Magic Demon - Capítulo 7
- Inicio
- Todas las novelas
- Magic Demon
- Capítulo 7 - 7 capitulo 7 keds y korid VS kedsi
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
7: capitulo 7: keds y korid VS kedsi 7: capitulo 7: keds y korid VS kedsi Los soldados mágicos observaban desde la distancia, paralizados por el miedo.
Soldado mágico (pensando): Nosotros nos encargaremos… Pero Kedsi no da tregua.
Su espada larga, una línea negra con un filo increíble, corta por la mitad a varios soldados mágicos en un instante.
Keds y Korid retroceden, con los ojos abiertos de horror Kedsi se mueve con una velocidad aterradora Varias magias son lanzadas hacia él, pero su línea afilada las corta sin esfuerzo Parecía que este demonio controlaba su Glos mejor que Keds mismo De repente, coloca su mano frente a un soldado mágico y de ella surge un fuego negro que se dispersa en varias técnicas, generando una explosión devastadora.
Boom Varios de los que habían llegado murieron al instante, Una soldada mágica, peleando con un solo brazo, lucha valientemente… pero cae derrotada Mientras tanto, en la capital, otros demonios comienzan a atacar.
Danna, Mader y Frank se enfrentan a ellos sin saber que eran los cuerpos de antiguos soldados mágicos transformados Danna, con su magia de cerezo, ataca a distancia.
Mader, usando su magia de madera, potencia los ataques de Danna, creando combinaciones mortales Frank, con su magia de viento, se enfrenta a los enemigos de cerca, cortando y desviando ataques con precisión Juntos logran derribar a varios demonios, pero la sensación de peligro sigue creciendo Keds no se deja intimidar.
Él y Korid, los hermanos Akuman, unen sus fuerzas, decididos a pelear juntos Korid lanza su magia de agua, creando dragones y bolas que golpean con fuerza… Pero Kedsi corta todos los ataques con su línea negra, rápida y afilada Keds, decidido, entra a combate cuerpo a cuerpo.
Lanza varios ataques de fuego, algunos alcanzan a Kedsi… pero otras se desviaron, impactando contra los escombros del campo de batalla Kedsi intenta cortar a Keds, pero él se agacha ágilmente, esquivando el golpe y devolviendo varios puñetazos que lastiman al demonio No te distraigas, rugió Korid, y atacó de nuevo con una exhibición de su dominio acuático, No era un solo ataque, sino varias técnicas a la vez: dragones de agua que rugían, bolas densas que golpeaban como martillos, formas geométricas afiladas que volaban como cuchillas.
Era un bombardeo implacable Kedsi, ya lastimado, logró cortar algunas de las técnicas, partiendo dragones y esquivando bolas, pero la ofensiva era demasiado densa Varios golpes conectaron, empapándolo y golpeándolo Keds volvió al ataque físico, lanzando una serie de patadas rápidas y poderosas.
La pelea era muy igualada, un intercambio feroz.
Pero entonces, Kedsi anticipó un movimiento.
Agarró el pie de Keds en pleno vuelo, desequilibrándolo por completo ¡Te tengo!, exclamó Kedsi, y con fuerza sobrehumana, lo lanzó contra un montón de escombros cercano El impacto fue brutal.
Keds cayó entre el polvo y las piedras, sangrando ahora por una herida en la frente Keds se levantó, tambaleándose, con la mirada fija en Kedsi.
Su respiración era agitada, pero en sus ojos ardía una furia determinada.
Keds: Hermano, ese maldito debe morir.
Él no soy yo.
No tengas piedad.
Korid asintió, su propio rostro endurecido por la resolución.
Korid: Claro, hermano.
Mientras, Kedsi preparaba su arma, una línea oscura y filuda que parecía devorar la luz a su alrededor.
Algunos soldados mágicos que intentaban levantarse para intervenir se acercaron, pero Kedsi, con movimientos casi imperceptibles, les cortó sus caras y los mató en el acto.
Keds apretó con fuerza su brazo herido, y un pensamiento furioso cruzó su mente: ¡Mierdaaa!
¿Por qué no puedo controlar mi Glos?
No importa.
Ahora que soy soldado mágico, debo superarme.
Con un grito desesperado, rápidamente se lanzó hacia Kedsi.
Korid lo vio y el horror se apoderó de su rostro.
Korid: ¡Noooo!
¡No lo hagas, hermano!
Pero era demasiado tarde.
Kedsi recibió la carga y le dio varios golpes brutales, cada uno lastimando profundamente a Keds, haciéndolo retroceder con moretones y cortes frescos.
Korid, ahora consumido por la furia, corrió hacia Kedsi, pero fue el mismo resultado.
Golpe tras golpe, Kedsi los lastimaba a ambos con una eficiencia aterradora, esquivando sus ataques y castigando cada apertura.
Kedsi rio, un sonido frío y burlón, mientras golpeaba.
Kedsi: Krapus se encargará.
El rey de la capital es su objetivo.
Y mío, mejor dicho.
Mientras recibían la paliza, un mismo pensamiento de desesperación e incredulidad resonó en las mentes de los hermanos: ¿Cómo es posible que sea tan fuerte?
pensó Keds, con el sabor a sangre en la boca.
Se supone que soy yo…
Se supone que es mi hermano…
pensó Korid, sintiendo cómo fallaba su magia de agua contra la velocidad del enemigo.
Pero tiene mejor control del Glos…
Es la contraparte mía dice Keds …
la contraparte de mi hermano, dice Korid…
Es demasiado fuerte.
Además, tiene magia de fuego, pero…
¡negro!
En el palacio central, una sombra se materializó.
Krapus había llegado.
Frente a él, salió a recibirlo Fah, el Rey de la capital.
Krapus, con una sonrisa que no llegaba a sus ojos fríos, inclinó ligeramente la cabeza en un gesto burlón.
Krapus: Hola, Rey de la capital.
Mientras, en el campo de batalla exterior, Kedsi se separó del combate, respirando con pesadez.
Miró con desdén a Keds y a Korid, quienes apenas podían mantenerse en pie.
Kedsi: Casi no me queda fuerza.
Otra vez nos veremos.
Y, riendo macabramente, dio media vuelta.
Con un salto imposible, escapó saltando la gran muralla de 50 metros que protegía la capital, desapareciendo en la distancia.
Keds y Korid, sangrantes y exhaustos, se quedaron mirando el lugar donde había estado su enemigo.
El silencio tras la tormenta era opresivo.
Estaban lastimados, confundidos, y no sabían qué hacer Esta historia continuara!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com