Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Marcada por el Alfa Eterno - Capítulo 30

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Marcada por el Alfa Eterno
  4. Capítulo 30 - 30 CAPÍTULO 30 – LA SANGRE ANTES DE LA LUNA
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

30: CAPÍTULO 30 – LA SANGRE ANTES DE LA LUNA 30: CAPÍTULO 30 – LA SANGRE ANTES DE LA LUNA La noche llegó antes de tiempo.

No como oscuridad.

Como interrupción.

El cielo simplemente dejó de existir por unas horas, como si algo hubiera decidido apagarlo para moverse sin testigos.

No era magia.

Era presencia.

Una presencia que no necesitaba aparecer para hacerse sentir.

El origen.

El verdadero enemigo.

Aquel para el que la sombra había sido creada como barrera.

Y ahora que la barrera estaba rota… él venía.

No para reclamar.

Para volver.

El pueblo se reunió a pesar del miedo.

Ya no había líderes.Ya no había leyes.Solo supervivencia.

Y cuando me vieron llegar, nadie se arrodilló.

Nadie me insultó.

Solo me miraron como se mira a alguien que puede salvarlos… o terminar su extinción.

La guardiana, debilitada pero consciente, habló primero.

—Debemos unirnos.

Humanos, lobos, cazadores, incluso la sombra si es necesario.

Nunca pensé escuchar esa frase de su boca.

Y aún así… su voz tenía una verdad que no pude ignorar.

Porque el origen no hacía distinción.

No reconocía bandos.

Solo reconocía sangre.

Y cada uno de nosotros llevaba sangre modificada por la marca original.

La llave no era la amenaza.

Era la señal.

Una baliza.

Un llamado.

Un permiso.

Algo que nunca debió reactivarse.

Hasta ahora.

El Alfa caído reunió símbolos antiguos.No del pueblo.No de los lobos.Anterior a ambos.

—Esto es lo que queda de la primera batalla —dijo—.

La única vez que el origen se enfrentó a su propia creación.

Y entonces comprendí un detalle que nadie me había explicado: La marca no fue creada por humanos ni por lobos.

Fue descendencia.

Una separación de la esencia original.

Un intento de contenerlo dividiéndolo en linajes.

Alfa.Llave.Luna.Sombra.

No eran enemigos naturales.

Eran fragmentos de un mismo poder.

Una explosión en pedazos.

Y yo acababa de juntar dos de ellos.

Estaba reconstruyendo lo que alguna vez lo contuvo.

Y eso era exactamente lo que el origen quería.

Kael estaba callado mientras hablábamos.

Demasiado callado.

Hasta que la guardiana le dijo: —Tu transformación está incompleta.

Aún puedes estabilizarte si aceptas el sello del origen.

Él no respondió.

Pero yo sí.

—No lo va a aceptar.

Sería esclavizarlo.

La guardiana no alzó la voz.

—Sería salvarlo.

Y ahí estaba de nuevo la sentencia que tanto odiaba: Sacrificio necesario.

Kael me miró.

No pidió opinión.

Pidió verdad.

—¿Me salvaría?

No quise responder.

No tenía la certeza.

Y esa ausencia ya era una respuesta.

La sombra apareció en el centro de la plaza sin advertencia.

No en forma completa.

Fragmentada.

Deteriorada.

Casi irritada.

Como un dios obligado a tocar tierra.

—Protección.—Contención.—Orden.

Intentaba recordarnos su propósito original.

Intentaba recuperar autoridad.

Pero ya no tenía el control.

Por primera vez, la sombra sentía miedo.

Y no nos atacó.

Nos ofreció algo.

“Si aceptan mi marca completa, puedo detenerlo.” El pueblo cayó de rodillas.

Los ancianos lloraron como si hubieran esperado esa oferta toda su vida.

Pero yo no.

Porque detrás de esa oferta había una verdad: La sombra no quería salvar el mundo.

Quería cerrar la puerta, incluso si eso significaba sellarnos dentro.

Kael respiró hondo.

Su cuerpo temblaba.

No por dolor.

Por decisión.

—Si me uno a ella —dijo, señalando a la sombra—.

Sobreviviré.Pero ya no seré yo.

Se me quebró el pecho.

Porque tenía razón.

Y él continuó: —Y si no lo hago… no llegaré a la guerra final.

La sombra lo miró con algo parecido a lástima.

O reconocimiento.

Como si dijera «Tú eres el sacrificio que me toca esta vez».

Pero no lo dijo.

Yo lo dije.

—No.

Lo dije sin pensar.Sin cálculo.Sin ley.

No.No iba a perderlo así.No iba a entregarlo otra vez para salvar a todos.

Esta vez… la elección la tomaría yo.

Y sabía exactamente lo que tenía que hacer.

Fui al altar con él.

No para completarlo.

No para sellarlo.

Para intervenir el vínculo por tercera vez.

No para salvar una vida.

Para cambiar el sistema entero.

Y esta vez no lo hice con sangre ni con sombra.

Lo hice con la marca dividida.

Con la parte que no pertenece ni a mí ni a él.

La parte que nació sin dueño.

La anomalía.

El error.

Y el altar reaccionó con violencia.

Como si intentara expulsar esa posibilidad del tejido del mundo.

Pero no pudo.

Porque esa parte ya estaba conectada a mí.

Porque yo la había reclamado.

Y con esa decisión… el poder se quebró otra vez.

Kael se desplomó.

No muerto.

No salvado.

Suspendido.

Ni Alfa.Ni humano.Ni sombra.Ni vínculo.

Una forma nueva.

Un ser en transición.

Un puente.

No pensé que fuera posible.

Pero lo había hecho.

Había detenido su muerte… sin entregarlo a la sombra.

Sin completarlo.

Sin romperlo.

Una vez más no elegí entre opciones.Creé una tercera.

Y eso significaba que ahora sí… el origen me quería a mí.

No como enemiga.

Como llave que abría el camino de regreso.

El capítulo cierra con una frase que cambia el contexto de toda la historia: La sombra quería controlarme.El pueblo quería usarme.El origen no quiere ninguna de esas cosas.El origen solo quiere volver.

Y ahora que sabe que puedo abrirle la puerta… ya empezó a buscarme.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo