar una piedra útil.
Miré por los alrededores en el piso… Tenía un rato probablemente, la criatura sonaba bastante lejos. En ese caso mejor preparar armas y trampas para recibir correctamente al señor del bosque.
Tras unos minutos buscando encontré una piedra decente para afilar ramas… No era lo que esperaba, pero por ahora serviría.
Partí más ramas y comence a tratar de afilarlas con la piedra… Una y otra vez, afile la punta con la esperanza de que pudiera servir.
Tras terminar medianamente las lanzas… No me sentía para nada cansado, había pasado un rato y recurrentemente oía el rugido… Cada vez más cerca.
Agarré todas las lanzas y elegí una dirección aleatoria, aún que no hacía la bestia.
El cielo… Era casi el anocher, aún que fue así desde que entre en este mundo… ¿El vivió aquí desde mi nacimiento?… Que existencia tan lamentable.
No había nada más que el silencio del bosque y sus árboles, el olor era extrañó… Difícil de describir… No era el olor de un bosque, era algo más.
Algunos árboles estaban partidos por garras aterradoras… Vi algo brillante en el piso… Era una escama… Era una escama de amatista.
La agarré… Y era muy dura, la guardé en el bolsillo de mi pantalón, seguí caminando hacia adelanté.
Vislumbré una colina en la distancia… ¿Pongo trampas por toda la colina y me encierro en su cima?… Pero si traspasa todas las trampas… Dudó que sea capaz de ganarle con unas cuántas lanzas. Además, ¿Me daría siquiera tiempo para hacer trampas?
Suponiendo que la escama sea suya… Tal vez sea un reptil, o algo así… Si su cuerpo está completamente cubierto por esas escamas… Sera muy malo para mi.
Suspire impotente, teóricamente… Debería tener una oportunidad de vencerlo, tal vez no sea tan fuer-.
Lo sentí al instante… Me atravesó un dolor terrible de cabeza… Su rugido atravesó mi mente.
“¡GRRRR!”, rugio el Rey… Cuál rugido pareció atacar mi mente desde la distancia.
Había caído de rodillas… Pero me recompuse con una rapidez increíble, mi mente pareció luchar contra la fuerza enemiga, y resistió.
¿Era mi fuerza de voluntad acaso?… O quizás la estadística… Era cierto, según el dragón habilidades mentales o estadísticas como [Voluntad] siguen funcionando… ¿Entonces, por que mi rasgo no funciona?.
Tal vez… No es que no funcione, sino… Que la bestia me contrarresta o directamente me niega mi rasgo… Ya que el es yo, así que debería tener técnicamente cierto control sobre rasgos o habilidades mías.
¿Así que… Mas o menos estamos técnicamente igualdos en ese aspecto?. Me levanté y empecé a trotar sin pausa, tenía que llegar a un lugar con más ventajas para mi.
La bestia… Cómo bestia debe ser más fuerte físicamente, y si puede usar ese rugido que ataca mi mente… El sigue siendo el que tiene ventaja en un enfrentamiento.
Con el rasgo [Onironauta] Sería demasiado fácil dominarla, estaba seguró que si los dos tuvieras el rasgo y no nos cancelaramos mutuamente… Yo ganaría.
Era natural, el solo era una bestia… Yo era el Elijah verdadero… Pero no existía ese escenario ideal, lamentablemente.
Tras hundirme en mis pensamientos e ignorar los rugidos, había llegado al comienzo de la colina… Aqui sería la tumba del Rey.
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Matar. Matar.. Matar… Devorar… Visiones. Alegría… Matar… Matar… Cielo… No cambiar… Visiones… Cambió… Alegría.
Hambre… Hambre… Visiones… Cambiantes… Hambre… Matar… Matar… No llegar…
Correr… Correr… Horizonte… No llegar… Visiones… Lejanas… Nada… Hambre… Nada… Hambre…
Visiones…. Pena… Muerte… carne pequeña… Lamento… Hambre… Querer… Lejano…
Perdida… Perdida… Visiones… desconsuelo… Consuelo…. Hambre… Tener… Nunca… Acabar…
Visiones… Grandes… Sin fin… Carne… Debil… Alzar… Alas… Cielo… Nunca acabar… Alzar… HAMBRE…
Nunca llegar… Caer… Visiones… NUNCA ACABAR… Hambre…. Nada… Hambre…. Nada… Destrozar… Visiones… MAS… Hambre…
Oscuridad… Callejón… Muerte… Muerte… Final… Consuelo…. Final…. Verlo… Ojos… Visiones… Terror… Hambre…. HAMBRE… Nunca acabar… Hambre… Tanto…. Trato…
Verlo… Visitante… Pájaro… Grande ala… máscara… DESTROZAR… TERRORRRRR… No… Presa… No…. Risa… Sonidos… Palabrassss…. Chasquido…. DORMIDO…
Dormido… Dormido… Sueño…… Hermoso… Comida…. Visiones… No…. Al fin… Acabar……….
Alegría…. Llegar… Acabar… No… Hambre…
Olor… Ya… No… Sueño… Acabar… Intruso…. HAMBREE…. Matar. MATAR. MATAR.MATAR.MATAR….. Matar… El…. Ser…. Visiones…. Libertad…
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Los rugidos solo se volvían más feroces a cada momento… Y mas cercanos, llegaría en unos minutos quizás menos.
Había preparado regalos para el amigo griton, muchos pinchos… Y agujeros… Me llene de tierra y me sangran las manos, pero no me siento para nada cansado.
¿Es por estar en mi subconsciente?… Tal vez, en fin… Dejando de lado eso… ¿Cómo planeaba derrotar al Rey?
Los pinchos y agujeros probablemente sean más una molestia… Así que tenía que ser con una batalla de voluntades… Si es que existe eso… O con magia…
Pero… Yo solo puedo hacer [Dormilón]… Y no creó que pueda matar a la bestia con eso… ¡Pero el guión-Ejem… Digo, la suerte me salvara!… Aquí puedo réplicar la anterior hazaña que hice… Si, hacer ese fuego que me quemó el rostro.
¿Porque?… No lo se, Pero claramente tengo al mundo apoyandome… Jejejej… Ejem. Lamentablemente… Si uso demasiado el fuego, me voy a quemar las manos… supongo que ese es el defecto.
Y si… Mi plan es prender fuego el bosque Jejejejej… ¿Quién no a pensado por lo menos una sola vez… Prender fuego su casa?… Nunca lo hice, pero ahora prendere fuego toda una parte de mi.
Mientras me reía en voz alta… Me cayó algo mojado en la cara, me congele al instante… Alze la vista y estaba empezando a llover.
¿En serio?, no tengo al mundo apoyandome… Maldije hacía una diosa que no tenía ninguna culpa.
Pero… Lo sentí al instante, todo mi cuerpo se herizo y mi corazón latía aceleradamente…
La colina tembló y el rugido vino muy cerca.
“¡GRRRRR!”, Gritó el Rey… No, la bestia rugio, Era el cuerno de la batalla.
Agarré con fuerza la lanza, mi cuerpo mojado por la lluvia… Al comienzo de la colina lo vi… Nuestras miradas se cruzaron, El solo una bestia y yo solo un hombre.
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