Marvel Multiverse: Cyber-Spider (ES) - Capítulo 57
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57: Capítulo 57 57: Capítulo 57 Una vez más Rilley volvió a lanzarse al combate.
Esta vez sus golpes fueron mucho más violentos, demostrando así la poderosa fuerza física tras cada golpe directo al cráneo en llamas del Ghost Rider.
Esto avanzado hasta convertirse en un intercambio mutuo de golpes físicos, solo quedaba el retumnbar del suelo mientras se ejercía una fuerte presión y cada crujir de huesos que por ese momento no se diferenciaba entre Rilley y el Ghost Rider.
Rilley podía sentir la sangre caliente fluir por cada parte de su cuerpo llenándolo de emoción, de no ser porque este no era el momento indicado ya hubiese comenzado a reír a carcajadas por lo feliz que se sentía.
A pesar de enfrentarse a una existencia peligrosa todavía actuaba con el mínimo de cautela necesaria, pero no más allá de lo que le impidiera disfrutar de este gran momento.
Teniendo una oportunidad tomó al Ghost Rider por el cuello, sosteniéndolo como si se tratara de un pollo comenzó a estrellarlo de un lado al otro creando trincheras profundas en el suelo.
Esta pelea era más como la de dos fieras disputando el territorio, como dos titanes que destruian todo lo que había a su alrededor.
…
Johnny Blaze tal y como lo hacía en otros días daba rondas de seguridad por todo en territorio de la granja, cuidando que las fieras salavaje no se comieran a sus gallinas, asegurándose que su ganado se mantuviera seguro y con todo lo necesario para mantenerlos tranquilos.
Esto era algo normal y cotidiano de la vida de un granjero, cuidando que aquello que lo alimentaba, logrando que tuviera las suficientes atenciones para continuar con su negocio.
Tras pasar por un viejo granero usado como un taller se detuvo por un momento, miró la puerta entrecerrada y entonces dio un paso al frente, abriendo la puerta ingresó y miró su viejo tractor aún funcional, recorriendo el lugar con su mirada también encontró a su vieja motocicleta que alguna vez usó de forma continua antes de decidir cambiar el rumbo de su vida.
A pesar de tratarse de un modelo descontinuado todavía tenía una apariencia impecable, atrayente para cualquier fanático de este tipo de vehículos.
Y en cuanto a funcionalidades esto no se podía poner en duda, tras estos años todavía podía mantenerse al nivel de las motocicleta más actuales en cuanto a velocidad se trataba.
Johnny Blaze continuó mirando los alrededores, pareciendo estar buscando algo.
Después de un tiempo tras no encontrar lo que estaba buscando dio un profundo suspiro y solo negó con la cabeza, murmurando.
—Marcus…
No de nuevo.
Lo que Johnny estaba buscando era otra motocicleta, pero en comparación con su vieja motocicleta que podía ser considerada como su compañera de vida, esa otra era una motocicleta destartalada que había comprado como un proyecto personal, la dejado a un lado para posteriormente tratar de repararla y modificar ciertos aspectos en ella.
Hasta el momento solo había recogido polvo ya que Johnny no tuvo tiempo de continuar, se trataba de un vehículo inutilizable por todos los daños, en el motor, en las cadenas, las ruedas estaban abolladas, ni siquiera tenía un depósito de combustible.
Normalmente cualquiera pensaría que esa cosa no se movería, e incluso si lo vieran allí nadie quisiera llevárselo.
Pero Johnny no podía verla por ningún lado, ciertamente él sabía muy bien la razón por la que no estaba por ningún lado.
Su hijo Marcus se la había llevado una vez más a escondidas.
Sabía desde hace tiempo que su hijo había despertado las habilidades sobrenaturales de Ghost Rider, con tales poderes solo era cuestión de poner las manos en un vehículo o montura para que este se transformara tomando su forma óptima, no era de extrañar que un vehículo destartalado pudiera salir del lugar.
También era consciente de las actividades de su hijo mientras se desempeñaba como vigilante nocturno, aquellas salidas en las que creía irse sin ser visto, creyendo dejar a sus padres en la total ignorancia.
Quisa su madre no podía darse cuenta, pero su padre era diferente.
Lo cierto es que Johnny siempre fue consciente de todo.
Tras sus varias aventuras se había dado cuenta del estrecho vínculo que la maldición compartía con otros Ghost Rider, era consciente de la existencia de otros más como él que habían sido engañados para hacer un trato.
Siempre y cuando estos estuviesen en un rango cercano el contrato en sus almas reaccionarian para mostrar el vínculo a un mismo contrato.
Desde la primera vez que su hijo manifestó sus poderes a escondidas pudo sentirlo, pero el contrato fue diferente, no había forma de explicarlo solo lo supo.
Este nuevo vínculo era más estrecho guiado directamente por su sangre, por lo que podía sentir cada vez que su hijo usaba sus poderes y la transformación del Ghost Rider.
Eso lo había tomado por sorpresa ya que no sabía que la maldición que estaba sobre él también podía ser heredado a sus descendientes, no había sido parte del trato, pero tomando en cuenta todas las malas pasadas que tuvo con ese demonio esto ya no le sorprendía.
Otra cosa más que añadir a la lista para arrepentirse por hacer un trato con el diablo.
Marcus por su parte creía que esta era una habilidad única que se manifestó por sí mismo, algo así como las tan conocidas habilidades mutantes.
La razón por la que Johnny no le había hablado a su hijo del origen de sus habilidades se debía en gran parte al temor de ser odiado por transmitir tal maldición.
Johnny dio la vuelta para regresar a su casa, tendría que domrise ya para evitar que su hijo se diera cuenta de que estaba despierto tras su regreso, de lo contrario este podía descubrir que ya era consciente de sus salidas nocturnas.
Haciendo cálculos desde la última vez que su hijo se transformó supo que ya estaba a unos kilómetros para regresar a casa.
Cuando estuvo a punto de entrar a su casa de detuvo tras sentir que Marcus se había transformado nuevamente, le pareció algo extraño ya que no estaba lejos, en su mente pasaron tantas cosas que lo llenaron de cierto temor, tuvo una sensación extraña, y esto lo agitó en más temores ya que tras sus tantas experiencias sabía que solo pasaba cuando las cosas estaban a punto de salir mal.
Sin esperar más tiempo corrió en dirección al granero y encendió su motocicleta a toda prisa.
Rápidamente salió del pequeño pueblo y avanzó a través de la carretera.
Inmediatamente sintió que el vínculo del Ghost Rider se agitaba, como si estuviera enviando un llamado de auxilio.
Podía sentir que su hijo estaba usando sus poderes más allá de lo que había hecho alguna vez.
De pronto la furia llenó su pecho y explotó cubriéndolo de llamas, el intenso fue derritió su piel dejando expuesto el cráneo blanco como una antorcha, sus ojos poco a poco se quemaron hasta dejar cuencas vacías con una llama naranja revoloteando en su interior.
La motocicleta tuvo cambios al mismo tiempo que el Ghost Rider aparecía, haciendo que pareciera que estaba hecho con huesos, el manubrio se volvió más alargado, un cráneo de una extraña bestia apareció en la parte frontal, y la cuenta de esos ojos ardiendo se volvieron los faros que alumbraban el camino.
Con furia estallando se levantó un gran pilar de fuego haciendo que la noche se volviera día por unos pocos segundos.
A lo lejos con su visión mejorada vio a su hijo en una especie de contención, varios hombres armados con extraños uniformes que nunca había visto estaban a punto de llevárselo ¿Cómo podía dejar que eso sucediera?
Su motocicleta aumentó aún más su velocidad haciéndolo parecer un destello dejando solo tras de sí una línea de fuego.
Pero antes de que pidiera ir en ayuda de su hijo fue interceptado por un sujeto, Johnny simplemente lo ignoro cambiando su dirección y esto provocó que el sujeto pasará de largo.
Pero cuando creía que se había quitado las molestias fue sujetado por extraños hilos que posteriormente lo arrastraron con una gran fuerza descomunal que le fue muy difícil de oponerse.
Casi de inmediato con su gran experiencia supo que se había encontrado con uno de esos extraños sujetos con habilidades especiales.
Cayó al suelo y arrastrado por varios metros, rápidamente se puso de pie y está vez observó muy bien a su atacante.
Se trataba de un sujeto algo conocido, un conocido superhéroe de Nueva York, sino mal recordaba su nombre era Spider-Man.
Pero a diferencia del visto por televisión este parecía ser más alto y los colores y aditamentos de su traje eran diferentes.
Era un poco más alto que él en su forma Ghost Rider, su traje era oscuro, con una gran araña blanca que cubría casi todo su torso, llevaba un cinturón con algunos pocos aditamentos, por lo que pudo reconocer se trataba de una pistola a la derecha y un solo cartucho en su lado izquierdo.
Parecía muy diferente.
“Quizá no sea el mismo de las noticias”.
Pensó Johnny.
—¿Tú eres el que se cree capaz de domar al infierno?
-dijo Johnny en un gruñido, con la voz grave que le otorgaba la transformación del Ghost Rider, reverberante como si saliera directamente desde las profundidades del infierno.
Este fue alguna de las palabras que alguna vez dijo a todos con quienes se había enfrentado, siendo algo involuntario dicho más por los instintos marcados del Ghost Rider.
Sin decir ni una otra palabra hizo uso de su gran cadena convocada llena del fuego infernal para deshacerse de esta persona, no podía perder más el tiempo y tenía que salvar a su hijo antes de que el grupo de extraños se lo llevara.
La cadena impactó, Johnny pensó que eso sería suficiente para moverlo del lugar y mandarlo a volar a varios metros de distancia, además de provocar ciertas graves quemaduras.
Pero lamentablemente esto no fue posible, aquel sujeto se mantuvo de pie resistiendo el fuego y su golpe combinados.
No tardó ni un segundo y envío su segundo golpe, esta vez siendo esquivando por el sujeto sin prisa alguna con una agilidad sobrehumana.
Cuando Johnny intentó hacer un tercer movimiento, el sujeto se movió tan rápido que no se lo permitió.
Brutales golpes directos cayeron sobre el Ghost Rider haciéndolo sentir que con cada golpe estaba siendo aplastado por varias toneladas, como si un coche chocara contra él o como si fuera embestido por un elefante.
Johnny trató de romper su evidente desventaja con una embestida con toda la fuerza que pudo reunir, trató de usar su cadena realizar un estrangulamiento que dejara a su enemigo fuera de combate al menos el tiempo suficiente para ir con su hijo, ya no le importaba, se sentía tan ansioso que no quería perder más el tiempo.
Pero le fue imposible ya que el sujeto logró golpearlo aún más fuerte que lo hizo estrellarse contra el suelo hasta abrir una trinchera de unos cuantos metros de profundidad.
Y una vez más comenzó la serie de golpes tan pesados que rompían el suelo bajo sus pies.
Sintiéndose cansado cayó de rodillas, y por alguna razón su vista se movió hacia el cielo, allí pudo ver una serie de helicópteros saliendo del lugar.
Presenciando esto sintió sus corazón dar un vuelco, sintió un inmenso dolor en su corazón tras darse cuenta de que ya era tarde, ya no podía hacer nada.
Era como si alguien le abriera el pecho y sacara sin compasión todo que él tenía.
…
Por un momento su mente como Johnny Blaze había quedado en blanco.
Sus llamas se volvieron más intensas, entonces el Ghost Rider se levantó lentamente con el cráneo levemente agrietado por los impactos.
Pero su risa gutural, profunda y macabra, lo llenó todo.—Dolor físico… eso no me detiene.
Yo soy el juicio.
Y con esas palabras el Ghost Rider había estallado con llamas aún más violentas que antes.
El fuego se alzó en espiral, envolviéndolo como una armadura viviente.
Sus cadenas se fundieron en su cuerpo, solo para reaparecer extendidas como látigos dobles a cada lado.
Su torso se iluminó con símbolos arcanos que resplandecían con energía infernal pura.
Hasta ese momento su mente humana como Johnny Blaze había quedado en total silencio dejando el control completo del cuerpo al Ghost Rider, un demonio salido del infierno para castigar a los pecadores.
El intercambio de golpes se volvió mutuo y nadie parecía tener más ventaja que el otro.
Ghost Rider provechó un momento para contraatacar.
Sus cadenas se estiraron como látigos musculares con mente propia, golpeando fuertemente hasta abrir la piel del sujeto que tenía enfrente.
Tras cada uno de los impactos se podía ver como un líquido oscuro fluia como si se tratara de sangre en todas las heridas del sujeto.
En el costado, el otro en su hombro izquierdo, posterior con otro golpe fue capaz de lanzarlo por los aires a varios metros.
Rilley aterrizó como una bestia herida sintiendo un leve dolor que posteriormente fue suprimido a través de los controladores de su microchip, que sintiera dolor en estos momento a pesar de que su umbral del dolor había sido configurado por cuenta propia para evitarle incomodidad ya decía mucho de cuánto daño había recibido.
Con una rodilla en el suelo y el fuego estallando alrededor de él, el simbionte en su cuerpo se quemó tirando aún más fluido oscuro como materia inútil que sería posteriormente reemplazada gracias a su factor de regeneración avanzada.
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