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Los enredos de la chica gordita - Capítulo 40

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40: Capítulo 40: Noticias inesperadas.

40: Capítulo 40: Noticias inesperadas.

Timothy.

Cuando desperté, tenía a Lila a mi lado, no sabía que había pasado ni como había llegado al hospital.

Ella lloraba, se la notaba cansada como si no hubiera dormido.

Había un médico revisandome, aunque todavía no entendía del todo que pasaba, me di cuenta que había sido algo bastante malo.

Y cerca de la entrada a la habitación se encontraba el idiota del jefe de Lila, no sabía por qué razón estaba ahí, pero suponía que tenía que ver con mi Lila.

Él la observaba como si no hubiera nadie más en la habitación, la miraba de la misma forma en que yo la miraba, y no me gustaba.

Sin embargo Lila solo me observaba a mi, solo se preocupaba por mi, aunque no tenía claro por qué todavía .

– ¿Señor Norris, sabe de casualidad que es lo que pasó con usted?¿El por qué está internado en el hospital?- Dice el médico parado frente a mí .

-No, disculpe doctor-digo algo desconcertado.

– Tuvo varios golpes en la cabeza, lo que provocó un coágulo que tuvimos que drenar mediante una operación urgencia, estuvo a punto de perder la vida- dijo y quedé sorprendido.

Lo último que recordaba era a Lila acercándose al octágono, gritar mi nombre y luego solo oscuridad, nada más.

Me dijeron que a pesar de ser de gravedad la operación tuve suerte porque era jóven y sano.

Mientras el médico seguía hablándome, Lila no dejaba de observarme, seguía aferrada a mi mano como si no quisiera que desapareciera.

– Señor Norris, es usted afortunado de tener una novia como la señorita, estuvo a su lado en todo momento y no se separó de usted ni un segundo desde que llegó- dijo y lo miré extrañado, ¿acaso dijo novia?

Miré a Lila un tanto sonrojada por lo que dijo el médico y luego miré a su jefe que parecía enojado por la revelación que había hecho, traté de decir que no era esa la situación cuando Lila interrumpió y contestó que no era nada que como novia debía estar ahí para mí, lo que me hizo abrir los ojos como platos ante semejante información y lo que lo dejó a su jefe un tanto consternado.

Se podía ver la tristeza y el enojo al mismo tiempo que emanaba de él, aunque comprendí que seguramente se debía a mi estado que ella dijo eso y que había sido necesario para que se pudiera realizar la operación, me sentía contento a pesar de la situación.

Al irse el médico, Lila se relajo un poco, pero algo que me di cuenta es que a pesar de que estaba aliviada de que estuviera bien ahora, no me dirigía la palabra.

– ¿Señorita Lila, podríamos hablar en privado?- dijo su jefe y yo fruncí el ceño.

– Ya regreso Timy, no te preocupes.

Después debemos hablar- Me dice a lo que yo solo asiento.

Se queda en la habitación el asistente del señor Vari que se acerca cautelosamente.

-Señor Timy, me alegra que haya despertado, no se preocupe por nada, el señor Terrence y mi jefe se hicieron cargo de todo para que no le falte nada mientras esté en recuperación- dice y yo agradezco por lo que hacen por mi y por Lila.

Pasaron los minutos y todavía ni Lila ni su jefe han vuelto.

Vincent sale a buscarlos porque está preocupado al igual que yo, solo espero que su jefe no la haya reprendido por estar a mi lado y no ir a trabajar.

Pasaron unos minutos más y vi a Lila regresar, está ruborizada, casi roja como un tomate, me pregunto que habrá pasado para que regrese así.

-Timy, perdona que hayas pasado por esto, no tendrías que haber ido a buscar una pelea para descargar tu enojo conmigo, por lo que pasó en la mañana de ayer.

Todo es mi culpa- Me dice comenzando a llorar.

-No es tu culpa Lila, sino mía, por no contenerme.

Tendría que haberme calmado y haber vuelto a tu casa y pedirte disculpas por las cosas que dije y que tal vez te hirieron- digo aferrado a su mano.

-Timy, no saldré con Thomas, creo que lo mejor sería estar a tu lado- Me dice y lo que hace que esboce una sonrisa gigante.

-¿Lo dices en serio Lila?¿En serio intentaremos estar juntos?- digo sin poder creerlo todavía.

-Si Timy, trataremos de estar juntos- Me dice sonriendo aunque siento que no es del todo honesta.

Pero aunque no lo sea, tal vez si me da una oportunidad es por qué quiere recuperar el amor que me tenía cuando yo aún no me daba cuenta.

-Lila te haré la mujer más felíz mientras estés a mi lado, jamás te fallaré y haré todo lo posible para que te enamores de nuevo de mí- me digo mentalmente antes de dormirme de nuevo por la medicación que me están dando.

No pasó mucho tiempo antes de que comenzara a dormirme profundamente, necesitaba descansar ya que me dolía mucho la cabeza.

Al despertar ya era de día nuevamente, miré alrededor para encontrarme solo en la habitación, me preguntaba donde había ido Lila.

No pasó mucho tiempo cuando una enfermera entró en la habitación, tendría mi edad o al menos eso creía.

– Buenos días señor Norris, esta mañana vendré yo a revisarlo y a cambiar la medicación a medida que se termine.

Si siente dolor solo avíseme con el botón que está a su lado y yo vendré enseguida- dice y yo asiento agradecido.

– ¿Disculpe no sabe dónde fue la chica que estaba aquí?- le consulto.

-Su novia, salió un momento fue a darse una ducha a su casa y vendría pronto con algo de ropa para usted- dijo a lo que yo asentí aliviado de que pronto Lila estaría aquí de nuevo.

Luego de un rato, golpean la puerta, cuando veo ingresar al señor Vari, con un semblante sombrío.

-Señor Timothy debemos hablar- Dice y entrecierro los ojos porque seguramente tiene que ver con Lila.

-¿Que sucede?- le contestó y el se acerca.

-Me interesa la señorita Monroe, deseo cortejarla- Aunque no me sorprende que sienta algo por Lila, es algo que me enoja profundamente.

-No solo eso, ya nos hemos besado, no solo una vez sino dos, y la última vez fue ayer- me suelta el desgraciado y ahí con esa noticia inesperada me dí cuenta que fue cuando volvió sonrojada de hablar con él.

-Maldito desgraciado- Digo pero eso no lo hace retroceder ni un poco, solo esboza una sonrisa.

-Aunque aún no entiendo por qué dijo ser su novia, quiero aclararle que por más que usted se encuentre en este momento en un estado vulnerable, ni bien se recupere haré todo lo posible para que ella esté conmigo- Me dice y mi cabeza empieza a doler nuevamente pero ahora más fuerte.

Trato de tocar el botón que me dijo la enfermera, cuando entra Lila en la habitación, observa la situación extrañada de que su jefe esté aquí pero en cuanto ve mi semblante corre a llamar a la enfermera lo que me alivia.

Al regresar le pide a su jefe que se marche que no tiene nada que hacer ahí, algo que agradezco infinitamente por que es evidente para mí que ella no lo tolera, y que puedo estar tranquilo de que nunca se fijaría en él por más que el la corteje.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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