Los enredos de la chica gordita - Capítulo 24
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- Capítulo 24 - 24 Capítulo 24 Copas de más -parte 2-
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24: Capítulo 24: Copas de más -parte 2- 24: Capítulo 24: Copas de más -parte 2- Gianluca.
Luego de que Lila se fuera de mi habitación estaba algo nervioso, no sé si por la fiesta o por el momento íntimo que tuvimos mientras me cubría el morado de mi ojo.
Aunque ella no se diera cuenta, cada vez que respiraba cerca mío, hacia que mi corazón y mi cuerpo reaccionara.
Estaba impactado por lo que está chica generaba en mí, siendo que jamás me hubiese imaginado estar así y menos por ella.
No me malinterpreten, es una chica bonita, aunque bastante distraída y no es mi tipo en absoluto.
Estoy acostumbrado a chicas estilo modelo, piernas largas, de buen cuerpo, rubias o morochas; jamás se me cruzaría por la cabeza fijarme en una chica como ella, aunque es bastante alta, calculo 1,70 como mucho, es castaña, es llenita , no del todo ” gorda” ,pero no me gusta.
Solo tiene bonitos ojos , de un verde esmeralda que ilumina todo un salón con solo mirarlos.
Solo tiene una linda sonrisa, que cuando la muestra, hace que sientas que cada cosa vale la pena.
Solo tiene una bonita boca, que hace que sientas que si solo los rozaras te hundirías en ellos y no querrías dejar de besarlos jamás.
Solo tiene un bonito cuerpo, que haría que más de uno se arrodillara para adorarlo.
Pero no, no me gusta, no es mi tipo y jamás lo sería.
Después de unos momentos en los que seguía divagando,golpean a la puerta, al abrir veo que es Vincent que traía el traje que usaría para la fiesta.
– Señor, aquí tiene su traje y los zapatos que ordenó- dice mi asistente.
– Perfecto, gracias Vincent- digo y veo que queda un momento parado indeciso de decir algo.
– ¿Pasa algo?- digo preparando el traje para ponerme luego de disfrutar de un largo baño.
– Señor, disculpe mi atrevimiento pero …
mhm, como lo digo sin que lo tome a mal…
– Dilo de una vez- le respondo enarcando una ceja.
– ¿Usted siente algo por la señorita Lila?- Y ahí como si me hubiesen tirado una bomba atómica, me doy cuenta que si, ahora que lo pienso bien, comencé a sentir algo por ella, por Lila, por mi pequeña rino..
Me quedé quieto por un segundo, miré a Vincent y solo pude sonreír.
-¿ Tanto se nota, que te diste cuenta?- pregunté .
-¿En serio?
De verdad le gusta, wow no pensé que eso sería posible señor, ella es demasiado buena, gentil y bonita y usted…
– deja de hablar y lo miro intrigado.
-¿Y yo qué?
Diga lo que quiere decir sin rodeos Vincent- le digo algo enojado.
-No, no es nada del otro mundo señor, solo que es muy serio, y últimamente es muy cascarrabias.
Pero después no hay nada malo en usted.- dice y comienzo a reír.
– jaja jajaja jajajaja, No me ves para ella- le suelto y el agacha la cabeza.
– No te preocupes Vincent que yo tampoco sé si soy digno de ella, además ella tiene alguien que la espera cuando volvamos a Nueva York- digo sintiendo un dolor sordo en el pecho.
– ¿Quién?¿ el chico que lo golpeó?
Es solo su amigo señor, su mejor amigo desde el kinder.
Por lo que ella me dijo, no tiene nada con él.- Dice y como si hubiese un hechizo, comienzo a sonreír.
-Así que sólo su amigo-digo – Gracias por todo Vincent- palmeo su hombro mientras ingreso al baño a ducharme.
Cerca de las 20:45 de la noche, me encuentro en el salón donde se realiza la fiesta, que de por sí parece sacada de una historia de esas que ven las chicas, creo que son historias de princesas como le llaman.
Perdido en mis pensamientos, mientras la música y las personas alrededor charlan, siento como de golpe todo queda en silencio, un silencio raro.
Pero cuando levanto la vista para ver de que se trata, solo me quedo sin aire por unos segundos cuando la veo a ella, entre el mar de personas..
Ella está parada en la entrada del salón, con un vestido que la hace ver más bella de lo que ya es y todos los notan, la ven.
Mis pies como si reaccionaran solos, van acercándose a ella, mientras ella parece tímida ante la mirada de todos los aquí presentes.
– Señorita Lila, se ve muy bella con ese vestido- – Usted se ve muy apuesto hoy, señor Vari- me responde .
– Gianluca, dime Gianluca- le digo y me queda mirando con asombro.
-¿Eh?- dice casi en pánico con las mejillas ruborizadas de un lindo rosado que la deja aún más bella.
– Que me trates de tú- – ¿Gustas algo de beber, Lila?- – Ehm, tal vez, si , digo claro, si por favor- me dice tartamudeando algo que me hace sonreír.
-¿Le parece bien una copa de vino?
– Si, no soy de beber, pero por mi está bien- asiento y me alejo para buscar las bebidas.
– Creo que será una gran noche- digo para mí.
Luego de buscar las bebidas, busco con la mirada a Lila para divisar que se encuentra hablando con los herederos Franklin y algo dentro de mí hierve de ira al verla sonreír, por algo que dijeron.
Me acerco con paso apresurado hasta estar a una pequeña distancia, dónde camino un poco más despacio.
– Señores Franklin- digo con un tono más bajo y oscuro de lo normal.
– Señor Vari- Responden ambos.
– Veo que están muy cómodos, entablando conversación con mi secretaria- digo ofuscado.
-Aquí tiene su copa de vino ,señorita Monroe- digo casi bufando.
-¿Gianluca, se siente bien?
– ¿Qué son esos modales, señorita Monroe?¿ Cómo me trata de tu?
Soy su jefe- estoy demasiado enojado que no me doy cuenta de lo que acabo de decir.
-Disculpe señor Vari, pero no debería tratar así a una dama- dicen los herederos idiotas frente a mí, lo que me enoja aún más.
-JAJA JAJAJA JAJAJAJA- río casi psicótico.
-Mejor me voy por un momento, señor Vari, seguramente pasó por algo y debe estar solo- me dice ella agachando la cabeza y ahí es que me doy cuenta que he cometido un error y acabo de perder la oportunidad de estar cerca de ella..
– Maldita sea- digo entre dientes al aire.
– Señor, es hora del discurso y luego empezará el baile- dice Vincent acercándose.
– Si, claro.
– digo resignado yendo hacia el escenario.
– Buenas noches a todos, quiero presentarme.
Mi nombre es Gianluca Vari y soy el nuevo Ceo de Vari y Asoc.
Nueva York- aplauden los presentes – En esta ocasión, estamos reunidos no solo por mi presentación ante la sociedad de Seattle sino para ver el nacimiento de una nueva era en el legado Vari, el legado de mi padre Marco Vari.- -Por eso espero que nos apoyen y sigan trabajando junto a nosotros en esta nueva era, muchas gracias a todos por venir y espero que disfruten de la gala.
Buenas noches- aplauden nuevamente.
Aunque no estoy concentrado en eso sino en Lila, que se encuentra charlando con los Franklin y con mi padre, sonriendo.
No puedo dejar de verla, de admirar como todos la observan.
Desciendo del escenario y me dirijo a un lugar apartado del salón con una bebida en la mano.
Sorbiendo de un trago el contenido de la copa, voy viendo cada detalle de Lila, cada movimiento, cada gesto y me digo -¿por qué fui tan estúpido para tratarla mal?
Si ella no ha hecho nada malo.-digo para mí.
Ahora me arrepiento y no sé cómo arreglar todo esto.
Van pasando los minutos y con ellos mi sobriedad.
Cada minuto que pasa, tengo una copa distinta en mi mano, la que bebo como si no existiese un mañana.
Lo único que quiero ahora, es ahogar mi arrepentimiento.
Vincent se acerca cautelosamente pidiéndome por favor que no beba tanto, pero mientras ella me siga mirando de forma triste cuando cruzamos miradas , no podré dejar de hacerlo, por qué algo se rompe dentro de mí y no se cómo manejarlo.
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