Marca del destino - Capítulo 160
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160: Se desmoronó como un títere 160: Se desmoronó como un títere A estas alturas, era seguro que algo le había pasado a Gong Li antes de dejar Ace.
La sangre en su camisa, según dijo el niño, apuntaba a muchas cosas.
Suyin hojeó las páginas de la revista y encontró una con algo escrito, pero decidió leerlo una vez que saliera de allí.
—Gracias.
Giraron a la izquierda.
—Hermano, ¿no se supone que íbamos a recibir una recompensa?
¿Por qué ella…?
—Shhh…
Wang Shi miró de reojo a Suyin, que estaba absorta en la revista, ignorando a los niños.
¡Eso iba en contra de su personalidad!
Su mano fue a frotarle la espalda para llamar su atención, y se giró.
—¿Dijo que ella les daría mucho dinero?
Los niños lo miraron con la vista perdida.
Finalmente, eso captó la atención de Suyin, y ella levantó la vista.
El grupo de más de siete niños era escuálido y con una mirada extrañamente adulta.
Vestían una extraña mezcla de ropa gastada y desparejada.
Sus zapatos destartalados parecían fuera de lugar e inadecuados para el invierno que se avecinaba, y los dedos de sus pies sobresalían un buen centímetro o más por la punta.
La anciana que los cuidaba necesitaba ayuda médica ella misma.
—¿Qué les parece si los llevo a un lugar donde podrán vivir bien, comer comida rica, recibir educación y conocer a muchos otros niños?
—preguntó Wang Shi.
—¿Y-y qué pasará con nuestra abuela?
—Ella también podrá vivir allí y seguir cuidando de ustedes.
Y…
también conseguiremos un médico para que la ayude con su dolor de rodilla y con los ojos.
—No mentía, pues ya había planeado enviarlos a la fundación que habían creado conjuntamente Jianyu, Xiu Mei y él.
Dicho esto, tomó la mano de Suyin y salió; solo para oír los vítores detrás de ellos, que dibujaron una sutil sonrisa en los labios de ella.
—¡Manténla!
Ella lo miró interrogante.
—Una hermosa sonrisa se ha dibujado en los labios de la mujer más bella de este mundo.
Por favor, mantenla para mí.
Quiero hacer una foto.
Ella le dio un golpe en el brazo, pero él la acercó más y le dio un beso en la sien.
—Hoy me olvidé de los niños.
Gracias a Dios que estabas ahí.
—Siempre estaré ahí.
*******
Justo debajo de la fotografía de Zhao Suyin en la revista, Gong Li había escrito sus últimas palabras con su letra descuidada, apretujándolas en el poco espacio que tenía.
Las palabras estaban estiradas, cayendo; demostraba que había escrito la carta a toda prisa.
El papel tenía manchas de sangre seca, pero ninguna se acercaba a la fotografía de Suyin.
Tenía miedo de estropear la fotografía, lo que podría impedir que los niños la reconocieran.
Mientras conducía, Wang Shi la miró a la cara; sus ojos descansaban en la revista, sin parpadear, pero lentos, como si estuviera congelada.
Sabiendo que estaba leyendo el último mensaje de Gong Li, no se atrevió a preguntarle nada.
Cada segundo que pasaba era como una eternidad.
Sus dedos se crisparon en el volante; el corazón le latía con tanta fuerza contra las costillas que el pulso le sacudía las venas por dentro.
Era el miedo constante al futuro que se cernía ante él.
Estaba atrapado en la encrucijada entre la verdad y perderla para siempre.
No supo cómo, pero de alguna manera se las arregló para llevarla de vuelta al hospital.
Al llegar, aparcó el coche y esperó a que respondiera, pero todo lo que obtuvo fue silencio.
Estaba absorta en los garabatos de la revista.
¡Era terror puro!
Impotente, se bajó del coche y fue al otro lado para abrirle la puerta.
—Suyin —con la mano bajo el codo de ella, tiró suavemente para sacarla.
Sin embargo, el rostro de Suyin adquirió una palidez extrema, como si fuera una muñeca de porcelana.
Luego, con un paso vacilante, se desmoronó como una marioneta a la que le sueltan las cuerdas de repente y cayó en los brazos de Wang Shi.
—¡SUYIN!
—Aterrado, la conmoción lo golpeó como una tormenta eléctrica.
La levantó en brazos rápidamente y corrió hacia urgencias.
*******
[Suyin:
Si estás leyendo esto, solo significa que estoy muerto.
Hay algo que debes investigar sobre tu bebé, su muerte no fue natural.
Aunque no sé la verdad exacta, es algo relacionado con Gilbert y con gente influyente y desconocida que está detrás.
En estado de ebriedad, una vez reveló que no solo se deshizo de ti, sino que ganó una fortuna con tu bebé que lo ayudó a convertirse en accionista de Ace.
Según él, la muerte de tu bebé fue involuntaria el día que lo trajiste al hospital y las situaciones se volvieron a su favor.
Al preguntarle más, me dijo que tu bebé ya tenía muerte cerebral cuando lo llevaron a la sala de operaciones y que allí otro médico lo operó para extraerle el corazón.
Pero ese viejo zorrillo cerró la boca cuando le pregunté quién era el médico.
Intenté investigar más, pero alguien había borrado toda la información del sistema del hospital.
No hay ningún registro.
Incluso el médico que trataba a tu bebé murió en un accidente de coche dos meses después.
Puedes empezar tu investigación con tu tía Zhao Feiyan, ya que ella estaba en el hospital ese día y la vi reunirse con Gilbert con frecuencia.
Años atrás, después de que te fueras del país, la empresa de Zhao Feiyan recibió una enorme inversión de la noche a la mañana.
Sé que debería habértelo contado hace años, pero mi egoísmo…
Por las veces que te hice daño, por las veces que nunca confié en ti y por ocultarte lo de tu bebé.
Sé que un simple «lo siento» no será suficiente por mis malas acciones.
Quizá por eso estoy muriendo sin obtener justicia para mi familia.
Asumo absolutamente la responsabilidad de mis actos, de mi final y del terrible dolor que te he causado.
Pero por última vez, déjame ser egoísta de nuevo y pedirte que hagas justicia por mi hijo y mi esposa muertos y que castigues a todos.
¡Por favor!
¡Te lo ruego!
Este es mi último deseo.
Gong Li]
…
…
…
Hay dolores que te aplastan y te dejan paralizado.
Roto por dentro y por fuera.
Las lágrimas no ruedan por tus mejillas y los gritos no escapan de tus labios temblorosos.
Hay verdades que no te permiten reaccionar y desahogarte.
Te obligan a seguir ardiendo por dentro, manchándote.
Fue el shock de su vida.
No había palabras para describir lo que sentía.
La realidad superaba sus peores pesadillas; era demasiado para poder sobrellevarlo.
Los tiempos difíciles perduran.
La gente fuerte no siempre perdura.
¿Lo lograría ella?
******
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