Marea Alta - Capítulo 21
- Inicio
- Todas las novelas
- Marea Alta
- Capítulo 21 - 21 Capítulo 21 – Lo que no se dice
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
21: Capítulo 21 – Lo que no se dice 21: Capítulo 21 – Lo que no se dice ISLA DE LA MAREA – CALLEJONES OSCUROS – NOCHE La luna apenas logra iluminar las calles sucias y serpenteantes de la isla sin ley.
Entre la niebla y el bullicio, una figura corre, jadeando.
Lili, con la capa sucia y desgarrada, se tambalea mientras sostiene a Naomi, que sangra por el costado.
NAOMI (débil) — Mi…
mi señora…
déjeme atrás…
LILI (con voz firme, apretando los dientes) — ¡Callate!
No voy a dejarte.
— ¡No después de todo lo que has hecho por mí!
Se detiene un instante detrás de unos barriles rotos.
Respira agitada.
Detrás de ellas, pasos pesados se acercan.
Una sombra masculina cruza entre los callejones.
OTRA PARTE DE LA ISLA – BARRIO DE TABERNAS – MISMO TIEMPO Joseph empuja a un pirata contra la pared.
El tipo sangra de la nariz y escupe con rabia.
JOSEPH (furioso) — ¡¿DÓNDE LA VISTE?!
¡HABLA!
PIRATA ENSANGRENTADO — ¡Vi…
vi a una mujer correr hacia el mercado viejo!
¡Con una chica herida!
Joseph lo suelta.
Se gira hacia Alan.
JOSEPH — Están heridas.
(pausa) — ¡No podemos perderlas!
ALAN — ¡Voy por la retaguardia!
Joseph asiente y echa a correr, empujando a todo el que se cruce en su camino.
CALLEJÓN CERCA DEL MERCADO VIEJO – MOMENTOS DESPUÉS Lili tropieza y cae con Naomi.
Ambas quedan en el suelo.
El agresor se acerca desde la sombra.
Es el mismo que se infiltró en el barco: un mercenario contratado por un noble que la quiere capturar viva.
MERCENARIO (riendo) — Vamos, princesa… ya no hay nadie que te salve esta vez.
Lili se coloca frente a Naomi, sin armas, sin protección, temblando… pero con los ojos llenos de furia.
LILI (con voz temblorosa pero decidida) — Si piensas tocarla… (pausa) — Tendrás que matarme primero.
El mercenario sonríe y alza su arma.
CALLEJÓN – SEGUNDOS DESPUÉS Se escucha el ruido de un golpe seco.
El mercenario cae al suelo Joseph está detrás de él, con la espada manchada de sangre en la mano y el pecho agitado.
JOSEPH (mirándola fijamente) — ¿Qué demonios estabas pensando…?
Lili lo mira, sin poder hablar.
Naomi está desmayada.
Joseph se arrodilla, revisa la herida con rapidez.
JOSEPH (más serio, casi con miedo) — Está perdiendo mucha sangre.
Tenemos que irnos.
¡Ahora!
CALLEJÓN – SALIDA HACIA EL PUERTO – EN MOVIMIENTO Joseph carga a Naomi sobre sus hombros.
Lili corre tras él, aún débil.
Las luces del mercado viejo quedan atrás.
Las sombras les pisan los talones.
LILI (murmurando para sí) — ¿Por qué viniste por mí?
JOSEPH (sin mirarla, con voz baja y firme) — Porque no pienso perderte.
TEMPESDAD NEGRA – CAMAROTE DE Alan – NOCHE Joseph entra al barco como un vendaval.
La tripulación despeja el camino.
Alan corre tras él, preocupado.
JOSEPH (con voz firme, pero cargada de urgencia) — ¡Alan, cúbrela!
¡Naomi está herida!
Vendaje limpio y agua caliente… ¡ya!
ALAN (asintiendo rápidamente) — ¡Entendido!
Joseph gira y toma a Lili de la muñeca, arrastrándola con él sin pronunciar una palabra más.
CAMAROTE DE JOSEPH – SEGUNDOS DESPUÉS La puerta se cierra de golpe tras ellos.
Joseph suelta a Lili y le arranca con fuerza la capa, examinándola con la mirada.
Sus ojos recorren su cuerpo con urgencia, buscando alguna herida.
JOSEPH (con la voz quebrada, apenas audible) — ¿Estás herida?
Lili no responde.
Él se le acerca más, con el ceño fruncido.
Acaricia suavemente su brazo, revisando hasta que comprueba que no hay heridas visibles.
Sus manos tiemblan levemente.
Finalmente, suspira…
y la envuelve en un abrazo apretado, cargado de un miedo feroz.
JOSEPH (casi susurrando) — Por un momento pensé… que no volvería a encontrarte… Lili se queda inmóvil.
Algo en ese contacto, en ese calor… en ese miedo, le remueve el alma.
Sus ojos se nublan mientras una imagen vaga aparece en su mente.
FLASHBACK – JARDINES DEL PALACIO – TARDE DORADA Un niño mayor, de ropas viejas, permanece sentado solo bajo un árbol.
Nadie se le acerca.
El resto de los nobles fingen que no existe.
Una niña pequeña, con un lazo dorado, camina hacia él con una servilleta en las manos.
VOZ DE LILI NIÑA — ¿Tienes hambre?
El niño la mira sin entender.
Ella se sienta a su lado, y le extiende un panecillo, sonriendo.
NIÑO (JOSEPH JOVEN) (casi sin voz) — ¿Por qué me hablas?
VOZ DE LILI NIÑA (riendo) — Porque estás solo… y no me gusta que nadie esté solo.
CAMAROTE DE JOSEPH – DE REGRESO AL PRESENTE Lili rompe el abrazo abruptamente, temblando.
Sus ojos están llenos de confusión y rabia.
Alza la mano con fuerza, lista para abofetearlo.
LILI (gritando) — ¡¿Qué te crees que estás haciendo?!
Joseph atrapa su mano en el aire, sus ojos ardiendo.
JOSEPH (bajo, ronco) — No vuelvas a hacerme sentir ese miedo…
Y entonces, sin pensar, sin contenerse, la besa.
El beso es desesperado, lleno de todo lo que ha callado.
Lili se queda paralizada por un instante, pero luego… ¡ZAS!
Le da una bofetada con la otra mano que él no sostenía.
LILI (furiosa, temblando) — ¡¿Qué demonios quieres de mí?!
(pausa, más baja) — ¿Qué es lo que realmente quieres?
Joseph se queda inmóvil, con la marca roja en el rostro, respirando con fuerza.
La mira con los ojos llenos de dolor…
y algo más profundo que ni él mismo se atreve a nombrar.
CAMAROTE DE JOSEPH – SILENCIO TENSO – NOCHE La bofetada aún resuena en el aire.
Joseph se queda quieto, observando a Lili.
Ella lo mira con los ojos encendidos, desafiantes, pero también con algo más profundo, más doloroso.
LILI (voz baja, seca) — ¿No vas a decir nada?
Joseph la observa un segundo más… pero no responde.
Gira sin decir palabra y camina hacia la puerta.
Su mano aprieta el pomo con fuerza, pero no tiembla.
Abre y sale, cerrando la puerta detrás de él.
PASILLO DEL BARCO – NOCHE Joseph camina lentamente.
La luz de las antorchas titila a su paso.
Se lleva la mano al rostro, frotándose el lugar donde la bofetada aún arde.
JOSEPH (para sí mismo, en voz baja) — Qué fuerza…
y qué rabia…
(suelta una leve risa seca) — La primera mujer que me abofetea…
y sigue viva para contarlo.
Se detiene, recargándose en la pared de madera.
Mira hacia el techo, suspira, y luego se lleva dos dedos a los labios, tocándolos lentamente.
JOSEPH (en un susurro) — ¿Por qué demonios la besé?
(pausa) — Ni yo mismo lo entiendo… Se desliza por la pared hasta sentarse en el suelo.
Apoya los codos en las rodillas y se cubre el rostro un momento.
Luego lo descubre, y deja salir lo que no dice frente a nadie.
JOSEPH (voz quebrada, apenas audible) — ¿Qué quiero de ti, Lili…?
(pausa) — …ni siquiera yo lo sé del todo.
(pausa más larga) — Pero sé que…
no quiero perderte.
Ni verla con miedo.
Ni verla rota por mi culpa…
Una sombra de verdad asoma en su expresión.
La máscara del temido capitán se desliza ligeramente, dejando ver algo humano… algo roto.
JOSEPH (cerrando los ojos) — Maldición…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com