Marvel Multiverse: Cyber-Spider (ES) - Capítulo 69
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69: Capítulo 69 69: Capítulo 69 Al ver que Marcus todavía no se recuperaba debido a la sorpresa, Rilley rompió aquel extenso silencio con sus palabras.
—Lo ves ahora.
Tal y como te lo dije anteriormente, no me atrevería a estar en la misma habitación que tu padre de forma tan descuidada ni mucho menos traerlo a mi propia base.
Aunque eso se basa en el hecho de captura bajo amenaza a su familia cercana, eso ciertamente lo vuelve loco.
—¿Es ese mi padre?…
¡Imposible!
No podría ser él.
-Marcus se negaba a creer los hechos, como si aquello fuera absolutamente imposible se repetía esas palabras para convencerse a sí mismo.
Al ver la negación del joven, Rilley no lo entendió.
No comprendía la razón por la que Marcus se negaba a reconocerlo como un hecho inalterable, si bien no se podía ver el rostro del mismo Johnny Blaze todavía podía ser identificado en algunos aspectos, como por ejemplo la motocicleta la cual podía ser reconocible por algunos detalles en el video antes de que esta se transformara por completo en su forma de vehículo infernal.
—No comprendo tus razones por la que te niegas a creerlo, pero no importa cuanto lo niegues, ese hecho no cambiará.
-Rilley buscó en el interior de su saco y dejó algunos documentos en la mesa.
—Tú no lo entiendes.
Mi padre, el que que yo conozco es descuidado, indiferente en algunas ocasiones y perezoso en otras.
Él no puede poseer tales poderes, de ser cierto, el hecho de mantenerse al margen aún después de saber de todo el caos que hay en la ciudad…
Es…
A pesar de tener todo ese poder…
Que no haga nada para tratar de cambiar o al menos ayudar un poco a la ciudad para mantener el orden…
Me decepciona un poco.
El entendimiento cayó sobre Rilley como una pesada moneda de oro sobre su cabeza.
Ahora comprendía un poco cómo funcionaba el cerebro de este chico.
En un principio había pensado que las salidas nocturnas de Marcus eran más que nada para entrenar y poner en práctica su poder, ahora con lo que había dicho a Rilley le había quedado claro el tipo de persona que era este joven.
Marcus Blaze caía en la categoría de aspirante a héroe, su moral típica de los héroes en este universo le impedía mantenerse al margen de la situación caótica de la ciudad, alguien como él pensaría en los demás antes que en sí mismo.
A Rilley le parecía un poco similar a las ideas de Spider-Man, apoyado con más ideas de su tío antes de morir este había hecho de su voluntad algo inquebrantable cuyos ideales lo habían hecho levantarse como el héroe que la ciudad necesitaba para regresarla al equilibrio de una vida pacífica para todos los residentes por igual, para que la tragedia sucedida a su tío no se volviera a repetir tomó el manto del héroe y vivió como tal a pesar de sus muchas dificultades.
Aunque pensándolo con más detenimiento y analizando sus palabras a más profundidad, cualquiera se podría dar cuenta de que Marcus Blaze no parecía pensar muy bien de aquellos que tuvieran poder y no lo usaran para hacer del mundo un lugar mejor tal y como ya lo estaba haciendo o al menos intentando.
Para Rilley, Marcus estaba tocando el umbral del extremismo heroico, su moral algo retorcida parecía creer firmemente que si tenías poder debías hacer algo para el bien del mundo, dentro de su cabeza eso debería ser un hecho y nunca una opción.
Rilley contempló la situación en silencio mientras mantenía sus manos sobre los documentos que había sacado, impidiendo qué Marcus mirara su contenido.
La idea surgió de su cabeza, ahora creía que sería fácil invitar a Marcus para unirse al Security Corps bajo su mando.
Por fortuna ellos habían actuado rápido, tomando la delantera y evitando así que miembros de S.H.I.E.L.D u otras organizaciones pusieran su mira en el joven Ghost Rider, de lo contrario ya hubiese caído en las garras de estos mercenarios del gobierno o de manipuladores inescrupuloso.
Todos estos no desaprovecharían ninguna oportunidad para persuadir a cualquier sujeto de su interés.
Ahora que Rilley tenía frente de sí a tal prospecto a nuevo miembro, no desaprovecharía tal oportunidad casi entregada en bandeja de plata.
Para tener a Marcus en su bolsillo tendría que expresar con total sinceridad la misión del Security Corps, la razón por la que fue creado y hasta ahora continuaba operando bajo una manera cautelosa.
Claro que no solo se trataba de simples palabras, Rilley no pensaba en Marcus como a un niño ingenuo al que podría fácilmente engañar con cuentos e historias extraordinarias.
Tratándolo casi como un miembro oficial no tendría problemas con exponer toda la información general a la que cualquier otro miembro común tuviera acceso.
Rilley volteó para mirar a Frank y dijo.
—Frank, tráeme una tableta o computadora.
Lo primero que encuentres a la mano.
Frank entendió rápidamente lo que quería hacer Rilley, estando de acuerdo con su enfoque no había nada que decir para oponerse u opinar.
Abriendo la puerta de la sala, se retiró en búsqueda del dispositivo.
Una sonrisa tenue apareció en Rilley, la comisura de sus labios apenas se curvó hacia arriba con sutilesa.
Rilley agradecía tener subordinados competentes bajo su mando, en verdad era una dicha el rodearse de personas inteligentes que podían segur el ritmo o al menos comprender parte de las intenciones.
Y en solo unos minutos Frank regreso trayendo consigo una tableta electrónica.
Rilley entonces la tomó de sus manos y comenzó a escribir en ella, otorgando los permisos de un miembro común del Security Corps.
Deslizó el dispositivo a través de la mesa dejándolo frente al confundido Marcus.
—Puedes ver toda nuestra información desde ahí, desde la historia de nuestra fundación hasta nuestra misión y propósito.
-deslizando los documentos físicos que cubría con su otra mano hacia Marcus, dijo.
—Pero antes de saber de nosotros, creo que primero debes saber la historia de tu familia, al menos para comprender lo que pasa contigo y tu padre.
Marcus parpadeó, su mirada viajando de la tableta a los documentos.
El peso de las palabras de Rilley sobre su padre aún resonaba en su mente, tras mirar estos documentos que le mostrarían la verdad de su familia sintió una fuerte presión en su pecho.
Pronto la duda y confusión se extendió en su rostro.
Moviendo una mano temblorosa hacia los documentos, la curiosidad sobrepasó por mucho a la duda y confusión inicial.
La primera hoja mostraba el logotipo de un águila con alas extendidas y con la siguiente leyenda escrita a su alrededor: “Supreme Headquarters, International Espionage, Law-Enforcement Division”.
Debajo había nombres y firmas de autorización, con otra leyenda escrita a mano que decía: “Documentos secretos de máxima seguridad.
Se ordena el ingreso inmediato a los archivos de resguardo”.
Marcus dio vuelta a la segunda hoja, allí se mostraba información referente al sujeto cuyo alias se había asignado como “Ghost Rider”.
Desde sus primeras apariciones y presuntos vínculos con un culto maligno que realizaba rituales de sacrifico de gente inocente, hasta sus posteriores acciones que podrían llamarse heroicas.
En aquellos documentos se detallaba exhaustivamente y con una gran narrativa el trayecto de “Ghost Rider”, el cual duró aproximadamente unos 20 año hasta que como si la misma tierra se lo hubiera tragado desapareció sin dejar rastro.
No fue sino hasta 15 años después que apareció otro ser con las características similares al “Ghost Rider”, el cual rondaba la ciudad de albuquerque en busca de delincuentes y organizaciones mafiosas, trayendo consigo una seguridad y estabilidad a los ciudadanos no vista desde el fin de la década anterior.
Marcus continuó leyendo hasta dejar unas pocas hojas, levantó la vista hacia Rilley pareciendo querer hacer una pregunta.
Rilley quizá comprendió su duda por lo que haciendo un movimiento con su mano, dijo.
—Imagino que quieres preguntar acerca de tu padre dentro de esos informes, la verdad es que al menos en este apartado no aparece, ni un solo rastro de su identidad como un simple civil.
S.H.I.E.L.D, la organización que redacto ese informe no tiene idea de la identidad secreta de tu padre, al menos no por ahora.
Por lo que sé en aquellos tiempos había sido muy difícil encontrar testigos o grabaciones que ayudaran a la investigación, con todo esos datos recopilados se puede ver lo capaz que era el encargado de elaborar este documento.
Si quieres saber más, lee las últimas 4 hojas que te hacen falta, esas si fueron redactados por nosotros.
Marcus guardó silencio, bajó la mirada y continuó leyendo el documento.
Esta hoja era muy diferente al formato anterior, la diferencia no solo podía ser vista por la fuente y la redacción, sino también porque el membrete ya no tenía el logotipo del águila.
El nuevo membrete era el dibujo de un escudo adornado con dos cañones cruzados y la palabra “Security Corps” por debajo.
Dando inicio directamente a la información el documento decía lo siguiente: “Jonathan Blaze hijo de Barton Blaze y Naomi Kale.
Lamentablemente su madre falleció el mismo día del parto dejándolo al cuidado de su padre.
Creció en un entorno de espectáculos de acrobacias en motocicleta, su padre Barton Blaze desde antes de conocer a su madre ya era un motociclista famoso, fue en ese entorno que ambos se conocieron y planearon su vida juntos.
La vida siguió para padre e hijo, y Barton permaneció soltero por el resto de su vida negandose completamente a buscar otra pareja, dedicándose totalmente a su hijo.
Jonathan gracias a su padre tomó interés en las motocicletas y el mundo del espectáculo acrobatico, este pronto se convirtió en asistente de su padre durante sus eventos y aprendió de él todo acerca de su oficio.
A este punto se podía decir que la vida de Jonathan Blaze era buena, pero tal y como había sucedido el día de su nacimiento, la desgracia se acercó una vez más.
Su padre, de forma inesperada murió en un accidente durante uno de sus varios eventos, la motocicleta perdió el control estampandose contra los anillos de fuego que se usarían en un posterior acto, las bases de sujeción de los anillos cayeron encima ocasionando que el fuego se propagara.
El fuego se esparció por el lugar incontrolablemente, los agentes de seguridad actuaron rápido con extintores pero la intensidad de las llamas no permitió que se apagara, para cuando trajeron la manguera de agua ya era muy tarde.
Ese día Barton Blaze murió calcinado dejando su cuerpo irreconocible, para aquellos que asistieron al evento fue una situación traumatizante que nunca olvidarían, y más para el joven Jonathan quien tendría grabada esta escena en su mente hasta el fin de sus días.
Después de aquella desgracia Jonathan fue adoptado por Crash Simur, otro motociclista famoso y un amigo muy cercano de su padre, junto a su esposa Monica cuidaron de él.
Ambos trataron al joven Jonathan como a un hijo biológico, dándole de su amor sin ninguna restricción.
Al mismo tiempo desarrolló una relación cercana con la hija de sus benefactores, Roxane Simur.
Y así vivió unos pocos años en paz y tranquilidad, pero la vida demostró ser muy cruel con él.
La tragedia pronto lo persiguió una vez más, durante una revisión médica debido a un malestar Crash fue diagnosticado con un cáncer terminal, incurable para la avanzada etapa en la que se encontraba.
Desesperado por encontrar un método de salvación para su padre adoptivo, Johnny buscó por todos lados hasta que tras varios tropiezos y fracasos entró en contacto con una extraña secta que realizaba sacrificios a un Demonio.
En un principio Jonathan Blaze no creía en las cosas de las que se hablaba dentro de la secta, no fue sino hasta que vio por sus propios ojos los extraños sucesos que para algunos podía llamarse una escena extraordinaria.
Estos iban desde personas levitando, sombras oscuras tomando forma física, intensas llamas con un fuerte olor a azufre, extraños animales capaces de pronunciar palabras humanas, entre varias otras cosas más.
Pero lo que más lo cautivó y lo terminó por convencer de quedarse allí, fue presenciar a un hombre con diversas heridas graves y agonizando en su lecho de muerte, siendo curado tras la finalización de un ritual para convocar a un Demonio.
A partir de ese punto, Jonathan Blaze se adentró más profundamente en los estudios esotéricos para realizar rituales de invocación.
Tras una ardua preparación pudo reunir todo lo necesario, yendo en una noche desolada a un lugar apartado, Jonathan Blaze logró convocar al demonio de los ritos cuyo nombre era desconocido.
Allí expuso su razón del llamado, a lo que el Demonio escuchó atentamente para posteriormente proponer un trato, firmar un pacto en el que Jonathan entregaría su alma a cambio de curar a Crash Simur de su cáncer terminal.
Sin nada más por lo que dudar, Jonathan Blaze acepto el trato estrechando la mano al Demonio quien con el primer toque extrajo una cantidad de sangre para validar el pacto”.
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