Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

MARSHMELLO - Capítulo 23

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. MARSHMELLO
  4. Capítulo 23 - Capítulo 23: Capitulo 23
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 23: Capitulo 23

Amsterdam Dance Event (ADE) 19–23 octubre

El reloj marcaba las 19:55, 20 de Octubre la noche en Ámsterdam comenzaba a impregnarse de electricidad. Las luces del Main Stage del Mystic Valley Festival lanzaban sus primeros haces sobre la multitud, que empezaba a agitarse con ansias de lo que estaba por venir. El murmullo de los asistentes se mezclaba con los últimos ajustes de los técnicos, el zumbido de los cables, y los beats de Swedish House Mafia, que bajaban lentamente tras cerrar su set. Se sentía en el aire la tensión de la noche: todo estaba a punto de explotar en un espectáculo que quedaría grabado en la memoria de cada asistente.

Detrás del telón, Neytan ajustaba su casco de Marshmello, blanco, brillante, reflejando los focos que comenzaban a iluminar el escenario. Sus auriculares Pioneer HDJ-2000 descansaban sobre sus orejas, conectados a la MacBook Pro recién adquirida por su tío Andrés, quien lo había acompañado durante toda la gira para asegurarse de que nada fallara. Neytan repasaba mentalmente cada transición, cada mezcla, cada momento en que los visuales debían activarse al compás de los beats.

¿Habrá algún cambio de última hora en la lista? preguntó Victor, su productor, con esa mezcla de cautela y entusiasmo que siempre le acompañaba.

Sí respondió Neytan, con voz firme pero tranquila. Probé todo anoche durante la prueba de sonido. Ajusté ciertos tracks para que encajen mejor con este escenario y la energía de este público. Todo fluirá como debe.

Andrés, parado a su lado, cruzó los brazos y asintió con orgullo y nerviosismo:

Bien. Confiamos en tu decisión. Ya casi es tu momento.

Neytan cerró los ojos por un instante, respirando profundo. Podía escuchar cómo los haces de luz comenzaban a intensificarse sobre el Main Stage, cómo la multitud levantaba los brazos y cómo los murmullos de anticipación se convertían en gritos y aplausos intermitentes. Su mente repasaba cada track, cada efecto de transición y los segundos exactos para activar los visuales desde la laptop. Cada detalle era crucial; cada segundo contaba.

🎆 MAIN STAGE (Escenario Principal)

Hora

Artista

Notas

17:00 – 17:45

Nicky Romero

Warm-up, progressive house

17:45 – 18:30

Knife Party

Electro / complejidad sonora

18:30 – 19:15

Showtek

Big room / festival hits

19:15 – 20:00

Zedd

Progressive / vocal house

20:00 – 20:45

Alesso

Melodic house, hits recientes

20:45 – 21:30

Hardwell

Peak energy, crowd hype

21:30 – 22:15

Swedish House Mafia

Himnos progresivos, memento epico

22:15 – 23:00

Tiësto

Pre-DJ de cierre, mezclas clásicas y actuales

23:00 – 00:15

Marshmello

Live set explosivo: Levels, BoUnCE, Tsunami, Ten Feet Tall, filtraciones de festivales anteriores; hora de máximo público

00:15 – 01:00

Armin van Buuren

Final progresivo, trance / uplifting

01:00 – 01:45

Dimitri Vegas & Like Mike

Cierre energético, big room / festival vibes

Neytan repasó la lista por última vez, asegurándose de que cada efecto visual estuviera sincronizado con el beat. Victor verificaba mentalmente los momentos críticos: los drops más fuertes, las transiciones clave y los segundos exactos para que las luces, los láseres y el humo coincidieran con la música.

Ya casi es tu turno comentó Andrés. Solo haz tu magia.

Neytan asintió, ajustando ligeramente su casco. Una corriente de adrenalina empezó a recorrerle la espalda, pero su respiración se mantenía calmada. Podía sentir la vibración del escenario bajo sus pies y el calor de los focos que comenzaban a apuntar hacia él. Cada detalle contaba, cada movimiento debía ser preciso.

Victor dio un último vistazo a la pantalla de la MacBook Pro:

Nada más que seguir con el excelente trabajo que haces.

Neytan ajustó la postura y tomó un momento para respirar. Observó a Tiësto descender las escaleras tras su set y le devolvió un asentimiento respetuoso. El DJ legendario le sonrió, reconociendo el gesto silencioso de complicidad entre artistas.

¿Todo listo? preguntó Victor desde un lateral.

Sí respondió Neytan, ajustando los auriculares sobre sus oídos. Todo estaba listo.

Andrés sonrió, con orgullo visible:

Este es tu momento, sobrino. Hazlo tuyo.

Con calma, Neytan subió las escaleras del escenario, cada paso marcado por su concentración. Frente a él estaban los Pioneer CDJ-2000 y DJM-900 Nexus, perfectamente alineados y preparados. Con precisión quirúrgica, conectó la MacBook Pro a los controladores, verificando cada cable, desde la alimentación hasta el de auriculares que le permitiría escuchar cada mezcla antes de que el público la oyera.

En segundos, todo estaba conectado. La luz de encendido de la MacBook Pro brilló suavemente, reflejando la emoción contenida de Neytan. La multitud, aunque aún a cierta distancia, percibió la presencia del misterioso Marshmello; el murmullo de anticipación se transformó en un coro de gritos cuando los primeros focos sobre el escenario se encendieron.

Neytan cerró los ojos un instante más, sintiendo el latido de la música en el aire, el pulso de la multitud y la vibración de cada luz que pronto recorrería el escenario. Cada efecto visual, cada destello láser y cada cambio de color estaba planificado para sincronizarse con los beats que pronto escucharía la audiencia.

Vamos susurró para sí mismo mientras tomaba control del Pioneer DJM-900 Nexus. Es hora de empezar.

La cuenta regresiva invisible comenzó en su mente. Cada segundo, cada respiración y cada mirada hacia los faders y knobs estaba cargada de intención. Los asistentes apenas podían contener la emoción: algunos levantaban sus brazos, otros empezaban a grabar con sus celulares, anticipando la aparición del fenómeno que había causado revuelo mundial.

Las luces del Main Stage ahora eran un mar de blancos, azules y púrpuras, entremezclándose con el humo de las máquinas de efecto. Cada destello estaba listo para resaltar los beats que Neytan pronto pondría a sonar. La tensión era palpable, el público podía sentir la energía incluso antes de escuchar la primera nota de Marshmello.

Neytan ajustó un último parámetro en la MacBook Pro, y al mover el fader principal, un bajo profundo retumbó por todo el Main Stage, anunciando el inicio de su set. La multitud estalló en gritos y aplausos, algunos llorando de emoción, otros grabando cada segundo con sus celulares, todos sabiendo que estaban presenciando algo único. Cada efecto de luz, cada explosión de color y cada beat sincronizado se mezclaba con la adrenalina de Neytan, creando una fusión perfecta de tecnología, música y emoción que llenaba cada rincón del estadio.

Al mover el primer fader, un bajo profundo comenzó a retumbar por todo el Main Stage. La multitud, ya consciente de que Marshmello estaba sobre el escenario, gritó en oleadas de emoción, levantando los brazos, moviéndose al ritmo de la energía que ya llenaba el aire. Neytan sonrió tras su casco: podía escuchar los murmullos de anticipación, los aplausos y los primeros gritos de quienes grababan con sus celulares, tratando de capturar cada momento.

Los primeros acordes de Levels comenzaron a llenar el espacio. La percusión progresiva, el kick marcado y los sintetizadores envolventes crearon una atmósfera que electrizó a la multitud. Neytan giraba los knobs y activaba los efectos con precisión: cada filtro, cada delay, cada eco estaba sincronizado con los visuales y las luces que cambiaban de azul a púrpura y luego a blanco intenso. El público respondía al instante. Algunos levantaban a otros sobre sus hombros, coreaban los primeros compases, otros bailaban frenéticamente, como si cada beat fuera un latido compartido con el DJ.

Mientras la canción avanzaba, Neytan activó el build-up. Los sintetizadores se filtraban con un crescendo que hacía que cada asistente se moviera al unísono. Los láseres cortaban el aire, formando figuras geométricas que se entrelazaban con los haces de luz, como si la música tuviera forma visible. La multitud comenzaba a saltar, algunos gritando el nombre de Marshmello, otros lanzando sus brazos al cielo y cantando de manera espontánea. Neytan podía escuchar su propio set a través de los auriculares y la respuesta del público le devolvía energía; sus movimientos eran fluidos, naturales, conectados con cada reacción de los asistentes.

¡Están listos para esto! gritó a través del micrófono, mientras el drop se aproximaba. La multitud respondió con un rugido ensordecedor, algunos subiendo a los hombros de sus amigos, otros sacando cámaras y celulares, mientras los flashes de fotos iluminaban la oscuridad temporalmente.

El primer drop de Levels cayó con fuerza, el bajo golpeando sincronizado con los focos que barrían el Main Stage. Neytan ajustó ligeramente los faders, controlando la intensidad de los filtros y los efectos de eco, mientras los sintetizadores principales lanzaban la melodía ascendente que todos reconocían. Los asistentes coreaban cada nota, algunos levantando los brazos y saltando de manera sincronizada, creando un mar humano que se movía con precisión casi hipnótica.

Neytan tomó el micrófono y anunció con energía:

¡Vamos todos! ¡Canten conmigo!

“Oh, sometimes

I get a good feeling, yeah

Get a feeling that I never, never, never, never had before, no no

I get a good feeling, yeah

Oh, sometimes

I get a good feeling, yeah

Get a feeling that I never, never, never, never had before, no no

I get a good feeling, yeah”

La respuesta fue inmediata: miles de voces unidas, gritando y cantando cada palabra con todo su pulmón. Algunos se abrazaban, otros se levantaban sobre los hombros de sus amigos para verse entre la multitud, todos levantando los brazos al compás de la música. Neytan animaba con gestos, levantando las manos, apuntando al cielo, creando una conexión directa con los fans. Cada repetición del estribillo hacía que la energía subiera como un tsunami: los gritos, los saltos, los aplausos y los coros llenaban el aire.

