Marcada por el Alfa Eterno - Capítulo 24
- Inicio
- Todas las novelas
- Marcada por el Alfa Eterno
- Capítulo 24 - 24 CAPÍTULO 24 – EL PRECIO DE LA LLAVE
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
24: CAPÍTULO 24 – EL PRECIO DE LA LLAVE 24: CAPÍTULO 24 – EL PRECIO DE LA LLAVE El Alfa caído no tenía nombre.
No lo dio.
No lo recordaba.
O peor aún: Lo había entregado como parte del precio.
Y esa fue la primera pista de lo que nos esperaba.
Lo llevaron a la misma casa donde Kael se recuperaba.No como prisionero.Como advertencia.
Su presencia alteraba el aire como lo hacía la sombra.
Pero no era sombra.
Era vínculo incompleto condensado.
Un eco de lo que Kael estaba a punto de convertirse… si seguía mi camino.
Lo observé con cuidado.
Su marca era distinta.No fluía.No ardía.Estaba fosilizada.Como una herida que nunca cerró.
—¿Qué te hicieron?
—pregunté.
Él sonrió con una paz desgarradora.
—Lo mismo que tú estás haciendo ahora.Elegí controlar el poder sin completarlo.
Mi sangre se congeló.
Kael lo entendió también.
—Intentaste dominar la marca sin vínculo.
—Exacto.Fui primero tú.
Y esa fue la frase que lo cambió todo.
Porque la historia no se repetía.
Se estaba revelando.
Nosotros no éramos los protagonistas de una profecía.
Éramos el experimento más reciente.
—¿Qué pasó con tu Luna?
—pregunté.
El Alfa caído bajó la mirada.
—La sombra la reclamó cuando dejé de pelear.No la salvé.Ni la maté.Solo la perdí.
Kael apretó los puños.
Yo sentí la marca reaccionar como si entendiera algo profundo y peligroso: El vínculo no mata a quien lo rechaza.
Destruye a quien lo espera.
No era esclavitud.
Era dependencia mutua.
Y yo había dejado a Kael incompleto.
El Alfa caído se inclinó hacia mí.
—No te pido que lo completes.
Solo que entiendas el precio.Control sin vínculo…significa que alguien más pagará en tu lugar.
Y entonces entendí por qué la sombra había elegido a Angelina.
No era coincidencia.
Era consecuencia.
Yo había tomado el poder.
Mi hermana estaba pagando la deuda.
Esa noche, Angelina se desvaneció sin aviso.
No fue ataque externo.No fue ritual.No fue físico.
Fue interno.
Como si algo le hubiera vaciado el alma desde dentro.
Su cuerpo se desplomó sin heridas, sin sangre, sin gritos.
Solo vacío.
Como Gabriel.
Pero esta vez… no murió.
No todavía.
Solo quedó atrapada en una especie de coma oscuro.
Ni viva.Ni muerta.Ni presente.Ni libre.
Un sacrificio suspendido.
Un corazón a medio reclamar.
Una advertencia.
La sombra no habló en mi mente.
No lo necesitó.
Lo escribió sobre la carne de mi hermana.
Una marca tenue… en el mismo lugar donde yo llevo la mía.
No activa.
Solo esperándome.
Y por primera vez desde que todo empezó… sentí odio.
Puro.
Despiadado.
Sin culpa.
No contra la sombra.
Ni contra el pueblo.
Ni contra Kael.
Contra mí.
Por haber creído que podía jugar con el destino sin consecuencias.
Kael me encontró temblando junto a la cama.
No intentó consolarme.
Solo se acercó.
—Esto es lo que pasa cuando intentas cargar sola con el poder —dijo—.
La marca siempre cobra un precio.
Me puse de pie, el fuego subiendo por mis brazos.
—Pues esta vez el precio lo va a pagar ella.
No sonó como súplica.
Sonó como sentencia.
Kael me sostuvo el rostro.
—No puedes pelear contra la sombra con rabia.
Ella se nutre de eso.
—No estoy peleando —respondí—.
Estoy tomando de vuelta lo que es mío.
Y la marca lo entendió.
Latió.
Despertó.
Y esta vez no esperó a la sombra.
Respondió a mí.
No luz.
No oscuridad.
Poder.
Poder puro.
No prestado.
No robado.
Reclamado.
Y Kael lo vio en mis ojos.
No sintió orgullo.
Sintió miedo.
—¿Qué vas a hacer?
—susurró.
—Voy a devolver lo que me arrebataron —respondí—.Y si para eso tengo que convertirme en lo que todos temen… Entonces que empiecen a temer de verdad.
El Alfa caído sonrió desde la sombra de la habitación.
—Ahora sí —dijo—.
Empieza la verdadera guerra.
Y supe que tenía razón.
Porque ya no estaba luchando por sobrevivir.
Ni por destino.
Ni por vínculo.
Estaba luchando por algo mucho más peligroso: Venganza.
Y la sangre ya había reclamado su parte.
Ahora me tocaba reclamar la mía.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com