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Los guerreros dragone s elementales forjando el poder - Capítulo 11

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  4. Capítulo 11 - 11 Mar de sangre sangre de realeza
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11: Mar de sangre, sangre de realeza 11: Mar de sangre, sangre de realeza La noche se había sentado sobre la ciudad como si llevara un secreto muy pesado.

En la habitación de Xelamg, el silencio era tan denso que parecía tener voz propia.

Entonces, llegó la pesadilla.

Voces distorsionadas.

Rostros que se borraban.

Una figura que cambiaba…

hasta volverse oscura.

—¿Abuelo…?

¿Eres tú?

—susurró Xelamg, atrapado entre sombras.

Pero la ternura se desfiguró.

La oscuridad tomó forma.

Era él… el Guardián Oscuro.

—¡No…!

Por un segundo, aparecieron Jaison y Aiko.

Lo miraban…

luego se alejaban.

—¡NO SE VAYAN!

Despertó con un grito ahogado.

Sudor.

Corazón acelerado.

Asli entró, con pasos suaves y mirada cálida.

—Todo estará bien…

Xelamg apenas pudo responder, con la voz rota.

—Gracias, Asli… Pero en su mente, lo sabía: eso no era solo una pesadilla.

Era un mensaje.

Templo Takeda – Amanecer Con el primer rayo de sol, Xelamg, Tenshing, Cristal y Azami llegaron al templo.

Sus armas, desgastadas por el combate, descansaban como testigos silenciosos.

Yuri los esperaba, atenta.

—¿Qué ocurrió?

—Las marcas… están cambiando —dijo Xelamg, aún confundido.

Y entonces, sin esperar explicación, dos símbolos flotaron en el aire: – Un pterodáctilo sobre Tenshing.

– Una esfinge sobre Azami.

Yuri no lo dudó.

—¡AKAI!

Un joven apareció con velocidad eléctrica.

—¿Me llamaban?

—Entrenarás a Tenshing y Azami.

Tú también eres parte del linaje.

Azami parpadeó.

—¿¡Cuántos son!?

—Trece —respondió Tenshing, como si fuera obvio.

Xelamg empezó a nombrarlos.

Azami trataba de procesar.

Y entonces… —Por cierto, Chizuru es más fuerte que Xelamg.

—¡¿QUÉ?!

Templo – Revelaciones Akai explicó el origen secreto de las marcas.

Perseguidas por antiguas creencias.

Ocultas por generaciones.

El bisabuelo había escrito sobre ellas… pero el manuscrito se perdió.

Tenshing y Azami entrenaban con decisión.

Xelamg, en cambio, eligió la meditación.

La cascada le hablaba.

Las aves lo guiaban.

Y fue la voz de Shirou la que lo encontró: —Sé como el león… pero no rugas si aún no controlas el silencio.

Una visita inesperada Entonces…

el viento le trajo un nombre.

Atlantis.

Xelamg corrió hacia ella.

No preguntó.

Solo la abrazó.

—¿Qué haces aquí?

—Me dejaron.

Lo de siempre: “situación familiar”.

—Ven.

La abuela sabrá qué hacer.

Yuri la recibió con ojos llenos de ternura.

Atlantis había sido ignorada.

Relegada por su familia.

Azami se enfadó.

—¿Cómo puede una familia hacer eso?

Xelamg bajó la mirada.

—Nos abandonaron cuando yo tenía cinco.

Los abuelos… nos salvaron.

Miró su brazo.

La marca del tiburón seguía ahí.

Pero algo no encajaba.

—Sé que representa al clan… pero no sé qué significa.

Momento de cambio El templo tembló.

Las puertas se abrieron.

Pero no había guerra.

Solo… historia.

—¡Tomen sus armas!

—gritó Tenshing.

Pero nadie atacó.

Rudesh se adelantó.

—Con ustedes… la Emperatriz Isabel Iván de Valier.

Xelamg sintió que el mundo se detenía.

—¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?

Yuri respondió con calma.

—La marca que llevas… ese león…  Es del reino británico.

Xelamg… tú eres el príncipe.

El silencio fue total.

No solo en el templo.

En los corazones.

Todos miraron su brazo.

Todos miraron a Xelamg.

La corona había sido escondida.

Pero el linaje… seguía vivo.

El heredero no nació en el trono…  Sino en el agua.

En la promesa de devolver el equilibrio.

Xelamg vio cómo su marca brillaba.

Y dentro de él… algo rugía por primera vez.

—¿Príncipe…?

No… no puede ser… Pero el mar en su pecho… ya no estaba callado.

Ahora… cantaba.

Un himno.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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