Marca del destino - Capítulo 87
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87: ¡¿Finalmente, está feliz con mi configuración?
87: ¡¿Finalmente, está feliz con mi configuración?
—No somos actores que han firmado para una película o una serie de televisión y necesiten anunciárselo a todo el mundo.
—Cierto, pero si lo hacemos, fortalecerá tu posición y atraerá más fondos.
El Grupo People’s es una de las mejores empresas de Asia.
Suyin enarcó las cejas.
—¿Me estás pidiendo que me aproveche de ti?
—No me importará hacer eso por mi amiga.
Sus palabras la tomaron por sorpresa y contuvo el aliento.
¿Cuándo se habían hecho amigos?
No es que se estuviera quejando, pero al menos podría habérselo dicho.
—Está bien, veré si hay algún evento próximamente…
—Lo hay —la interrumpió, confundiéndola—.
Este evento de arte es una oportunidad perfecta.
Como ambos estamos invitados, vayamos juntos.
—…
—Los eventos de arte son aburridos, ¿no fueron esas tus palabras?
—Vamos, puedo hacer esto por ti.
No es para tanto.
—La sonrisa que siguió lo hizo parecer aún más guapo.
Dios, este hombre…
¡Espera!
¡Esa no es la cuestión!
¿Cómo es que se había convertido en su acompañante así como si nada?
¿Por qué lo hizo sonar como si le estuviera haciendo un favor?
—P-Pero…
Entró en el ascensor y se giró hacia ella, sonriendo.
—Está decidido, Suyin.
Cuídate.
La puerta se cerró.
—…
se lo he prometido a Jammie —dijo por fin las palabras que le quedaban, pero, por desgracia, nadie la escuchó.
Justo cuando se dio la vuelta, Chen Wenwei estaba allí de pie, con los brazos cruzados y una sonrisa traviesa dibujada en el rostro.
—¿QUÉ?
—Suyin frunció los labios para ocultar una leve sonrisa y Wenwei se encogió de hombros.
—¿Cuál era esa canción de Carly Rae Jaspen…?
Ah, «Call Me Maybe».
—Cantando, empezó a mover los hombros al ritmo de la música…
[Tiré un deseo al pozo,
No me preguntes, nunca lo contaré,]
—Sigue cantando y seguro que alguien te lleva al hospital.
—Suyin se dirigió furiosa a su oficina y, lo primero que hizo, fue cerrar la puerta con llave.
Con la espalda apoyada en la puerta, se tocó el corazón desbocado…
Balanceándose sobre los talones y girando las caderas, cantó…
[…Te miré mientras caía y ahora estás en mi camino
Cambiaría mi alma por un deseo, centavos y monedas por un beso…]
—Mua…
mua…
Te quiero, Dios.
Eres tan dulce…
Tan generoso…
Gracias.
Dios se atragantó con su propia saliva cuando la vio lanzarle besos al aire.
«¡¿Por fin está contenta con mi arreglo?!»
Suspiro…
*****
En el nuevo apartamento de Suyin en la Ciudad Espiral,
—Soy el señor Solitario…
no tengo a nadie…
Mientras ella organizaba su armario, cierto pájaro solitario estaba sentado en la cama, abrazando el peluche de pingüino favorito de Suyin y murmurando dos frases…
—Soy el señor Solitario…
no tengo a nadie…
—Cállate, Jammie, es la centésima vez que lo dices —gritó ella, dando un paso atrás para admirar su armario perfectamente organizado—.
Levanta el culo de mi cama y pon estas dos cajas en el estante de arriba.
—Ves, no puedes hacer nada sin mí y, aun así, me has traicionado por tu buenorro.
—Mientras metía las cajas en el armario, se puso de pie haciendo un puchero y ella le pellizcó las mejillas y le lanzó un beso al aire.
—Sí, mi buenorro siempre será lo primero.
¿Quieres buscarte otro amigo?
—Podría, pero entonces te quedarías sola.
Simplemente lo soportaré.
—Le puso la mano en el hombro y la arrastró hasta el espejo—.
Nuestra pareja es la mejor…
O sea, pareja de «amigos».
Ella se quedó mirando su reflejo.
—¿No estás enfadado, verdad?
—Mi linda Susu…
—dijo, apoyando la cabeza en su hombro—.
…
ya sabes la respuesta.
Pero sigo pensando que me veo mejor contigo, ¡AU…!
Ella le dio un golpe en el brazo.
—¿Nunca cambiarás?
Ahora llama a Evan.
¿Dónde está?
¿No se suponía que venía a cenar?
—Luego, primero necesito que hagas algo.
Dejándola confundida, fue a la sala y volvió con una caja gigantesca.
—Pruébate esto…
Cuando la abrió, contenía cinco vestidos exquisitos, todos diseñados por su madre.
Al parecer, esta era la transacción secreta entre James y la madre de Suyin.
Él aprovechó la oportunidad para conseguir la receta secreta del condimento a cambio de compartir la información de que ella estaba invitada al evento de arte.
Sabiendo el colosal desastre para la moda que era su hija, Si Han le envió sus cinco mejores piezas, incluyendo accesorios y tacones, a la dirección de James.
******
Después de dos horas, Suyin se dejó caer en la cama, llevando un precioso vestido blanco y negro de corte sirena con los hombros descubiertos.
—No puedo más.
¿Por qué importa tanto la ropa?
—Levántate, estás arrugando el vestido, tonta.
No me digas que ibas a ponerte ese uniforme tuyo.
—Al verla asentir, le dio un ataque—.
Lo sabía.
Siempre serás así.
Ahora, pruébate este otro.
Si no le gustaban los vestidos que su madre había preparado, él también había conseguido algunos.
Pero de ninguna manera la dejaría ir viéndose ni un uno por ciento mal.
¡Sobre todo cuando ese arrogante de Hui Chouming también estaría allí!
*DING-DONG*
—Yo abro.
—Antes de que James pudiera moverse, ella aprovechó la oportunidad para escapar de sus garras.
—Espera ahí mismo…
No creas que te dejaré escapar tan fácilmente.
Ella le sacó la lengua y abrió la puerta.
—Me quejaré a tu maridito de que nos llamaste la mejor pareja.
James corrió a taparle la boca antes de que Evan lo jodiera de nuevo…
Sin embargo…
—Susu, mantén la boca cerrada.
Evan me va a…
Como la puerta ya estaba abierta, la persona que estaba al otro lado la empujó y los vio a los dos…
Suyin estaba de espaldas a la puerta, mientras que James estaba de pie frente a ella con las manos en su boca.
«Eee…
Es el Dr.
Wang Shi».
James retiró la mano de la boca de Suyin y retrocedió tres pasos.
—¡Ja, ja…!
¿Y ahora qué?
¿Asustado?
—Se puso las manos en las caderas—.
Déjame que se lo cuente…
Bailaste para mí hace dos días cuando lloré viendo una película.
Me besaste la frente anoche antes de irte a la cama y hace un momento has apoyado la cabeza en mi hombro y nos has llamado la mejor pareja.
James: …
—Susu, cállate.
—No.
Déjame decir más.
James tragó saliva.
Por alguna razón, no le gustaba la expresión del rostro de Wang Shi y rezó para que Evan lo salvara.
Cómo deseaba poder taparle la boca a Suyin con cinta adhesiva.
—Sí…
cuéntame más.
—Claro…
Él…
Suyin: …
¡¿¡¿¡¿Esa voz?!?!?
F*ck
*Traga saliva*
*****
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