Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Marea Alta - Capítulo 18

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Marea Alta
  4. Capítulo 18 - 18 Capítulo 18 – La Amnesia de la Rosa
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

18: Capítulo 18 – La Amnesia de la Rosa 18: Capítulo 18 – La Amnesia de la Rosa CAMAROTE DEL CAPITÁN – AMANECER La luz suave del amanecer entra por la pequeña ventana redonda del camarote.

La habitación huele a sal, a madera húmeda y a medicina.

Un suspiro agitado corta el silencio.

Lili comienza a parpadear lentamente.

Su respiración se acelera al recuperar la conciencia.

Confundida, dolorida, se incorpora con dificultad.

Mira a su alrededor.

El techo de madera, las paredes rústicas.

No está en el Aurora Real.

No está en el palacio.

Está en… LILI (en voz baja, temblorosa) — ¿Dónde… estoy…?

Un movimiento rápido.

Naomi, sentada al borde de la cama, la abraza enseguida, sus ojos llenos de lágrimas.

NAOMI — ¡Mi señora!

¡Gracias a los cielos!

Pensé… pensé que no volvería a verla abrir los ojos.

Lili le devuelve el abrazo con lentitud.

No dice nada de inmediato.

Solo observa.

Escucha.

Siente el leve vaivén del mar.

Sus pensamientos corren.

Su última memoria clara: lanzarse al agua.

Frío.

Dolor.

Oscuridad.

Voces distantes.

Brazos fuertes.

Un calor extraño antes del desmayo… LILI (susurrando, con mirada fija) — Naomi… ¿nos tomaron prisioneras?

NAOMI (bajando la voz, con temor) — Sí.

Los piratas nos atacaron.

Usted… cayó al mar.

El Capitán del barco pirata, él… él la salvó.

Está usted en su camarote.

Lili guarda silencio.

Mira alrededor con ojos afilados.

Analiza sin mostrarlo.

Su mirada se posa sobre una mesa donde reposa su collar.

Él lo tiene.

LILI (para sí, calculando) — Esto complica todo… NAOMI — ¿Mi señora?

Lili la mira.

En sus ojos brilla determinación, pero su expresión es tranquila.

LILI — Escúchame, Naomi.

Desde ahora… no recuerdas nada.

Y yo tampoco.

NAOMI (confundida) — ¿Qué?

LILI — Fingiremos que… he perdido la memoria.

No sabemos si este hombre nos salvó por compasión o por interés.

No sabemos qué puede pasar cuando se entere de quién soy en realidad.

(pausa) — Es más seguro que no lo sepa.

NAOMI — Pero, mi señora… ¿y si descubre la verdad?

LILI (suavemente, pero firme) — Entonces… rezaremos porque aún conserve un poco de humanidad.

Naomi baja la mirada, dudando.

El miedo a lo desconocido se mezcla con la esperanza.

NAOMI — No me separaré de usted.

Pase lo que pase… la cuidaré.

LILI (sonriendo con ternura) — Lo sé.

CUBIERTA DEL TEMPESTAD NEGRA – MAÑANA TEMPRANO El barco navega tranquilo.

Algunos hombres aún duermen tras la celebración de la noche anterior.

Otros fuman o juegan a los dados.

El aire es fresco.

Naomi sale corriendo desde el interior del barco, los ojos abiertos de par en par.

NAOMI (gritando nerviosa) — ¡¡Capitán!!

¡La señorita ha despertado… pero hay un problema!

La tripulación se queda en silencio.

Varios hombres se giran.

En la cubierta superior, Joseph se endereza con rapidez al escucharla.

Sus ojos se abren como si acabaran de anunciar una batalla.

JOSEPH (grave, urgente) — ¿Qué pasó?

Sin esperar respuesta, gira sobre sus talones y corre.

Alan, que estaba apoyado despreocupadamente en una barandilla bebiendo algo, alza una ceja y lo sigue con paso apresurado.

ALAN — ¿Qué rayos…?

¿Qué quiere decir con “un problema”?

(apura el paso tras su capitán) — ¡Eh, espera!

¡Joseph!

PASILLO INTERIOR – FRENTE AL CAMAROTE DEL CAPITÁN Joseph llega primero.

Su respiración es pesada, pero su rostro impasible.

Naomi los espera afuera, nerviosa.

JOSEPH (con la voz tensa) — ¿Qué sucedió?

NAOMI (mirándolo directo, con seriedad) — Despertó.

Pero… dice no recordar nada.

Ni su nombre.

Ni cómo llegó aquí.

Ni quién es.

Un instante de silencio.

Como si el tiempo se congelara en el pasillo.

Alan frunce el ceño, curioso.

Joseph aprieta los puños.

ALAN — ¿Amnesia?

(mira a Joseph) — Bueno, eso puede pasar, ¿no?

Un golpe, el mar, la fiebre… Joseph no responde.

Su expresión cambia.

La furia, la frustración, el miedo… todo oculto tras una mirada intensa.

Da un paso hacia la puerta.

JOSEPH — Abre.

Naomi asiente, traga saliva, y empuja suavemente la puerta.

Joseph entra con pasos firmes, pero por dentro ardiendo en mil preguntas.

CAMAROTE DEL CAPITÁN  Lili está recostada en la cama.

Su cabello cae sobre los hombros.

Sus ojos claros se dirigen hacia el hombre que entra… con aparente desconocimiento.

No hay miedo, solo una inquietante neutralidad.

Joseph la observa.

Silencio.

JOSEPH (suave, medido) — Así que has despertado.

LILI (voz débil, confundida) — ¿Me… conoce?

Joseph no responde de inmediato.

Mira sus manos.

El collar aún está sobre la mesa.

Se le clava como un puñal invisible.

Alan se queda en la puerta, cruzado de brazos, observando con interés la escena.

JOSEPH — ¿No recuerdas nada?

LILI (negando con la cabeza lentamente) — No sé quién soy… ni por qué estoy aquí.

Joseph traga saliva.

Se acerca despacio.

Naomi da un paso al lado de la cama, aún alerta.

Joseph se detiene a un metro exacto.

JOSEPH (murmura) — Qué ironía… Pasé años buscándote… y ahora eres tú quien se pierde a sí misma.

Lili lo mira sin comprender.

O al menos, finge no hacerlo.

LILI — ¿Quién… es usted?

Joseph sostiene su mirada.

No hay miedo.

No hay súplica.

Solo vacío.

Y eso, le duele más que si lo odiara.

ALAN (desde la puerta, rompiendo el silencio) — ¿Y ahora qué, capitán?

Joseph da media vuelta, sin mirar a nadie.

JOSEPH — Ahora… esperamos.

Sale del camarote.

Naomi lo sigue con la mirada, conteniendo la respiración.

El capitán no dijo nada más.

Pero en sus ojos… algo se quebró.

CAMAROTE DEL CAPITÁN – UNOS MINUTOS DESPUÉS La puerta se cierra suavemente.

La habitación queda en completo silencio.

Naomi se acerca a la cama con rapidez, su rostro todavía pálido por la tensión.

Lili sigue recostada, su expresión serena… pero sus manos tiemblan bajo la manta.

NAOMI (susurrando preocupada) — Mi señora… ¿está bien?

¿Qué fue eso?

Lili espera unos segundos antes de contestar.

Mira hacia la puerta como si temiera que alguien la espiara, luego fija sus ojos en Naomi, en voz baja y firme.

LILI — Porque si él supiera que recuerdo todo… no sé qué haría.

Naomi abre los ojos, sorprendida.

Da un paso atrás, procesando.

NAOMI — ¿Entonces…?

LILI — Recuerdo la caída, el mar tragándome, su voz antes de desmayarme… (baja la mirada) — Y también el ataque.

Los gritos.

El horror.

Naomi se sienta a su lado.

La toma de la mano.

NAOMI — Está a salvo ahora… por lo menos por ahora.

Pero no podemos bajar la guardia.

Los hombres aquí… LILI — Lo sé.

(pausa larga) — Por eso fingí no saber quién soy.

Si me ve como una carga… tal vez no me toque.

Tal vez piense que no valgo la pena.

Naomi la aprieta con más fuerza, angustiada.

Sus ojos se humedecen.

NAOMI — Le juro que no permitiré que nadie le ponga un dedo encima.

LILI (mirando hacia donde Joseph se fue) — Él… (pausa) — Me miró como si ya me conociera.

No era odio lo que vi.

Era algo más… NAOMI — ¿Qué vio, mi señora?

LILI — Dolor.

Naomi no sabe qué decir.

Solo asiente, porque ella también lo notó.

La forma en que él se quebró sin decir palabra.

NAOMI — ¿Cree que sospecha?

LILI — Si no lo hace aún… lo hará pronto.

Hay algo en su forma de mirar que me inquieta.

(baja la voz) — Como si me hubiera estado esperando.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo