Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

¡Maldito mundo, Es demasiado grande! - Capítulo 30

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. ¡Maldito mundo, Es demasiado grande!
  4. Capítulo 30 - 30 Capitulo 30 El gremio no es una buena idea
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

30: Capitulo 30 “El gremio no es una buena idea” 30: Capitulo 30 “El gremio no es una buena idea” Las líderes ya habían ido a la enfermería, pero el viejo nos dijo que las siguiéramos y que les diéramos gasas o medicinas para curarlas.

Por lo que tuvimos que obedecer.

“Oigan, mocosos, ya no los necesitamos, váyanse”, nos dijo Ophelia, con todo el cuerpo ya cubierto de gasas.

Ahora que ambas tenían cubiertas sus heridas y en los cortes más profundos habíamos puesto cremas, no necesitábamos quedarnos mucho más.

Así que salimos del lugar con una sonrisa.

“¿No pelearán de nuevo si están solas?”, preguntó Anna.

“Tal vez no, si lo hacen destruirán toda la enfermería”, le contestó Ghislaine.

De verdad pensábamos que no pasaría nada.

Ya estábamos alejándonos de la enfermería cuando empezamos a escuchar fuertes golpes desde esta.

Y como ninguno de nosotros quería ir a ver, lo ignoramos y fuimos con El Anciano.

“Oh, ya que están de vuelta.

Los tres magos, vengan y ayuden a los demás con la reconstrucción”, dijo, mirando a Oswin, Della y Thomas.

“¿Para qué nos necesitan?”, preguntó Della.

“Bueno, ¿los magos pueden crear piedras y tierra, no?

Pueden reparar el suelo que se rompió entonces”, les dijo, con una sonrisa mientras acariciaba su larga barba blanca.

El viejo no dijo algo sobre tener que ayudar, así que no íbamos a hacerlo.

Antes de que se arrepintiera, ya nos habíamos alejado un poco cuando una piedra golpeó el suelo frente a nosotros.

Cuando nos dimos la vuelta, vimos cómo Oswin y los otros dos nos miraban enojados, apuntándonos con pequeñas piedras puntiagudas que flotaban cerca de ellos.

“Ustedes también ayudarán”, nos dijeron.

Cada uno de nosotros nos miramos, pensando lo mismo antes de asentir al mismo tiempo, dándonos la vuelta y gritar: “¡No!”, antes de empezar a correr lejos de ellos.

Inmediatamente, las piedras golpearon el suelo cerca de nuestros pies.

Hice lo mejor que pude para esquivarlas, pero algunas casi me golpearon y terminé con algunos cortes.

<<>> La líder del gremio se quedó durante algunos días, hablando con nosotros y ofreciéndonos unirnos a su gremio.

Nos prometía convertirnos en grandes aventureros y encontrar varios tesoros.

Estábamos a punto de aceptar antes de que la Líder de la secta nos levantara y nos llevara con ella, la mayoría de veces dándole una patada a Hyeol.

Habíamos preguntado a los mayores, a los demás chicos e incluso a los ancianos, pero ninguno nos dijo por qué se llevaban mal.

La líder nos había dejado descansar por primera vez y nos habíamos aburrido, por lo que salimos fuera de la secta.

Estábamos pensando por qué las líderes se llevaban tan mal cuando Anna nos llamó.

“Oigan, miren esto”, dijo, mostrándonos un papel colgado en un muro.

Nos dimos la vuelta en cuanto la escuchamos y nos acercamos a ver el cartel, sorprendiéndonos de lo que decía: [“Se anuncian los preparativos para la competencia de Artes Marciales callejera, si usted quiere participar vaya a los barrios del norte de la ciudad.”] “¿Una competencia?”, pregunté sorprendido.

“¡Sí, incluso dan un premio!”, dijo Anna, apuntando a la parte baja del cartel.

[“Premio de 50 Monedas de plata”] “¡Wooooowww!”, dijeron al mismo tiempo.

“…

¿Eso es mucho…?”, pregunté.

No sabía absolutamente nada sobre el dinero.

Recuerdo cómo hacía tareas en mi pueblo y por las tareas solían darme comida o dulces, y si hacía varias, podía pedir juguetes.

“¡Es demasiado!

El problema es la entrada, ninguno de nosotros tiene dinero”, dijo Anna.

Al escuchar sobre el precio de la entrada, miramos rápidamente el cartel, el cual ponía en grande [“Entrada en 80 Monedas de cobre o algo de mismo valor”].

Ya que todos nosotros queríamos entrar, necesitábamos demasiado dinero.

“Ahora que recuerdo, nunca usamos dinero…”, recordé, haciendo mi mejor esfuerzo.

Mientras nos quedábamos en el bosque, nunca nos había interesado el dinero.

Solíamos comer cosas que cazábamos o vegetales que encontrábamos, incluso el mapa que aún tenemos es robado…

“¿Y si le pedimos dinero a algún adulto?”, pregunté.

“¿A quién?

Nadie nos dará dinero ni permiso para inscribirnos en estas cosas”, dijo Ghislaine.

Eso era verdad, cuando entramos en la secta nos dijeron que no hiciéramos cosas para ‘deshonrar el lugar’.

Incluso hubo una vez que Goon-woo participó en una competencia de comida sin que nadie lo supiera y acabó colgado patas arriba de un árbol como castigo.

“¡Ya sé!

Pidámoselo a la señora Hyeol”, saltó Anna ante la idea.

Ninguno de nosotros la veía como mala idea.

La señora Hyeol siempre hacía cosas para molestar a Ophelia.

Podíamos aprovechar eso y, en caso de que nos atraparan, culpar a Hyeol.

Con nuestra idea en mente, regresamos corriendo a la secta, al edificio donde la señora Hyeol descansaba.

<<>> “¿Mmm?

¿Qué hacen aquí?”, nos preguntó cuando nos vio entrar.

“Señora Hyeol, ¿puede ayudarnos a entrar?”, preguntó Anna, con el anuncio en la mano.

Al verlo, la señora Hyeol se lo quitó de la mano, sonriéndonos al terminar de leerlo.

“Esto molestará a Ophelia…

me gusta”, dijo, sonriendo mientras caminaba a la puerta, haciéndonos señas para seguirla.

“Vamos, los inscribiré.

Pero antes, dejen de llamarme ‘Señora Hyeol’, no soy tan vieja”.

“¿Cuántos años tiene?”, pregunté, al mismo tiempo que intentaba pensar en otra forma de llamarla.

“Tengo 32”, respondió con una sonrisa.

“…

¿Entonces podemos llamarla Señorita Hyeol?”, preguntamos, haciendo lo posible para asegurar nuestras entradas.

“Sí, eso me gusta más”, nos respondió, caminando frente a nosotros.

<<>> No tardamos tanto en inscribirnos, por lo que la Señorita Hyeol nos había llevado a caminar por la ciudad.

Estábamos explorando todo el lugar, siguiéndola como patos bebés.

“Señorita Hyeol, ¿por qué pelea contra Ophelia?”, pregunté, sin poder aguantarme las ganas de preguntar.

Pensé que los demás me detendrían, pero solo se acercaron más para poder escuchar.

“Es por algo muy viejo, de cuando éramos adolescentes”, dijo, mirando el cielo pensativa.

“Ambas nos habíamos enamorado del mismo chico, por lo que nos peleábamos por su atención.

Hacíamos de todo para capturarlo, incluso intentamos que nuestras familias nos ayudaran a cada una”, nos dijo mientras reía.

“¿Y quién ganó?”, pregunté.

“Ninguna, descubrimos que solo nos usaba para conseguir cosas de nuestras familias.

Por lo que lo golpeamos y lo dejamos colgado de un edificio alto por donde vivíamos”, dijo sonriendo.

Su sonrisa no era de buena manera, incluso empezamos a sentir sed de sangre venir de ella, así que nos alejamos nerviosos.

Las personas cerca de nosotros hicieron lo mismo, abriendo un camino entre la gente.

“Luego de eso, nos empezamos a llevar mal y todo empeoró cuando ambas competíamos por atraer talentos a nuestras organizaciones”, dijo, mirándonos por encima del hombro.

“¿Cómo lo hacían?”, preguntó Adhel.

Respondiendo su pregunta, Hyeol sacó una bolsa de dinero y la agitó enfrente de nosotros, era la misma que había utilizado para pagar nuestra participación en el torneo.

“Verán, si te unes a un gremio es mucho más fácil tener riquezas.

Claro, si no mueres antes”, nos dijo, guardando la bolsa de dinero.

Antes pensábamos en unirnos a un gremio, pero ahora que escuchamos a Hyeol decidimos no hacerlo.

Queríamos vivir mucho tiempo y estar en un gremio luce como todo lo contrario.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo