Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Magic Demon - Capítulo 32

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Magic Demon
  4. Capítulo 32 - Capítulo 32: capitulo 32: enfrentamiento
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 32: capitulo 32: enfrentamiento

Kedsi ve a todos con una mirada de superioridad absoluta. Su voz resuena en el silencio nevado.

Kedsi: Vayan, demonios. Es su trabajo.

Los 5 demonios que lo acompañan van hacia adelante, sus cuerpos deformes moviéndose con una mezcla de torpeza y amenaza. Se posicionan frente al grupo, listos para atacar.

Y Kedsi pone sus dos manos en la nieve. Del suelo, surge un brillo oscuro y retorcido. Hace un cuadro demoníaco, una barrera de energía negra y roja que se eleva a su alrededor, encerrando a los demonios con todos…

Menos con Keds y Korid.

Los hermanos Akuman quedan fuera del círculo, separados de sus compañeros. Keds mira a través de la barrera, viendo cómo Danna, Mader, Frank, Yamito y Tévez quedan atrapados con las cinco criaturas.

Kedsi: Ahora ustedes, los demonios, se divertirán. Mientras yo… me divertiré con los hermanos Akuman.

Kedsi se ríe con una risa muy burlona y demoníaca, un sonido que hiela la sangre y que reverbera en el pueblo destruido, mezclándose con el viento y la nieve

Yamito esquiva un zarpazo y responde con un tajo eléctrico. ¡BZZZT! El demonio retrocede, humeante, mientras la nieve a su alrededor se derrite por el calor del impacto.

Danna danza grácil entre los ataques de su oponente. Con manos elegantes, invoca pétalos de cerezo que giran a su alrededor. ¡SHHHT! Los pétalos se vuelven cuchillas, cortando al demonio mientras ella se mueve como una bailarina. Sangre oscura salpica la nieve blanca.

Mader golpea el suelo con su puño. ¡CRACK! Del suelo congelado brotan raíces y ramas que atrapan las piernas de su demonio. Aprovechando el momento, salta y ¡PUM! golpea con un puño endurecido por madera, haciendo retroceder a la criatura.

Frank gira sobre sí mismo, creando un torbellino de viento que levanta la nieve en espiral. ¡SWOOSH! El remolino golpea a su demonio, lanzándolo contra los escombros de una casa. Apenas se levanta, Frank lanza otra ráfaga. ¡BOOM!

Tévez combina experiencia y furia. ¡Magia de tierra! Una columna de roca golpea el vientre de su demonio. Luego otra. Y otra. ¡PUM! ¡PUM! ¡PUM! Cada impacto levanta más nieve, más sangre, más destrucción.

Las explosiones mágicas iluminan el pueblo. ¡BOOM! ¡CRASH! ¡PUM! La nieve vuela en todas direcciones con cada detonación, creando nubes blancas que se mezclan con el humo de los impactos. El suelo está lleno de cráteres humeantes y manchas de sangre de ambos bandos.

Los demonios rugen. Los soldados mágicos responden. La batalla en el pueblo nevado es un caos de magia, sangre y nieve

Afuera…

Keds observa. Su mirada está fija en la barrera demoníaca, esa pared oscura y brillante que separa a sus amigos del resto del mundo. Escucha cada explosión. ¡BOOM! ¡PUM! Los sonidos retumban, apagados pero claros. Cada grito de batalla, de dolor o de furia, le llega como un puñal.

Aprieta los puños con tanta fuerza que sus nudillos crujen.

Keds: Maldición…

Korid también mira. Su rostro, normalmente sereno o burlón, está completamente serio. Sus ojos no parpadean, como si pudiera ver a través de la barrera.

Korid: Están peleando en serio…

El viento sopla con fuerza, levantando remolinos de nieve entre los dos grupos. La nieve cae más pesada, los copos son más grandes, más densos, como si el cielo mismo quisiera enterrar el campo de batalla.

Kedsi, frente a ellos, observa la escena con una calma perturbadora.

Kedsi: Es interesante volverlos a ver. Hoy me divertiré un poco.

Keds lo mira directamente, sin apartar la vista.

Keds: Desde hace una semana y dos días que no nos vemos, ¿verdad?

Kedsi asiente, y una sonrisa se dibuja en su rostro.

Kedsi: Así es.

Y se ríe. Pero no es una risa cualquiera. Es una risa que de verdad asustó a Korid, un sonido profundo, retorcido, que parece venir de un lugar donde la cordura no existe.

Korid, medio asustado, traga saliva pero se obliga a hablar con firmeza.

Korid: Vaya… siento que eres más fuerte que antes. Pero no nos matarás.

Mientras, adentro de la barrera demoníaca de Kedsi, hay más explosiones. ¡BOOM! ¡CRASH! La batalla continúa, feroz e implacable, mientras la nieve sigue cayendo

Yamito: ¡¡¡Ahhhh!!!

Su grito de batalla resuena mientras su espada, envuelta en electricidad, corta extremidades del demonio con precisión letal. Un brazo aquí, una garra allá. Mucha sangre cae, oscura y espesa, derritiendo la nieve a su alrededor con un siseo.

El demonio al que enfrenta, una masa deforme de carne y bocas, grita fuerte:

Demonio: ¡¡¡AHHHH!!!

De su boca abierta, deformada, salen técnicas demoníacas en forma de ondas de choque oscuras que explotan al impactar contra el suelo y los escombros. ¡BOOM! ¡BOOM! Yamito esquiva, rueda, se levanta y contraataca.

Y Danna, Mader y Frank siguen peleando cada uno con su propio adversario.

Danna hace girar sus pétalos de cerezo como cuchillas, cortando la piel del demonio que enfrenta mientras esquiva sus ataques con gracia mortal.

Mader invoca raíces y ramas del suelo congelado, atrapando a su demonio para luego golpearlo con puños endurecidos. ¡PUM! ¡PUM!

Frank crea torbellinos de viento que levantan la nieve en espirales, desorientando a su enemigo mientras lanza ráfagas cortantes. ¡SWOOSH!

Las explosiones no cesan. ¡BOOM! ¡CRASH! ¡PUM! La barrera demoníaca tiembla con cada impacto, pero se mantiene firme, encerrándolos en su propia guerra

Continuará!

Korid y Keds, al ver las explosiones que sacuden la barrera demoníaca desde adentro, se preguntan en voz alta, evaluando la magnitud del peligro.

Keds: Mide 10 metros, ¿no?

Korid, con los ojos fijos en la barrera que encierra a sus amigos, calcula.

Korid: Más o menos… pero es grande. O sea, Kedsi sí es mucho más fuerte que antes.

Keds traga saliva, el nudo en su garganta es imposible de ignorar.

Korid: No te confíes, hermano. Debes estar listo.

Keds aprieta la mandíbula, su miedo transformándose en determinación.

Keds: Ya lo sé. No me ganará un impostor.

Korid lo corrige, con una sonrisa tensa pero firme.

Korid: No nos ganará, quisiste decir.

Kedsi, que ha estado observando el intercambio con una paciencia macabra, finalmente habla.

Kedsi: La verdad… esperaba pelear con ustedes, hermanos Akuman.

Una risa escapa de sus labios. Pero no es una risa normal. Es un sonido que le puso la piel de gallina a Keds y Korid, que les recorrió la espalda como un escalofrío helado.

Su cara se ve como la de un psicópata. Los ojos demasiado abiertos, la sonrisa demasiado amplia, la expresión de alguien que ha cruzado una línea de la que no hay retorno. La nieve sigue cayendo entre ellos, pero el frío ya no viene del clima

Kedsi: Los mataré a todos ustedes, para que así yo sea alguien fuerte.

Mira a su alrededor y dice, con una calma que hiela la sangre:

Kedsi: Peleen con toda su fuerza. No hay humanos cerca.

Keds, en su mente, siente el peso de sus propias limitaciones.

*Keds: Mierda, no puedo controlar mi Glos aún. Aunque tengo mejor control… todavía no puedo. *

Aprieta su mano derecha con fuerza, los nudillos blancos por la tensión.

*Keds: Tengo que pelear con mi magia de fuego. Nadie sabe aún que tengo magia de rayo. Debo concentrarme. Un mal error y no sé lo que puede pasar. *

Kedsi ve a Keds, como si pudiera leer su agitación interna.

Kedsi: ¿Tienes miedo, humano?

Keds, enojado, le dice con la voz cargada de rabia:

Keds: ¡Tú no eres yo! Eres un clon demonio. Pero no eres como yo. Estúpido Kedsi… ¡El que morirá serás tú!

Kedsi lo ve con esa sonrisa perturbadora.

Kedsi: No lo creo.

Korid se interpone ligeramente, su voz firme a pesar del frío.

Korid: Hermano, no te alteres. Yo pelearé por ti. Tú no controlas tu Glos aún, Keds. Debes esperar.

Korid, con mucho frío, estira su cuerpo para entrar en calor, preparándose mentalmente.

Keds lo mira y, a pesar de la tensión, se pregunta con una mezcla de cariño y exasperación.

*Keds: Cada día más tonto mi hermano. *

Se ríe en su mente Keds, una risa silenciosa que alivia un poco la presión.

Keds, ya consciente, dice con determinación renovada:

Keds: Quiero ayudarte, hermano… pero creo que pelearé puño a puño

Korid: No te preocupes, Keds.

Kedsi: Látigo de la muerte.

Korid, reconociendo la técnica, aprieta los dientes.

Korid: Vaya… es el mismo.

La misma línea negra afilada como una espada emerge de la mano de Kedsi, una extensión de oscuridad que corta la luz misma.

Y con solo hacer un movimiento hacia atrás, un gesto mínimo, casi despreocupado…

Toda la nieve y la tierra se levantan hacia arriba, una pared de blanco y marrón que vuela por los aires. No la tocó. No la golpeó. Con solo presión lo hizo, como si el aire mismo se hubiera convertido en una cuchilla gigante.

El corte invisible dejó una zanja profunda en el suelo, los bordes limpios y perfectos, humeando ligeramente en el frío.

Korid, viendo asustado, dice:

Korid: ¿Pero… qué hizo?

Mientras, en la barrera mágica, siguen peleando todos. Las explosiones no cesan. Los gritos tampoco.

Yamito esquiva un último ataque desesperado de su demonio. Con un movimiento rápido y preciso, su espada brilla y mata a su enemigo cortándolo por la mitad. El cuerpo cae partido sobre la nieve manchada de sangre oscura. Su cadena interior se quiebra con un destello, desvaneciéndose en el aire.

Danna sangra por un corte en el brazo y otro en la pierna. Su respiración es agitada, sus pétalos de cerezo tiemblan a su alrededor, pero no se rinde. Sigue de pie, enfrentando a su adversario con una determinación feroz en los ojos.

Tévez casi gana. Su demonio está en el suelo, magullado, con múltiples heridas de tierra y roca. Un golpe más y caerá. Tévez levanta el brazo, listo para el golpe final

Mader tiene a su demonio inmovilizado contra el suelo, gruesas raíces y ramas retorciéndose a su alrededor como serpientes de madera. La criatura forcejea, pero no puede liberarse. Mader levanta el puño, endurecido por su magia, listo para el golpe final. Casi gana.

Frank hace girar un torbellino a su alrededor, atrapando a su demonio en el ojo del viento. La criatura gira, desorientada, golpeándose contra las paredes invisibles de aire. Frank extiende la mano, concentrando más poder. Un golpe más y caerá. Casi gana, como Tévez.

En diferentes puntos de la barrera demoníaca, los cuatro combatientes —Yamito ya victorioso, Danna resistiendo, Tévez, Mader y Frank a punto de rematar— muestran que la batalla está llegando a su fin. Pronto, la barrera será lo único que se interponga entre ellos

Afuera de la barrera

Kedsi corre rápido hacia adelante, un destello oscuro en medio de la nieve. Pero no va hacia Keds. Salta hacia Korid.

Korid: ¿¿Adónde vas??

Dice desesperado, preparándose para el impacto que no llega.

Porque Keds ve que Kedsi viene hacia adelante… y en una fracción de segundo, entiende todo. No es a Korid. Es a él.

Y Keds, sin darse cuenta, no puede reaccionar a tiempo.

Con el látigo de Kedsi, esa línea negra y mortal, le da en el brazo. Un corte profundo, limpio, que sangra inmediatamente. Pero no es solo el corte.

La fuerza del látigo, combinada con el impulso de Kedsi, lo manda lejos. El cuerpo de Keds vuela por los aires hasta impactar contra unas rocas. El golpe es brutal, le pega por las costillas, justo en el costado. El sonido es seco, sordo.

No se rompió nada, los huesos aguantaron por milagro o por entrenamiento. Pero fue suficiente.

Keds queda inmóvil contra la roca. Sus ojos se cierran. Su cuerpo se desploma. Keds se desmayó

Continuará!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo