Magic Demon - Capítulo 35
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Capítulo 35: capitulo 35: técnicas de agua
Kedsi, viendo el suelo sangrando, dice:
Kedsi: Eres fuerte, Akuman.
Korid: Claro que lo soy, Kedsi. ¡Clon demonio, morirás!
Korid: ¡Magia de agua: Ráfagas de agua!
Varias ráfagas de agua comprimida van hacia Kedsi.
Algunas lo lastiman, abriendo cortes en su piel. Pero Kedsi esquiva algunas y, en un movimiento rápido, con su látigo le da a Korid en su brazo derecho.
Korid: ¡Ahhhh!
Grita de dolor. Ahora su brazo derecho tiene una gran raya, una herida larga y visible que sangra abundantemente. No es profunda, pero sí suficiente para sangrar y debilitarlo.
Korid: ¡Nooo!
Apretando los dientes, ignorando el dolor, Korid vuelve a atacar.
Korid: ¡Magia de agua: Pistola de agua!
Hace la misma pose, manos juntas como una pistola, y varias ráfagas en forma de bala de agua van hacia Kedsi.
Kedsi salta y camina hacia adelante, esquivando y avanzando al mismo tiempo.
Korid también avanza, sin retroceder.
Y ¡PUM! Pegan puño ambos. El choque de sus golpes es brutal. Del impacto, levantan la nieve a su alrededor, un anillo blanco que los envuelve por un instante.
Korid ve dónde está Keds y nota que sigue inconsciente contra las rocas. Con renovada fuerza, le da una patada por el estómago a Kedsi, aprovechando el desequilibrio, lanzándolo lejos.
Kedsi vuela por los aires y pega en unos de los escombros del pueblo destruido. Cae sobre una casa que solo tenía el techo destruido, y con el impacto, todo cae donde Kedsi, enterrándolo bajo madera y nieve.
Mientras, en la barrera demoníaca…
Siguen peleando Danna y los demás. Mader, Frank y Tévez aún combaten, aunque sus demonios están gravemente heridos. Danna, sangrando pero firme, mantiene su posición.
Yamito solo observa, ya que mató a su oponente. Su mirada está fija en algo más allá de la barrera. Él observa y ve lo que ocurre afuera: la pelea de Korid, Keds inconsciente, y Kedsi sepultado entre los escombros. Su expresión es seria, calculadora, listo para actuar en cuanto la barrera caiga
Korid: Sé que no ha muerto… pero ¿estará inconsciente Kedsi?
Kedsi: No lo creo.
Una voz por detrás de Korid se escucha, helada y burlona.
Korid: ¡Mierda!
Korid sangra por la boca de repente, y ve que por su brazo izquierdo es atacado, la misma línea negra abriendo una herida gemela a la del derecho. El dolor es inmediato, punzante.
Korid: ¿¡Cómo te moviste!?
Kedsi, aparecido de la nada, sonríe con esa expresión macabra.
Kedsi: No te lo diré.
Y ¡PUM! Kedsi le pega en el cachete a Korid, un golpe seco y fuerte que lo hace sangrar más por la boca. Korid tambalea, su visión nublándose.
Yamito, en la barrera demoníaca, observando, ve y piensa:
*Yamito: Ese demonio, Kedsi, es inteligente. En realidad era un clon demoníaco. Aunque no sé cómo aprendió esa técnica… ¿Un clon haciendo otro clon? Bueno, no importa. Korid lo tiene que descubrir solo. Es su primera misión. *
Korid: ¿Pero qué pasó?
Dice, sangrando por la boca y cayendo en el suelo, de rodillas primero, luego desplomándose sobre la nieve manchada de rojo
Korid: No puede ser… ¿¿Acaso eras un clon??
Kedsi, con una sonrisa perturbadora, dice:
Kedsi: ¡Así es!
Y ahora Kedsi desaparece el látigo que tenía. Su arma se disuelve en el aire oscuro.
Y ¡PUM! ¡PUM! ¡PUM!
Kedsi le pega en el cachete, en el estómago y en la cabeza a Korid, una ráfaga de golpes brutales y precisos. Korid intenta defenderse, poniendo su brazo como escudo, pero grita de dolor en cuanto los golpes impactan sobre las heridas abiertas de sus brazos.
Korid: ¡Eres fuerte… pero no tanto como yo!
Kedsi: ¿Qué dices?
Korid, jadeante, escupiendo sangre pero con una mirada desafiante:
Korid: Sé que estás peleando a tu máximo poder… Pero yo… te podría decir que no.
Mientras se pegan ambos, intercambiando golpes en un baile brutal de sangre y nieve, Kedsi dice:
Kedsi: Te diste cuenta. Pero no creo que seas más fuerte que yo
Korid: Seguro.
Siguen intercambiando golpes, puño contra puño, sangre mezclándose con la nieve. Cada impacto es un trueno sordo en el silencio blanco.
Korid se aleja de un salto, creando distancia. Su respiración es agitada, sus brazos cuelgan pesadamente, pero sus ojos brillan con determinación.
Korid: Esta técnica no la sé dominar… pero con esta técnica te puedo matar. Y lo sé.
Kedsi: ¿Pero qué dices?
Korid junta sus manos, y el agua comienza a girar. Rápido. Más rápido. El agua se compacta, gira sobre sí misma con una fuerza centrífuga increíble, formando una esfera perfecta y densa en la palma de su mano. No es solo agua; es presión, es poder concentrado, es un torbellino contenido que zumba con energía.
Korid: ¡Magia de agua: Gran bola de agua!
La gran bola de agua brilla, gira, vibra en su mano, lista para destruir.
Korid: ¡Toma esto!
Se lanza hacia adelante e impacta por el estómago de Kedsi con toda la fuerza de su cuerpo y la técnica.
Y ¡BOOM!
La explosión es tremenda. El agua comprimida libera toda su energía de golpe, removiendo y destruyendo cada vez más el lugar. Los escombros vuelan, la nieve se derrite y evapora en un instante. El suelo tiembla.
El humo se levanta, una nube densa de vapor y polvo que lo cubre todo, ocultando el resultado del impacto
Kedsi se ve sangrando por la boca, un hilo oscuro que cae sobre la nieve derretida a su alrededor. Su cuerpo está doblado, tembloroso.
Su estómago se comprimió, como si hubiera desaparecido una parte de él. La carne está hundida, deformada por el impacto de la técnica de Korid.
Korid, cansado, dice con la voz entrecortada por el agotamiento:
Korid: ¿No lo logré?
Kedsi levanta la cabeza con esfuerzo, su mirada aún brillando con odio y algo de admiración.
Kedsi: Sigo vivo… mi cadena interior todavía está. Pero esa técnica… me dolió mucho. Casi me mata.
Mientras, detrás de ellos, en las rocas donde cayó antes, el cuerpo de Keds se levanta poco a poco. Un movimiento leve primero, luego un temblor en los dedos. Parece que Keds está por despertar
Continuará!
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