Los enredos de la chica gordita - Capítulo 36
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36: Capítulo 36: La pelea.
36: Capítulo 36: La pelea.
Lila.
Me sentía devastada cuando recibí una nueva llamada del jefe, pensé que tal vez había pasado algo con el trabajo y atendí sin dudar aún con el pecho entumecido del dolor.
Pero lo que me dijo me sorprendió, quería que lo acompañará a un lugar, un bar, pensé que tal vez tendría que encontrarse con algún cliente pero no pregunté, solo quise saber cómo debía ir vestida y me dijo que casual, como si fuera a un encuentro con amigos, no dije nada solo dije que estaba bien y colgó la llamada.
Lo único que no le dije al jefe es que nunca había salido a un lugar con amigos ya que siempre éramos Timy y yo , viendo películas en casa o haciendo alguna cena también en casa, ya que no tenía amigos.
Decidí que debería ir lo más normal posible, un jean , una camiseta blanca y una campera de cuero que era heredada haciendo juego con unos zapatos bajos del mismo color, me deliñé los ojos y me coloqué un poco de brillo en los labios y eso fue todo, cuando llegó la hora de bajar en la que seguramente mi jefe ya me estaba esperando, me miré al espejo y me dije: -Lila mañana todo pasará- y así salí de mi departamento para encontrar a mi jefe.
Cuando salí del edificio ví su auto estacionado esperando, lo que me llamó la atención es que el jefe vino sólo, pensé que tal vez Vincent vendría también con nosotros, pero el jefe me dijo que no podía y que por eso me pidió que lo acompañará.
Salimos en el auto, y de a ratos noto que mi jefe me queda viendo.
– Señor, ¿pasa algo?- – Disculpe rino, es solo…
es solo que se ve muy bonita hoy- -Oh, gracias.- respondí tomada por sorpresa por lo que me había dicho, agache la cabeza sonrojada.
-El bar al que vamos es de un antiguo compañero de universidad- me dice y yo solo asiento.
-¿ Tiene alguna reunión?- pregunto -No.
Solo quiero pasar el rato y no quería ir sólo.- aunque me sorprendió un poco, me dije que tal vez no quería pensar en su ex novia.
Cuando llegamos me di cuenta que es uno de los bares más concurridos, en el que dicen hacen peleas clandestinas, tal vez a mi jefe le gusten esas cosas.
Al entrar, el lugar está lleno, cuerpos exsuverantes de hermosas mujeres y cuerpos tallados de hombres súper sexys, es la primera vez que vengo a un lugar de estos.
Gianluca me pregunta si quiero algo de beber y yo le digo que solo un vaso de jugo si es que en este lugar venden.
Se acerca al barman y le dice algo al oído, luego pide las bebidas.
Cuando vuelve a dónde estoy yo trae mi jugo y el tiene una bebida con alcohol que no quiero saber.
Luego de unos minutos, aparece por una puerta escondida en el lateral de la barra, un hombre musculoso como de la edad de mi jefe, es bastante atractivo si me preguntan, tiene un tatuaje en el cuello que lo hace aún más interesante.
– Terrence, amigo.- dice mi jefe – Gianluca a qué debo el honor- dice el otro hombre dandole un abrazo fuerte a mi jefe.
– Me pregunto que santo estaría de guardia para hacer a estos hombres tan apuestos, ufff me está dando calor de solo imaginarlos sin camisa- me digo y tomo un sorbo del jugo por qué tengo la garganta seca de tanto pensamiento hot.
– Vine a ver una de tus peleas, si es que hay alguna hoy- dice el señor Vari.
– Si, tengo un chico nuevo contra Damon- dice Terrence.
-Perfecto, por cierto ella es Lila, mi secretaria- – Buenas noches, bella señorita – dice el hombre y no puedo evitar sonrojarme ante la mirada de este Adonis, pareciera que me desnuda con ella.
– Buenas noches señor Terrence, un gusto- digo y el lo mira a mi jefe esbozando una pequeña sonrisa.
Me pregunto que habrá querido decir esa sonrisa.
Nos pide que los sigamos y pasemos por la puerta por dónde el apareció, la cual nos lleva a un pasillo y este a unas escaleras que nos llevan al piso subterráneo, que por la gente que hay parece que abarca toda la cuadra.
En el medio está el octágono donde se disputará la pelea, nos lleva hasta unos asientos cerca de el y nos deja para que comience la pelea.
Luego de unos minutos aparece un hombre que hace la introducción de los contrincantes, primero presenta a ese tal Damon y después presenta al novato, solo lo presentan así.
Pero cuando se abre el telón que separa a los contrincantes de los que vamos a observar aparece alguien que no esperaba ver, es Timy..
mi amigo Timy y todo alrededor desaparece.
Mi amigo, mi primer amor, está por pelear como novato contra un tipo que parece recién salido de la carcel, mientras yo estoy absorta con los ojos enrojecidos por la impotencia de no poder abrir la boca para detener esto.
– Mira nada más, quien hubiese dicho que el muchachito flojo de tu amigo pelearia hoy contra Damon que es uno de los más peligrosos luchadores de Terrence- dice mi jefe y lo miro horrorizada por lo que acaba de decir.
Comienza la pelea y aunque Timy va dando algunos golpes ninguno impacta contra el tal Damon.
Damon contraataca golpeando los costados de Timy, algo que me hace pegar algunos gritos como si estuviera recibiendo los golpes.
– Por Dios Timy ¿que haces?- digo al aire, mientras mi jefe sonríe con suficiencia, como si le alegrara que mi amigo este en esa situación.
Golpea nuevamente a Timy, está vez en la cara lo que hace que su ceja se corte y empiece a sangrar profusamente.
Trato de estar calmada pero empiezo a llorar de la impotencia mientras mi jefe no se da cuenta en absoluto de mi estado.
Damon golpea nuevamente a Timy en la cara está vez más fuerte lo que hace que se tambalee un poco.
Pero todo se va al carajo en cuestión de segundos cuando me acerco al octágono y grito fuerte, lo que hace que Timy se de vuelta y me mire por un segundo con cara de asombro y a la vez tristeza y en ese momento el otro peleador golpea nuevamente su cabeza noqueandolo, cae al piso con un golpe seco, y el árbitro aunque trata de ver qué Timy esta bien, el no responde, está desmayado.
– Oh por Dios- pego un grito ahogado, llorando desconsolada.
– Señorita Monroe, no se preocupe el estará bien- dice mi jefe cuando se acerca a mi pero yo no escucho sus palabras.
– ¿COMO VA A ESTAR BIEN?
ACASO NO VE QUE NO REACCIONA, ES USTED IDIOTA- Le grito a lo que el me mira asombrado por mi ataque de ira.
-Debemos llevarlo urgente al hospital, si pulso está muy débil, si seguimos esperando no creo que sobreviva- escucho decir al medico y mi mundo se derrumba por completo..
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