¡Maldito mundo, Es demasiado grande! - Capítulo 23
- Inicio
- Todas las novelas
- ¡Maldito mundo, Es demasiado grande!
- Capítulo 23 - 23 Capitulo 23
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
23: Capitulo 23 23: Capitulo 23 Todos nosotros agradecimos cuando Ophelia llamó a otras personas, a las que les dijo que se guardaran en otra parte la caja con esa criatura dentro.
Todo el comedor ahora solo hablaba del ojo con tentáculos, burlándonos de quién tenga que comer eso.
“La líder de la secta dijo que esa cosa se vende por mucho dinero, ¿quién estaría tan loco para comprarlo?” Preguntó Claire, mientras sacaba la lengua como si tuviera asco.
“Alguien que quiera torturar a otro” Dijo Elias, mientras se encogía de hombros.
“Eso no sirve para torturar, son como las píldoras, si las comes te fortaleces” Le corrigió Isolde, tirando de su mejilla.
Algo que noté es que Isolde y Elias siempre se sentaban juntos o parecían más amigables.
Parecia que a Elias le va mejor que a nosotros.
Junto a estos pensamientos un chico me preguntó desde otra mesa.
“Oye tú, el que no ve de un ojo.
Desde que llegaste me di cuenta de algo, siempre te diriges sin ser formal hacia la líder de la secta.” “¿En serio?
no me parece malo…” Pensé.
Para mi suerte Anna me defendió, aún que no de una manera que me gustaría.
“No lo culpen, es solo un niño, apenas le llega aire al cerebro” Dijo, en un tono burlesco mientras me frotaba la cabeza.
Esto ya pasó varias veces, Anna parece defenderme y solo me hundia más y más.
Lo que me molestaba era que no podía defenderme, Anna era mayor que yo y sabía más.
Teniendo esto en cuenta decidí explorar el lugar, buscando algo como una biblioteca o algo que pueda ayudarme a defenderme contra Anna.
No tardé mucho hasta que llegué a un lugar idéntico a lo que buscaba, lleno de estantes con libros por donde sea que mire.
Decidido me acerqué a un estante, sacando un libro que está a mi alcance para luego ir a una mesa vacía y sentarme.
“¿Estás leyendo Conan?” Preguntó alguien desde atrás mío.
Con un salto me levanté de la silla, mirando hacia atrás mío.
Solté un suspiro cuando me di cuenta que solo era Isolde, quien me miraba con curiosidad.
“Sí, quería leer, ¿qué haces aquí?” “Yo también leo, pero como todos están más interesados en aprender cosas de artes marciales nunca hay alguien aquí” “¿Tú no lo estás?” le pregunté con curiosidad, a la vez que miraba a los alrededores, comprobando que, además de nosotros, no había nadie más.
Parece que mis palabras la confundieron, pues mientras arqueaba la ceja me respondía “Lo estoy, pero también leo otras cosas” Aun que al principio estaba interesado en otras cosas, ahora que sabia sobre una biblioteca de artes marciales me interese mas por ella “Ya veo…
Oye, ¿dónde se leen esas cosas de artes marciales?” Pregunté, avergonzado.
“…
ya que no llevan tanto tiempo aquí solo podrán ir a la librería del este” Dijo, mirándome con lo que parecía ser decepción.
Aún que por vergüenza me quedé un tiempo en esa biblioteca junto a Isolde, decidí ir a el lugar donde me indicó.
Por suerte el lugar tenía un enorme cartel que decía ‘Pabellón del sol naciente’.
El nombre sonaba genial así que supongo que este es el lugar donde tengo que entrar.
Esperaba que en el lugar hubieran más personas que en la anterior biblioteca, pero para mi sorpresa los unicos que estaba dentro era Jumyeong y Ghislaine, sentados en el suelo con varios libros cerca de ellos.
“¿Qué están haciendo?” Pregunté, acercándome hacia ellos.
“Vinimos aquí para aprender algo, en el anterior sparring nosotros ganamos por poco así que vinimos aquí luego de preguntar” Me dijo Ghislaine.
“Ah, ellos también vinieron a aprender.” Me senté delante de ambos, revisando los libros que tenían cerca.
Uno de ellos decía ‘Técnica de respiración inicial’.
Aún que me costó un poco leer qué decía, no sirvió de nada pues no entendía nada de lo que aparecía en el libro.
“¿Qué te sucede?” Preguntó Jumyeong, arqueando una ceja mientras me miraba.
“No entiendo” Dije, rascándome la cabeza con frustración.
“Nosotros tampoco, por eso lo dejamos ahí” Ghislaine dijo, dejando el libro que estaba leyendo.
Ghislaine me quitó el libro de entre las manos, dándole un vistazo antes de devolvérmelo y decirme “Mira, dice cosas como ‘dirigir el mana a los meridianos, separando lo del aire normal que irá al resto del cuerpo’ como se hace eso?
“Si este es uno básico, ¿cómo será uno avanzado?” pregunté, tirando el libro al suelo “Solo copiaré lo que aparece en los dibujos, no será tan difícil, ¿no?” Pensé, sentándome recto mientras prestaba atención a los dibujos Siguiendo el primer paso, inhalé fuertemente.
Decía que tenía que concentrarme en el maná que entra a mi cuerpo y dividirlo, llevándolo a mis meridianos y pulmones.
Concentrándome lo mejor que podía empecé a llevar todo el maná por mis meridianos, lo que no fue tan difícil ya que antes los había hecho más gruesos y podía tener una mejor sensacion.
Podía sentir cómo el maná del aire se movía por mi cuerpo, aún que era molesto pensé que solo era por la nueva sensación, ya que era como una picazón dentro de mi cuerpo.
Luego de hacerlo varias veces pude sentirme mejor, más ligero y más fuerte.
“No fue tan difícil” Dije, mirando mis manos.
Lo malo es que no duré tanto tiempo, ya que ni bien corté la respiración controlada todo mi cuerpo ardió, como si me quemaran.
Gracias a eso solté un grito de dolor, mientras sentía cómo mi pecho ardía.
Por suerte Ghislaine y Jumyeong conmigo, ayudándome mientras me calmaba.
“Perdiste la concentración, ¿no?” Me preguntó Ghislaine, mirándome con una sonrisa burlona.
Yo todavía no podía hablar por el ardor en mi pecho, así que para responder solo le levanté el dedo del medio.
Ambos soltaron un suspiro antes de decirme “Inténtalo otra vez” Jumyeong me ayudó a sentarme, dándome unas palmaditas en la espalda.
Las palmadas me dolían igual que el resto de mi cuerpo, así que le puse la mano para bloquearlo.
Otra vez, con este pensamiento me puse derecho y volví a respirar de la forma que decía el libro, calmando el dolor.
Luego de unos minutos el ardor se calmó, aún que el cuerpo me seguía doliendo.
“Esto no me gustó tanto como pensaba…” Dije, mirando el libro lejos de mí.
“Lo creo, en esta página dice que, si se detiene de repente el mana puro ira a tus pulmones y lo dañara” Me dijo Jumyeong “Por qué no leí eso…” Solté un suspiro mientras recogía otro libro del suelo, leyéndolo mientras intentaba hacer la respiración que indicaba el anterior libro.
Aún que perdía la concentración, la recuperaba al instante, por eso no era tan grave así que pude estar más tranquilo.
Mientras leía me di cuenta de lo mucho que parecía saber Jumyeong, aún que fue tarde.
Curioso le pregunté a Jumyeong “Oye Jumyeong, ¿cómo sabes tanto de esto?
¿Estuviste en una secta como esta?” “Sí, estuve en una antes de ser esclavizado” Dijo, mientras miraba el techo pareciendo pensar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com