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Marvel Multiverse: Cyber-Spider (ES) - Capítulo 56

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56: Capítulo 56 56: Capítulo 56 El domo se selló.

La energía del campo retumbó por todo el terreno.

El Ghost Rider quien aún no se daba por vencido a pesar de lo debilitado que estaba rugió con furia infernal, dando un último intento de lucha su fuego estalló en todas direcciones intentando romper el cerco, pero fue contenido.

Posteriormente el gas IG-541 se esparció dentro del domo de contención, esta vez extinguiendo por completo las llamas del Ghost Rider dejándolo tirado en el suelo aparentemente en la inconsciencia.

Una vez más el Ghost Rider había regresado a su forma humana, revelando a todos su apariencia juvenil, con unas pocas quemaduras en su cuerpo.

Varios soldados cayeron de rodillas, jadeando por el cansancio mientras cubrían sus heridas, se sentían magullados como si hubieran sido azotados tal cual muñecas de trapo.

Y no podían ser culpados, después de todo habían caído una y otra vez debido a las varias explosiones y retumbos causados por el Ghost Rider.

Esta sin duda alguna había sido la misión más dura que habían realizado como equipo, pero aún con todo eso se sentían felices y satisfechos de haber logrado lo que parecería imposible para otros soldados de élite entrenados actualmente por el gobierno.

Todos creían firmemente que ni siquiera las fuerzas especiales podían hacer un mejor trabajo que ellos.

—¡Diablos, es solo un chico!

-exclamó uno de los soldados con gran sorpresa tras querer mirar con curiosidad el verdadero rostro del Ghost Rider.

Las expresión de otros soldados se volvió fea debido a ciertos pensamientos cuando miraron al muchacho.

—Y pensar que un chico de 16 años casi acaba con todos nosotros.

-dijo otro soldado revelando los pensamientos de varios de los presentes.

—Déjense de tonterías.

Muévanse ahora y llévenlo al punto de extracción.

El helicóptero está listo.

Y aseguren al chico, al menos por esta noche no quiero más sorpresas.

-la voz de Sternberger sonaba algo cansada.

Sentía su cuerpo totalmente adolorido como si hubiera recibido varios golpes para posteriormente ser arrastrado por el suelo durante varios metros de distancia.

Minutos después, el silencio regresó al lugar.

Los restos del combate eran cubiertos por drones de limpieza, cubriendo las zanjas hechas tras el azote de todos los omega, así como también los destrozos de la carretera tras la explosión controlada para el inicio de la emboscada.

El domo seguía pulsando como una jaula viviente, todavía con el Ghost Rider inconsciente siendo contenido.

De pronto desde los intercomunicadores se escuchó la alarma de emergencia, a través del canal cifrado todos lo escucharon.

—¿Ahora que está sucediendo?

-dijo Steadman un poco estupefacto por la sorpresa inesperada.

—Surgieron llamaradas que no estaban registradas en las imágenes térmicas previas del Ghost Rider.

Parece porvenir de otra fuente de la misma naturaleza.

—¿Qué es eso?

¿Una segunda fuente?.-preguntó un técnico encargado de la interpretación de etas señales a través del canal.

—No parece ser es el mismo.

Está… cambiando.

-susurró Sternberger, observando con incredulidad.

—Esto ya ni siquiera me sorprende.

Supuse que algo así pasaría.

-se escuchó la voz de Rilley a través del canal llegando a los oídos de cada miembro del Security Corps.

—!Retirada!

Llévense al Ghost Rider, me encargaré a partir de ahora.

A lo lejos se veía una llamarada furiosa a toda velocidad acercándose al punto donde todos estaban reunidos preparándose para llevar al Ghost Rider en el helicóptero y salir de este lugar.

El fuego intenso cubría gran parte de la oscuridad haciendo que todo se viera tan claro como en el día.

La fuente de este intenso fuego era lo que parecía ser un hombre esquelético montando una motocicleta, sus profundas cuencas vacías con destellos ámbar lo hacían parecer intimidante al extremo, de solo mirarlo muchos se perderían en esos ojos y serían quemados sin dejar rastros de sus almas, ni siquiera las cenizas quedarían atrás.

Tal y como lo suponía Rilley, otro Ghost Rider había aparecido para rescatar al joven Ghost Rider.

No había que pensar mucho en la identidad de esa persona ¿Quién más seria si no Johnny Blaze?

Y por lo que parecía estaba furioso por atrapar a su hijo.

En estos momentos las cosas ya no se le podían dejar al Security Corps, si con el joven Ghost Rider apenas y pudieron lidiar con cierta dificultad, no tendrían oportunidad de salir ilesos contra un Ghost Rider más experimentado.

Por esa razón Rilley tenía que dar un paso al frente si no quería ver las bajas de una gran parte de su equipo.

Tomando una motocicleta Rilley condujo a su máxima velocidad encontrándose en la misma trayectoria del Ghost Rider.

Parándose en la motocicleta, usó esta misma como una plataforma para impulsarse, concentrando el poder explosivo en sus piernas aplastó por completo al vehículo mientras que al mismo tiempo salía disparado acompañado de una enorme cinética, esta vista se asemejaba a una bala de cañón apuntada para posteriormente ser disparada al enemigo.

El cuerpo de Rilley comenzó a cubrirse con un denso fluido oscuro, en menos de un segundo ya se había revelado aquel traje confeccionado por primera vez en el ascensor durante la visita a casa de sus padres poco después de ejecutar con relativo éxito el proyecto Sobrehumano.

Con varios meses de familiarizacion con el Simbionte sintético en su cuerpo ya podía ejercer pleno control, pudiendo incluso fortalecer su físico sin necesidad extenderse por todo su cuerpo.

Ghost Rider parecía comprender las intenciones de Rilley por lo que intento cambiar de trayectoria haciendo que Rilley pasara de largo a su lado.

Pero como podría Rilley dejarle hacer lo que él quisiera.

Pasando a alta velocidad a un lado del Ghost Rider este último fue atrapado por múltiples redes que rápidamente tiraron de él sacándolo de su vehículo y tirándolo al suelo hasta arrastrarse a cientos de metros.

Todo esto, desde el momento en el que Rilley tomó su motocicleta hasta el momento en el que se cubrió con el simbionte fue casi instantáneo, alguien con reflejos sobrehumanos apenas y podría prestara su suficiente atención como para poder observar todo con gran detalle.

El Ghost Rider rodó violentamente por el suelo, arrastrado a gran velocidad por las redes de contención.

Su cuerpo esquelético crujió al impactar contra el asfalto, pero la furia que lo impulsaba no se apagó ni un segundo.

Las redes chispearon y comenzaron a derretirse bajo el fuego infernal que manaba de sus huesos incandescentes.

Desde el suelo, alzó su cabeza y clavó las cuencas ardientes en la figura que caminaba con tanta tranquilidad frente a él.

Este no era otro más que Rilley, ya envuelto por completo en su traje simbiótico azul marino oscuro, el emblema blanco arácnido parecía resplandeciente con intensidad en un contraste perfecto contra la noche iluminada por las llamas que surgían del cuerpo llamiante de Ghost Rider.

El Ghost Rider veterano se incorporó lentamente, y el fuego pareció intensificarse con cada movimiento.

El cráneo de hueso flameante pareció gruñir sin necesidad de palabras.

El rugido de su motocicleta, aún en llamas, resonaba a unos metros detrás, pero él ya no necesitaba la montura en estos momentos.

—¿Tú eres el que se cree capaz de domar al infierno?

-gruñó Johnny, con una voz grave, reverberante, como si saliera directamente desde una caverna de fuego eterno.

Rilley no respondió.

Internamente se sentía confundido por la extrañeza de esas palabras ¿De dónde habían salido esas líneas?

¿Acaso quería parecer misterioso?

Ciertamente lo sería si Rilley no tuviera idea de cual era la identidad secreta de ese Ghost Rider, solo un humano común y corriente que firmó algún contrato engañoso que le otorgó una maldición.

Rilley entendía que no había espacio para provocaciones ni amenazas vacías por su parte, este ya no era un momento en el que se pudiera hablar.

Este momento se trataba de una situación en la que ninguno de los dos podía darse el lujo de distraerse.

Considerando que un grupo armado y bien entrenado se había llevado a un miembro de la familia, este Ghost Rider sin duda estaba furioso, tanto así que no sería extraño que este no tuviera intenciones de contenerse, y sin dudas atacaria de forma letal haciendo uso de todo lo que tenía disponible.

Esta cautela no se debía a que Rilley pudiera morir debido a esto, al menos físicamente no era posible, ¿Pero quién sabía cuantos métodos mágicos tenía Ghost Rider?

Rilley no estaba seguro de que su alma al igual que su cuerpo también fuera inmortal, y eso era algo que Rilley no tenía la intención de poner a prueba.

Con su movimiento anterior ya había logrado medir parte de la fuerza de un Ghost Rider.

Tomando en cuenta que este era alguien con más experiencia en el uso de sus habilidades, muy posiblemente el original, no podía subestimarlo ni por un segundo.

El primero en moverse a velocidades sobrehumanas fue Ghost Rider quien rápidamente alzó una cadena incandescente que apareció como invocada por el mismísimo infierno.

Con un movimiento brutal la lanzó hacia Rilley como un látigo ígneo.

Rilley también reacciono lo suficientemente rápido para lograr bloquear cruzando sus brazos, zarcillos ondulantes se entrelazaron fortaleciendo aún más sus brazos.

Solo con eso Rilley pudo soportar relativamente fácil el impacto de la cadena, este había sido un golpe seco y vibrante que sacudió el terreno circundante, esto ocasionó que Rilley fuera impulsado hacia atrás, deslizándose sobre el suelo con los pies aún firmes en el suelo.

Sin darle tiempo para una réplica, Ghost Rider avanzó a paso firme, arrastrando la cadena detrás de él, cada eslabón golpeando el suelo con un chisporroteo de fuego destellando.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca, giró sobre sí mismo y lanzó un segundo latigazo aún más rápido.

Esta vez, Rilley no tuvo la intención de resistirlo, esquivó con gran agilidad girando su torso con una precisión inhumana, dejando así que el arma pasara rozando su espalda.

Rilley se lanzó sobre el Ghost Rider como una avalancha, acertado cada golpe con gran precisión.

Sus movimientos eran directos, brutales, sin florituras.

Un gancho ascendente golpeó con fuerza el costado del cráneo en llamas del Ghost Rider, provocando una sacudida de fuego en el aire.

Los huesos parecían crujir bajo la tensión de los golpes que venían consecutivamente, cada uno era limpio, con la fuerza suficiente para destrozar e incluso pulverizar el concreto reforzado.

Los golpes constantes de Rilley impidieron con éxito que el Ghost Rider hiciera uso de su cadena, al ver la evidente perdía ventaja este último respondió con una embestida directa, con un movimiento rápido trató de tomar a Rilley por el cuello con la cadena aún encendida.

Pero Rilley no podía permitir que esto sucediera, las tecnicas de estrangulamiento le harían perder la perder el control de la situación y muy seguramente se vería obligado a mantener su defensa.

Por eso haciendo uso total del simbionte este tomó la forma de un látigo adherido a su mano derecha, rápidamente y con absoluta fuerza envolvió el cuello del Ghost Rider, había dado la vuelta a la situación posicionándose en gran ventaja.

Rilley aprovechó la apertura y descargó una poderosa patada giratoria al centro del tórax de Ghost Rider, lanzándolo contra el suelo lo suficientemente fuerte como para hace una trinchera de unos pocos metros de profundidad.

El Ghost Rider salió de entre los escombros de inmediato, sin un solo atisbo de cansancio.

El fuego en sus huesos se intensificaba con cada segundo, alimentado por su ira.

Pero Rilley ya estaba sobre él, sin darle tregua.

Una vez más ráfaga de golpes cayeron sobre el Ghost Rider, codos, rodillazos, ganchos dobles al rostro, una secuencia tan precisa que incluso pocos seres sobrehumanos podría haber seguido su ritmo.

El simbionte solo servía de refuerzo, lo que dominaba allí en su mayoría era la fuerza sobrehumana obtenida tras las mejoras genéticas posterior a la aplicación del suero Ex, así como su técnica pulida y el instinto combate que poco a poco Rilley iba desarrollando.

El suelo bajo sus pies crujía con cada impacto.

El aire vibraba.

Cada choque de puños contra huesos encendidos generaba ondas de calor.

El Ghost Rider cayó de rodillas con el fuego de su cuerpo parpadeando en destellos de forma momentánea, el cráneo echando fuego como si el infierno intentara escapar por su boca.

Rilley no se detuvo.

Dio un paso adelante y descargó un rodillazo directo al rostro del Espíritu de la Venganza, seguido por un golpe en martillo con ambos puños al cráneo de su enemigo, haciendo que se estrellara contra el suelo con gran violencia.

La tierra tembló.

Rilley retrocedió dos pasos, respirando lentamente.

El contacto prolongado con el fuego intenso logró quemar parte de su traje, en sus piernas, brazos y puños el simbionte se retorcía como zarcillos inquietos cerrando las aberturas por donde fluia líquido simbiotico oscuro, el mismo simbionte expulsaba las partes de sí mismo dañadas por las varias quemaduras.

El fluido simbiotico se descomponía casi al instante en el que tocaba el suelo, por lo visto las partes del simbionte no podían subsistir lejos del contacto con el cuerpo principal.

Lo que hacía que fuese imposible para Rilley el dejar rastros de su presencia, o cualquier materia que podría ser estudiada y posteriormente replicada, haciendo que el simbionte sintético sea imposible de estudiar por otros.

Este había sido un sistema de seguridad para cuidar su investigación, no quería que alguna otra organización hiciera uso de la tecnología para crear simbiontes sintéticos tal y como lo había hecho.

Después de todo en otros universos de Marvel ya se había visto que otros grandes científicos de las varias organizaciones fácilmente pudieron replicar tecnologías y meterías alienígenas, incluso pudieron inducir al nacimiento de nuevos simbiontes a a través de venom para posterior añadirlo a un proyecto millar especial.

El fuego seguía encendido, y Ghost Rider aún se movía.

—¿Eso es todo lo que tienes?

-dijo Rilley con tono ligeramente burlón.

Ghost Rider se levantó lentamente con el cráneo levemente agrietado por los impactos.

Pero su risa gutural, profunda y macabra, lo llenó todo.—Dolor físico… eso no me detiene.

Yo soy el juicio.

Y entonces ocurrió.

Ghost Rider estalló en llamas aún más violentas.

El fuego se alzó en espiral, envolviéndolo como una armadura viviente.

Sus cadenas se fundieron en su cuerpo, solo para reaparecer extendidas como látigos dobles a cada lado.

Su torso se iluminó con símbolos arcanos que resplandecían con energía infernal pura.

El suelo comenzó a abrirse bajo sus pies.

La temperatura subió brutalmente.

Rilley se vio sorprendido, incluso el no sabía que algún otro Ghost Rider pudiera hacer tal cosa, este había decidido liberar más poder.

Tal vez no todo, pero lo suficiente como para cambiar el curso del enfrentamiento.

Aún así, Rilley no se echó hacia atrás.

Apretó los puños.

El simbionte en su cuerpo se agitó realizando varios cambios en el físico de Rilley, primero su estatura se vio incrementará hasta los 2 metros, su musculatura se expandió tratando de adaptarse rápidamente a la nueva amenaza que estaba a punto de enfrentar.

Sus piernas flexionadas, su cuerpo tenso, la mirada fija.

Tras aquel cambio el simbionte en su cuerpo se volvió aún más demandante tanto físicamente como en cuestión de energía, había que recordar que la fuerza amplificada por el simbionte era directamente proporcional a la energía ultra plus suministrada por el par de brazaletes instaladas en sus muñecas.

En su vista derecha en la esquina inferior apareció una cuenta regresiva, este era el tiempo permitido a Rilley para poder usar la amplificación de poder del simbionte de forma segura, sin la necesidad de ejercer un desgaste exhaustivo en sus células.

Si transcurriendo ese tiempo todavía no pudiera lidiar con Ghost Rider, entonces tendría que usar el impulso extremo de energía, o también llamado “Boost Mode”.

Se trataba de un protocolo de uso especial que forzaba a sus brazaletes a emitir una intensa explosión de energía de corta duración, como mínimo esta explosión drenaba el 10% del suministro total de energía en menos de un segundo.

Permitiéndole alcanzar un pequeño nivel más arriba de sus límites extremos, mientras más energía se drene en ese segundo más grande sería el impulso de poder obtenido, pero con esto también se generaría ciertos daños para sí mismo.

…

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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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