Marca del destino - Capítulo 252
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252: Ella es familia 252: Ella es familia [Se informa a todos que el Dr.
Wang Shi se encuentra bien y su vida no corre peligro.
La bala le atravesó el hombro y se alojó en el omóplato; gracias a la rápida actuación del cirujano jefe, que prefirió permanecer en el anonimato, la herida no tendrá efectos a largo plazo y volverá pronto al trabajo.]
[La policía sigue investigando el asunto y se ha negado a hacer comentarios para mantener el secreto del caso.
Asimismo, nos negamos a hacer comentarios sobre el Dr.
Gilbert.
Solicitamos a todos que respeten la delicadeza del asunto y la privacidad de la familia.]
[Agradecemos a la señorita Zhao Suyin por haber estado presente con el Dr.
Wang Shi en ese momento y haberle proporcionado primeros auxilios a tiempo.
Fue un acto voluntario del Dr.
Wang Shi para proteger a Zhao Suyin del peligro inminente.
Pedimos a la gente que mantenga la dignidad y se abstenga de hablar mal en internet.]
La casa del presidente emitió tres comunicados, todos firmados por Wang Huang.
El último comunicado fue emitido en contra de los deseos de Liu Jeilan, que estaba furibunda al ver a Wang Shi en ese estado.
—Gracias, tío —dijo Feng Jianyu.
—Hice esto por mi hijo y mi nieto.
Pero eso no significa que no esté molesto.
El video está por todo internet, todo el mundo vio que el objetivo era Suyin, pero Wang Shi se interpuso.
No sé qué clase de magia le ha hecho para que mi hijo esté dispuesto a dar su vida —murmuró, caminando hacia la habitación donde Wang Shi descansaba.
—¿Dime qué más estás ocultando?
—No sé de qué hablas.
—¡Oh, cállate!
Los conozco muy bien a ustedes dos.
Definitivamente están tramando algo —dijo, mirando por encima del hombro a Feng Jianyu, que lo seguía.
El hombre que habían arrestado fue trasladado a un lugar secreto en vez de entregarlo a la policía.
Y Xiu Mei se aseguró de mantener su identidad en secreto hackeando el servidor de Ace para tomar el control de todas las cámaras de CCTV.
A juzgar por la perfecta coordinación entre Jianyu, Xiu Mei, Xion y Wang Shi, Wang Huang estaba seguro de que le ocultaban algo.
—Ya que nos conoce tan bien, ya sabe que lo que pasa entre nosotros, se queda entre nosotros.
—¡FUERA!
¿CÓMO TE ATREVES A VENIR AQUÍ?
—se oyó la fuerte voz de Liu Jeilan, y acto seguido, Suyin fue arrojada fuera de la habitación.
Se tambaleó y evitó la caída apoyándose en la pared.
Feng Jianyu y Wang Huang se acercaron a ellos a grandes zancadas.
—Mira lo que has hecho.
Deberías haber sido tú la que estuviera en su lugar—.
Las palabras de Liu Jeilan se atascaron en su garganta cuando se tambaleó un poco por un empujón repentino.
Bajó la vista para encontrarse con la carita enfadada de su nieto, que la empujaba con todas sus fuerzas.
Se secó las mejillas mojadas con el dorso de la mano y resopló por la nariz como un torito.
Dejándola confundida, Honey se acercó a grandes zancadas a Suyin y tomó su mano entre las suyas.
En un instante, ella estaba dentro de la habitación, al lado de Wang Shi, y el bollito se quedó a su lado para protegerla.
Suyin se agachó.
—Tú—.
—Shhh…
—Honey la silenció con un dedo en sus labios y gesticuló con la otra mano para que bajara la voz.
Suyin lo aupó al pequeño espacio que quedaba en la cama de Wang Shi.
Sus ojos buscaron en su linda cara ira, decepción, desprecio, odio o cualquier otra cosa, pero parecía que no había entendido a este adorable bollito.
—No me expliques.
Lo vi todo en directo.
—¿Y no estás enfadado conmigo?
—Ahora sí estoy enfadado —dijo Honey, acariciando la mano de Wang Shi, donde tenía puesta la aguja, con más suavidad que nunca—.
En ausencia de papá, yo estoy a cargo de la casa y es mi deber protegerte.
Nadie puede meterse contigo cuando estoy cerca.
Pero dime una cosa…, ¿siempre harás esto?
Ella bajó la cabeza, pensando que se refería a Wang Shi.
—Lo siento.
Es mi culpa—.
—Duh, mira, ya lo estás haciendo otra vez.
—Honey le dio un toquecito en la cabeza para llamar la atención de Suyin, que levantó la vista—.
Estoy enfadado porque has hecho una pregunta tan estúpida cuando ya te he dicho que lo vi todo en directo.
No sé por qué la abuela te echa la culpa.
¿No es el deber de los miembros de la familia protegerse unos a otros?
—Giró la cabeza hacia la puerta, donde una estupefacta Liu Jeilan los miraba fijamente—.
Ella es de la familia.
Suyin no pudo evitar mirar fijamente a Honey.
—¿Familia?
—Patito, no me mires así, me estás incomodando.
—¿Soy tu familia?
—Nolosé.
—Sus mejillas se pusieron de un rojo brillante de repente.
Suyin lo miraba boquiabierta sin parar.
De repente, las defensas de Suyin se volvieron de papel, un papel que se derretía por sus propias lágrimas y la calidez del bollito.
Antes de que pudiera tomar el aire que su cuerpo necesitaba, abrazó a Honey, sintiendo el pequeño corazón que latía dentro de él.
Aquel pequeño humano nunca dejaría de sorprenderla con sus ataques de lindura.
—Ah, mi pequeña Hada, deja de ser tan adorable.
Un día de estos te voy a comer.
—Mpf, atrévete.
—¿Puedo darte un beso?
—No.
—Oye, ya estoy siendo civilizada al pedírtelo amablemente.
Más te vale que me lo des o empezaré a ser—
—Vale, vale, vale…, pero solo uno.
Oye…, esto es trampa.
Estás tomando más de—
—Shhh…, no querrás despertar a tu papá, ¿verdad?
Entonces, déjame salirme con la mía.
Los labios de Honey se curvaron en un adorable puchero.
Miró de reojo a su padre mientras soportaba en silencio la tortura en sus mejillas.
«Papá, ya está otra vez.
Despierta rápido.
Ya no puedo con ella.
No sé qué más podría hacer.
Dios, mientras tanto, ¿puedes ayudarme, por favor?».
Dios: «Yo mismo necesito ayuda, pequeño Hada.
Que alguien me saque de este cajón, por favor.
Me estoy asfixiando aquí.
Mujer loca, en cuanto salga de aquí, te daré una lección.
Argh, mi Esposa debe de estar esperándome en casa.
Esposa…, ¡espérame!».
Wang Huang se acercó a su esposa y se paró a su lado.
—No entendiste a Honey ni un poquito mientras estuvo con nosotros.
Liu Jeilan se giró bruscamente.
—¿Qué quieres decir?
—Honey vino a nuestra casa y arregló su relación contigo solo por el bien de Suyin.
Cuanto más te opongas a la relación de Suyin y Shishi, más se alejarán de ti Honey y Shishi.
No tenemos elección, Lan.
—Pero ella es un desastre.
Por una vez, puedo ignorarlo todo, pero ¿qué pasa con esta venganza que Suyin persigue?
Me informaron de que han arrestado a un hombre que mató a Gilbert.
¿Eso significa que habrá más?
No quiero a esta mujer caótica para mis chicos.
Wang Huang atrajo a su esposa hacia él cuando la voz de ella se quebró.
—Lo sé.
Lo sé.
Deja que Shishi despierte; hablaré con él.
Suyin tiene que dejarlo todo si quiere a nuestros chicos.
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