Los visuales detrás del escenario reaccionaban a cada beat, intensificándose en color y velocidad. Haces de luz blanca se cruzaban con rayos azules y violetas, proyectándose sobre el público. Cada efecto láser coincidía con los golpes de bajo y sintetizadores, haciendo que la multitud pareciera moverse como un solo organismo. Algunos asistentes levantaban pancartas y carteles que decían “Marshmello Forever”, otros simplemente gritaban y reían de emoción pura.

Neytan sonreía tras su casco, absorbiendo la energía de la audiencia mientras controlaba cada fader, cada knob, cada efecto. La canción alcanzaba su clímax y la conexión era total: el público seguía cada instrucción visual y auditiva casi instintivamente, saltando, coreando y gritando. Algunos lloraban de emoción, otros levantaban a sus amigos, otros grababan frenéticamente cada momento con sus teléfonos. La atmósfera era una mezcla de éxtasis y adrenalina pura.

En el build-up final antes del último drop, Neytan aumentó la intensidad de los filtros, haciendo que la melodía principal se distorsionara levemente, generando una tensión que todos podían sentir. El público comenzó a moverse al unísono, como si fueran una sola entidad. Los brazos se levantaban al cielo, las manos aplaudían, y las voces de miles de personas se unían a la música en un canto poderoso e interminable.

Cuando el último drop cayó, Neytan activó los efectos de eco y delay, dejando que cada nota resonara, mientras la multitud saltaba, gritaba y cantaba la última línea de la canción. Los láseres, las luces y el humo se mezclaban en un espectáculo visual que parecía imposible de describir: una sinfonía de energía y color que solo podía experimentarse en persona. Neytan movía las manos al compás, guiando la emoción de la audiencia, mientras cada asistente sentía que estaba viviendo un momento único e irrepetible.

Tras la descarga de energía que Levels había dejado en la multitud, Neytan mantuvo la calma tras su casco, respirando profundamente mientras ajustaba los faders y knobs de su Pioneer DJM-900 Nexus. Su MacBook Pro seguía conectada, mostrando los próximos tracks en el flujo de su set. La transición a BoUnCE debía ser perfecta: no solo un cambio de canción, sino un reinicio de la energía, un pulso nuevo que revitalizara a la audiencia y mantuviera la intensidad a un nivel explosivo.

Con un gesto firme, Neytan activó el crossfader, mezclando el final de Levels con los primeros beats de BoUnCE. Los graves retumbaron en el Main Stage y la multitud reaccionó al instante: algunos levantaron los brazos, otros empezaron a saltar al compás, mientras que las luces empezaron a cambiar de azul profundo a rojo intenso, alternando con rayos blancos que barrían el escenario. Neytan observó cada haz de luz: ajustó el color, la velocidad y la intensidad, asegurándose de que la coreografía de luces coincidiera con cada golpe de kick y cada efecto de sintetizador.

Los primeros segundos de BoUnCE se centraban en un build-up rítmico, un patrón percusivo que iba creciendo en intensidad. Neytan giraba los knobs para controlar el filtro de paso alto, dejando que los graves penetraran lentamente mientras los sintetizadores secundarios aparecían de forma sutil. Podía escuchar la reacción de la multitud a través de los auriculares: gritos, aplausos, el murmullo de quienes ya reconocían la canción. Muchos empezaron a grabar con sus celulares, pero otros simplemente levantaban los brazos, bailaban y se movían con un entusiasmo puro, sincronizados con la música y la luz.

¡Esto va a ser enorme! susurró Neytan tras su casco, mientras aumentaba gradualmente la resonancia de los bajos, creando un efecto de vibración que hacía que la multitud sintiera cada nota en el pecho.

El build-up creció, y Neytan activó los primeros efectos de delay y reverb, haciendo que los sintetizadores secundarios se expandieran, llenando el espacio con una textura sonora envolvente. La multitud comenzó a saltar más alto, algunos subiendo a los hombros de amigos para tener una mejor vista del escenario, otros levantando carteles que decían “Marshmello Forever” y “BoUnCE!”. Cada gesto del público era visible desde su posición, y Neytan ajustaba en tiempo real, aumentando la intensidad de los láseres y los strobes para maximizar el impacto visual del drop que estaba por llegar.

Cuando llegó el primer drop completo, Neytan pulsó los faders con precisión, dejando que el beat principal golpeara con fuerza, mientras activaba el efecto de phaser y flanger sobre los sintetizadores, creando un movimiento ondulante que parecía flotar sobre la multitud. La respuesta fue inmediata: los gritos, los saltos y los aplausos se intensificaron. Algunos cantaban las líneas instrumentales con la boca, otros simplemente gritaban “¡Marshmello! ¡BoUnCE! ¡BoUnCE!”, creando un coro de voces que resonaba en todo el Main Stage.

Los efectos de luz se sincronizaron perfectamente con el drop. Los láseres verdes y rojos formaban patrones geométricos sobre la audiencia, mientras que los strobes blancos parpadeaban al ritmo de la percusión. Neytan giraba los knobs de efectos y ajustaba los faders, jugando con la reverberación, la ecualización y el delay, manipulando la atmósfera de la pista en tiempo real. Cada movimiento suyo era calculado, pero fluido, como si la música y él fueran una sola entidad.

Durante la parte central de la canción, Neytan activó un efecto de loop en los sintetizadores principales, superponiendo capas de sonido que hacían que la melodía pareciera crecer de manera orgánica. La multitud reaccionó como un solo cuerpo: saltando, gritando, levantando a otros sobre sus hombros, coreando cada frase instrumental. Algunos giraban sus cuerpos como si fueran parte de la música misma, otros extendían los brazos y gritaban con total éxtasis. Neytan les devolvía la energía con movimientos de sus manos y gestos, señalando el drop próximo y anticipando la reacción que buscaba provocar.

¡Vamos, todos juntos! gritó al público, mientras aumentaba gradualmente el filtro de paso bajo y dejaba que los graves resonaran con fuerza en toda la tarima. La multitud respondió con un rugido ensordecedor, sincronizada, como un solo organismo pulsando al ritmo de la música.

A mitad de canción, Neytan activó un efecto de pitch shift en los sintetizadores secundarios, haciendo que el sonido subiera ligeramente en tono, creando tensión antes del siguiente drop. La multitud empezó a balancearse, algunos brincando con más intensidad, otros abrazando a sus amigos mientras coreaban los compases principales. Los strobes parpadeaban al unísono con cada golpe de kick, y los láseres formaban un túnel de luz que se extendía desde el escenario hasta la última fila del público. Cada persona parecía atrapada en un momento único, moviéndose y gritando al ritmo que Neytan controlaba con precisión.

Los build-ups finales fueron los más intensos. Neytan manipulaba el crossfader y los efectos de delay con rapidez, haciendo que los sonidos se expandieran y colapsaran en un juego de tensión y liberación. Cada drop golpeaba con fuerza, la multitud saltaba al unísono, muchos gritando con emoción pura, otros subiendo a los hombros de sus amigos para ver mejor, otros simplemente levantando los brazos y gritando el nombre de Marshmello con todo su pulmón. Los láseres rojos y verdes, combinados con strobes blancos, creaban un espectáculo visual que hacía que la música pareciera tener forma física.

Cuando BoUnCE llegó a su clímax final, Neytan activó un efecto de reverb y delay prolongado, haciendo que los últimos beats resonaran en el aire y en el pecho de cada asistente. La multitud aplaudió, gritó y cantó hasta que la canción se desvaneció, dejando un silencio momentáneo que pronto se llenó de gritos y aplausos ensordecedores. Neytan respiró profundamente, sonriendo tras su casco. Su set había sido impecable, y la reacción de la audiencia era la confirmación de que cada efecto, cada transición y cada gesto había funcionado a la perfección.

El murmullo de la multitud se mezclaba con los últimos acordes del track anterior. Neytan, detrás de su casco blanco, ajustaba los auriculares Pioneer HDJ-2000 sobre sus oídos, mientras su MacBook Pro conectada al Pioneer DJM-900 Nexus mostraba la siguiente pista: The Phoenix. Su mirada recorría cada fader, cada knob, cada botón de efectos. Todo debía estar sincronizado: la entrada, los build-ups, los drops y la caída final. Cada detalle de luz y sonido debía coincidir con su control.

Al tomar el micrófono, Neytan habló al público con la calma de un artista experimentado:

¡¿Están listos para volar juntos?!

Los asistentes respondieron con un rugido ensordecedor, levantando brazos, saltando y grabando con sus celulares. Algunos se subieron a los hombros de sus amigos, otros giraban en círculos mientras gritaban “¡Marshmello! ¡The Phoenix!”. La energía en el aire era palpable, vibrando con cada haz de luz y cada bajo que retumbaba desde los subwoofers del Main Stage.

Neytan activó el primer build-up: filtros de paso alto, reverberaciones sutiles en los sintetizadores secundarios y un toque de delay sobre los efectos vocales. Cada beat inicial se expandió, y él ajustó manualmente la ecualización, asegurando que los graves penetraran en cada rincón del público. La gente comenzó a moverse al unísono, algunos cantando las primeras líneas de la canción mientras otros gritaban eufóricos, contagiados por la energía que emanaba desde el escenario.

Put on your war paint

You are a brick tied to me that’s dragging me down

Strike a match and I’ll burn you to the ground

We are the Jack-O-Lanterns in July setting fire to the sky

Here it comes, this rising tide, so come on

Put on your war paint

Uh, uh, uh, uh

Cross walks, and crossed hearts, and hope to die

Silver clouds with gray lining

So we can take the world back from the heart-attacked

One maniac at a time, we will take it back

You know time crawls on when you’re waiting for the song to start

So dance alone to the beat of your heart

Hey, young blood, doesn’t it feel

Like our time is running out?

I’m gonna change you like a remix

Then I’ll raise you like a phoenix

Wearing our vintage misery

No, I think it looked a little better on me

I’m gonna change you like a remix

Then I’ll raise you like a phoenix

Neytan giró un knob para aumentar la resonancia de los sintetizadores, y el drop llegó con fuerza. La multitud saltó, gritando, levantando las manos, algunos subiendo sobre los hombros de sus amigos para ver mejor. Él activó efectos de phaser y flanger, manipulando el sonido en tiempo real, mientras los strobes blancos y láseres verdes y rojos llenaban el aire. Cada movimiento suyo estaba calculado: un gesto de mano activaba un efecto de delay; un giro de knob modificaba la intensidad del build-up; un toque en el fader principal ajustaba la mezcla del drop principal.

Los segundos siguientes fueron un juego constante de tensión y liberación. Neytan activó un loop en los sintetizadores, haciendo que la melodía creciera y envolviera la multitud. Los fans respondieron con saltos sincronizados, gritos ensordecedores y movimientos frenéticos, algunos cantando al unísono, otros simplemente dejándose llevar por la música. Neytan los alentaba con gestos, señalando cada beat, y ellos respondían levantando los brazos, girando y coreando con todo su pulmón.

A mitad de la canción, Neytan activó otro efecto de pitch shift en los sintetizadores, aumentando la tensión antes del siguiente drop:

Bring home the boys and scrap, scrap metal the tanks

Get hitched, make a career out of robbing banks

Because the world is just a teller and we are wearing black mask

You broke our spirit, says the note we pass

So we can take the world back from the heart-attacked

One maniac at a time, we will take it back

You know time crawls on when you’re waiting for the song to start

So dance alone to the beat of your heart

Hey, young blood, doesn’t it feel

Like our time is running out?

I’m gonna change you like a remix

Then I’ll raise you like a phoenix

Wearing our vintage misery

No, I think it looked a little better on me

I’m gonna change you like a remix

Then I’ll raise you like a phoenix

El efecto hizo que la multitud contuviera la respiración por un segundo antes de explotar en un rugido sincronizado con el drop. Algunos comenzaron a saltar sobre los hombros de sus amigos, otros levantaban pancartas improvisadas con mensajes de Marshmello, otros simplemente gritaban, cantaban y bailaban con cada nota. Neytan manipulaba los faders y knobs de manera simultánea, activando reverberaciones, eco y efectos de filtro para intensificar la experiencia sonora. Cada golpe de kick era acompañado de un estroboscópico, sincronizado al milímetro con los beats.

Casi al final de la canción, Neytan bajó los filtros lentamente, dejando que los últimos sintetizadores se desvanecieran mientras el bajo continuaba retumbando, preparando la sensación de cierre. El público, aún extasiado, aplaudía, gritaba y cantaba los últimos versos de la canción:

Put on your war paint

The war is won before it’s begun

Release the doves, surrender love

The war is won before it’s begun

Release the doves, surrender love

The war is won before it’s begun

Release the doves, surrender love (wave the white flag, wave the white flag, huh)

The war is won before it’s begun (wave the white flag, wave the white flag, huh)

Release the doves, surrender love (wave the white flag, wave the white flag, huh)

Hey, young blood, doesn’t it feel

Like our time is running out?

I’m gonna change you like a remix

Then I’ll raise you like a phoenix (oh-oh-oh-oh)

Wearing our vintage misery

No, I think it looked a little better on me (oh-oh-oh-oh)

I’m gonna change you like a remix

Then I’ll raise you like a phoenix

Hey, young blood, doesn’t it feel (oh-oh-oh-oh)

Like our time is running out?

I’m gonna change you like a remix (oh-oh-oh-oh)

Then I’ll raise you like a phoenix

Put on your war paint

Los strobes blancos y rojos, combinados con láseres verdes, iluminaron a toda la audiencia, mientras el humo de las máquinas de efecto cubría el escenario en una neblina perfecta. Neytan sonrió tras su casco, respirando profundamente mientras dejaba que la canción se desvaneciera, dejando un silencio momentáneo que se llenó rápidamente de gritos y aplausos ensordecedores. Cada gesto, cada ajuste y cada efecto había logrado su objetivo: un espectáculo inolvidable

El aire estaba cargado de anticipación. Las luces del Main Stage se encendían y apagaban en pulsos cálidos mientras la multitud comenzaba a agitarse, saltando al ritmo de los últimos acordes que salían de los sets anteriores. Neytan, detrás del telón, ajustaba por última vez su casco blanco de Marshmello y sus auriculares Pioneer HDJ-2000. Su MacBook Pro estaba conectada al Pioneer DJM-900 Nexus, mostrando el track I Could Be The One listo para iniciar. Cada fader, cada knob, cada botón de efectos estaba calibrado al milímetro. No podía permitirse ningún error; la energía del público dependía de cada movimiento suyo.

Tomó el micrófono y habló con calma, aunque con una energía palpable que sólo él podía irradiar:

¡¿Están listos para algo épico?!

Los asistentes respondieron con un grito ensordecedor, levantando brazos, saltando, algunos grabando con sus celulares, otros subiendo sobre los hombros de sus amigos para obtener mejor vista. Neytan respiró profundo y activó el primer build-up: filtros de paso alto para los sintetizadores, reverberaciones sutiles sobre la percusión y delay controlado sobre la voz principal de la pista. El humo comenzó a salir de las máquinas ubicadas en los laterales del escenario, envolviendo la tarima en una neblina casi mágica. Láseres verdes y azules cortaban la oscuridad, iluminando a la multitud que respondía al unísono, saltando y cantando.

Do you think about me when you’re all alone?

The things we used to do, we used to be

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

Do you think about me when the crowd is gone?

It used to be so easy, you and me

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

Neytan sincronizó los primeros efectos con el beat inicial: un ligero phaser en los sintetizadores, un flanger sobre los pads atmosféricos y un eco sutil que llenaba cada rincón del Main Stage. Cada vez que la percusión golpeaba, los strobes blancos iluminaban a la audiencia, creando un efecto visual que hacía parecer que el público y la música estaban conectados en un mismo flujo. La multitud gritaba, cantaba y bailaba, completamente sumergida en la atmósfera que Neytan controlaba con precisión milimétrica.

A mitad de la canción, Neytan elevó un knob, aumentando la resonancia y preparando el primer drop intenso. La multitud, que ya se había dejado llevar, comenzó a saltar al compás, algunos subiendo sobre los hombros de sus amigos, otros levantando pancartas improvisadas con el nombre de Marshmello. Los gritos de emoción se mezclaban con los beats, creando un rugido que llenaba todo el espacio aéreo del estadio.

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

Los strobes blancos y rojos comenzaron a moverse en sincronía con cada golpe de kick, mientras Neytan activaba el efecto de sidechain en tiempo real, haciendo que la percusión pareciera respirar junto con el público. Cada movimiento de fader o knob tenía un efecto directo en la experiencia de los asistentes: la intensidad aumentaba, y la gente respondía con saltos sincronizados, levantando brazos y cantando al unísono.

Después de unos segundos de build-up, Neytan bajó ligeramente los filtros para generar tensión antes del segundo drop. La multitud comenzó a corear las líneas que ya conocía de memoria, cantando con entusiasmo mientras él controlaba los efectos de delay y reverberación.

When you need a way to beat the pressure down

When you need to find a way to breathe

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

If you need to see me when the crowd is gone

It used to be so easy, can’t you see?

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

El público estalló en gritos, algunos grabando cada segundo, otros simplemente dejándose llevar, girando, bailando y saltando. Neytan ajustaba en tiempo real los filtros de paso alto y bajo, haciendo que cada nota golpeara exactamente donde debía. Los láseres verdes, azules y naranjas se entrelazaban con la neblina del humo, formando figuras que parecían bailar junto con los asistentes. Cada gesto suyo en los controladores provocaba un efecto visual y sonoro inmediato, haciendo que la experiencia fuera completamente inmersiva.

El build-up final llegó, Neytan giró los knobs de los efectos, activó un delay adicional y subió la resonancia de los sintetizadores para el clímax. La multitud respondía saltando al unísono, levantando los brazos, coreando la canción y vitoreando con todo el pulmón. Algunos subieron sobre los hombros de sus amigos, otros abrazaban a sus compañeros de concierto, todos unidos por la energía que Neytan controlaba.

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

I could be the one to make you feel that way

I could be the one to set you free

Cuando la canción terminó, Neytan desactivó lentamente los efectos, dejando que los últimos pads atmosféricos se desvanecieran mientras el público seguía aplaudiendo y gritando, completamente eufórico. La neblina del humo cubría aún el escenario, mientras los láseres bajaban lentamente y la luz blanca iluminaba el rostro invisible de Marshmello

Cuando el primer drop llegó, Neytan activó los efectos de sidechain y delay simultáneamente, haciendo que cada percusión golpeara con fuerza y claridad. El humo se elevó por encima de la tarima, mientras los láseres verdes y naranjas cortaban la penumbra y se extendían sobre la multitud como olas de energía. Los asistentes empezaron a saltar al unísono, algunos sobre los hombros de sus amigos, otros levantando los brazos y coreando cada beat. Neytan levantó su mano derecha, animando al público a sincronizarse con la música, y los gritos se multiplicaron.

A mitad del track, el build-up volvió a subir, más intenso, mientras Neytan activaba los loops y filtros adicionales. Cada sonido parecía proyectarse hacia el público con una claridad impresionante: los kicks retumbaban en el suelo, los sintetizadores flotaban sobre la multitud y las percusiones electrónicas se entrelazaban con los efectos de reverberación y eco que él manejaba. La multitud respondía con euforia total, saltando, gritando, levantando sus teléfonos para grabar y subiendo sobre los hombros de sus amigos para sentir la energía de cerca.

Los láseres comenzaron a girar en círculos sobre la audiencia, reflejando los colores de la canción: azules eléctricos, verdes brillantes y blancos intensos que iluminaban los rostros de los asistentes. Neytan manipulaba los faders con precisión, subiendo el volumen de la melodía principal y aplicando un efecto de delay sobre el lead synth que hacía que cada nota se expandiera y se repitiera brevemente, creando una sensación de amplitud casi infinita.

Los efectos de humo se intensificaron, llenando toda la tarima y rodeando a Neytan mientras él giraba los knobs para controlar los filtros, aumentando la intensidad justo antes del segundo drop. El público estaba completamente absorbido: algunos gritaban el nombre de Marshmello, otros levantaban las manos y coreaban los beats, y muchos saltaban juntos, creando un mar de movimiento que parecía coordinarse perfectamente con la música.

Cuando llegó el clímax de Tsunami, Neytan aplicó un efecto de pitch-shift en ciertos sintetizadores y activó un filtro resonante que hizo que el sonido pareciera expandirse en todas direcciones. Los strobes blancos y rojos parpadeaban sin cesar, los láseres verdes y azules cortaban el humo, y cada percusión golpeaba con fuerza, sincronizada con la reacción de la multitud. La sensación era literal: la música se sentía como una ola gigante que atravesaba todo el estadio, envolviendo a todos en la energía del set.

La mitad del track, Neytan levantó los brazos, animando al público a saltar más alto, gritar más fuerte y dejarse llevar por la música. La audiencia respondió con un rugido ensordecedor, y algunos subieron sobre los hombros de sus amigos, mientras otros agitaban banderas y pancartas improvisadas. Neytan manipulaba los controles de delay y reverb, haciendo que las notas de los sintetizadores flotaran en el aire, mientras los strobes iluminaban cada rincón del Main Stage, generando un efecto visual hipnótico que combinaba perfectamente con la intensidad sonora.

En los segundos finales, Neytan aplicó un fade progresivo, bajando los filtros y dejando que los últimos acordes y pads se disiparan lentamente entre el humo y los láseres, dejando que la multitud absorbiera cada vibración, cada nota. Los gritos y aplausos continuaban mientras él respiraba profundo, satisfecho con el control absoluto que había tenido sobre cada elemento: sonido, luces, humo y energía del público.

El público aún estaba vibrando tras el cierre de “Tsunami”, los gritos resonaban entre las paredes del Main Stage, y las máquinas de humo seguían dejando una ligera neblina que cubría toda la tarima. Neytan permanecía solo, su casco de Marshmello reflejando los últimos destellos de los láseres verdes y azules que atravesaban la multitud. La adrenalina de la canción anterior todavía recorría su cuerpo mientras ajustaba los últimos controles de su Pioneer DJM-900 Nexus y revisaba los niveles de su MacBook Pro.

El ambiente era casi mágico: la multitud, todavía con los brazos levantados, aguardaba el siguiente tema con expectación. Neytan miró el reloj y vio que era el momento perfecto para iniciar “Fearless pt. II”. Su respiración era profunda, cada inhalación sincronizada con los pulsos del subwoofer que recorría la tarima. Activó los auriculares Pioneer HDJ-2000 y escuchó cómo los primeros acordes del track comenzaban a materializarse en su monitor: un build-up atmosférico con pads envolventes y percusiones progresivas que iban creciendo lentamente.

Over the edge

Feel like I’m floating through, the air

The pain I felt is paid for, all is said and done

(Oh-Ohh)

I am restricted, fixed upon the web

I need to kick the habit

That my mind is breathing in

Break out I’ve got to see

(Break out I’ve got to see)

Spent all my life

Holding all off it closely

I played it innocent

A feel of discontent

I’m finally facing it all

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Neytan dejó que las primeras notas flotaran en el aire antes de activar los faders de percusión, creando un efecto de profundidad en el beat. El humo comenzó a ascender lentamente, mezclándose con los láseres naranjas y morados, generando un efecto de atardecer artificial sobre la multitud. Cada movimiento de Neytan sobre los controles estaba calculado: un pequeño giro de knob para subir el delay de los sintetizadores, un leve aumento del sidechain sobre los bajos, y un toque en los efectos de reverberación para crear un espacio sonoro expansivo.

El público respondió de inmediato: los asistentes levantaron sus brazos, algunos comenzaron a saltar al ritmo, otros gritaban “Marshmello, Marshmello” mientras la energía del tema los envolvía. Neytan se movía entre los faders con calma, ajustando los filtros y asegurándose de que cada transición fuera impecable. Los strobes blancos y azules comenzaron a pulsar lentamente, sincronizados con los builds y los crescendos de la canción.

A medida que el drop inicial se acercaba, Neytan aumentó la intensidad de los sintetizadores y percusiones, mientras el humo subía en densidad para cubrir casi toda la tarima, creando un efecto de misterio y potencia al mismo tiempo. Los láseres verdes y naranjas cortaban la neblina, iluminando los rostros del público, que gritaba y saltaba en perfecta sincronía con los beats. Algunos fans subieron sobre los hombros de sus amigos, otros agitaban banderas y pancartas improvisadas, pero todos compartían la sensación de estar viviendo un momento único.

Burning the bridge that keeps us

I’m here and I’m feeling fearless

Exaggerated that’s what you assume

The story’s over now

I must conclude

I am conflicted

Watching where I step

Still, hanging in the balance

Not the life I want to live

I want to take it all, standing tall

Fear outweighed the person you are

(Oh-Ohh)

Break out I’ve got to see

(Break out I’ve got to see)

Spent all my life

Holding all off it closely

I played it innocent

A feel of discontent

I’m finally facing it all

Fearless

Neytan aplicó un filtro resonante sobre los sintetizadores principales, haciendo que la melodía pareciera expandirse y flotar sobre la multitud. Los strobes comenzaron a alternar rápidamente, mezclando destellos blancos, azules y naranjas, mientras los láseres atravesaban la niebla en patrones geométricos que parecían bailar al compás de la música. Cada movimiento de su mano sobre el controlador estaba calculado al milímetro: un giro de knob aquí, un ajuste de fader allá, para asegurarse de que cada nota golpeara con precisión.

La multitud respondía con un fervor incontrolable: saltando, gritando, levantando sus manos y algunos incluso coreando la letra que Neytan había proyectado en los visuales sincronizados. La energía de la audiencia se sentía tangible, como si cada respiración y cada grito contribuyera a la fuerza de la música. Neytan, concentrado, controlaba cada efecto: delay, reverb, phaser, flanger, todos sincronizados con el beat y con la respuesta del público.

Al acercarse el clímax de Fearless pt. II, Neytan activó un efecto de stutter sobre la percusión, haciendo que los golpes de la batería parecieran multiplicarse y viajar por el aire. Los strobes y láseres aumentaron su intensidad, bañando a la multitud en un espectáculo visual y sonoro que hacía que todos se sintieran envueltos por la música. Algunos fans levantaron sus teléfonos para grabar mientras otros subían sobre los hombros de sus amigos, coreando cada parte de la canción con entusiasmo.

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Fearless

Neytan bajó lentamente los filtros y dejó que el último build-up se expandiera, haciendo que el sonido se disipara poco a poco mientras el humo llenaba la tarima y los láseres creaban una última explosión de luz que iluminó el rostro de cada fan. Los gritos, aplausos y saltos de la multitud continuaban mientras él respiraba profundo, observando cómo la energía que había creado seguía vibrando en cada rincón del Main Stage.

El Main Stage estaba vibrando aún por el cierre de “Fearless pt. II”. La multitud, completamente energizada, mantenía los brazos levantados, saltando al ritmo de los beats previos. Neytan permanecía detrás de sus Pioneer CDJ-2000 y DJM-900 Nexus, su casco de Marshmello reflejando los destellos de los láseres azules, verdes y naranjas que cruzaban la tarima y la pista de baile. El humo seguía llenando el escenario, mezclándose con la iluminación de los focos, creando un efecto casi sobrenatural.

Neytan ajustó los auriculares Pioneer HDJ-2000, conectados a su MacBook Pro. Revisó los niveles de “Don’t Wake Me Up” y comprobó que todos los filtros, efectos y cues estaban listos. Esta canción, sin letra, dependía por completo de la construcción de tensión, de los efectos visuales y de la energía que él pudiera generar. Cada detalle contaba: la manera de subir los builds, cuándo soltar los drops, cómo controlar el sidechain y cómo manejar los efectos de delay y reverb para que el público sintiera que cada nota golpeaba directo en su pecho.

El inicio fue progresivo. Neytan dejó que los primeros pads atmosféricos flotaran en el aire, mientras los strobes blancos y azules comenzaban a encenderse lentamente. El humo subía en densidad, cubriendo toda la tarima, y los láseres comenzaban a atravesar la neblina, formando líneas diagonales que daban sensación de profundidad. La multitud, aún recuperándose de la intensidad de la canción anterior, comenzó a moverse de manera sincronizada, saltando y agitando los brazos, anticipando la llegada de los drops.

Neytan comenzó a trabajar con el fader principal, ajustando el volumen de los sintetizadores y las percusiones progresivas. Cada pequeño movimiento creaba un efecto tangible en la multitud. Activó el efecto de flanger en las percusiones, haciendo que cada golpe pareciera girar y moverse alrededor del espacio, generando una sensación de tridimensionalidad sonora. Los strobes aumentaron su frecuencia y los láseres comenzaron a formar patrones circulares sobre la pista de baile.

A medida que la canción avanzaba, Neytan añadió risers y white noise sweeps para generar tensión. La multitud respondía con entusiasmo, algunos levantando sus manos para imitar los movimientos de los strobes, otros saltando al ritmo de los crescendos que él controlaba. Los builds fueron incrementando lentamente, y el bajo comenzó a hacerse más profundo, vibrando en toda la tarima. Neytan ajustaba cada knob con precisión quirúrgica: un giro aquí, un toque allí, un aumento de delay en los sintetizadores, mientras el público se sumía en la atmósfera que él creaba.

El primer drop fue devastador. Neytan lanzó un kick potente combinado con un sub-bass profundo, y los strobes comenzaron a pulsar al ritmo de cada golpe. El humo ascendió como una columna, iluminada por los láseres verdes y naranjas que atravesaban la multitud. Los asistentes respondieron con un grito colectivo, saltando, aplaudiendo y moviéndose al unísono, como si fueran una sola entidad. Neytan, desde el escenario, sonrió detrás de su casco mientras ajustaba los EQs, cortando y aumentando frecuencias para darle claridad al bajo sin perder la potencia de los sintetizadores.

Durante los segundos de caída, Neytan jugó con el reverb y el delay, haciendo que ciertos sonidos parecieran viajar hacia la multitud antes de desaparecer, creando un efecto de eco envolvente. Las luces comenzaron a pulsar en rojo y blanco, alternando con los azules y verdes, mientras el humo cubría parcialmente a la audiencia, creando un efecto visual que parecía sacado de otra dimensión.

A mitad de la canción, Neytan utilizó un breakdown atmosférico: los sintetizadores disminuyeron su intensidad y el beat desapareció momentáneamente, dejando un espacio de silencio controlado que hizo que la multitud contuviera la respiración. Los strobes se apagaron y los láseres se movieron lentamente formando figuras geométricas sobre la neblina. Durante estos segundos, Neytan ajustaba los efectos de filtro y el sidechain de los pads, preparando el segundo build-up. Cada respiración y movimiento suyo estaba sincronizado con la expectativa de la audiencia.

El build-up comenzó de nuevo. Los kicks regresaron de manera progresiva, acompañados de sweeps y risers que aumentaban la tensión. La multitud comenzó a saltar, aplaudir y agitar los brazos, anticipando el drop final. Los láseres formaron un patrón de rayos cruzados, iluminando cada rostro de la multitud mientras el humo subía aún más denso. Neytan activó un phaser sobre los sintetizadores principales, creando un efecto giratorio que hizo que cada nota pareciera moverse alrededor de la tarima, envolviendo a los fans en un manto sonoro.

El segundo drop explotó con fuerza. El bajo golpeaba profundo y los kicks sincronizados con los strobes creaban un efecto casi hipnótico. La multitud se entregó completamente: algunos saltaban sobre los hombros de sus amigos, otros giraban y levantaban las manos, y todos gritaban y aplaudían al ritmo de la música. Neytan controlaba cada efecto: un giro de knob hacía que los sintetizadores se expandieran, un toque en el fader de delay generaba ecos que recorrían toda la tarima, y el humo y los láseres se sincronizaban perfectamente con cada beat.

Durante los últimos minutos, Neytan mantuvo la intensidad máxima. El público estaba completamente entregado, saltando, moviéndose y disfrutando de la atmósfera que él había creado. Los strobes, los láseres y el humo formaban un espectáculo visual que complementaba la música a la perfección. Cada efecto, cada transición y cada cambio de volumen estaba cuidadosamente ejecutado, manteniendo la energía constante hasta el último segundo.

Cuando los últimos beats comenzaron a desvanecerse, Neytan bajó lentamente el volumen de los sintetizadores y percusiones, dejando que el efecto de reverberación se expandiera por toda la tarima. Los strobes se apagaron uno por uno y los láseres descendieron suavemente. La multitud continuaba aplaudiendo y gritando mientras el humo cubría el escenario, creando un final dramático y memorable.

El escenario del Main Stage estaba aún vibrando con la energía residual de “Don’t Wake Me Up”, y la multitud se movía con entusiasmo, gritando y aplaudiendo mientras Neytan realizaba los ajustes finales en su MacBook Pro y los Pioneer CDJ-2000. Su casco de Marshmello reflejaba los focos de luz blanca, azul y verde que se proyectaban sobre la pista de baile. El humo cubría parcialmente su silueta, dando un aire de misterio y anticipación.

Neytan revisó la lista de canciones y activó los efectos de delay y reverb que había preparado para “Janji – Heroes Tonight”. Esta canción, con su ritmo épico y melódico, requería un manejo preciso de los build-ups y drops para maximizar la reacción del público. Cada knob, fader y botón estaba sincronizado para crear un espectáculo sonoro y visual.

El primer beat comenzó suavemente con los pads atmosféricos y la percusión ligera, mientras el público levantaba los brazos, anticipando la entrada de Marshmello. Los strobes pulsaban lentamente, combinándose con los láseres verdes y naranjas que atravesaban el humo. La multitud comenzaba a moverse al ritmo de la música, algunos saltando, otros balanceándose, y muchos grabando el momento con sus celulares.

Neytan ajustó los efectos de filtro y phaser, haciendo que los sintetizadores parecieran girar alrededor del escenario. Los primeros acordes de la voz sintetizada comenzaron a llenar el aire, y la multitud empezó a corear la canción, alzando los brazos y cantando al unísono. Algunos fans se subieron a los hombros de sus amigos, mientras otros simplemente levantaban los brazos y gritaban con entusiasmo. Neytan sonrió detrás de su casco, moviendo la cabeza al ritmo y ajustando cada parámetro para que la energía se mantuviera alta.

I’m walking alone, the streets are empty

The only thing I can see is my own silhouette

I’m getting stronger step by step

The clock is ticking, but there is no time for regrets

I’ve been flying from town to town

From London to Taiwan

I’ve been all around the globe

Trying to protect your soul

We are heroes tonight

We will fly above the sky

We are heroes tonight, yeah

We are heroes tonight

We will fly above the sky

We are heroes tonight, yeah

Night, yeah

Durante el primer build-up, los risers y sweeps aumentaron la tensión. El humo ascendió más denso, iluminado por los láseres verdes que formaban patrones cruzados sobre la multitud. Neytan manipulaba los efectos de delay para crear ecos precisos en las percusiones y sintetizadores, generando una sensación de expansión sonora que llenaba todo el Main Stage.

El primer drop llegó con fuerza. Los kicks y el sub-bass golpearon profundo, mientras los strobes blancos y azules pulsaban sincronizados con cada golpe. La multitud reaccionó con un grito colectivo, saltando, aplaudiendo y moviéndose como un solo organismo. Neytan controlaba cada fader y knob, asegurándose de que el efecto del build-up y el drop fueran perfectos. El humo subía en columnas, mientras los láseres formaban líneas que atravesaban a los fans.

A medida que la canción avanzaba, Neytan comenzó a añadir efectos de flanger y phaser en los pads, creando movimientos envolventes. Los sintetizadores principales se expandían y contraían según los beats, y el público respondía al instante, saltando y agitándose con cada cambio. Neytan miraba los monitores de auriculares, ajustando la mezcla en tiempo real para mantener la claridad de cada elemento, mientras los visuales de la pantalla detrás de él mostraban efectos sincronizados con la música: luces intermitentes, formas geométricas y rayos de color que atravesaban el escenario.

Night, yeah

I’m feeling like a dynamite

Ready to explode right up in the sky

I need you to listen, I need you to hear

And don’t show any fear

I’ve been flying from town to town

From London to Taiwan

I’ve been all around the globe

Trying to protect your soul

We are heroes tonight

We will fly above the sky

We are heroes tonight, yeah

We are heroes tonight

We will fly above the sky

We are heroes tonight, yeah

We are heroes tonight, yeah

Los beats melódicos y la voz sintetizada se combinaron con un breakdown atmosférico, donde los percusiones disminuyeron y los pads flotantes llenaron el aire. La multitud contuvo la respiración, balanceándose al ritmo de la atmósfera épica. Algunos fans levantaron los brazos y gritaron al unísono con la letra, mientras otros coreaban la melodía con todo pulmón. Neytan ajustaba los efectos de reverb y delay, creando un espacio sonoro envolvente, donde cada nota parecía tocar directamente a cada persona.

El segundo build-up comenzó. Neytan activó sweeps de noise y risers, aumentando la tensión. Los strobes y láseres pulsaban con rapidez, iluminando los rostros de los fans que se lanzaban de un lado a otro, algunos grabando mientras otros simplemente se entregaban al momento. Los efectos visuales de la pantalla gigante detrás del escenario se sincronizaron con la música: destellos de luz, rayos cruzados y patrones geométricos que parecían moverse con cada beat.

El segundo drop llegó, y la multitud reaccionó con máxima energía. Algunos saltaban sobre los hombros de sus amigos, otros agitaban los brazos y gritaban el nombre de Marshmello. Neytan movía sus manos sobre los faders y knobs, controlando el flujo de los sintetizadores, la percusión y los efectos de delay, manteniendo la intensidad hasta el último segundo. El humo y los láseres formaban columnas de color que atravesaban toda la tarima y la pista de baile, creando un espectáculo que parecía casi mágico.

Casi al final de la canción, Neytan redujo gradualmente los beats y el bajo, dejando que los pads atmosféricos llenaran el aire mientras los strobes disminuían lentamente. La multitud seguía cantando, levantando los brazos y aplaudiendo mientras el humo cubría suavemente el escenario, dando un cierre dramático y épico a la actuación.

Night, yeah

We are heroes tonight

We will fly above the sky

We are heroes tonight, yeah

I’ve been flying from town to town

From London to Taiwan

I’ve been all around the globe

Trying to protect your soul

Neytan retiró sus manos de los controles y respiró profundamente, mirando a la multitud que aún vibraba con la energía de “Heroes Tonight”. Cada detalle había sido ejecutado con precisión: la sincronización de luces, el control de los efectos, la interacción con la multitud y la atmósfera total de la canción.

El escenario estaba envuelto en un mar de luces de colores, con humo que ascendía lentamente entre columnas láser verdes y naranjas. Neytan se encontraba detrás de sus Pioneer CDJ-2000 y DJM-900 Nexus, con su MacBook Pro lista para disparar la próxima pista. Su casco de Marshmello reflejaba los haces de luz que cruzaban la tarima, mientras los primeros beats de “Love Me Again” comenzaban a reproducirse. La multitud, aún eufórica por el set anterior, levantaba los brazos y gritaba, anticipando lo que venía.

Aquí va la letra, al inicio:

Neytan movió sus manos sobre los faders, ajustando el gain y el EQ de los sintetizadores. Cada percusión, cada bajo estaba calibrado para que el público sintiera cada golpe en el pecho. El humo se intensificó justo cuando los primeros sweeps de noise comenzaron, mientras los láseres verdes se cruzaban en el aire creando una red visual sobre la pista de baile.

La multitud comenzó a corear la canción, algunos saltando, otros grabando, y muchos cantando al unísono las primeras líneas. Neytan levantó sus manos hacia el público y dijo con su voz amplificada:

¡Canten todos juntos, no los escucho!

Los fans respondieron con un grito colectivo, mientras se escuchaba la voz sintetizada de la canción mezclándose con los gritos de la audiencia. Neytan activó efectos de delay y reverb, haciendo que la voz se expandiera por todo el estadio, creando un efecto envolvente que parecía llenar cada rincón del Main Stage.

Know I’ve done wrong

I left your heart torn

Is that what devils do?

Took you so low

Where only fools go

I shook the angel in you

Now I’m rising from the ground

Rising up to you

Filled with all the strength I found

There’s nothing I can’t do

I need to know now, know now

Can you love me again?

I need to know now, know now

Can you love me again?

I need to know now, know now

Can you love me again?

I need to know now, know now

Can you love me again?

Can you love me again?

Durante los primeros build-ups, los pads melódicos comenzaron a elevarse, y Neytan controlaba cada filtro, cada barrido de efecto para que los sintetizadores parecieran flotar sobre la multitud. Las luces blancas y azules pulsaban al ritmo, mientras columnas de humo subían formando siluetas fantasmales entre los láseres. La multitud saltaba y se balanceaba, algunos coreando la letra con pasión, otros simplemente dejándose llevar por la energía de la música.

A medida que la canción avanzaba, Neytan introdujo breakdowns de percusión, bajando el bajo y dejando solo los pads y efectos atmosféricos. El público se contuvo un instante, moviéndose suavemente al ritmo melódico, mientras algunos grababan cada detalle del espectáculo con sus celulares. Los strobes aumentaban gradualmente la intensidad, anticipando el primer drop completo.

Neytan observó los monitores y ajustó los FX de filtro, creando un efecto de barrido que elevó la tensión antes del drop. Las luces pulsaban con fuerza sobre los rostros del público, iluminando los saltos y los brazos levantados mientras los beats principales regresaban con todo su poder. La multitud gritaba el nombre de Marshmello, y muchos fans comenzaron a subirse sobre los hombros de sus amigos, coreando cada línea con entusiasmo.

El humo, ahora más denso, se iluminaba con haces verdes, naranjas y azules. Neytan activó los synth stutters y loops de percusión, haciendo que el drop sonara más potente y expansivo. Cada movimiento de sus manos sobre los faders y knobs controlaba la intensidad, los efectos y la dinámica de la canción. Los strobes blancos y violetas pulsaban con cada golpe de kick, sincronizando la vista con la sensación física del bajo en el pecho de los asistentes.

Neytan, viendo la intensidad de la reacción, volvió a dirigirse al público:

¡Canten todos juntos, no los escucho!

El público respondió al instante, creando un coro humano que se unió con la voz de la canción y los sintetizadores. Algunos bailaban en círculos, otros levantaban las manos al cielo, y los gritos se mezclaban con el sonido de los láseres y el humo ascendiendo sobre el Main Stage.

It’s unforgivable

I stole and burnt your soul

Is that what demons do? (Hey)

They rule the worst of me

Destroy everything

They bring down angels like you (hey)

Now I’m rising from the ground

Rising up to you

Feel with all the strength I found

There’s nothing I can’t do

I need to know now, know now

Can you love me again?

I need to know now, know now

Can you love me again?

(Can you love me again?)

Can you love me again?

A medida que el segundo build-up se acercaba, Neytan introdujo sweeps de noise más largos, ajustando la resonancia de los sintetizadores y el phaser de los pads melódicos. Cada nota parecía girar alrededor de la tarima, envolviendo a cada fan en un efecto tridimensional. Los strobes y láseres cruzaban el aire formando patrones geométricos que se movían con la música. La multitud estaba completamente inmersa, coreando cada línea, saltando y grabando frenéticamente con sus celulares.

El segundo drop llegó con fuerza, y Neytan manejó los faders con precisión quirúrgica, intensificando el sub-bass y ajustando el gain de los leads. Las luces verdes y blancas parpadeaban al ritmo de la percusión, mientras los fans se subían a los hombros de sus amigos, agitaban los brazos y gritaban con todo pulmón. El efecto del humo, iluminado por los láseres, formaba columnas verticales que hacían que el escenario pareciera flotar sobre la multitud.

Neytan controlaba cada detalle: cada delay, cada reverb, cada sweep, sincronizado con los beats para maximizar la energía y la emoción. La multitud respondía a cada cambio, saltando y gritando como una sola voz. Los strobes aumentaban su velocidad, los láseres se cruzaban formando una red sobre la pista de baile, y el humo ascendía densamente iluminado por colores vivos.

Casi al final, Neytan bajó ligeramente el volumen de los sintetizadores y dejó que los pads melódicos llenaran el aire. La multitud continuaba cantando, coreando la canción al unísono y levantando los brazos mientras los efectos de luz y humo creaban un cierre dramático.

I told you once, I can’t do this again

Do this again, oh, Lord

I told you once, I can’t do this again

Do this again, oh, no

I need to know now, know now

Can you love me again?

I need to know now, know now

Can you love me again?

I need to know now, know now

Can you love me again?

Can you love me again?

Neytan sonrió detrás de su casco, viendo la emoción en los rostros del público y el efecto de la canción sobre la multitud.

El set anterior había terminado. Las últimas notas de “Love Me Again” se disipaban lentamente, dejando un eco de bajos y pads melódicos en el aire. Neytan se quedó unos segundos en silencio, respirando profundamente, observando cómo la multitud aún movía los brazos y gritaba, coreando las últimas notas. Las luces del escenario todavía pulsaban suavemente,El público estaba completamente inmerso en la atmósfera del Main Stage, y Neytan sentía cada vibración bajo sus pies, cada pulso en el aire que lo conectaba con miles de personas a la vez.

El siguiente track era “Turn It Up”, un tema que no tenía letra, pero que tenía un ritmo enérgico y un drop que requería precisión absoluta. Neytan ajustó sus auriculares Pioneer HDJ-2000, asegurándose de escuchar la pre-escucha del track en su MacBook Pro, mientras sus manos se preparaban para moverse sobre los faders y knobs del DJM-900 Nexus. La pantalla mostraba el waveform del track, y Neytan observaba cada pico de bajo, cada hi-hat y cada síntesis de los leads. Cada segundo era crucial: un ligero error podría romper el flujo de energía que había construido hasta ese momento.

Activó el crossfader lentamente, mezclando los pads atmosféricos de la canción anterior con el intro de “Turn It Up”. Al instante, un pulso más fuerte comenzó a recorrer el aire. Los strobes blancos y azules se intensificaron, sincronizados con los primeros kicks de la pista. Neytan miró a la multitud, y aunque nadie podía verlo detrás del casco, él podía sentir la energía acumulada: miles de personas moviéndose al ritmo, brazos en alto, algunos grabando con sus celulares, otros saltando sobre los hombros de amigos, todos completamente entregados.

Mientras el intro progresaba, Neytan comenzó a activar filtros y barridos de efecto: un poco de reverb en los hi-hats, delay en los sintetizadores, y un sweep de low-pass que fue aumentando la tensión. La música parecía crecer por sí sola, pero cada ajuste de Neytan hacía que el sonido explotara justo donde debía. Las luces láser verdes y naranjas comenzaron a trazar patrones geométricos en el aire, cruzando sobre la multitud mientras el humo se elevaba iluminado por los colores.

El primer build-up llegó, y Neytan aumentó la resonancia del filtro, haciendo que los sintetizadores se elevaran lentamente mientras el kick drum se preparaba para golpear con fuerza. Los strobes pulsaban con cada beat, y la multitud comenzó a saltar, anticipando el primer drop. Algunos fans gritaban el nombre de Marshmello, mientras otros levantaban sus manos y movían los cuerpos al ritmo de la percusión.

En el momento del drop inicial, Neytan giró un knob para intensificar el sub-bass, haciendo que cada golpe del bombo retumbara en el pecho del público. Las luces parpadearon en sincronía perfecta: blancas y azules sobre la pista, verdes sobre los laterales del escenario, y rayos naranjas que formaban líneas verticales sobre la multitud. Cada movimiento de las manos de Neytan estaba calculado: un fader hacia arriba, un pequeño sweep de filtro, un toque en el botón de echo para alargar la resonancia de los leads. El efecto era hipnótico.

La multitud reaccionaba como un solo organismo. Algunos fans se subían a los hombros de otros, otros giraban los brazos mientras saltaban, gritando sin parar. Cada golpe de bajo parecía amplificar la euforia colectiva. Neytan, detrás de su casco, sonreía ligeramente. Su precisión técnica se combinaba con la energía de la audiencia: era un diálogo silencioso pero poderoso.

Después del primer drop, el track entró en un breakdown más melódico. Neytan bajó los faders del sub-bass y dejó que los pads ambientales flotaran por el aire. Activó un reverb largo en los leads, creando una sensación de amplitud que llenaba todo el Main Stage. Los láseres giraban lentamente, formando ondas sobre la multitud que se balanceaba suavemente, respirando con la música. Algunos comenzaron a grabar con sus celulares, capturando cada detalle de los strobes y efectos de humo.

Neytan volvió a aumentar el gain y los filtros para preparar el segundo build-up. Cada golpe de hi-hat y clap era controlado desde su DJM-900, ajustando la ecualización y agregando FX de flanger y phaser. El público comenzó a anticipar de nuevo, saltando y moviendo las manos en sincronía. Algunos gritaban, otros aplaudían y la mayoría coreaba sin palabras, moviéndose como olas sobre el piso del Main Stage.

El segundo drop explotó con más fuerza. Neytan giró los knobs para intensificar los leads y añadió un delay rápido que hacía que los sonidos parecieran multiplicarse en el aire. El sub-bass retumbaba, y los strobes blancos y violetas parpadeaban en ráfagas cortas, sincronizadas con los golpes del kick. Los láseres verdes y naranjas se entrelazaban sobre la multitud, mientras el humo iluminado hacía que cada rayo pareciera tangible.

Los fans gritaban, algunos saltando sobre los hombros de sus amigos, otros levantando los brazos y girando en círculos. Cada persona estaba completamente inmersa en la música. Neytan movía las manos sobre los faders, ajustando cada detalle: un toque de echo, un barrido de filtro, un pequeño stutter en los leads. Cada gesto generaba un efecto audible inmediato sobre la pista de baile, y la multitud respondía como un organismo único.

A mitad de la canción, Neytan bajó levemente los faders de bajo para introducir un bridge más atmosférico. El humo se elevó, iluminado por colores suaves: azules y morados predominaban, con rayos intermitentes de verde cruzando la tarima. La multitud se contuvo un instante, balanceándose suavemente, mientras algunos grababan cada detalle del espectáculo. Neytan ajustó un delay en los percusiones, creando un eco que hacía que los golpes parecieran rebotar por toda la estructura del Main Stage.

Cuando el track regresó al drop final, Neytan aumentó la intensidad: sub-bass elevado, leads más agudos, y filtros abiertos. Los strobes parpadeaban al ritmo del kick, los láseres trazaban líneas geométricas sobre los brazos levantados de la multitud, y el humo hacía que cada haz de luz pareciera sólido. Los fans gritaban, saltaban y agitaban los brazos con fuerza. Neytan movía las manos con precisión: un toque de phaser, un pequeño barrido de filtro, un ajuste en los efectos de reverb, todo sincronizado con el pulso de la pista.

Los últimos segundos de “Turn It Up” fueron explosivos. Neytan mezcló suavemente hacia un fade-out, bajando el sub-bass y dejando que los pads atmosféricos flotaran sobre la multitud. Las luces parpadeaban lentamente, y el humo ascendía mientras los fans continuaban saltando y aplaudiendo, gritando el nombre de Marshmello con energía inagotable.

El público estaba completamente envuelto en la energía de la noche. Las últimas notas de “Turn It Up” habían desaparecido, dejando un eco de bajos y un murmullo de excitación entre los asistentes. Neytan, detrás del telón, ajustaba su casco de Marshmello, respirando profundo mientras sus auriculares Pioneer HDJ-2000 transmitían cada detalle del track previo. Su MacBook Pro estaba lista, mostrando el waveform de “Mortals”, y cada fader del Pioneer DJM-900 Nexus estaba en posición, esperando la señal de que era su momento.

Con un ligero movimiento de cabeza, Neytan activó el crossfader, mezclando suavemente los pads atmosféricos del cierre anterior con los primeros acordes de “Mortals”. Un pulso profundo de sub-bass comenzó a recorrer el escenario, resonando en el pecho de cada asistente. Los strobes blancos y azul eléctrico parpadeaban suavemente, mientras los láseres verdes y naranjas empezaban a dibujar patrones sobre la multitud. La atmósfera era eléctrica, cada respiración y cada movimiento del público sincronizados con los beats que empezaban a llenar el Main Stage.

El primer build-up fue delicadamente controlado. Neytan giró los knobs del filtro para aumentar la resonancia de los leads, mientras activaba un delay corto en los hi-hats que hacía que cada golpe pareciera multiplicarse. El público comenzó a balancearse suavemente, anticipando la explosión que pronto llegaría. Algunos fans levantaban sus brazos, otros comenzaban a grabar con sus celulares, y los primeros gritos de emoción se escuchaban, mezclándose con la música.

Cuando el primer drop golpeó, Neytan empujó el gain y el low-pass hacia arriba, haciendo que cada sub-bass retumbara en el cuerpo de los asistentes. Los strobes parpadeaban intensamente, sincronizados con cada golpe del bombo, mientras los láseres trazaban líneas rápidas y geométricas sobre la pista y entre la multitud. El humo salía en ráfagas cortas, iluminado por los colores de las luces, creando un efecto tridimensional sobre el Main Stage.

La reacción del público fue inmediata: algunos fans se subieron a los hombros de otros, saltando y girando, mientras otros levantaban los brazos y coreaban los sonidos de la canción. Neytan movía sus manos con precisión sobre los faders y knobs, activando phasers, flangers y efectos de eco para hacer que la música vibrara con más fuerza. Cada gesto provocaba una reacción audible en la multitud, y el intercambio de energía era palpable.

A mitad de la canción, Neytan decidió hacer algo especial. Sacó su celular, apuntando la cámara hacia la audiencia que cantaba a pleno pulmón: miles de manos levantadas, saltando y moviéndose al ritmo, sincronizadas como una sola ola de energía. Con un leve toque en la pantalla, comenzó a grabar el momento. La luz de los strobes y los láseres se reflejaba en las caras de los fans, y Neytan podía escuchar los gritos y los cánticos que formaban parte de la canción.

Stranded in the open

Dried out tears of sorrow

Lacking all emotion

Staring down the barrel

Waiting for the final gates to open

To a new tomorrow

Moving with the motion

Following the light that sets me free

Mientras grababa, Neytan escribió un mensaje rápido:

“Todos están cantando la primera canción que colaboramos. Increíble momento. Te envío esto para que lo veas.”

Y presionó enviar. Laura recibió el video en tiempo real, viendo cómo la multitud respondía con euforia a la canción que ambos habían trabajado.

Sin perder un segundo, Neytan volvió a concentrarse en los controles. Ajustó los filtros, los faders y los efectos de reverb para preparar el segundo build-up. El público, todavía energizado por el primer drop, comenzó a anticipar la siguiente explosión sonora. El humo se elevaba, iluminado por tonos púrpuras y verdes, mientras los strobes blancos parpadeaban al ritmo del kick y los láseres cruzaban sobre los brazos levantados.

El segundo drop golpeó con fuerza. Neytan giró los knobs de los leads para elevar la intensidad, activando un delay rápido y un stutter que hacía que cada sonido pareciera multiplicarse en el aire. Los strobes parpadeaban de manera sincronizada, y los láseres verdes y naranjas formaban patrones geométricos que recorrían toda la pista de baile. La multitud gritaba y saltaba, algunos subidos a los hombros de amigos, otros cantando con todo el pulmón la melodía instrumental, como si la canción tuviera palabras propias en su energía.

El juego de luces alcanzó su clímax cuando Neytan activó un FX de sweep combinado con un barrido de color. El humo iluminado hacía que cada rayo láser pareciera sólido, y los strobes creaban un efecto estroboscópico que aumentaba la sensación de movimiento y velocidad. La multitud respondía con gritos, saltos y aplausos sincronizados, mientras Neytan ajustaba cada detalle desde su DJM-900 Nexus y su MacBook Pro.

En los últimos minutos, Neytan mezcló suavemente hacia un fade-out del track, dejando que los pads atmosféricos flotaran mientras los strobes y láseres bajaban lentamente su intensidad. La multitud, todavía eufórica, continuaba saltando y aplaudiendo. Algunos grababan con sus celulares, otros simplemente levantaban los brazos y gritaban, sumergidos en la experiencia que Neytan había creado.

El último sub-bass de “Mortals” se desvaneció, dejando un eco resonando en los altavoces gigantes que rodeaban el Main Stage. La multitud, aún con el pulso elevado, comenzaba a notar la transición. Neytan, detrás del telón, ajustó rápidamente sus auriculares Pioneer HDJ-2000, sintiendo cada vibración residual en sus pies y en su pecho. La pantalla de su MacBook Pro mostraba el waveform de “Sky High”, listo para activarse. Sus dedos se movieron con precisión sobre los faders y knobs del Pioneer DJM-900 Nexus, controlando los niveles de cada canal, asegurándose de que la transición entre tracks fuera tan suave como explosiva.

A medida que los últimos pads atmosféricos de “Mortals” se extinguían, Neytan giró ligeramente el crossfader, introduciendo los primeros acordes de “Sky High” con un filtro low-pass, haciendo que la entrada del track pareciera emerger del aire, suspendida sobre la multitud. La iluminación cambió inmediatamente: los strobes blancos y azul eléctrico comenzaron a parpadear, mientras los láseres verdes y naranjas dibujaban líneas rápidas y zigzagueantes sobre la audiencia, creando un efecto de movimiento vertical, como si la música estuviera elevando a todos literalmente hacia el cielo.

La reacción de los fans fue inmediata. Algunos comenzaron a saltar al ritmo, otros alzaban los brazos y gritaban emocionados, anticipando cada drop. Neytan sonrió detrás del casco, moviendo los controles de reverb y delay para hacer que cada percusión y cada lead tuviera profundidad, mientras activaba un phaser en los sintetizadores principales para dar un efecto envolvente que llenara todo el Main Stage.

Los primeros segundos del build-up de “Sky High” se sentían como un latido colectivo. Neytan giró el knob de resonancia para enfatizar los sintetizadores, y los strobes empezaron a alternar rápidamente entre blanco, azul y violeta, iluminando los rostros de los fans. El humo comenzó a salir en ráfagas cortas desde las máquinas de efecto, cortado por los haces de luz, creando columnas que parecían tocar el techo del estadio.

La multitud respondió con una energía creciente: algunos fans se subieron a los hombros de sus amigos, gritando y levantando las manos, otros simplemente comenzaron a bailar frenéticamente, sincronizados con cada golpe de bajo. Neytan, observando desde el escenario, ajustaba con precisión cada control: los highs para que no se distorsionaran, los lows para mantener la potencia del drop y los FX para hacer que la canción pareciera expansiva y tridimensional.

Cuando el primer drop completo golpeó, Neytan levantó una mano y miró a la multitud a través de su casco. El público respondió con gritos ensordecedores, saltando al mismo tiempo que el kick retumbaba por todo el Main Stage. Los láseres comenzaron a trazar figuras en el aire, moviéndose al compás de los leads melódicos, mientras los strobes alternaban su ritmo, creando un efecto casi hipnótico. Neytan giraba los knobs de delay y echo, haciendo que ciertos sonidos parecieran multiplicarse alrededor del público, mientras los filtros y los faders se ajustaban para mantener la intensidad perfecta.

En la sección intermedia, Neytan decidió aumentar la complejidad del set. Activó un FX de sweep combinado con un phaser profundo sobre los sintetizadores, creando un efecto que hacía que la música pareciera elevarse y descender al mismo tiempo. La multitud reaccionó con gritos y saltos, algunos levantando las manos para tocar los rayos de luz que atravesaban el humo, mientras otros gritaban “¡Marshmello!” al unísono. Neytan, detrás del casco, movía sus brazos como un director de orquesta invisible, sincronizando cada efecto, cada destello de luz y cada ola de humo con la energía del público.

Mientras el segundo build-up se acercaba al clímax, Neytan activó un stutter effect en los hi-hats, acompañado de un flanger en los leads, haciendo que cada sonido pareciera girar en el aire. Los strobes alternaban a un ritmo frenético, y los láseres verdes y naranjas formaban figuras geométricas complejas que se movían por toda la pista de baile. El público, completamente inmerso en la experiencia, coreaba los sonidos instrumentales de la canción, algunos grabando con sus celulares, otros simplemente levantando los brazos y saltando.

Cuando el drop final llegó, Neytan giró todos los knobs hacia el máximo control: reverberación intensa, delay prolongado y un sweep que barría todo el espectro de frecuencias. La multitud estalló en gritos y aplausos, algunos fans se subieron a los hombros de sus amigos, otros se abrazaban, saltando y moviéndose al compás del beat. El efecto de humo iluminado y los láseres daban la sensación de que toda la audiencia flotaba sobre una nube de luz y sonido, elevándose literalmente al ritmo de “Sky High”.

En los últimos minutos del track, Neytan suavizó gradualmente los filtros y el crossfader, dejando que los pads atmosféricos del final se mezclaran con un eco prolongado que llenaba todo el Main Stage. La multitud continuaba aplaudiendo, saltando y gritando, algunos grabando los últimos segundos, otros simplemente disfrutando del momento, completamente inmersos en la energía que Neytan había creado.

El último acorde de “Sky High” se desvaneció, dejando un eco resonando sobre la multitud, y por un instante se sintió un silencio cargado de anticipación. Neytan, detrás del telón, ajustó su casco de Marshmello y comprobó que todos los cables de su MacBook Pro y los Pioneer CDJ-2000 estuvieran perfectamente conectados. Sus auriculares HDJ-2000 descansaban sobre sus oídos, filtrando el ruido ambiental mientras su mirada se concentraba en la pantalla, donde el waveform de “Ten Feet Tall” estaba listo para disparar la energía hacia el público.

Un instante antes de comenzar, Neytan susurró para sí mismo:

“Es hora de elevarlos a todos.”

Con un suave giro de crossfader, introdujo los primeros acordes atmosféricos de la canción. En ese momento, las luces comenzaron a reaccionar de inmediato: strobes blancos y azules recorrieron el escenario, mientras los láseres verdes y naranjas dibujaban líneas y figuras que se movían rápidamente sobre la audiencia. El humo comenzó a emanar en ráfagas cortas, creando columnas iluminadas que parecían flotar sobre la multitud.

La multitud respondió al instante. Decenas de manos se alzaron, y los fans comenzaron a cantar al unísono, formando una voz colectiva que llenaba cada rincón del Main Stage. Algunos fans subieron a los hombros de sus amigos, gritando y saltando al ritmo de los primeros beats. Neytan, detrás del casco, movía sus manos sobre los knobs y faders del DJM-900, ajustando el EQ y los FX para que la voz de la multitud se mezclara con la canción, creando un efecto casi orgánico en el sonido del set.

I’m clumsy

Yeah my head’s a mess

Cause you got me growing taller everyday

We’re giants

In a little man’s world

My heart is pumping up so big that it could burst

Been trying so hard not to let it show

But you got me feeling like

I’m stepping on buildings, cars and boats

I swear I could touch the sky

I’m ten feet tall

I’m ten feet tall

El build-up comenzó a intensificarse. Neytan activó un reverb largo en los pads atmosféricos y un delay sutil en las percusiones, haciendo que cada golpe de tambor y cada lead parecieran multiplicarse en el aire. La multitud se balanceaba, sincronizada con cada pulsación de bajo, y el coro de voces se hacía más fuerte, más unificado. Los strobes alternaban con un ritmo frenético y los láseres comenzaron a formar patrones geométricos complejos sobre la pista de baile.

A medida que el drop se acercaba, Neytan giró los knobs del filter sweep, cortando y abriendo frecuencias para aumentar la tensión. La multitud lo notó y respondió con un grito colectivo, elevando la energía a niveles explosivos. Cada golpe del kick era sentido en todo el cuerpo; los fans gritaban el nombre de Marshmello, cantando las palabras de la canción con un entusiasmo que hacía vibrar el escenario.

Cuando el drop llegó, Neytan levantó ambas manos, animando a la multitud a saltar y cantar con él. La sincronización entre la canción y los efectos visuales era impecable: strobes blancos y azules alternando con rapidez, láseres verdes cruzando todo el Main Stage y columnas de humo iluminadas que se elevaban sobre la multitud. Algunos fans se abrazaban, otros levantaban los brazos y gritaban, mientras grababan el momento en sus celulares para no olvidarlo jamás.

A mitad de la canción, Neytan decidió intensificar el efecto de modulación y flanger en los sintetizadores, creando un efecto que hacía que el sonido pareciera girar alrededor de los asistentes. Activó un FX de glitch controlado, haciendo que ciertos sonidos saltaran de un canal a otro, aumentando la sensación de euforia. La multitud, aún cantando al unísono, coreaba cada palabra de la letra

I’ll be careful

So don’t be afraid

You’re safe here

No these arms won’t let you break

I’ll put up a sign in the clouds

So they all know

That we ain’t ever coming down

Been trying so hard not to let it show

But you got me feeling like

I’m stepping on buildings, cars and boats

I swear I could touch the sky

I’m ten feet tall

I’m ten feet tall

Neytan giraba los knobs de delay y eco, ajustaba el resonance en los filtros y manipulaba los faders para resaltar ciertos leads melódicos. Cada vez que la melodía ascendía, la multitud saltaba, algunos se subían a los hombros de sus amigos, otros extendían los brazos al cielo, gritando y cantando con todo el pulmón. Los strobes parpadeaban en sincronía con el beat, y los láseres verdes y naranjas recorrían el aire formando figuras que parecían moverse al ritmo de cada golpe.

A medida que se acercaba la segunda parte del drop, Neytan activó un FX de sweep combinado con phaser, haciendo que los sintetizadores parecieran expandirse en todas direcciones. La audiencia reaccionó instantáneamente: un grito colectivo que llenaba el Main Stage, con miles de fans saltando y cantando en perfecta sincronía. Neytan, detrás del casco, guiaba la energía con movimientos de brazos, como un director invisible, asegurándose de que cada efecto, cada haz de luz y cada ráfaga de humo se sincronizara con la música y la multitud.

En los últimos minutos, Neytan suavizó gradualmente los filtros, dejando que los pads atmosféricos y los efectos de delay y reverb se mezclaran en un final envolvente. Los strobes comenzaron a ralentizar su ritmo y los láseres formaron una especie de cascada sobre la multitud, mientras el humo iluminado ascendía lentamente. Los fans seguían cantando la letra, levantando las manos y abrazándose, algunos grabando los últimos segundos de la canción en sus celulares, otros simplemente disfrutando del momento sin pensar en nada más que la música y la experiencia colectiva.

I’ll be careful

So don’t be afraid

You’re safe here

No these arms won’t let you break

I’ll put up a sign in the clouds

So they all know

That we ain’t ever coming down

Been trying so hard not to let it show

But you got me feeling like

I’m stepping on buildings, cars and boats

I swear I could touch the sky

I’m ten feet tall

I’m ten feet tall

Cuando los últimos acordes se desvanecieron, Neytan respiró profundo, ajustando su casco y desconectando algunos de los efectos, mientras la multitud aplaudía, gritaba y coreaba su nombre. Los strobes se apagaron lentamente y los láseres se desvanecieron, dejando que el Main Stage recuperara un estado más tranquilo antes de la siguiente canción. La energía del público seguía palpable, una ola de emoción que Neytan había creado con precisión, controlando cada efecto, cada luz y cada sonido, elevando a todos literalmente como lo dice el título: “Ten Feet Tall”.

El reloj del escenario principal marcaba 00:15, y la noche del 21 de octubre había alcanzado su punto culminante. El Main Stage del Amsterdam Dance Event todavía vibraba con la energía de la presentación de Marshmello, mientras los últimos ecos de “Ten Feet Tall” se desvanecían lentamente entre el humo iluminado por los láseres. Neytan permanecía un instante más detrás de los Pioneer CDJ-2000 y el DJM-900 Nexus, ajustando mentalmente los últimos niveles de volumen y asegurándose de que cada efecto se desactivara correctamente. El público todavía coreaba su nombre, y cada grito resonaba como un rugido colectivo en la arena, mezclándose con los últimos flashes de luz blanca y azul que recorrían el aire.

Con un gesto pausado, Neytan tomó el micrófono que había dejado cerca de los controladores. Su casco reflejaba las luces del escenario, creando un brillo que parecía emanar directamente del corazón del artista. La multitud, al verlo tomar el micrófono, reaccionó con un grito ensordecedor, algunos levantando ambos brazos, otros grabando frenéticamente con sus celulares mientras trataban de capturar el momento histórico.

“Gracias a todos…” dijo Neytan con voz firme y clara, que el micrófono amplificaba para llegar a cada rincón del Main Stage. “Gracias por estar aquí esta noche, por sentir la música conmigo, por saltar, cantar, y disfrutar cada segundo. Este momento… es gracias a todos ustedes.”

El público respondió con un rugido de aplausos y gritos, como si quisieran estirar ese instante hasta el infinito. Los strobes blancos se encendieron por última vez, y un par de columnas de humo iluminadas por luces naranjas y verdes se elevaron lentamente detrás del escenario, creando un telón visual que acompañaba la despedida de Neytan.

Con calma, empezó a desconectar sus auriculares Pioneer HDJ-2000, asegurándose de que los cables no quedaran enredados, y retiró la MacBook Pro que había estado conectada al controlador durante todo el set. Cada movimiento era preciso, sin prisa, como si estuviera realizando una coreografía silenciosa que solo él podía ver. Ajustó cada cable, levantó suavemente la laptop y la colocó en su mochila, revisando que todo estuviera bien asegurado.

Luego, Neytan se inclinó un poco hacia los Pioneer CDJ-2000 y DJM-900 Nexus, revisando que no quedara nada sobre la superficie, ningún pedal, knob o cable olvidado. Con un gesto decidido, retiró sus pertenencias, dejando los controladores exactamente como los había encontrado, listos para el siguiente DJ que tomaría el escenario. Cada pieza permanecía alineada, como testimonio de un set que había sido ejecutado a la perfección, y que había llevado al público a una experiencia que probablemente recordarían toda su vida.

Mientras caminaba hacia las escaleras del escenario, la multitud continuaba gritando “Marshmello, Marshmello, Marshmello!”, una ola interminable de energía que se sentía casi tangible. Neytan levantó ligeramente la mano, devolviendo el saludo, mientras descendía con paso firme pero relajado. Cada escalón crujía bajo sus pies, pero la música residual y los efectos de luces seguían bailando en el aire, como si el escenario entero reconociera que el set había terminado pero la emoción todavía no.

Al llegar a la base de las escaleras, Neytan respiró profundo, tomando un momento para mirar al público una última vez. Cada rostro iluminado por las luces, cada par de manos levantadas, cada grito que atravesaba la noche, todo formaba parte de ese recuerdo inolvidable. A su lado, su tío Andrés le daba un leve asentimiento, orgulloso de cómo había manejado no solo la música, sino la energía de la multitud, el control total de cada efecto y la sincronización perfecta entre sonido y luces.

Con todo listo, Neytan se alejó del Main Stage. El murmullo del público comenzó a disminuir lentamente, pero los gritos de su nombre seguían resonando mientras las luces del escenario se apagaban gradualmente, dejando solo la silueta de los controladores Pioneer sobre la tarima, testigos mudos de un set que había sido, sin lugar a dudas, épico.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo