¡Maldito mundo, Es demasiado grande! - Capítulo 50
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- Capítulo 50 - 50 Capitulo 50 Por suerte estuvimos despiertos
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50: Capitulo 50 “Por suerte estuvimos despiertos” 50: Capitulo 50 “Por suerte estuvimos despiertos” El bullicio de la gente hablando cubría cualquier otro tipo de sonido.
Dado a que era plena tarde noche, todo el mundo estaba fuera de sus casas y los puestos de venta se hacían notar con cada llamado de atención que daban.
Sin embargo, ni Ysera ni yo se concentraba en eso.
Bibian había dicho que la esperáramos en la salida de la ciudad 2 horas después, pero aun luego de 3 horas completas no había prueba de que aparecería.
Por mi parte no había mucho problema, sabía que Bibian tiene la costumbre de llegar tarde.
Por otra parte, Ysera parecía más preocupada.
“…
Crees que se arrepintió?” Pregunto, mirando repetidamente la calle principal y la salida.
“No lo creo.
Talvez tuvo problemas con su arma” “¿Qué tipo de problemas puede tener?” La pregunta de Ysera, aunque inocente, hizo que viniera a mí una avalancha de recuerdos no muy bonitos.
Vi varias veces como Bibian se metía en peleas con los herreros al descubrir algún tipo de rasguño en su martillo.
Dado a que gasto una gran cantidad de dinero en él, lo normal sería que lo trataran con cuidado, pero su ‘obsesión’ con el cuidado llega a ser increíblemente grande.
Recuerdo varias veces que se negó a usar su martillo contra criaturas de bajo rango porque ‘Merece más que simples alimañas’.
Esto mismo le valió decenas de heridas, solo en el tiempo que la llevo conociendo.
Mientras me perdía recordando las actitudes de Bibian, esta se hacía notar desde lejos.
“¡Oigan, ya llegue!” Grito desde lejos, cargando al hombro su arma reluciente.
“¿C-Conan, estoy viendo mal o es que su martillo es más grande que ella…?” Me pregunto Ysera, viendo con sorpresa a Bibian.
“No, estas viendo bien” Así es, el arma de Bibian era más grande que ella.
Esto suele ser normal, ver armas contundentes más grandes que el usuario se ve con normalidad, pero el caso de Bibian era más exagerado.
Poniéndose a mi lado, solo llega hasta mi pecho, aunque soy alto, esta mujer es más alta que la mayoría de su raza.
Si la comparamos con su arma, esta debe medir el doble que Bibian.
“Te tomaste tu tiempo.
¿Ya estas lista?” Le pregunte, viendo la bolsa que colgaba de su hombro.
Lucía un poco lleno por lo que parece haberse equipado lo máximo posible.
“Por supuesto.
Tuve que comprar varios tipos de repelentes para los insectos” …Hablando sobre eso, yo no compre ninguno…
Bah, que más da, se lo pediré a ella.
“Si ya están listos, podemos irnos.
Si nos vamos ahora llegaremos mañana por la mañana” Ante las palabras de Ysera, asentimos a la vez, antes de seguirle el paso.
La mazmorra expuesta en la que las abrepétalos están, no esta tan lejos.
<<>> “Este es un buen lugar para acampar, entren de una vez” Ya llevábamos unas horas caminando, por lo que en cuento la luz del sol empezó a escasear decidimos buscar un lugar para dormir.
Afortunadamente Bibian vio a lo lejos una cueva pequeña para pasar la noche.
“¡Muy bien, buenas noches!” Nos dijo Ysera, acostándose en su bolsa de dormir y dándonos la espalda.
“Pondré un poco de los repelentes, no ahuyentara a las criaturas de alto rango, pero si a los insectos promedios” Dado a que Bibian se había ofrecido a tal cosa, decidí acostarme en mi propia bolsa y dormir lo máximo posible.
La lucha contra las abrepetalos seria difícil por lo que lo mejor será estar bien descansado.
Ese era mi pensamiento, pero luego de unos minutos, ciertas partes del cuerpo de Ysera empezaron a dar pequeños destellos intermitentes.
Iguales a los de las luciérnagas.
“………….” Aun que intente ignorarlo, el poco espacio que había entre nosotros y el tamaño reducido de la cueva hacían que la propia luz rebotara y nos cubriera.
“…
Creo que tengo una idea del por qué todos los miraban como pestes” Murmuro Bibian, antes de soltar un suspiro y ponerse de pie.
Agachándose y hurgando en la bolsa que cargaba anteriormente.
Unos momentos después, saco una gran manta, la cual tiro encima de Ysera.
Por más irrespetuoso que parecía, era una excelente solución para tratar con su luz.
“No parece tan difícil de lidiar, talvez esta no era la razón por la que nos esquivaban” Una vez que la molestia principal se solucionó, pude recostarme una vez más.
Pero tanto Bibian como yo nos pusimos de pie en un instante, pues escuchamos varias pisadas desde fuera de la cueva.
“…Esta era la razón principal” Justo delante nuestra, había varios Acechadores.
Estas criaturas lucían como lobos, pero a 2 pies, sin una pizca de pelo y con varios ojos extremadamente sensibles por todo su cuerpo.
Estos mismos los hacían extremadamente sensibles a la luz y gracias a las palmas de sus pies, podían sentir la electricidad a su alrededor, incluida la de otros seres vivos.
Por estas características los convertían en criaturas silenciosamente mortales.
Claro, todo eso si es que lograban atacar desde la espalda, si se muestran tan descaradamente como ahora no son nada más que hormigas.
No tarde nada en tomar mis hachas y lanzar una de ellas de forma horizontal, cortando a la mitad a unos cuantos.
Seguido de mi movimiento, Bibian salió disparada, encestando un fuerte puñetazo al rostro de una de estas criaturas, lanzándola lejos.
Estas no se quedaron atrás y rodearon a Bibian, antes de demostrar su principal arma.
Una gran boca empezó a abrirse, recorriendo una gran parte de su torso.
Todos los Acechadores que rodeaban a Bibian se abalanzaron hacia ella, decididos a clavarle el diente.
Pero una gran parte fue empujada a un lado por una fuerte corriente de viento que apareció detrás mío.
Dejándole el camino libre a Bibian.
Al darme la vuelta, vi a Ysera de pie, antes de dibujar unos sellos en el aire y que estos se pegaran a el cuerpo de Bibian.
“¡Vaya, sabes magia de fortalecimiento!” Dijo, antes de sonreírle a los Acechadores y empezar a cazarlos uno a uno.
Al cabo de unos minutos todo el grupo, del que pudimos contar 50, había sido exterminado a manos nuestras.
Sin embargo, esto también dejaba un problema y el que más tenía capacidad de generar problemas.
“¡Siento mucho haber omitido esta información!” Ysera ahora permanecía arrodillada en el suelo, con la frente pegada a este.
Aunque es verdad que esto nos dio algunos problemas menores, todo pudo haber salido mucho peor.
Afortunadamente permanecimos despiertos en contra de nuestra voluntad y pudimos salvarnos por un pelo.
“Pudimos haber salido muy heridos, una disculpa no resuelve esto” La que dijo esto fue Bibian.
No lucia enojada o algo por estilo, pero sus palabras tenían sentido.
“Lo lamento!
Desde que nací tengo este problema el cual no pude resolver.
Aun que me limite a hacer misiones conjuntas, mi dinero se estaba agotando” Ahora que lo pienso, no es momento de que las luciérnagas brillen.
Recuerdo leer un libro donde especificaba que brillaban en ciertos momentos.
Este no es uno de esos.
“¿Brillas siempre, Ysera?” “S-si…
Es un problema que tuve siempre” Eso lo explica…
“Si eso es verdad, por lo menos crea una pared en la entrada, eso evitara llamar la atención a otras criaturas” “P-pero no tengo afinidad a la magia de tierra…
Acabare agotada…” “Hazlo” Sin tener forma de negarse, Ysera hizo lo que Bibian le ordeno.
Dijo que no tenía afinación con la magia de tierra, pero esto era demasiado.
Le había costado 7 minutos construir una muralla delgada que evitara la salida de luz.
“Que lamentable…” Dejo salir Bibian, mirando a Ysera con pura lastima.
Esto provoco un sonrojo de vergüenza en ella, por lo que apenas termino regreso a su bolsa y se recostó.
“Duerman de una vez, si hacemos más ruido llamaremos a otras cosas” Les dije, antes de hacer lo mismo que Ysera y acostarme en mi propia bolsa
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