Marcada por el Alfa Eterno - Capítulo 29
- Inicio
- Todas las novelas
- Marcada por el Alfa Eterno
- Capítulo 29 - 29 CAPÍTULO 29 – EL ENEMIGO QUE NO DEBÍA DESPERTAR
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
29: CAPÍTULO 29 – EL ENEMIGO QUE NO DEBÍA DESPERTAR 29: CAPÍTULO 29 – EL ENEMIGO QUE NO DEBÍA DESPERTAR La sombra no huyó.
Se retiró.
Como quien retrocede no por miedo, sino por respeto.
Y eso resultó más perturbador que su presencia.
Porque si la sombra ya no era el enemigo… entonces algo más lo era.
Algo que incluso ella temía.
Y yo lo había despertado.
El aire cambió durante la noche.
No se volvió frío.
No se oscureció.
Se volvió vacío.
Era como si el mundo hubiera dejado de respirar.Como si el bosque estuviera conteniendo el aliento.
Kael sintió la diferencia de inmediato.
Y yo también.
El vínculo ahora no dolía… pero vibraba como un radar en alerta.
No llamaba a la sombra.
Llamaba otra cosa.
Algo que estaba respondiendo.
Y se acercaba.
Angelina despertó.
No con calma.
Con un grito desgarrado.
No reconoció el lugar.
No reconoció al pueblo.
No me reconoció a mí.
Solo pronunció una frase, temblando, con los ojos llenos de algo que no era humano: —No debiste abrirle la puerta.
Y cayó inconsciente otra vez.
La marca en su piel brillaba tenúe, como si fuera un espejo deformado del vínculo.
No era ella hablando.
Era la consecuencia.
El eco de algo antiguo usando su voz para advertirnos.
Kael me miró con el miedo que no quiso mostrar en voz alta.
Esa no era la sombra.
Era algo que la sombra había estado conteniendo.
Hasta ahora.
Los ancianos del pueblo salieron de las casas con símbolos que no reconocía.
No eran sellos contra lobos.
Ni contra la sombra.
Eran mucho más antiguos.
Más desesperados.
Más temerosos.
Y lo supe antes de que lo dijeran: Ellos sabían.Siempre lo supieron.
La guardiana, aún debilitada, habló por primera vez desde su caída.
—No teníamos miedo de la sombra.Teníamos miedo de lo que viene después de ella.
Su mirada no era acusatoria.
Era trágica.
—La sombra es un guardián, Kira.
Un límite.
Una cadena.No fue creada para destruir.Fue creada para contener.
Y sentí que la tierra se movía bajo mis pies.
—¿Contener qué?
—pregunté.
El silencio fue la respuesta.
Y ese silencio valía más que cualquier palabra.
El Alfa caído llegó entonces.
Se apoyó en la pared, respirando con dificultad, pero con los ojos brillando de comprensión.
—Lo entendiste antes que yo —dijo—.
Por eso ellos te traicionaron.
—¿Qué es lo que desperté?
—pregunté.
Él sonrió con una mezcla amarga de admiración y miedo.
—El origen.
No pude evitar repetirlo.
—¿El origen de qué?
Y su respuesta cambió el significado de todo lo que creíamos saber: —De la marca.De la sombra.De los lobos.De la llave.De la maldición.De la bendición.
No era una herramienta.
Ni una prueba.
Ni un ritual.
Era un sello.
Y yo lo había roto.
El bosque se estremeció.
No como si algo caminara dentro.
Como si algo se deslizara debajo de la tierra.
Una vibración profunda, interminable, como una respiración inmensa conteniéndose mientras despertaba.
Y por primera vez… la sombra no habló.
No intervino.
No atacó.
Solo observó.
Como si se preparara para defenderse.
Porque ahora… ella también estaba en peligro.
Kael se acercó a mí.
Estaba pálido.
No por debilidad.
Por certeza.
—Lo que viene no va a negociar.No quiere almas.No quiere oferta.Solo quiere existencia.
Y yo dije lo que estaba ardiendo dentro de mí: —Entonces lo enfrentaremos.
Él negó.
—Esto no es una guerra, Kira.Es el regreso de algo para lo que el mundo no está preparado.
Y entonces lo sentí por primera vez.
No miedo.
No destino.
Un llamado.
Como si algo me reconociera… no como enemiga… sino como llave y ruptura.
Y con una voz imposible de describir, sin sonido, sin forma, sin tiempo, me dijo: “Te estabas tardando.” Y el capítulo termina con la frase más importante hasta ahora: El enemigo no era la sombra.Era lo que la sombra temía.Y ahora sabía mi nombre.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com