Magic Demon - Capítulo 23
- Inicio
- Todas las novelas
- Magic Demon
- Capítulo 23 - 23 capitulo 23 El inicio del combate
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
23: capitulo 23: El inicio del combate 23: capitulo 23: El inicio del combate El polvo se levanta entre los escombros, creando una neblina dorada por el sol.
Gih inclina la cabeza, sonriendo con esa calma perturbadora.
CRACK.
El suelo bajo los pies de Sunzuki se fractura repentinamente.
Fragmentos de piedra saltan al aire mientras su figura desaparece hacia el frente, impulsada por una explosión de fuerza.
Sunzuki corre rápido con su espada y hace varios cortes sucesivos, cada uno buscando un punto vital.
Gih esquiva varios ataques con movimientos fluidos y casi danzantes.
Sunzuki sigue atacando rápido, pero la demonio sigue esquivando, su sonrisa intacta.
Sunzuki en su mente: Sunzuki: Es rápida.
Vaya.
Tendré que atacar de verdad.
Sunzuki con su mano izquierda hace una técnica, un círculo verde brillante que se forma en su palma.
Sunzuki: ¡Magia de árbol divino: Ataques explosivos!
Varias técnicas verdes en forma cuadrada salen disparadas hacia Gih.
Ella las observa con interés.
Gih: Vaya.
Y esquiva todas las técnicas con una serie de giros y saltos elegantes.
¡Boom!
¡Boom, boom, boom!
Explotaban cada una al impactar en el suelo y los escombros, levantando más polvo y escombros.
Gih no pierde el ritmo.
Gih: Ataques demoníacos.
Varias ráfagas rojas con negro emergen de sus manos, serpenteando hacia Sunzuki con un silbido maligno.
Sunzuki, con su espada grande en alto, dice: Sunzuki: Tengo que hacerlo.
Su espada agarra un aura verde vibrante, que crepita con energía pura.
Y corta todas las técnicas de la demonio con movimientos amplios y precisos, disipando las ráfagas oscuras en chispas inofensivas.
Gih: Vaya, eres fuerte.
Pero no creo que aguantes.
Gih desaparece en un parpadeo y aparece al lado derecho de Sunzuki.
¡Puum!
Le pega en el rostro con un golpe sorpresa, mandándolo a unos escombros.
Sunzuki está sangrando por la boca y la ceja, pero se levanta rápido.
Con una rama mágica que brota del suelo, se mueve rápido, impulsándose como en un látigo verde.
Y sale para darle y cortarla.
El movimiento es tan veloz que Gih no puede reaccionar a tiempo.
Corta el brazo izquierdo de la demonio.
Mucha sangre cae, oscura y espesa, empapando el suelo.
Sunzuki: Bien.
Gih grita, su voz llena de dolor y rabia.
Gih: ¡¡¡Maldición!!!
Gih ve a Sunzuki y, a pesar de la herida, hace varias técnicas demoníacas más, lanzándolas con su brazo restante.
Pero igual las corta Sunzuki con su espada envuelta en el aura verde.
Gih, jadeante y desconcertada, mira el aura con incredulidad.
Gih: ¿¡¿Qué es ese aura verde!??
¡¡¿¿!!
Sunzuki se ríe silenciosamente, un sonido lleno de determinación fría.
Sunzuki: Es el aura de mi magia.
De hecho, puedo tirar técnicas desde esta espada gracias al aura.
La espada puede cortar cualquier cosa…
incluso la magia.
Gih está sorprendida.
Su confianza se ha quebrado.
Mira su brazo cercenado, luego el aura verde invencible, y por primera vez, el miedo asoma en sus ojos Gih, en su mente, piensa con desesperación: Gih: De verdad es fuerte…
Oh, mierda.
Gih, con su mano derecha restante, hace varias ráfagas demoníacas, lanzándolas en un último intento desesperado.
Sunzuki corta algunos proyectiles con su espada y esquiva otras con movimientos ágiles.
En un instante, aparece detrás de Gih usando su velocidad superlativa.
Gih apenas tiene tiempo de reaccionar.
Gih: ¡Mierda, el estúpido código mágico!
Sunzuki le da una patada en la cara.
El impacto es seco, y la demonio sangra por la boca, escupiendo un fluido oscuro.
Gih hace varios movimientos para atrás, retrocediendo mientras intenta recuperar el equilibrio.
Al hacerlo, Gih mira su brazo izquierdo y ve que se está regenerando poco a poco, la carne retorciéndose y uniéndose lentamente.
Pero Sunzuki no le da tregua.
Piensa en atacar.
De su espada grande, envuelta en el aura verde, canaliza su poder.
Sunzuki: ¡Magia de árbol divino: Ráfagas de espadas!
Varias ráfagas verdes, afiladas como cuchillas de energía pura, salen de su espada hacia Gih.
Gih, con su mano derecha, intenta defenderse, hace movimientos rápidos deteniendo varias técnicas.
Pero la potencia es abrumadora.
¡Boom!
Una explosión verde la envuelve.
Cuando el polvo se disipa, el brazo derecho de Gih, solo su mano, fue destruida, vaporizada por el ataque.
Gih grita con rabia y dolor puro.
Gih: ¡¡Maldita seeeeaaaaaa!!
Sunzuki aparece arriba de ella y, antes de que pueda reaccionar, le da una patada poderosa (no un corte esta vez) en el estómago, haciéndola sangrar profusamente.
Gih, doblada por el dolor, escupe más sangre.
Gih: ¿Pero por qué!!??
Mira su cuerpo destrozado.
Ve que su brazo izquierdo se regeneró completamente, pero vio que su mano derecha está destruida, solo un muñón sangrante.
Gih, con voz entrecortada por el shock, murmura: Gih: No puede ser…
ni siquiera puedo regenerar mi mano derecha…, me tomará mucho tiempo…
Después, con un último esfuerzo, mira a los ojos de Sunzuki.
En ellos, ve algo que la desconcierta más que cualquier herida.
Gih, con un hilo de voz, admite: Gih: De verdad…
se parece a él…
Sunzuki: ¿Miedo?
Gih ríe, su rostro herido.
Gih: No Mira su mano destruida.
Gih: Regeneraré esto más tarde aunque me tomé bastante tiempo.
Mi brazo izquierdo basta para matarte.
Sunzuki: No lo creo Desaparece.
Aparece detrás de ella.
Gih lo siente, pero es tarde.
Gih: ¡No!
Con su brazo bueno, lanza un último ataque desesperado.
¡Boom!
Golpea la espada de Sunzuki.
La demonio huye entre el humo.
Cuando se disipa, Sunzuki ve que se fue.
Sunzuki: Se escapó.
Debo perfeccionar el código mágico Continuará!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com