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Los enredos de la chica gordita - Capítulo 45

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Capítulo 45: capítulo 45: La charla de Gianluca, la inquietud de Lila.

Lila.

Después de lo que me pareció una eternidad, Gianluca y Charlotte ingresaron en la oficina, dejándome con un dolor sordo en el pecho.

No sé por qué me sentía incómoda, no conocía como fue su relación y tampoco tendría que importarme pero de todos modos lo hacía.

Decidí que lo mejor era seguir trabajando, debía enfocarme en lo importante.

Había llamado a los Franklin para informarles que no había sido un simple accidente, que fue provocado.

Tal como dijo mi jefe que hiciera.

Ellos buscarían la forma de proteger a los testigos, enviándolos a una casa donde tuvieran protección. Aunque sería un poco incómodo para ellos estar todos juntos en una casa pero sería lo más conveniente por la situación a la que se enfrentaban.

Para cuándo terminamos de establecer los próximos pasos para la audiencia, pensé en terminar la llamada, pero la voz de Thomas no me dejó hacerlo.

– Hmpj, Lila quería preguntar algo.-

-Oh, si claro. –

– ¿Quería saber cuando podríamos tener una cita?- Preguntó él.

– Sobre eso… – estaba por decirle que no podría salir con él cuando Gianluca salió de la oficina y se dirigía en mi dirección.

-Espera un segundo Thomas, mi jefe necesita algo-

Gianluca frunció el ceño, no sé si por qué estaba al teléfono o si era por la persona que estaba hablando conmigo, no sabría decirlo.

– ¿Lila terminaste de arreglar los pasos a seguir con los Franklin?

-Si jefe, ya está todo en marcha.-

– Bien si está todo listo, puedes colgar la llamada- Y así sin más, cortó la llamada él mismo. Maldito desgraciado, ahora tendría que disculparme con Thomas enviándole un mensaje.

– Necesito dos café y un jugo de naranja en mi oficina, ahora.- se dió la vuelta y volvió a su oficina.

– Dos café y un jugo biri bir biri- me burlaba de la forma en que lo dijo, trate de que no me escuchara, pero como siempre lo hizo.

– ¿Tienes algún inconveniente con eso rino?

– No jefe, ahora se los llevo- le dije con una sonrisa falsa.

-Eso espero Lila, es importante atender bien a las visitas- dijo con una sonrisa, parecía más bien con burla que lo hacía.

– Si señor Vari- dije secamente cosa que no le gustó, me di cuenta por el portazo que dió una vez que ingresó nuevamente en su oficina.

Me preguntaba de que estarían hablando, estarían rememorando viejos tiempos, abrazándose, besandose.

Aish, que carajos me importa. Seguro estarían riendo de todas las cosas que habían hecho juntos. Diciéndose lo mucho que se quieren, jugando a la casita, que desean casarse, tener hijos, dos varones y una niña.

Me agarré la cabeza y me despeiné frustrada ante lo que me estaba imaginando.

Ordené los café y el jugo en una bandeja y los llevé a la oficina.

Golpee la puerta e ingrese.

– Permiso señor Vari, les traigo sus café y el jugo- me dispuse a ponerlos sobre el escritorio y noté que me miraban, al levantar la vista veo ue tanto Charlotte como mi jefe me miraban de forma rara.

Charlotte comenzó a reír y Gianluca me miraba como si hubiese hecho algo.

– ¿Sucedió algo señorita Monroe?- me dijo el sexi demonio.

– No, para nada jefe-

– jajaj ,señorita Lila, lo siento por reírme pero está completamente despeinada, parece como si la hubiera arrasado un huracán, jajaj- se reía Charlotte.

-¿QUE QUÉ?- Pegué un grito y salí corriendo de la oficina.

-¿Dios, qué hice para merecer esto?.- me decía mientras me miraba en un espejo y veía el desastre de mi cabello.

Luego de arreglar el desastre en mi cabeza, volví a mi escritorio.

Trataba de no pensar en nada, pero ahí estaba ese pequeño pensamiento que me decía que seguro se estaban riendo de mí por mi torpeza.

Seguía perdida en mis pensamientos, que no ví que una figura se acercó hasta donde estaba.

– knock knock- golpearon mi escritorio lo que me sacó de mi ensueño.

-¿Estás bien Lila?- pregunto la señorita Charlotte.

-Oh, si señorita Charlotte, disculpe que no me haya percatado de su presencia-

-No te preocupes, no pasa nada.-

– Quería hablarte de mi hermano- me dijo y yo enarque una ceja.

– Si, claro. dígame.-

– Mi hermano quedó deslumbrado por tí, luego de que te fuiste ese día, habló de tí hasta que llegamos a su departamento. Nunca lo había visto así en mi vida. Cómo ahora tengo la oportunidad de hablar contigo quería darte su número.- Me dijo como quien compra un kilo de naranjas.

Cuando estaba por responder una voz gruesa lo hizo por mí.

-Oh no, eso no pasará-

Nos giramos para ver al demonio que tengo de jefe acercándose hasta donde estábamos, parecía enojado casi por explotar pero seguramente me lo estaba imaginando.

-¿Qué quieres decir con eso?-

– Ella tiene novio- dijo él.

Charlotte me miró y me preguntó- ¿Eso es cierto?

– ehmmm ehmmm, je je je- No pude responder por qué nuevamente Gianluca habló por mi.

-Si, soy yo- Dijo el desgraciado lo que provocó una cara de asombro en Charlotte.

– PERO SI ERES UN MALDITO LOCO!! ¿ACASO TE ESCUCHAS?- grite más de lo que debía dándome cuenta que no estábamos solos.

Una sonrisa socarrona apareció en sus labios.

-¿Acaso estás diciendo que sales con Lila, Gianluca?-

– No todavía, pero pronto seré su novio- Dijo el desgraciado.

La cara de Charlotte quedó sorprendida, tenía la boca como si fuese un pez fuera del agua, abriéndose y cerrándose sin decir una palabra.

Hasta que empezó a reírse sin parar como si estuviera loca, totalmente loca.

-jajajaja jajajaja, no lo puedo creer el gran Gianluca Vari está realmente enamorado, bien por tí, me alegro mucho-

– Lila hiciste lo imposible, lo bajaste de su pedestal al gran señor Vari- Me dió pulgares arriba mientras seguía riendo y aplaudiendo como si realmente estuviese feliz de lo que estaba pasando y yo sin embargo, estaba no solo enojada sino también frustrada.

Estas personas estaban realmente locas, tenía que buscar la forma de alejarme de ellos.

– Creo que mejor me voy- dije agarrando mis cosas hacia el ascensor, ya no podía soportar estar cerca de ellos.

Pero antes de llegar al botón que llamaba el transporte a mi libertad, la voz de Gianluca resonó en mi espalda.

-No lo olvides Lila, serás mía pronto, y te demostraré que me tienes loco de amor-

Me giré y le dije lo único que se me ocurrió.

– Primero muerta antes que enamorarme de tí Gianluca Vari-El cambió su semblante y frunció el ceño. Ahora sí estaba enojado pero no me importaba, solo quería salir de ahí en ese instante.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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