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Los enredos de la chica gordita - Capítulo 31

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31: Capítulo 31: Retorno.

31: Capítulo 31: Retorno.

Lila.

Durante la cena de despedida que nos estaban brindando los padres del señor Gianluca y ver cómo me hacía un vacío tal vez sin quererlo decidí averiguar si había algún vuelo disponible lo antes posible ya que sentía que mi trabajo ya había terminado y podía volver a Nueva York.

Por suerte, conseguí un vuelo que salía en cuarenta minutos.

Aunque trate de acercarme al jefe y viendo que estaba muy ocupado decidí avisarle a Vincent, seguramente en cuanto esté desocupado podría decirle.

-Ehm, Vincent, disculpa pero debo irme, vuelvo a Nueva York esta noche.

-¿Qué?

¿Estás hablando en serio?¿No quieres avisarle al jefe?- Me dice un tanto preocupado.

-Avísale por favor, ahora está demasiado ocupado y no quiero interrumpir, además mi trabajo aquí ya ha terminado y debo hacer algunas cosas mañana temprano y necesito estar allí a primera hora- Mentí tratando de sonar razonable.

– Oh ok, si es así no te preocupes ve con tranquilidad – termina por decirme y asiento aliviada.

Me retiro del lugar pasando desapercibida.

Cuando salgo una brisa fresca cala mis huesos, no sé si lo estoy imaginando o tal vez sea por estar agotada que siento un frío recorrer mi cuerpo.

Busco mi equipaje que ya estaba acomodado desde la noche anterior, bajo hasta la recepción realizó el check out y le pido por favor que me pidan un coche.

En solo unos minutos el auto está en el lugar y más rápido de lo que esperaba ya me encontraba en el aeropuerto.

Si no me equivocaba me quedaban aún unos veinte minutos para subir al avión, al mirar la hora de llegada veo que mi vuelo tiene una pequeña demora de media hora, por lo que aún tenía tiempo de sobra.

Me dirigí al área de descanso para esperar la llamada del vuelo no sin antes pasar por un freeshop para comprar un agua y un sándwich, ya que en el restaurante de los nervios no comí nada.

Pasaron unos minutos, e hicieron el llamado del vuelo.

Aunque estaba tranquila porque ya iba a volver, aún tenía un nudo en el estómago por el silencioso trato de mi jefe.

Sumida en mis pensamientos, como no podía ser de otra manera, choque contra algo o mejor dicho alguien y caí al suelo sobre mi trasero.

-Auch, que dolor- gemí ante el dolor insoportable que comencé a sentir en la espalda.

-Oh lo siento, fue culpa mía, no veía por dónde caminaba- Me dijo un chico de anteojos, bastante lindo.

-Oh por Dios Clayton, ¿por qué eres tan distraído?- dice una chica con voz dulce acercándose a nosotros.

-Lo siento, mi hermano siempre es así, dejame ayudarte- me dice la chica – No, no te preocupes yo siempre hago lo mismo , soy tan distraída que choco siempre con algo o alguien- digo ruborizando un poco mis mejillas, alcanzando la mano extendida de la chica.

– Me llamo Charlotte y el es mi hermano Clayton- dice con una sonrisa la atractiva chica.

– Un gusto, soy Lila- digo a los dos hermanos.

-Por lo visto viajamos en el mismo vuelo hacia Nueva York- dice el chico agachando la cabeza.

-Que coincidencia-digo esbozando una sonrisa.

-Yo hace unas horas regrese de Inglaterra y ahora estoy viajando a La gran Manzana- dice Charlotte -Solo pasé por Seattle a buscar a este muchacho-.

comenta y yo asiento.

-¿Y tú?- Me dice él muchacho llamado Clayton.

-Vine por trabajo por unos días y ya estoy regresando- digo y ellos asienten.

-Vamos hacia la puerta de abordaje- dicen y yo camino junto a ellos.

Cuando abordamos el avión,me doy cuenta que tenemos asientos juntos, por lo que al menos me siento cómoda de que tendré compañía mientras viajo.

Charlotte tiene 27, está volviendo a Estados Unidos a buscar su vestido de boda, ya que en pocas semanas se casa y por eso vino a buscar a Seattle a Clayton, que tiene 29, ya que tiene que buscar su traje ya que es padrino de la boda y además de ser el hermano de Charlotte, es muy amigo del novio.

Pasamos casi todo el viaje charlando, parecía como si nos conociéramos de toda la vida.

Al llegar a destino intercambiamos números con la premisa de juntarnos antes de que viajen a Inglaterra.

Al despedirnos, envié un mensaje a Timothy para avisarle que llegué un día antes, que no lo había contactado por qué fue de imprevisto y que mañana lo invitaba a desayunar.

Luego, envío un mensaje a Vincent avisándole que había llegado bien y que ya me dirigía a mi casa, aunque no recibí respuesta de ninguno de los dos tampoco me preocupe y apagué el teléfono ya que casi tenía la batería agotada.

El taxi demoró una media hora hasta llegar a mi edificio, cuando abrí la puerta de mi departamento sentí que al fin podía respirar, estaba en casa, en mi lugar.

Dejé la maleta a un lado de la puerta de entrada, puse a cargar mi celular y tomé una ducha.

Al salir trate de mirar una serie que me recomendaron mucho, pero no llegue ni a ver la canción de apertura que me quedé dormida, seguramente por el cansancio del viaje.

Mañana sería otro día, y tendría que pensar detenidamente si seguía en la firma o renunciaba y no me graduaba este año.

A la mañana siguiente me despierto entumecida, por el dolor de espalda que tengo.

-Ese choque con Clayton seguramente habrá dejado un moretón-me digo pasando mi mano por dónde siento dolor.

Me levanto como puedo para dirigirme al baño y lavarme la cara.

Vuelvo al dormitorio y busco en el closet lo que me pondré para esperar a Timothy, elijo un pantalón suelto de color negro y una blusa de algodón rayada.

Me ato el pelo en una cola alta y me delineo un poco los ojos.

Enciendo mi teléfono y comenzaron a llegar uno tras otro mensajes y llamadas tanto de Timothy como del sexy Diavolo de mi jefe.

Entre al chat con Timy y no podía creer lo asustado que parecía por qué me haya hecho algo mi jefe.

Leí un par de esos mensajes algo de lo que me dejó un poco incómoda.

-Lila, ¿que pasó?- -Lila, ¿Estás bien?- -Lila si te hizo algo ese desgraciado , lo mato, te juro que lo hago- -Lila, responde, ¿acaso te maltrató?- Esos fueron algunos de sus mensajes.

Si así reacciona por haberle dicho que había regresado, que pasaría cuando le diga del beso.

Creo que va a ser mejor que no le diga nada y me guarde eso para mí, si no, no se de lo que sería capaz Timy.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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