Los enredos de la chica gordita - Capítulo 39
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39: Capítulo 39: Despertar.
39: Capítulo 39: Despertar.
Lila.
Pasaron dos horas más luego de la salida de la enfermera que me informó sobre como iba la operación, estaba perdida en mis pensamientos y ya no veía la hora que terminara esta pesadilla.
Se abrió la puerta del quirófano y salió el médico con sus ayudantes lo que quería decir que la operación había terminado.
-Señorita, la operación salió bien y en unos minutos su novio será llevado a la habitación para recuperarse- dice el médico y respiro aliviada.
– Gracias Dr.- digo aún nerviosa jugando con mis dedos.
– Por lo que respecta al pago de la operación y la habitación donde estará instalado su novio ha sido solucionado, tengo entendido que las personas que llamaron a la ambulancia se harán cargo de todos los gastos médicos- Me dice y a pesar de lo consternada que estoy por esta nueva información, estoy agradecida.
Luego de que se va el médico, decido enviarle un mensaje a Vincent avisándole que la operación salió bien.
Se que debería enviarle el mensaje a mi jefe pero estoy enojada todavía por como se burlo de mi y de Timothy al entregarnos un cheque para calmarnos.
Llego a la enfermería y pregunto dónde puedo comprar algo para comer, ya que he pasado todo el día sin probar bocado.
Me dirijo a la cafetería del hospital, que me recomendó la enfermera, ya que la comida que sirven según ella es muy rica y nutritiva.
Decido comprarme un sandwich de pollo y una soda, me siento por un momento en una de las mesas y trato de comer un poco aunque tengo el estómago cerrado.
A pesar de no tener hambre me obligó a comer la mitad del sandwich, por qué no se cuándo podré probar bocado.
Suena mi teléfono por la llegada de un mensaje nuevo, es Vincent respondiendo a mi mensaje diciendo que no me preocupe, que todo estaría bien y que me daban unos días para acompañar a Timy por lo cual estaba agradecida.
Regreso al ala donde están las habitaciones, dónde me acerco a una enfermera y le pregunto por la habitación de Timy, me ayuda a llegar a la habitación mientras me dice que ya lo habían trasladado desde el quirófano, lo cual yo asiento.
Me da unas indicaciones sobre lo que tengo que hacer por si llega a faltar la medicación y demás y luego se marcha.
Miro a mi amigo, que yace dormido en la cama, sin poder creer todo lo que pasó solo en un día, se declaró, se enojo conmigo por no corresponder a sus sentimientos y se metió en una pelea clandestina que lo dejó en este estado.
Se lo ve demasiado pálido, no quiero verlo así, no pensé que tendría que volver al hospital y que sea ahora por él.
Prometimos que siempre íbamos a estar el uno para el otro, aunque odiaramos los hospitales después de lo que sucedió con nuestros padres y con Evelyn, tía de Timy, estaríamos apoyándonos si volviéramos a estar en una situación similar.
– Timy, debes despertar amigo, tenemos cosas de que hablar.- le digo sin saber si me escucha o no.
Me siento en un sillón cercano a la cama sin sacar la vista de mi amigo, con el miedo de perderme cualquier movimiento o el despertar de él.
Pasaron los minutos cuando ingresa el médico junto con otro para ver a Timy..
– Señorita, le presento al médico que estará a cargo de la recuperación de su novio, el Dr.
Marvin hayes- lo presenta el médico que operó a timothy.
– Buenas noches Dr, soy Lila Monroe- Digo al joven médico que tratará a mi amigo.
– Buenas noches, señorita Lila- dice el Dr.
Hayes.
-El procedimiento a seguir ahora es esperar que se despierte, que si todo sale bien será en las próximas 24 hs.- Dice el médico a lo que yo asiento.
– Le aconsejo que le vaya hablando para estimularlo ya que el la está escuchando- Eso es lo que más deseaba que Timy me escuchara.
Luego de dejarme sola, decido poner música que se que le gusta a él, espero que escuche.
Veo que la medicación casi termina, por lo que llamo a la enfermera.
Ya han pasado 5 horas desde la operación, son exactamente las 10 de la mañana en este momento, miro a mi mejor amigo y ha recuperado un poco de color, se supone que en unas horas debería despertar, lo único que deseo es estar justo en ese momento.
Suena mi teléfono con una notificación y veo que es un mensaje de mi jefe preguntando por como salió la operación, estoy por contestar cuando un leve movimiento en la cama llama mi atención, miro hacia allí y veo que los dedos de la mano de Timy se mueven un poco, por lo que decido tocar el botón al costado de la mesita de luz para llamar a la enfermera.
Cuando ingresa le digo la situación y observa el leve movimiento de los dedos, lo que hace que llame al Dr Hayes.
Luego de unos minutos en que el médico revisa las pupilas de Timy, me da la noticia de que en cualquier momento va a abrir los ojos, lo que me alegra mucho.
Las horas siguientes pasan tranquilas sin ningún cambio.
Alrededor de las siete de la tarde, recibo la visita no muy grata de mi jefe junto a Vincent, aunque trato de tolerarlo, mi cara no lo refleja.
-Señorita rino, le hemos traído algo de fruta y una sopa nutritiva para usted y algunos suplementos alimenticios para su amigo- dice tratando de sonar educado el señor Vari.
-Gracias-digo con una mueca Luego de unos minutos de silencio absoluto entre nosotros, escucho el leve jadeo proveniente de la cama de Timy, al girar mi cabeza miro absorta a mi amigo como de a poco trata de abrir los ojos -Vincent llama al médico, se está despertando- escucho a mi jefe decir.
Me acerco a la cama y agarro su mano apretándola un poco, a lo que el responde con un leve agarre, lo que me pone felíz.
Mis lágrimas empiezan a correr por qué al fin tengo a mi mejor amigo, mi primer amor, de nuevo aquí conmigo y me prometo cuidar de el hasta que se recupere completamente.
Respiro profundamente hasta que escucho que mi Timy dice…
-Lila no llores siempre estaré aquí- y así con esa frase sonrío.
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