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¡Maldito mundo, Es demasiado grande! - Capítulo 26

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26: Capitulo 26 “Diferentes Homunculos” 26: Capitulo 26 “Diferentes Homunculos” “¿Qué carajos es esa cosa?”, preguntó Anna.

“No lo sé, pero no dejes que nos vea”, dijo Goon-woo.

Cada uno de nosotros estaba reunido detrás de las puertas del comedor, apenas abiertas para que pudiéramos ver afuera.

En la entrada de la secta había varios hombres, además de los mayores y el líder de la secta, quien parecía estar discutiendo algo con uno de los hombres, mientras que los demás cargaban cajas hacia un carruaje.

“¡Miren!

Las cajas están llenas de los cristales que ví anoche”, dije, apuntando a las cajas que los hombres cargaban.

“¡Deja de mirar eso y presta atención a esa cosa!”, me reprendió Clare, dándome una fuerte palmada en la cabeza.

Me sujeté la cabeza con dolor antes de volver a mirar hacia afuera.

Frente al carruaje, había una gran criatura blanca a cuatro patas, con alas y unas orejas más grandes que mi cabeza, Parecía ser la que cargaba con las cosas de adentro.

Ninguno de nosotros podía evitar no mirarla con asco; estábamos acostumbrados a mirar caballos que tiraban del carruaje, no esa cosa.

“Oye, Conan, tú solías prestar más atención a los libros en la granja.

¿Alguna vez viste algo así?”, me preguntó Ghislaine.

“No, no decían nada de una criatura así”, le respondí, negando con la cabeza.

Parece que mi respuesta solo los asustó más, pues me empujaron atrás para escondernos aún más de la mirada de la criatura.

Algo que no entendí, ya que no parece tener ojos.

“¿Qué hacen aquí?”, dijo alguien desde atrás nuestro.

Al escuchar la voz, todos soltamos un fuerte grito.

Queriendo escapar, nos empujamos unos a otros y caímos de espaldas fuera del comedor.

Levantamos la mirada solo para ver que quien nos había asustado no era nadie menos que Ryna, la mayor con la que hablé los últimos días.

“¡No nos asustes!”, gritamos todos al mismo tiempo.

Al instante nos tapámos la boca para mirar atrás nuestro, pues ahora la criatura nos estaba ‘mirando’.

Ophelia, quien hablaba con uno de los hombres, nos miro molesta antes de que pareciera darse cuenta de algo y sonreírnos, empezando a chasquear los dedos hacia la criatura, la cual empezó a acercarse.

Ninguno de nosotros perdió el tiempo y salimos corriendo en diferentes direcciones, sin mirar atrás.

Solo me detuve cuando llegamos a la parte trasera de la secta, una parte a la que Ophelia no nos dejaba ir porque había un jardín que ella misma cuidaba.

Luego de mirar atrás y ver que solo estaban Della y Clare, me derribé, cayendo al suelo completamente cansado.

“Estoy…

cansada…”, dijo en voz baja Della, cayendo de rodillas al suelo.

“Sí, nunca corrimos tanto desde la serpiente”, le respondió Clare, sentándose a mi lado mientras se secaba el sudor.

“Parece que Della no tiene tanta resistencia como nosotros, ¿eso es algo normal en los magos?”, pensé mientras miraba las flores del jardín a mi lado.

Ahora que las miraba, pude darme cuenta de que el jardín era inmenso.

Además de que había varios tipos de flores y de distintos colores.

Mientras miraba las flores, no me había dado cuenta de que Della y Clare se habían puesto a mi lado.

“Ya veo por qué la líder de la secta no nos deja venir aquí”, dijo Della, mientras sus ojos se iluminaban.

“Lo mismo digo, es hermoso”, asintió Clare.

Della parecía que olvidó que nos prohibieron pasar por aquí, ya que se levantó y empezó a caminar por el jardín, arrancando algunas flores del suelo.

“Ojalá Ophelia no se dé cuenta”, pensé, viendo cómo Clare también arrancaba algunas flores.

Ambas estaban caminando más profundo en el jardín, así que decidí seguirlas mientras estaba atento a que Ophelia no nos atrapara.

Cuando fuimos al centro del jardín, vimos varias flores, más grandes que nosotros.

“¡AAAAHHH!”, grité al sentir cómo algo me mordía la pierna.

Al mirar abajo, vi cómo una planta con boca me había mordido la pierna, así que le di una patada que la envió lejos de donde estaba.

Claire y Della parecieron asustarse con mi grito, ya que se dieron la vuelta y me miraron enojadas.

“¿Qué te sucede?”, preguntó Claire.

“¡Esa cosa me mordió!”, le respondí mientras veía la mordedura en mi pierna.

“¿No es venenosa, no?”, preguntó asustada Della, acercándose a ver mi pierna.

“¿Venenosa…?

¿Puede ser venenosa?”, pensé, aún más asustado que ellas.

Por suerte, mi pierna no parecía de otro color o algo parecido, así que solté un suspiro aliviado.

Aun así, les dije que nos fuéramos del jardín, no queriendo que algo me mordiera y esta vez sí fuera venenoso.

Luego de unos minutos pudimos llegar a la entrada de la secta; nos tardamos tanto que me sorprendí de cuánto corrimos.

Cuando llegamos a la entrada, no vimos a nadie, Parecía que el lugar estaba abandonado, si no fuera porque desde afuera se escuchaban risas.

Luego de mirar a Della y Clare, que estaban detrás de mi y asentime decidimos acercarnos de puntillas, no queriendo que la criatura se diera cuenta de que estábamos cerca.

Al asomarnos desde la puerta vimos como algunos estaban encima de la cosa, tirando de sus orejas o su cola.

“¿Qué sucede?”, le pregunté a Niko mientras nos acercábamos.

“Ah, ¿desde hace cuándo están ahí?

Pensábamos que se habían escapado”, dijo al vernos.

“Mira, no era tan mala, incluso nos ayudaron a subirnos en ella”.

Nos dijo mientras le apuntaba Miré arriba, sorprendiendome al ver cómo Isolde, Goon-woo y varios estaban encima de ella.

Los demás también estaban mirándola, acariciándola o intentando subirse en ella.

“no me subiré”, pensé, sintiendo menos miedo que antes, pero aun manteniéndome alejado Luego de unas horas, los hombres se fueron, al igual que la criatura, que descubrimos que era otro homúnculo.

Cuando lo descubrimos, todos nosotros nos asombramos; hacía poco vimos uno, pero este era muy diferente al de antes, más grande, fuerte y, sobre todo, un poco menos asqueroso.

Parece que éramos los únicos que no sabían, ya que los demás ni siquiera le dieron importancia, estaban más concentrados en las bolsas llenas de monedas que recibieron.

Incluso Ophelia sonreía luego de verlas.

“Sí que conseguimos mucho dinero luego de vender eso”, dijo, con una gran sonrisa en el rostro.

“Así es, líder.

Con esto podremos invertir más en el crecimiento de nuestros estudiantes”, le dijo un anciano.

“Además de invertir en otras cosas de la secta”, respondió otro .

Todos las miraban ‘felices’ creo esto porque podíamos ver cómo les goteaba saliva de la boca.

Incluso algunos de nosotros estaban emocionados luego de ver tanto dinero.

“¿Se consiguió tanto dinero luego de ir una vez a la mazmorra?

Si fuéramos a una, ¿nosotros también nos haríamos tan ricos?”, preguntó Anna.

“Si nos encontramos con cosas como las de antes las evitaría”, pensé, recordando el bosque Había perdido de vista a Ophelia, pensaba que se había ido a la oficina, antes de escuchar un fuerte grito enojada.

“¿¡Quién estuvo en el jardín!?” Instantáneamente Claire, Della y yo nos asustamos aún más que cuando vimos a la criatura por primera vez, entrando corriendo junto a los demás.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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