Marvel Multiverse: Cyber-Spider (ES) - Capítulo 68
- Inicio
- Todas las novelas
- Marvel Multiverse: Cyber-Spider (ES)
- Capítulo 68 - 68 Capítulo 68
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
68: Capítulo 68 68: Capítulo 68 Tras varias horas de viaje Frank llegó a las instalaciones de la base temporal del Security Corps.
Cargando el cuerpo de Rilley sobre su hombro una vez más, lo depositó dentro de una de las cámaras especiales de recuperación.
Sujetando a Rilley con extremo cuidado ajustó las correas de seguridad, le acomodó la mascarilla de respiración asistida y cerró la puerta.
Al cerrar la cámara, el compuesto brotó de las paredes y techo.
La sustancia primero fue un líquido transparente, tan claro como el agua de lluvia, posteriormente se espesó hasta adquirir una viscosidad gelatinoza azulada, una textura que recordaba al aceite de motor.
Frank observó cómo la sustancia se adhería a las quemaduras del cuerpo de Rilley, tejiendo una red de filamentos brillantes sobre la piel carbonizada como si estuviese siendo costurada con gran habilidad.
Aunque en general tanto el equipo como la sustancia se encontraban en fases de experimentación, ya se había comprobado gran eficacia para tratar heridas externas graves, pero debido a las políticas internas del GIG todavía requería de más resultados positivos para finalmente lanzarlo al mercado como una tecnología segura.
Rilley tal y como había hecho en otras ocasiones, no dejó pasar la oportunidad y lo implementó de inmediato para todas las bases temporales del Security Corps.
Teniendo en cuenta las actividades que el Security Corps realizaría en un futuro próximo, Rilley tenía toda la razón en implementar todas las tecnologías médicas posibles ni bien salían de las fases de prueba y experimentación.
Como jefe y líder de una organización, se podía considerar que Rilley estaba más que calificado para mantenerse en el puesto.
Esa previsión había demostrado ser muy útil, tras la misión de captura del Ghost Rider fueron varios los miembros del Security Corps quienes sufrieron de graves quemaduras, incluso los que recibieron el suero “omega” se vieron afectados.
Aunque se podría decir que estos últimos fueron en menor medida que el resto de miembros los cuales continuaban siendo humanos comunes.
Fue gracias a la cámara especial de recuperación que todas esas heridas pudieron ser curadas permitiendo a todos y cada uno mantenerse en óptimas condiciones y listos para la siguiente misión.
Frank configuró el tiempo en el panel de control y ajustó los parámetros siguiendo las indicaciones que le dio Sophin.
Tras teclear en el panel de control inmediatamente movió los interruptores mecánicamente, con esto desvío el 50% del suministro total de la energía eléctrica de toda la base directamente a la cámara de recuperación donde se encontraba Rilley.
Sabiendo que la corriente eléctrica lejos de dañarlo lo haría recuperarse más rápido, Frank actuó sin dudar, ni siquiera pasó por su cabeza la idea de que la IA diseñada por Rilley le diera indicaciones erróneas o que tuviera la mínima intención de hacer daño.
Si bien no conocía los límites exactos del suero que Rilley se había aplicado, era consciente de que su resistencia estaba muy por encima de un humano común e incluso el de un sobrehumano.
Cuando Rilley recibió la descarga continúa de energía, sus músculos se contrajeron levemente de forma involuntaria, esto continuó durante unos pocos segundos hasta que su cuerpo se adaptó por completo al estímulo exterior de la energía que lo recorría.
Los brazaletes en ambas muñecas se iluminaron con un brillo azul, casi al instante había entrando en modo de recarga rápida.
Los cambios fueron notorios, Rilley podía sentir que sus células que antes se mostraban con tendencia al letárgo, rápidamente se llenaban de actividad, logrando así recuperar poco a pocos sus funciones normales, incluso obteniendo un impulso extra en sus funciones autorreparadoras.
Rilley cerró los ojos tratando de descansar lo suficiente para volver a ponerse de pie y encargarse de los asuntos pendientes.
Al otro lado de la habitación, en una sala especial Marcus Blaze se encontraba bajo resguardo.
Tras su captura había permanecido bloqueado por cadenas hechas especialmente con Driamantina, el material más fuerte y duradero con la que Rilley disponía hasta ahora.
Marcus Blaze miró los alrededores tratando de comprender lo que había sucedido, no importa cuánto lo pensara, la verdad es que en su mente todavía no podía procesarlo en su totalidad.
La confusión era evidente, las cosas habían sucedido tan rápido que en un abrir y cerrar de ojos se encontraba defendiéndose de una emboscada hecha por hombres fuertemente armados y evidentemente con entrenamiento militar de alto nivel, la gran sincronización y orden al momento de actuar fue tan sorprendente que, al menos Marcus solo había visto algo similar en películas de acción.
A pesar de encontrase en una mala situación, Marcus no estaba preocupado, lo estaría al menos un poco si fuera alguien normal, pero ¿cómo podría el Ghost Rider ser alguien que caería en la categoría de una persona normal?
No solo confiaba en sus habilidades, sino que hasta ahora además de mantenerlo encadenado, sus captores no habían hecho nada más.
Claro que no contaba aquella ocasión en la que había intentado encender sus llamas la primera vez que se despertó, en el instante en el que se detectó la alza en la temperatura de la habitación, un mecanismo dentro de la misma habitación expulsó una esfera metálica, con el sonido de un reloj parecía más al detonante de una bomba, al llegar a un punto determinado aquel sonido se detuvo explotando en el interior no solo aturdiéndolo sino también liberando un extraño gas que propagó un intenso frío.
Las llamas que Marcus había logrado encender habían sido extinguidas y le habían dejado un fuerte dolor de cabeza.
En ese momento supo que le era imposible utilizar su poder para salir de este lugar, básicamente se encontraba a merced de quien sea que lo haya capturado.
Aunque era algo incómodo, no había nada más que pudiera hacer, al menos sentía que era inútil estresarse por algo fuera del control de uno mismo.
Opuesto a lo que haría cualquier otro en su posición, Marcus simplemente guardó la calma y pensó detenidamente en una manera, habiendo alguna posibilidad estaba listo para actuar de inmediato.
Tras varias horas de espera la cámara de recuperación comenzó con el proceso de drenado, la puerta se abrió permitiendo a Rilley salir.
Abriendo los ojos Rilley retiró todos los equipos de su cuerpo y se apoyó en el marco de la compuerta para ponerse de pie.
Totalmente desnudo se dirigió hacia la salida.
De los poros de su piel salieron finos hilos negros que cubrieron su cuerpo hasta adoptar la forma de un traje formal bastante elegante, sus zapatos negros de piel parecían recién lustrados, su corbata el cual Rilley era pésimo para acomodar no tenía ni una sola arruga y estaba en excelentes condiciones.
Viendo su reflejo en los cristales, Rilley solo pudo suspirar todavía asombrado por los amplios usos y facilidades que brindaba un simbionte.
Preguntando a Sophin acerca de la ubicación de Frank, Rilley entró al comedor de la base.
Allí encontró gran parte de los miembros del Security Corps quienes se encontraban desayunando posterior al entrenamiento de la mañana.
Cuando ellos se dieron cuenta de la entrada de Rilley varios se movieron para ponerse de pie y dar un saludo formal al más puro estilo militar.
Después de todo estos miembros eran personas formadas en ese ámbito, y les era difícil el no seguir con las viejas costumbres tras ver a su líder máximo.
Si antes algunas de estas personas solo tenían respeto debido a la remuneración que recibían y por la gran familia detrás de Rilley, ahora tras ver la gran hazaña de Rilley cuando se enfrentó al Ghost Rider, el respetó surgió desde el fondo de sus corazones.
Rilley levantó la mano en señal de que no era necesario el ponerse de pie para saludarlo.
Después de todo era Rilley quien había interrumpido el tiempo de comida.
Tomando una charola de los estantes, un androide doméstico le entregó un plato repleto de comida.
Rilley entonces caminó hacia la mesa en donde se encontraba Frank y Steadman Sternberger.
Frank miró a Rilley, dedicándole una sonrisa dijo.
—Te ves muy elegante, supongo que ya te has recuperado por completo.
Tras tragar el pedazo de carne que estuvo masticando, Steadman preguntó con su característico tono.
—Jefe, ¿Acaso hay algún evento especial que amerite tal vestimenta?
Rilley dio un mordisco a su comida y tras tragarlo dijo.
—Hoy en la noche tengo una cita con Anna María, mi plan es terminar con mis pendientes aquí y posteriormente me iré.
Ustedes dos me acompañarán a hablar con Marcus Blaze ¿Cómo está llevando las cosas hasta ahora?
Tras apilar varios platos, Steadman se frotó la barriga y hurgó entre sus dientes con un palillo de forma descuidada.
—Puedes estar tranquilo.
Quitando que se encuentra encadenado, monitoreado las 24 horas y amenazado con una bomba congelante extremadamente potente, se podría considerar que esta siendo tratado como un respetado invitado.
Al menos no le está faltando comida ni bebida.
Frank le dio un codazo a Steadman para que se callara.
Este último hizo caso y guardó silencio.
—Tampoco es como que la haya pasado tan mal, el chico se encuentra a salvo.
-dijo Fank a Rilley sonando un poco inseguro.
Rilley negó con la cabeza.
—No tienes que decir nada más.
Terminen con sus alimentos, los esperare afuera para ir directo con Marcus.
-Rilley se levantó llevando su charola con los platos vacíos.
La puerta de la habitación especial se abrió con el ruido de la presión liberada en los cilindros neumáticos, revelando el interior iluminado por una tenue luz azulada.
Marcus Blaze, encadenado en el centro de la sala, alzó la mirada hacia los recién llegados.
Rilley, impecable en su traje finamente elaborado con su simbionte, había entrado flanqueado por Frank con su habitual postura militar y Steadman, quien a diferencia de la actitud seria y estricta de Frank simplemente masticaba despreocupadamente goma de mascar.
—No esperaba una visita tan… elegante.
-Marcus dijo sintiéndose un poco estupefacto, tan confundido por el desarrollo de esta situación tan extraña.
Rilley notó la confusión en el rostro del joven Ghost Rider pero este no le dio importancia, sacando un control remoto de su bolsillo presionó un botón, el suelo se abrió revelando una mesa y dos sillas metálicas que lentamente emergieron a través de una plataforma hasta tomar la altura del suelo.
Con otro botón las cadenas que restringian a Marcus se soltaron, cayeron al suelo haciendo un fuerte ruido sordo.
—Quédense en donde están.
-dijo Rilley a Frank y Steadman mientras tomaba asiento.
-Rilley le hizo un gesto a Marcus para que este también tomara asiento.
Marcus lo miró cauteloso, lanzando varias miradas a Frank y Steadman.
Al final solo dio un suspiro resignado y también tomó asiento.
Una vez estuvo sentado Marcus dijo.
—Me sorprende que seas tan confianzudo aún sabiendo lo que puedo hacer.
Rilley contestó con calma.
—No es que te subestime, pero aún eres joven.
Créeme al decir que tengo la confianza de volver a ponerte las cadenas sin ayuda de nadie más en esta sala.
-Rilley no era arrogante al decir esto, comparado con Johnny Blaze a Marcus aún le faltaba mucho.
—Dices que no me subestimas, pero hablas tan arrogantemente.
Me incomoda un poco, pero ya que eres el que manda aquí no tengo más opción que escucharte hablar.
-ciertamente Marcus se sintió incómodo al escuchar las palabras tan altisonantes de Rilley, incluso estaba un poco ofendido.
Rilley trató de calmarlo.
—No te estoy ofendiendo, simplemente es la verdad.
Si fuera tu padre Johnny Blaze el que estuviera en tu lugar, no me atrevería a soltarlo.
Tendríamos que librar esta charla con cadenas aún más gruesas y a una distancia más segura.
La expresión de Marcus cambió volviéndose extraña al escuchar hablar de su padre.
—¿Qué tiene que ver mi padre con esto?
El es solo un grangero común.
Tal y como lo suponía Rilley, Marcus desconocía por completo acerca del pasado de su padre como el Ghost Rider.
Sin responder a la pregunta de Marcus, Rilley sacó un pequeño dispositivo de su bolsillo y lo colocó en la mesa.
Tras presionar un botón el dispositivo proyectó una pantalla que inicio reproduciendo un video.
En ella se mostraban las imágenes de Marcus al ser capturado y caer en la inconsciencia.
El video no terminó ahí, continuó con la aparición de Johnny Blaze quien se mostraba con la apariencia de un Ghost Rider, este conducía a velocidades extremas dejando un torrente de llamas tras de sí, con una motocicleta modificada por el fuego infernal que escupia fuego del cráneo bovino al frente en donde debía estar los faros frontales.
En el video se reprodujo todo sin ningún tipo de edición, desde el enfrentamiento entre Rilley y Johnny Blaze hasta su muy reñida victoria, el cual terminó con un Ghost Rider en la inconsciencia y por parte de Rilley con graves daños en su cuerpo y en parte de su mente y espíritu.
Viéndolo estrictamente en realidad Rilley no había ganado, a ese punto el enfrentamiento ni siquiera había terminado.
Solo había logrado debilitar al Ghost Rider lo suficiente para darle tiempo de escapar.
Si Rilley en verdad hubiese ganado entonces Johnny Blaze debería haber vuelto a su forma humana, pero al mantener la forma de Ghost Rider solo significaba que una vez que se incorporara nuevamente la situación escalaría a un punto incontrolable.
Y ciertamente Rilley había tomado la mejor decisión al irse rápidamente.
Cuando Johnny Blaze se recuperó actúo como un loco, expandiendo sus llamas a varios kilómetros hasta reducir a cenizas cualquier cosa que estuviera a su paso.
Afortunadamente para Rilley ya estaba muy lejos para si quiera verse afectado.
El video terminó cuando el dron fue destruido por las locas llamas del Ghost Rider.
Aún después de unos minutos todo se mantuvo en silencio, la expresión de Frank se había endurecido y Marcus parecía aún estar sin palabras, no mostrando una pronta recuperación.
Por otro lado Steadman también guardó silencio, y aunque en el exterior parecía tranquilo, internamente dio un suspiro al sentirse afortunado de salir con vida de esa peligrosa misión.
Steadman era consciente de que si los miembros del equipo hubiesen estado ahí, entonces nadie podría haber sobrevivido, sin importar las fórmulas y sueros de transformación que se inyectaran.
Incluso el jefe que se veía tan poderoso en la grabación, si hubiera dudado por un solo momento entonces podría haber sido alcanzado por las ráfagas de llamas hasta convertirse en cenizas y posteriormente dispersarse con el viento.
…
..
.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com