¡Maldito mundo, Es demasiado grande! - Capítulo 31
- Inicio
- Todas las novelas
- ¡Maldito mundo, Es demasiado grande!
- Capítulo 31 - 31 Chapter 31 Odio el entrenamiento
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
31: Chapter 31 “Odio el entrenamiento” 31: Chapter 31 “Odio el entrenamiento” “Por cierto, dado que ninguno de ustedes llega a los 10 años, tendrán que competir contra chicos de su edad”, nos dijo Hyeol, caminando frente a nosotros.
“…¿Y eso es malo?”preguntó Ghislaine, mirándonos.
“Sinceramente, no creo que ganen ni siquiera una ronda.
No son los únicos integrantes de la secta que se unen a esos torneos” su tono era de tristeza hacia nosotros.
No creo que perdamos tan fácilmente.
Durante los sparring de práctica solemos ganar muchos de nosotros.
Y no creo las cosas que dicen los adultos desde que llegamos y no nos dieron importancia por pensar que éramos débiles.
<<>> Estábamos cerca de la secta cuando empezamos a sentir una fuerte presión venir desde detrás de los muros.
La señorita Hyeol se detuvo de repente y nos miró antes de decirnos: “Nos atraparon”con una sonrisa antes de seguir caminando.
Dejamos de caminar al instante de escuchar lo que la señorita Hyeol dijo.
Sabíamos que detrás de los muros nos estaban esperando Ophelia y, posiblemente, los ancianos.
Por lo que nos dividimos y empezamos a correr lo más rápido y lejos posible, intentando escapar.
“Ninguno de ustedes llegará lejos”nos dijo una voz desde detrás.
Todos nosotros empezamos a flotar de la nada, siendo atraídos hacia la secta.
Por más que nos moviéramos, intentando escapar, fuimos arrastrados en contra de nuestra voluntad.
En poco tiempo pasamos por arriba de los muros, arrodillándonos frente a los adultos, los cuales nos miraban serios, antes de desviar las miradas a la señorita Hyeol.
“Oye, ¿quién te dio permiso para inscribir a mis alumnos a esa competencia?”preguntó Ophelia, empujando nuestras frentes al suelo.
“Oh, vamos, nosotras también participamos en su momento” le dijo Hyeol, caminando hacia donde estaban.
Escucharlas hablar detrás nuestro no es algo que me interese ahora mismo.
Estoy más centrado en cómo Ophelia nos había levantado en el aire y presiona nuestras frentes al suelo sin tocarnos.
Antes Hyeol había hecho lo mismo, como el primer día, donde nos había tirado unas pequeñas piedras a la cara luego de reírnos.
Incluso vimos cómo ambas solían levantar cosas pequeñas como vasos o su espada, pero nunca había visto que levantara personas tan fácilmente.
“Está bien…
Si logran llegar lejos en la competición se liberan del castigo” dijo Ophelia, soltando la presión que había puesto en nuestros cuerpos.
¿Eh?
No escuché nada por pensar en otra cosa.
Cuando miré a los demás, todos parecían cansados o estaban dándose golpes contra el suelo.
“Oigan, ¿qué pasó?” les pregunté, parándome junto a ellos.
“La señorita Hyeol y Ophelia hicieron un trato.
Dijeron que si alguno gana el torneo no tendríamos un castigo, y nos podríamos quedar con el dinero” me dijo Anna, sujetándose la cara con ambas manos.
“¿Y si perdemos?” “Tendremos que ir hacia esa montaña” apuntó con su dedo a una pequeña montaña un poco lejos de aquí” y tendremos un entrenamiento 10 veces peor” su tono perdía fuerzas con cada palabra, luciendo cansado.
No parece tan difícil, hasta que mi felicidad se arruino al recordar las palabras de Hyeol burlándose de nosotros, diciendo que ninguno pasaría la primera ronda.
Si Hyeol tiene razón, entonces lo mejor es que me prepare para sufrir.
<<<<>>>> “¡Agh!
¡Esto duele!” grité, mordiendo mi labio.
“¿¡Piensas que estamos mejor!?” preguntó Jumyeong enojado.
Habíamos pedido a los adultos ayudarnos a prepararnos para el torneo.
Dijeron que empezaríamos con algo básico como estiramientos.
¡Nunca pensamos que unos cuantos estiramientos dolerían tanto!
“¿Todavía no empezamos y ya están sufriendo solo con esto?”nos preguntó Eugene, burlándose de mí, sujetando mis brazos por detrás de mi cuerpo.
Mis brazos crujían con cada movimiento que hacía, y la cosa no mejoraba, mis piernas estaban abiertas por completo, siendo empujadas por Ryna.
“Nos habían dicho que ustedes tenían una rutina de entrenamiento.
No entiendo por qué les dificulta tanto esto” Nos dijo Ryna, abriendo mis piernas aún más.
“¡AHHHHH!” no pude evitar gritar de dolor, sintiendo cómo mi piel se desgarraba.
<<>> Luego de mucho tiempo por fin dejaron de torturarnos.
Ahora estábamos en las zonas de sparring, sujetando nuestras espadas de madera firmemente frente a nosotros.
“Vamos a empezar a enseñarles las cosas básicas en una pelea.
Aunque practiquen entre ustedes, no les servirá de nada contra alumnos más experimentados” Nos dijo Ryna con una sonrisa en el rostro.
Su sonrisa no parecía buena noticia, teniendo aún más en cuenta que a su alrededor había MUCHA sed de sangre.
No era tan fuerte como la de Ophelia, los ancianos o la señorita Hyeol; las suyas nos tiran al piso y nos quitan todo el aire.
La de los mayores nos provocaba miedo, mis manos temblaban sujetando la espada de práctica.
“¿Van a venir ustedes o los tengo que buscar yo?” Preguntó, acercándose lentamente.
Viendo que no teníamos otra opción, nos mordimos los dientes y salimos disparados contra ella.
Yo fui el primero en enfrentarla, solte un fuerte grito mientras hacia un corte hacia abajo.
El cual fue bloqueado sin problema.
El golpe frenó tan repentinamente que mi espada rebotó y quedé descubierto.
“Te falta fuerza en la espalda en general, mejora eso o parecerá que golpeaste un slime” me corrigió, golpeando mi pecho con la punta de su espada.
El golpe fue lento, no creía que tuviera tanta fuerza.
Me sorprendió cómo, al instante, perdí el aire, obligándome a tirarme al suelo y sujetar mi pecho.
Por más que intentara hacer la técnica de respiración, no lograba completarla por el ardor en mi cuerpo.
“HAAA” gritó Anna antes de recibir golpes en la pierna y estómago.
No parece que fui el único que perdió tan fácil, ¿eh?
La mayoría de nosotros estaba en el suelo o cayendo a este.
Goon-woo, Isolde, Celdric y Adhel eran los únicos que quedaban.
Los que estábamos en el suelo los animábamos, esperando que, por lo menos, le dieran un golpe.
Nuestros ánimos parecen haberlos motivado, ya que salieron disparados hacia Ryna, rodeándola y atacándola de todos lados.
Nuestras esperanzas desaparecieron cuando vimos cómo recibían golpes en el rostro y estómago, antes de caer al suelo.
“Qué lamentable, los ancianos los adularon tanto, solo para acabar en el suelo sin darme un solo golpe” Nos dijo luciendo triste, acercándose a nosotros.
“Dado que fueron menor a mis expectativas, todos ustedes pasarán por un entrenamiento aún peor de lo que tenía pensado” junto a sus palabras nos levantó el pulgar, intentando levantar nuestros ánimos.
¿Entonces esto solo era una prueba…?
Bffff, esto será difícil…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com