Marcada por el Alfa Eterno - Capítulo 5
- Inicio
- Todas las novelas
- Marcada por el Alfa Eterno
- Capítulo 5 - 5 CAPÍTULO 5 – LO QUE SOY
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
5: CAPÍTULO 5 – LO QUE SOY 5: CAPÍTULO 5 – LO QUE SOY No soy solo humana.Esa frase me siguió como un eco cada vez más fuerte en la cabeza.
No soy solo humana.
—Explícate —dije, con la voz más firme de lo que me sentía.
Kael dio unos pasos, como si midiera qué tan cerca podía estar de mí sin romperme.
Su presencia era demasiado intensa.
Era como estar frente a una tormenta que eligió tener forma de hombre.
—No te hice daño —dijo—.
Lo que sentiste, lo que viste… ya estaba dentro de ti.
—Una marca que aparece de la nada no “ya estaba dentro” de nadie —respondí con un temblor que me esforcé en disimular.
Él respiró hondo.
Como si cada palabra que iba a decir pesara siglos.
—Tú no perteneces solo a este mundo.
La risa se me escapó sola.
Nerviosa.
Vacía.
—Déjate de riddles, por favor.
¿Qué se supone que soy?
¿Una bruja?
¿Un experimento?
¿Una broma cósmica?
Él me miró como si deseara poder decirme algo más simple.
—Eres herencia.
Eres linaje.
Eres llave.
—Llave de qué —pregunté.
Su silencio fue peor que cualquier respuesta.
—No vas a decírmelo, ¿verdad?
—No todavía.
—¿Por qué no?
Sus ojos bajaron a mi clavícula, como si viera la marca incluso a través de la ropa.
—Porque cuando entiendas lo que eres, el mundo entero va a cambiar.
Y no quiero que lo hagas sola.
Algo dentro de mí se quebró un poco.
No por miedo.
Por la certeza de que él hablaba en serio.
—No te conozco —susurré.
—Lo sé —admitió—.
Pero yo te conozco a ti.
Sus palabras me golpearon de una forma distinta.
Dolieron y consolaron al mismo tiempo, como si estuviera escuchando la verdad más hermosa y más peligrosa que alguien pudiera decirme.
Pero no me dejé caer en eso.
—¿Y quién te dijo que yo quiero ser parte de este… linaje, o lo que sea?
Yo no pedí nada de esto.
Él inclinó la cabeza con una calma terrible.
—El destino no te pidió permiso.
Algo crujió detrás de nosotros.
No ramas.
No hojas.
Algo más.
Como garras raspando madera.
Como respiración donde no debería haber nadie.
Kael se tensó.
Su expresión cambió en un instante.
Ya no era hombre.
Era depredador.
Alfa.
Armado sin armas.
—No estamos solos —dijo sin girarse.
El aire se volvió espeso.
El viento dejó de moverse.
Y por primera vez… sentí algo más que su presencia.
Sentí que algo más me estaba mirando.
Y no me deseaba como él.No me buscaba.Me reclamaba.
Mi piel ardió donde estaba la marca.
Como si alguien la estuviera tocando sin tocarme.
—¿Qué es eso?
—dije apenas.
Kael se movió para ponerse entre el bosque y yo.
—La sombra —dijo con una voz baja, peligrosa—.
Lo que te marcó antes que yo te encontrara.
Un escalofrío me recorrió desde la nuca hasta los pies.
—¿Y qué quiere?
Él me miró.
No con deseo.
No con ternura.
Con furia.
—A ti —respondió—.
La quiere a ti.
Y no la voy a dejar.
Quise decir “no soy tuya”.Quise decir “esto no me está pasando”.
Pero en mi interior sentí algo profundo, antiguo… como si mi sangre recordara algo que yo no sabía.
Un latido.Dos.Un llamado.
La marca brilló bajo mi piel.No luz.Algo más oscuro.
Como un despertar.
Y supe que ya no había marcha atrás.
No podía volver a ser solo una chica normal.No podía volver a ser solo humana.
Porque por primera vez, sentí que algo dentro de mí respondía.A él.Y a lo que me reclamaba desde la oscuridad.
Y la pregunta ya no era quién era Kael.
La pregunta era: ¿Qué soy yo?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com