Marea Alta - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 Capítulo 10 – La Golondrina Enjaulada
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10: Capítulo 10 – La Golondrina Enjaulada 10: Capítulo 10 – La Golondrina Enjaulada CUBIERTA DEL “AURORA REAL” – ATARDECER El sol cae lento sobre el horizonte.
El mar brilla con tonos dorados y carmesí.
El viento es suave, apenas agita las banderas imperiales del gran navío.
En la cubierta, LILI, vestida con un vestido azul celeste, se encuentra de pie junto a la barandilla, observando el océano.
LILI (voz en off, melancólica) — Que los días se alarguen… — Que el viento se canse… — Que el barco no avance… Sus ojos se clavan en la línea del horizonte, como si pudiera detener el tiempo con la fuerza del deseo.
Detrás de ella, su séquito de doncellas ríe y charla mientras sirven té en una mesa improvisada.
DONCELLA 1 — ¡Y luego dijo que los pasteles eran demasiado dulces!
— ¡Como si no se hubiera comido tres!
DONCELLA 2 — ¡Oh, sí!
Esa baronesa siempre encuentra algo que criticar.
¡Es su pasatiempo favorito!
Las risas estallan con suavidad.
LILI gira ligeramente la cabeza, apenas dibuja una sonrisa educada.
Pero su mirada vuelve al mar.
Una de las doncellas, una jovencita pelirroja de rostro amable, se le acerca con una taza humeante.
DONCELLA 3 (tímida) — Alteza… ¿Desea un poco de té?
LILI (suave, sin apartar la vista) — Gracias, Airi… déjalo allí.
La doncella asiente, dejando la taza sobre la barandilla a su lado.
LILI la toma finalmente, pero no bebe.
Mira su reflejo en el líquido oscuro.
LILI (voz en off) — Dicen que soy como el viento… — Que soy libre.
— Indomable, como el océano.
Suspira, y baja la mirada, su reflejo tiembla en el té.
LILI (voz en off, amarga) — No soy ninguna de esas cosas.
— Soy una pequeña golondrina… — Hermosa, pero sin alas.
— Una criatura delicada… encerrada en una jaula de oro.
FLASHBACK BREVE: — El rostro de su padre, severo, dictando el protocolo del día.
— Una criada eligiendo el peinado.
— Una tutora corrigiendo su postura.
— Un calendario marcado con la palabra “BODA” en letras doradas.
LILI (voz en off, sombría) — No decido mi ropa… — Ni la hora de dormir… — Ni a quién amar.
— Ni siquiera cómo respirar.
Una gaviota pasa volando sobre el mástil.
LILI la observa elevarse con gracia hacia el cielo abierto.
LILI (susurrando) — Qué envidia… DONCELLA 1 (al fondo, riendo) — ¡Mi señora, venga!
¡Vamos a jugar a las cartas antes de que anochezca!
LILI vuelve a sonreír con gentileza, oculta tras una máscara de cortesía.
Da un sorbo al té.
LILI (débilmente) — En un momento.
Se queda allí.
Inmóvil.
Mientras el viento juega con su cabello y el mar continúa su canción sin fin.
LILI (voz en off) — Solo unos días más… — Y mi libertad morirá del todo.
INTERIOR DEL AURORA REAL – PASILLO PRINCIPAL – NOCHE Luces de lámparas iluminan tenuemente los pasillos de madera.
El barco avanza en la noche serena.
Todo parece en orden.
Pero una alerta suena brevemente desde la torre de vigilancia del mástil.
VIGÍA — ¡Luz en el horizonte!
¡Una antorcha flotando!
CUBIERTA – MOMENTOS DESPUÉS El CAPITÁN GERALT, un hombre curtido con barba blanca y uniforme azul oscuro, sube a paso apresurado a la cubierta.
LILI y varias doncellas aparecen también, alertadas por el sonido.
CAPITÁN GERALT (grave) — ¡Formación!
¡Guardias a cubierta!
Los GUARDIAS REALES, uniformados y armados, se alinean con eficiencia.
Uno de ellos observa por el catalejo.
GUARDIA 1 — Es un bote pequeño… parece abandonado… pero hay algo adentro.
LILI (frunciendo el ceño) — ¿Podría ser una trampa?
CAPITÁN GERALT (asintiendo con seriedad) — No lo descartaría, Alteza.
DONCELLA 2 — ¡Ay, Dios santo!
¿Y si es un alma perdida?
LILI — ¿Podemos acercarnos sin riesgo?
CAPITÁN GERALT — Lo haremos con cautela.
¡Desviad rumbo!
¡Preparad arpones y arcos!
¡Nadie baja la guardia!
BORDE DEL AURORA – MINUTOS DESPUÉS El bote ha sido remolcado cerca.
Iluminado por antorchas, se revela una figura encapuchada en su interior, encogida sobre sí misma.
Los guardias apuntan, listos.
GUARDIA 2 (gritando) — ¡Identifícate!
La figura no responde.
Un murmullo se extiende entre los marineros.
LILI observa con creciente inquietud.
LILI (suavemente) — ¿Está vivo?
CAPITÁN GERALT — ¡Sáquenlo con el gancho, con cuidado!
Con ayuda de una pértiga, arrastran la figura inerte al barco.
Es un joven marinero herido, cubierto de sangre seca, con un uniforme rasgado de un navío noble.
GUARDIA 3 (sorprendido) — ¡Es del Rosenmarck!
¡Un barco de la flota imperial del este!
LILI (alarmada) — ¿Qué le ocurrió?
El joven comienza a hablar en susurros delirantes, apenas consciente.
MARINERO HERIDO — …las velas negras… fuego… gritos… — …vendieron a las damas… la nobleza… no volverá… Los ojos de LILI se abren con horror.
Un escalofrío la recorre.
El nombre velas negras es un presagio funesto.
LILI (voz baja) — …Piratas.
ENFERMERÍA DEL AURORA – MÁS TARDE El joven es atendido por médicos.
LILI observa desde la entrada, sin ser vista.
El capitán se acerca por detrás.
CAPITÁN GERALT (en voz baja) — Si lo que dice es cierto… el Tempestad Negra está más activo que nunca.
— Y navega por estas aguas.
LILI — ¿Cuánto falta para llegar a puerto?
CAPITÁN GERALT — Tres días… con viento favorable.
Pero si ellos están cerca, lo sabremos.
LILI (seria, con la voz firme) — Capitán… — Si algo ocurre… no se detenga.
— Salve a su tripulación.
El deber es con el reino… no conmigo.
CAPITÁN GERALT (mirándola con respeto) — Usted es más valiente de lo que aparenta, Alteza.
LILI no responde.
Mira hacia el mar, que ahora parece más oscuro que nunca.
LILI (voz en off) — El mar… es libertad para algunos… — Y una tumba para otros.
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