Los cielos indiferentes - Capítulo 5
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5: Capítulo 4 – Despreciables ideales.
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Capítulo 4 – Despreciables ideales.
El otro yo me miró con curiosidad, aún qué no había una pizca de emoción en su rostro inhumano lo supe instintivamente, así volví a hablar mientras miraba al profesor pintar en desenfreno.
“En verdad soy feo ¿o, solo eres tú?.
¿Qué?, ¿pensabas qué iba a decir algo poético?, pues en realidad me encantaría, pero al sueño no le queda mucho tiempo, así qué perdona mí rudeza, pero….
¿Qué eres?.”, pregunté con una risita al falso Elijah.
El me miró unos instantes antes de volver su mirada al viejo hombre quién cada vez se acercaba mas al final de su pintura, y su expresión solo se volvía mas jubilosa.
El otro yo habló en su tono vacío.
“Soy un regaló de la dama del vacío, soberano de la apatía, quién reina en el perenne aburrimiento de la añoranza.
Todo viene del vacío y se disolvera en el, ella es la encarnación del śūnyatā, el es la impermanencia misma, ellos son el tao.”, dijo poéticamente el autodenominado regalo.
“¿Sūnyatā?, ¿impermanencia?
Y ¿tao?….
eso….
¿que?.”, miré a mí profesor perplejo buscando respuestan en el viejo sabio, pero el estaba totalmente concentrado terminando su obra.
Maldije interiormente al profesor, pero no lo detuve.
Volví hacía mí falso yo perplejo.
“¿Es un ragalo?….
entonces no es un ser vivo, es…
¿como un esclavo?
Las personas no pueden ser esclavas mientras sean personas, aun qué les pongan grilletes y cadenas seguirán siendo libres.
Pero en fin, ¿quién es esta dama del vacío?…..
¿no es el maldito demonio, verdad?.”, me cuestione mientras observaba a la cosa mirarme, pero su voz me sacó de mis pensamientos.
El ser hablo en su tono plano.
“Te notó confundido profeta, ¿acaso no reconoces los títulos de tu patrón?, ya tuviste la gloria de conocerla en todo su esplendor….
yo soy el don de la gran deidad para ti, heraldo del vacío.”, dijo el regaló en su apatía.
Parpadee confundido mientras me venía a la cabeza la horripilante imágen del amorfo dios, aguante las ganas de golpear a la cosa.
“P-pero yo no quiero, creó ya puedes retirarte.”, dije profundamente asqueado, pero el lamentable ser ignoró mís palabras.
El regaló me miró con un brilló en sus apáticos ojos, habló en su tono habitual.
“Creó qué te equivocas, campeón de la dama….
tu aceptaste convertirte en su Elegido, sí no, no podría estar en ti.
Ni siquiera la todo poderosa soberana es capaz de evadir la conciencia del primordial y sus reglas, mientras estés en su influencia, estas bajo la protección de sus leyes.”, susurró con apatía el regaló.
Me quedé en silencio cuando de repente empece a agarrarme la cabeza y estirar mí cabello en frustración, aún que no sentí ni una pizca de dolor.
Cuando me tranquilice ya habían pasado unos minutos y cinco ojos me miraban, dos llenos de diversión y una pizca de preocupación, los otros tres me observaban en su fría indiferencia.
“Una pequeña pregunta….
¿Esa conciencia, es por casualidad algo llamado ‘sistema’?
Por qué si es así, yo no tengo esa cosa.”, dije con tono derrotado mientras el viejo se reía y miraba hacía el regaló con interés.
La cosa guardó silencio unos instantes con clara confusión, aún que perdí la guerra, había vuelto a sacarle otra emoción, así qué la derrota no fue tan terrible.
El habló en su habitual tono apático.
“Eso es imposible, todos están en la influencia del primordial, hasta las almas también, a menos claro, que seas alguien que no es nativo del sistema, y que seas alguien que no haya pasado por la integración….
déjame adivinar, ¿tú erés ese, verdad?
Hmmm….
“, dijo el mientras el maldito anciano se reía estridentemente.
Mí profesor se rió tanto que lloró mientras yo respiraba hondo tratando de recordar que el solo era un recuerdo y no era real, hablé ignorando su existencia.
“Entonces….
¿cuándo te vas?
Yo estoy sinceramente bastante bien ahora mismo, así qu-.”, no pude terminar por qué fui interrumpido, estaba volviendo al mundo de la vigilia, o algo así.
El anciano se convirtió en una pintura qué mostraba un dios abstracto formado por formas asimétricas que parecen caóticas, pero estában equilibradas por una simetría sutil y un punto focal central.
Combinada con colores cálidos y fríos, líneas angulares y curvas, que jugaban con la luz y las sombras para transmitir un sentido de poder y movimiento en un orden invisible qué no comprendí del todo, fusionando caos y armonía qué me maravilló en su imposible belleza, mientras qué el yo falso se convirtió en una simple gota de icór gigantesca.
Siendo eso lo último que vi mientras me despertaba.
×××××××× ×××××××× Me desperté esperando una agonía terrible, pero lo que me recibió no fue eso, si no, una calidez que me hizo sentir mas vivo que nunca, aun que estaba muy muerto.
Lo que vi era pura oscuridad, pero no la oscuridad de la ceguera, si no, la oscuridad de tener los ojos cerrados.
Y lo supe instintivamente, había vuelto a ver, pense que nunca podría volver a ver aquellos cielos qué me maravillaban, aún qué no tenía esperanzas ya sabiendo que el demonio me esperaba.
Y así fue, su irritante voz me susurró en mi mente mientras instintivamente apretaba aun más mis párpados temiendo ver aquél monstro.
“Oh….
al fin despiertas, dormías como un bebé…
no, en realidad los bebés se despiertan a cada rato, así que dormías como un gato, los gatos son mejores que los bebés, aún que nunca he conocido a uno, solo los vi en tus recuerdos, sinceramente no entiendo como te gusta ese feo perro larguísimo….
¿entien-.”, la interrumpi por mí enojó.
Hablé con enojo ante su insultó hacía unos lindos perros.
“¡cállate!
Los perros son hermosos, y aún más liam pedazo de mierda, ósea deberías verte en un maldito espejo antes de llamar feo a otra cosa, horrible demonio.”, grite muy enojado, mientras el guardaba silencio tal vez saboreando mí enojó como un maldito demonio.
Pero por supuesto, el silencio duro poco cuándo su horrorosa voz volvió a susurrarme directamente en mí mente.
“Aw….
lamentablemente no tengo un reflejó el cuál contemplar, tristemente me fue robado, pero en fin.
Eres tan agresivo con tú amada patrona, no te preocupes, te voy a perdonar, y ya te había dicho que no soy un demonio.”, dijo la vil abominación con tono cariñoso.
Su palabras solo me alteraron aun más, pero sabía cuando rendirme, o eso me dije a mí mismo.
“Dios….
eres tan insoportable, y no eres mí patrona, acaba ya conmigo dama de mierda….
Ah….
y tus títulos no te quedan ni un poco, osea que mierda es el sūnyatā.”, dije con molestia mientras trataba de tranqulizarme nuevamente.
La falsa diosa respondió con su tono divertido a mis insultos.
“Técnicamente si soy tú patrona, no acabaré contigo…..
sería muy aburrido, y desperdiciaria mí inversión.
Ademas, mís títulos yo nos los elegí ¿sabes?, los mortales y dioses me empezaron a llamar así y al final se quedó así, aún qué ya ningún mortal recuerda mís títulos, asi que sientete privilegiado.”, dijo el mientras sentía su pesada mirada en mí.
Logré tranqulizarme tras respirar hondo, pero la irritante voz volvió.
“Para qué sepas, el sūnyatā significa vacío, pero en sí śūnyatā se refiere a la ausencia de existencia inherente en todos los fenómenos, qué surgen por originación dependiente e interdependente, no como entidades fijas o independientes ¿entiendes?, así enorgullecete avatar del sūnyatā y trae ausencia en mí perdido nombre.”, susurró la diosa con tono solemne, como un dios otorgando una sagrada misión.
Sonríe y hablé también con su molesto tono.
“Ajam….
muy bien, pero yo no quiero ser tú avatar, ya estoy bién muerto así que mandame a esa rueda de la reencarnación y deja de molestarme.”, dije mientras le hacía un gesto obsceno.
Pero la horrible diosa ignoró mís palabras mientras me susurraba.
“¿Seguró?
Si lo pides por favor tal vez lo haga, es mentira, no lo haré.
¿Sabes?
Si me sigues puedo darte todo lo que quieras, poder, mucha riqueza y mujeres, si no te gustan las mujeres, pues también hombres, yo respetó todos los gustos, puedes tener elfas y elfos, hombres bestia y mujeres bestia y así sucesivamente, podras gobernar como un dios miles de planetas enteros mientras esclavizas razas enteras.
¡Te bañaras en el icór sagrado de dioses mientras nos damos un festín con sus carnés!.”, susurró con voz dulce y tentadora.
“Vestiras sus pieles mientras sus fieles te rezan como su dios, todo ser vivo sabra tu nombre, Elijah el heraldo del vacío.”, susurró una tentación tras otra en mí mente, mientras imágenes como la diosa maligna susurró aparecieron en mí mente.
Escuché con atención la tentación del demonio con una sonrisa divertida, pero cansada, por fin decide hablar.
“Mira…
siendo sincero si me tentaste con eso del poder, riqueza y mujeres, en realidad todo menos los hombres, Ah….
y también lo de esclavizar razas enteras y volverme un gobernante eso sono muy macabro de tu parte, aun qué fue muy genial cuando dijiste eso del festín y vestir las pieles de los dioses.
Y por supuesto el apodo de heraldo te quedó muy bién…
pero no quiero nada, estoy satisfecho conmigo mismo, así que torturame o enviame al mas allá, pero nunca sere tu heraldo.”, susurre con una sonrisa burlona ante las tentaciones.
El demonio solto un suspiró de derrota mientras sentía que su mirada se desviada de mí, y mi sonrisa se ensancho ya saboreando mí victoria….
pero había subestimado a un antiguo dios.
Ella al instante volvió su mirada tranquila hacía mí, su voz llena de burla susurró verdades que había enterrado en mí muerte.
“Es verdad….
¿tú odiabas la indiferencia de los poderosos, verdad?
No caerías en esas banales tentaciones, tú insultas y insultas a esos cielos indiferentes mientras te regodeas de tú complacencia y arrepentimiento, aquéllos debiles que susurran por ayuda mientras tú apartas la vista diciendote a ti mismo que eres incapaz de hacer algo ¿no?.
Ahora tienes la oportunidad….
pero la evitas en tú miedo….
dices ser incapaz de crear un mundo en tú ideal….
pero aquí yo te ofrezco mas que eso, realidades enteras donde nadie muere de hambre ni tienen que arrodillarse ante los cielos que odias….
donde no haya robos ni matanzas….
pero lo rechazas, llamas inevitable la maldad en un mundo que fue creado por los que son como tú….
quiénes en su complacencia no se creyeron capaces….”, susurró verdad tras verdad la diosa, mayor que cualquier tentación, mí verdad fue destapada de su caja de pandora.
No pude hablar, no, no me atreví a hacerlo, pero la diosa no esperó.
“¿Pero ahora?….
aquí te ofrezco una realidad en la que podras forjar tú poder a la fuerza, quitándoles a los poderosos y rompiendo lo que construyeron aquellos cielos que tanto detestas, podras forjar mundos a tu imágen y semejanza, podras crear utopías donde no haya nada que rompa tu ideal.
No soy mero y insignificante demonio, soy un dios verdadero….
Elijah conviertete en mí Elegido y hagamos mundos donde los ideales sean una realidad, No un mero sueño.”, susurró la diosa con voz tranquila mientras me ofrecía su mano.
Estuve tentado, Per-.
“Mirame….
ve con tus ojos la imagen del cambió, juntos traeremos el vacío a nuestros enemigos mientras creamos una realidad a nuestra semejanza…
¿o prefieres seguir en tú asquerosa complacencia, Elijah?.”, susurró el dios esperando mí elección con impaciencia.
Finalmente extendi la mano, pero se quedo a unos centrimetos mientras abría los ojos y veía a la vil monstruosidad qué una vez ardió mís ojos.
El brazo qué extendió era carné cosida y unida a la fuerza, su amorfo cuerpo qué se mantenía en una forma sin forma atado por cadenas, armas y la niebla que la carcomia era horripilante, una visión que me atormentaria por mucho tiempo, pero esta vez mís ojos no ardieron ante su caótica asimetría y la terrible simetría de su figura.
“Esta bién….
pero crearemos un mundo ideal ¿verdad?.”, Pregunté para asegurarme ante el dios.
Ella me devolvió la mirada con su tercera cuenca vacía y sus dos ojos heterocromaticos, y una visión de pesadilla se formaba ante mí, la diosa maligna sonrió en su blasfema forma.
“Claro qué sí….
crearemos un mundo a nuestro ideal….
Elijah.”, ella dijo mientras agarraba mí mano con la suya.
Había aceptado convertirme en su vil Elegido, su campeón, ya no solo era Elijah Miguel Asbeel, también era Elijah Heraldo del vacío.
Divino y mortal juraron entre mentiras y verdades crear una realidad utópica en su ideal, ninguno quería justicia o injusticia.
Uno quería destruir todo lo que construyeron los que la hirieron, otro quería cambiar a los cielos indiferentes que ignoraban la desgracia mortal.
¿Quién se mantendrá firme y no cambiara ante el ideal del otro?.
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