Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Marcada por el Alfa Eterno - Capítulo 16

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Marcada por el Alfa Eterno
  4. Capítulo 16 - 16 CAPÍTULO 16 – LA ELECCIÓN PROHIBIDA
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

16: CAPÍTULO 16 – LA ELECCIÓN PROHIBIDA 16: CAPÍTULO 16 – LA ELECCIÓN PROHIBIDA No hubo velorio.

El pueblo no llora a los caídos.Los contabiliza.

Gabriel fue enterrado al amanecer, sin rezos, sin música, sin despedidas.Solo tierra.Y un silencio que decía más que cualquier palabra: Uno menos.

Uno menos entre ellos.Uno más para mí.

Y mientras lo cubrían, yo me di cuenta de algo terrible: La sombra no estaba matando enemigos.Estaba matando testigos.

Cortando mi mundo.Aislándome.Preparando el terreno para que solo quedara un camino.

Y si yo no decidía pronto… iba a arrancar más vidas.

Esa noche, Kael volvió.

No desde el bosque.

Desde dentro del pueblo.

Como si ya no le importara esconderse.

Pero algo había cambiado en él.No era solo furia.Era decisión.

Una decisión que ya había tomado, incluso antes de hablarme.

—Voy a sacarte de aquí —dijo—.

No voy a dejar que sigan sacrificando gente para forzarte.

—No puedes sacarme —respondí—.

Soy la marca.

Soy la llave.

Vayan donde vaya, vendrá conmigo.

Él se acercó.

No como Alfa.

No como lobo.

Como hombre.

—Entonces arderá el mundo conmigo si hace falta.

Pero no voy a quedarme mirando cómo te destruyen otra vez.

Su voz se quebró con esa palabra.

Otra vez.

Y me di cuenta de que esto no era valentía.

Era dolor.

Dolor viejo.Dolor repetido.Dolor que estaba dispuesto a repetir otra vez si era necesario.

—Kael… si rompes el equilibrio, el vínculo te matará.

—Ya estoy muerto sin ti.

No pude hablar.

Porque no era poesía.No era exageración.

Era literal.

Cada vida sin mí… era solo una espera.

Un ciclo.Una condena.Un destino.

Y esta vez estaba dispuesto a romperlo, aunque hacerlo destruyera todo.

Antes de que pudiera responderle, escuché pasos.

Angelina.

Con ojos hinchados, temblor en las manos… y odio en la mirada.

—¿Qué le hiciste?

—escupió al ver a Kael—.

¿Qué hiciste para que él muriera?

Esto era inevitable.

Toda esta historia estaba construida sobre mentiras.Y la verdad era peor.

—Él no murió por mí —dije con voz quebrada—.

Murió por lo que está dentro de mí.

Angelina negó.

Retrocedió.

—No me digas eso.

No me lo digas.

No lo acepto.

Y entonces lo dijo.

Las palabras que me atravesaron como cuchillas: —Preferiría odiarte que perderlo.

Y se fue.

Se fue antes de escucharme.Antes de entender.Y tal vez antes de poder perdonarme.

Kael no dijo nada.

Yo tampoco.

Porque no había nada que decir.

La sombra estaba ganando.

No con fuerza.

Con estrategia.

Esa noche, por primera vez, la sombra habló clara.

No como voz.No como susurro.

Como presencia.

Un frío que congeló el aire y apagó la llama de la lámpara.Un silencio que se volvió consciente.

Entonces la escuché: No tienes que elegir entre ellos.Solo debes elegirme a mí.Y nadie morirá.

La tentación fue inmediata.

Paz.Fin del dolor.Fin de la culpa.

—¿A cambio de qué?

—susurré con la voz rota.

La respuesta fue simple.

Deja de resistirte.

Y súbitamente lo entendí: La sombra no quería mi poder.

Quería mi voluntad.

Quería que yo me rindiera por decisión propia.

Porque si la llave se abre desde dentro… la puerta no puede cerrarse nunca.

Fui a buscar a Kael.

Y encontré lo que no quería encontrar.

Él estaba marcando el suelo con símbolos antiguos, escritos con sangre que no era suya.

Su mirada estaba encendida.

Su respiración era irregular.

Sus manos temblaban.

No estaba protegiéndome.

Estaba preparándose.

—¿Qué estás haciendo?

—pregunté.

Kael levantó la vista.

Y su voz fue la de un hombre que había roto su última promesa: —Voy a reclamarte.

La sangre se me heló.

—Eso está prohibido.

—Lo sé.

—Kael, si fuerzas el vínculo— —No quiero forzarlo —interrumpió—.

Quiero salvarte.

—¿Aunque eso te mate?

Su respuesta fue un susurro que lo cambió todo.

—Prefiero morir como tu vínculo que vivir como tu recuerdo.

La marca respondió, como si hubiera escuchado cada palabra.

Y por primera vez… No tuve miedo del vínculo.

Tuve miedo de mí misma.

Porque supe que si elegía a Kael ahora… alguien iba a morir.

Él.Yo.O el mundo.

Pero si elegía a la sombra… Todos morirían de otro modo.

Y ahí lo tuve claro: No era una historia de amor.

Era una historia de sacrificios.

Y pronto… tendría que elegir a quién sacrificar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo