¡Maldito mundo, Es demasiado grande! - Capítulo 1
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- Capítulo 1 - 1 Capitulo 1 Invasion a nuestro pueblo
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1: Capitulo 1 “Invasion a nuestro pueblo” 1: Capitulo 1 “Invasion a nuestro pueblo” En un Pequeño pueblo se puede escuchar el llanto de varios niños, junto a los adultos ayudando a los niños a escapar.
“¡Capturen a los niños y mujeres, maten a los demás!” Decía un hombre con una cicatriz de quemadura en la cara.
El propio hombre sujetaba a una mujer por el cabello.
En aquel pueblo los guardias eran pocos, y en su mayoría no se habían enfrentado contra una invasión o peligro de este tamaño.
Cada uno, sin importar la edad fue asesinado por los invasores.
Mientras todas las personas eran secuestradas o asesinadas algunos niños y pocos adultos huían hacia un rio ubicado detrás del pueblo, el cual dividía un camino y era un lugar concurrido por los habitantes del pueblo.
A pocos metros de cruzar el río, varias flechas cayeron sobre ellos,asesinando o dejaron moribunda a cualquier habitante con el objetivo de no dejar a nadie vivo.
De entre este grupo de escapistas había un niño llamado Conan de apenas 4 años, este niño era un huérfano, cuidado por el pueblo y los habitantes de este.
El pequeño había sido alcanzado por una flecha la cuál perforó el hueso de su cráneo, arrancandole su ojo derecho.
La herida hizo que el niño gritara de dolor, sujetando el lugar donde antes estaba su ojo.
Ahora a pocos centímetros de su cuerpo “Conan…
Corre…
Huye de aquí…” Escucho a un niño, con lágrimas en los ojos y escupiendo sangre el apenas era unos años mayor que Conan.
Ambos habían sido amigos y solían jugar juntos, sin embargo ahora yacia en el suelo, con una flecha perforando su pulmón y arrebatándole la vida “Vaya, vaya…
Quedó uno vivo” dijo, un hombre con una armadura brillante mirando fijamente a Conan antes de caminar hacia el.
“N-no…
¡Por favor déjame!” Le rogó conan, sujetando su rostro, con sangre cayendo de él El hombre de brillante armadura no pudo evitar soltar una risa seca al ver la figura del niño.
Este era quien había disparado la flecha a Conan y a su amigo.
Sin ningún arrepentimiento pateó la cabeza de Conan, empujándolo unos metros y desmayandolo al instante.
Justo cuando el hombre sacaba su cuchillo decidido a matar al niño otra persona lo detuvo “No es necesario matarlo, ponle las esposas y llévalo con el resto, Simon” le dijo una mujer Sujetando su hombro y deteniendo al hombre de armadura Simón no tuvo de otra que detener su acto y guardar el cuchillo “si mi señora” dijo en un tono respetuoso, contrario a la apariencia con la que se había dirigido al pequeño.
Tal y como se lo pidieron le puso esposas al niño y se lo llevó, sujetandolo de la ropa Simón caminaba cargando de la ropa a Conan, desmayado y aún sangrando.
Igual que una bolsa de basura lo tiró a una jaula donde habían más personas del pueblo.
“Todo está listo, no hay ningún sobreviviente” le informo otro a el hombre con la cara quemada “Buen trabajo” Le felicito, dándole palmaditas en su hombro “todo esto pudo evitarse si ese hijo de puta arrogante hubiera cedido” dijo mirando una cruz donde yacía clavado una familia entera Muerta, siendo el alcalde del pueblo y su familia “Claro, decidió ignorar nuestras advertencias y este fue su castigo.
¿Que podría haber hecho un mísero pueblo con una mina tan importante como la que tenían?” Dijo la mujer, parándose al lado del hombre cara quemada.
viendo la escena antes de prender fuego las cruces con un pequeño hechizo de fuego.
Ambos miraron la escena durante unos minutos antes de darse la vuelta y dirigir a los demás captores y retirarse del pueblo.
<<<<>>>> A varios minutos del pueblo, el hombre de cara quemada se sentó al lado de la mujer que había encendido el fuego de las estacas.
“Ahora solo tenemos que regresar a la capital e informar al rey de la misión” dijo el hombre de cara quemada mirando a la mujer “dime, que harás con la recompensa, Aura?” Le pregunto con una sonrisa “Eso no te importa, ahora mismo deberíamos centrarnos en ver qué hacer con ellos, ¡me molestan sus llantos!” Dijo Aura, dándose la vuelta antes de golpear una de las jaulas con niños dentro Este golpe alertó aún más a los niños quienes miraban con miedo a las personas que los rodeaban.
Todos ellos buscaban consuelo entre ellos mismos, abrazándose entre si.
“Los dejaremos en algún mercado, cerca de aquí hay uno de los más grandes mercados de esclavos.” Dijo el hombre, mirando hacia el frente e ignorando las quejas de su compañera “Aún así, incluso yo pienso llevarme alguna mujer” pensó el hombre, viendo a las mujeres llorando y sujetando en un abrazo protector a los infantes Aquel hombre ya tenia ideas sobre que hacerle a las mujeres que capturó Habían pasado varios días viajando, las personas y niños enjaulados ahora estaban débiles, tanto física como mentalmente.
Los primeros días algunos mantenían su esperanza, haciendo ruido cada que pasaban por cerca de un pueblo pero todos se detuvieron cuando eran golpeados y en casos extremos asesinado frente a los demás.
Conan, quien había despertado hace poco sostenía su ojo derecho, en el cual había quedó ciego.
Al igual que todos en las jaulas se había rendido, apoyando su cabeza en el hombro de una mujer quien también abraza a su propia hija.
Poco a poco entraron en una cueva, vieron cómo el hombre de cara quemada al cual descubrieron que se llamaba Dante miraba una pared de rocas antes de decir.
“Abre, tenemos nueva mercancía.” Dijo Dante, mirando la pared “Está loco…?” Murmuro conan quien no pudo evitar preguntarse en voz baja De forma inesperada toda la pared de rocas desapareció como si de una ilusion se tratase, suplantandose por una gran puerta llena de formaciones y círculos de color azul.
Desapareciendo y dejándolos pasar.
Los sentidos de los capturados fueran abrumados por olores, fuertes sonidos y luces radiantes.
Pues dentro yacía una pequeña ciudad subterránea, una de las principales ubicaciones del mercado negro del mundo entero.
“Llevenlos a los puestos y deshaganse de ellos” ordenó un hombre bajo las ordenes de Dante.
Tal y como se ordenó se designaron grupos y cada unos se llevaron las jaulas donde se vendieron los aldeanos.
“¡Mamá, ayuda!” Gritaba la niña mientras era separada de los brazos de su madre “¡No, déjenla ir!” Su madre corría con la misma mala suerte, pues fue vendida a un grupo de personas.
Todos los aldeanos fueron separados de sus amigos, o sus pocos familiares vivos, vendidos en subastas, burdeles o granjas de esclavos.
Conan fue a parar en este último lugar, siendo de entre los 3 el peor para un niño, pues las granjas de esclavos eran conocidos por romper de manera física y mental a todo esclavo que era llevado ahi
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