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Marcada por el Alfa Eterno - Capítulo 25

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  4. Capítulo 25 - 25 CAPÍTULO 25 – EL PRIMER NOMBRE EN LA LISTA
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25: CAPÍTULO 25 – EL PRIMER NOMBRE EN LA LISTA 25: CAPÍTULO 25 – EL PRIMER NOMBRE EN LA LISTA No planeé mi venganza.

Despertó sola, como si hubiera estado esperando la oportunidad.

Como si siempre hubiera sido parte de mí.

El primer nombre llegó sin esfuerzo.

No fue un enemigo.Ni un traidor.Ni un lobo.Ni un cazador.

Fue la guardiana.

No por odio.

Por justicia.

Porque había decidido que mi vida valía menos que su orden.Porque había dejado morir a Gabriel sin parpadear.Porque estaba dispuesta a sacrificar a mi hermana por mantener el equilibrio.

Porque nunca me vio como persona.

Solo como llave.

Y ella tenía que ser la primera en aprender que una llave… también puede romper puertas.

La encontré en el centro del pueblo.

Rodeada de seguidores, entregando instrucciones como si aún gobernara el destino.

Se detuvo cuando me vio.

Pero no retrocedió.

—Has cruzado la línea —dijo sin levantar la voz.

—No.

—Me acerqué, sintiendo la marca despertar—.

La línea la cruzaste tú cuando decidiste quién vivía y quién moría.

—Si no lo hubiera hecho —respondió—, todos estaríamos muertos.

—Si no lo hubieras hecho —dije—, mi hermana seguiría despierta.

La guardiana inclinó apenas la cabeza.

—Sacrificio necesario.

Y esa frase fue la chispa final.

La marca estalló dentro de mí.

No fuego.No luz.

Presión.

Un poder oscuro contenido, sin sombra, sin guía, sin límites.

La guardiana sintió la onda antes de que ocurriera.

No atacó.No se defendió.

Se arrodilló.

No por sumisión.

Por instinto.

Porque la sangre reconoció a la sangre superior.

Kael llegó tarde.

Y lo supo apenas vio la escena.

—Kira —susurró desde el borde de la plaza—.

No hagas esto.

—No me lo digas a mí —respondí sin mirarlo—.

Díselo a ella.

La guardiana me sostuvo la mirada, y por primera vez… tuvo miedo.

No de morir.

De perder el control.

—Si me destruyes —dijo—, el pueblo se fracturará.

—Entonces que se fracture —respondí—.

Ya rompieron todo lo que amo.

Ahora me toca a mí.

La marca ardió.

Las piedras vibraron.

Y el poder empezó a ahogarla desde dentro.

No la estaba atacando físicamente.

La estaba rompiendo simbólicamente.

Quitándole su autoridad.Su voz.Su peso.

Su “derecho” a decidir.

Ella jadeó.

No por dolor.

Por vacío.

—¿Qué eres?

—susurró.

Y respondí con la única verdad que quedaba: —Lo que ustedes crearon.Lo que intentaron controlar.Y lo que ahora no pueden detener.

La marca dio su golpe final.

Y la guardiana cayó.

No muerta.

Peor.

Inútil.

Sin poder.

Sin legado.

Sin voz.

El pueblo la miró con horror.

No a ella.

A mí.

Y en ese instante… dejé de ser Llave.

Me convertí en amenaza.

Kael me miró como si ya no me reconociera.

—No estás salvando a nadie —dijo con rabia contenida—.

Solo estás castigando.

—Estoy equilibrando.

—Estás repitiendo lo que hizo la sombra.

Esa frase me detuvo.

Solo un segundo.

Pero fue suficiente para sentir la grieta.

¿En qué me estaba convirtiendo?

¿En justicia…?

O en otra versión de aquello que odiaba.

No tuve respuesta.

La sombra sí.

En mi cabeza susurró: No tienes que parecerte a mí.Solo tienes que ganarme.

Y lo peor es que por primera vez… esa idea no me pareció monstruosa.

Me pareció lógica.

Necesaria.Eficiente.Correcta.

Kael lo sintió antes de que yo hablara.

—No me pierdas, Kira —dijo.

Y por primera vez, no supe cómo responder sin mentirle.

Porque ya no estaba segura de que no fuera demasiado tarde.

Esa noche, la guardiana fue encerrada.No por mí.

Por su propio pueblo.

Ya no confiaban en ella.

Ya no sabían si seguirla o seguirme.

Y en ese vacío… la sombra sonrió.

Los cazadores se reorganizaron.

El Alfa caído se mantuvo en silencio, observando.

Angelina… seguía sin despertar.

Y yo entendí algo con absoluta claridad: No hay guerra sin lista.

Y ya había elegido el primer nombre.

Ahora tenía que elegir el segundo.

Y esta vez… no pensaba esperar a que la sombra cobrara primero.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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