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Marvel Multiverse: Cyber-Spider (ES) - Capítulo 71

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71: Capítulo 71 71: Capítulo 71 Tras terminar de leer los documentos, Marcus se quedó mirando en silencio varias fotografías de su padre cuando era joven.

Había una de aquella época como motociclista de acrobacias; se encontraba sonriendo, despreocupado y feliz.

Junto a él se encontraba un hombre de rostro sereno quien salía en la fotografía a su lado rodeando con su brazo los hombros de su padre, inmediatamente pensó que se trataba de su abuelo por parte de su padre.

Había otra fotografía en donde se encontraban una pareja de mediana edad junto a dos jóvenes, todos parecían encontrarse en un momento lleno de alegría; la pareja de mediana edad vestía con ropa formal mientras que los dos jóvenes usaban togas de graduación sosteniendo sus diplomas en la mano.

Debido a las facciones en el rostro Marcus pudo reconocer que se trataba de su padre y madre en su época de graduación de la escuela media superior, justamente unos meses antes de ir a la universidad.

En otra fotografía solo estaban sus padres en su época de universidad, Marcus reconoció algunas fotos que había visto en los álbumes familiares, pero había otras que desconocía que existían.

Vio una fotografía en donde su madre se encontraba en una cama de hospital y junto a ella de pie se encontraba su bisabuela; amabas se veían tristes lamentándose por un fatal suceso.

Marcus pasaba foto tras foto mirando en ellas un crecimiento progresivo de su madre, el estudio de la universidad su graduación y el posterior fallecimiento de su bisabuela.

Pero en el caso de su padre, que en comparación con su madre donde todas las fotografías habían sido tomadas directamente por cámaras fotográficas, las fotografías de su padre se mostraban borrosas como si hubiesen sido tomadas por cámaras de seguridad o por vía satélite, incluso había una que fue tomada directamente desde una pantalla de una grabación de seguridad.

Tras pasar por todas y cada una de las fotos, solo había quedado una hoja deteriorada.

Su expresión cambió cuando miró su contenido, se trataba de un cartel de búsqueda para personas desaparecidas; en aquella hoja parecía su padre quien había sido reportado como desaparecido en el año 1991.

Justamente se trababa del año en el que sucedió el terrible accidente de avión en el que viajaban sus abuelos.

Descrito por los domentos que había leído, fue en aquella misma fecha en la que se teorizaba que el Demonio había acudido a su padre para saldar la deuda del pacto.

Los documentos que Rilley le había mostrado a Marcus básicamente eran investigaciones realizadas tanto a su padre como a su madre, se describía el inicio de sus vidas, así como los sucesos consiguientes a su separación y posterior reencuentro.

Como en aquella época los medidos de recopilación de información aún eran muy ineficientes, Rilley tuvo que rellenar algunos huecos con los conocimientos de las diferentes versiones que Ghost Rider que conocía, aunque no se trataba de una verdad 100% certera todavía dejaba un entendimiento del contexto general para cualquier lector.

Si, aquellos documentos fueron hechos personalmente por Rilley tras buscar exhaustivamente toda la información disponible, incluso llegando a usar a Sophin para acceder a bases de datos de varias organizaciones gubernamentales, tal como se pudo ver por el sello de S.H.I.E.L.D en los primeros documentos; Rilley había visto innecesario redactar aquel reporte por lo que tal y como estaba lo imprimió para darle una copia física a Marcus.

La información que llevaba el sello del Security Corps, su propia organización, fue también completada por los datos de agencias de inteligencia británica y rusa.

Con esto se pudo observar claramente la vigilancia que estos países tenían con cualquier incidente con sucesos extraños que ocurrieran en el país, así como también la gran capacidad de sus miembros para poder rastrear al responsable a pesar de encontrarse fuera de sus países de origen.

Tanto Roxane Simur como Jonathan Blaze se encontraban dentro de los radares, tanto de agencias gubernamentales nacionales como en extranjeras, incluyendo también claro está a su único hijo Marcus.

Ambos, tanto Rilley como Marcus simplemente se quedaron mirando el uno al otro en silencio.

Quien rompió este extenso silencio fue Rilley quien habló de manera serena y tranquilizadora.

—Llegando a este punto creo que ya tienes una idea de tu situación.

La razón por la que te capturamos no fue porque tuviéramos malas intenciones hacia ti, sino todo lo contrario, lo hicimos para salvarte y al mismo tiempo tratar de reclutarte.

-las palabras de Rilley llegaron con tal impacto que era imposible ver la farsa en sus expresiones, dejando totalmente descubierto su sinceridad.

Las cejas de Frank Castle y Steadman Sternberger se tensaron casi imperceptiblemente, como dos soldados veteranos que reconocían el sonido de un disparo amortiguador guardaron la calma, pero se miraron entre sí en un entendimiento tasito.

Ambos habían contenido cualquier expresión que delatara su escepticismo, aunque por dentro hervía la misma pregunta: “¿En qué momento Rilley se había vuelto tan buen mentiroso?”.

Su actuación fue tan impecable que si ellos no supieran la verdad también caerían sin dudar.

El discurso de Rilley fluía con naturalidad, tan pulido que hasta las pausas parecían calculadas para generar empatía.

“Para salvarte”, “reclutarte”.

Todas estas palabras sonaban nobles, envueltas en una fachada de preocupación y empatía.

Frank, miró el acto como si se tratara de una obra de teatro en vivo.

Steadman, por su parte no parecía tan interesado, solo deslizó una mirada hacia Marcus, evaluando si el joven tragaba el anzuelo.

Rilley no titubeaba.

No había rastro de duda en su voz ni sombra de culpa en sus gestos.

Mentirle a Marcus era tan trivial como respirar, y lo hacía con la elegancia de quien cree que el fin justifica los medios.

Si bien Rilley estaba usando tácticas cuestionables, creía firmemente que esto y más era necesario con el fin de cumplir con los objetivos de la organización.

Rilley no podía darse el lujo de dudar en momentos críticos, no cuando de hacerlo condenaría al mundo a caer en una espiral de colapso y deterioro.

Si las cosas en este mundo se complicaran tanto como en los cómics sería poco llamarlo el fin del mundo.

Rilley todavía no estaba seguro de la continuidad que este mundo seguía en comparación a los cómics que conocía.

Tomando en cuenta que este universo era desconocido, sus conocimientos para eventos o sucesos posteriores solo serian útiles como una referencia para tratar de prepararse lo mejor posible contra probables desastres.

Ciertamente eso era mejor que estar a ciegas y ser sorprendido por los desastres.

Incluso ahora continuaba descubriendo que si bien algunos sucesos o eventos en los cómics estaban presentes, todavía habría desde pequeñas hasta grandes variaciones que distorsionarían la historia ya conocida por Rilley.

En comparación con su vida anterior, la vida que llevaba actualmente era un paraíso.

Sabiendo de los desastres que asolarían este mundo, más que nadie en esta tierra tuvo el deseo de protegerlo.

Rilley no lo hacía por nadie más a excepción de su familia, pero quitando eso solo lo hacía por simple capricho, para preservar su lujosa vida.

Sus motivaciones eran egoístas, así de simples.

Él no quería ser un héroe, no perseguía la justicia ni tampoco era guiado por algún otro valor moralista que otros héroes en este mundo acostumbraban tener.

Su anterior vida era una mierda, una basura total, algo que no le trajo más que desaires y arrepentimientos, si tuviera la opción borraría su memoria lo haría sin dudar dejando solo un pequeño recordatorio en su mente.

Pero sabía que eso no era posible, no porque no pudiera borrar su memoria sino porque estos recuerdos le eran útiles.

Por esa razón tenía que soportar vivir con ellos, guardando como un tesoro lo único que podía decirse que en su momento le dio una gran felicidad y al mismo tiempo un gran dolor; sus padres, la vida que vivió en su compañía y la despedida eterna.

—La organización necesita personas como tú, Marcus.

-prosiguió Rilley, inclinándose ligeramente hacia adelante, como si compartiera un secreto.

—No somos enemigos, sino todo lo contrario.

Podríamos ser aliados que lucharan lado a lado para proteger este mundo de los grandes desastres que en un futuro podrían tomarnos desprevenidos.

Por sus objetivos e intereses Rilley podía tomar y usar todo lo que estuviera a su alcance, pero eso no significaba que haría de lado a sus aliados si la situación lo ameritara.

No todo lo que decía era mentira; estaba invitando a Marcus sinceramente a su organización, le estaba dando la oportunidad y garantía de mantener todo lo que él amaba bajo su cuidado y protección.

Tal y como lo había hecho con Frank Castle, con Steadman Sternberger, y así también como con todos los demás miembros del Security Corps, Rilley había cuidado de ellos y de sus familias; había establecido apoyos bajo contrato para sus hijos y esposas en el caso de que ellos fallecieran por cualquier motivo.

Les estaba brindando la mejor educación, el mejor servicio de salud, trabajo seguro y totalmente garantizado para sus posteriores generaciones, y también los mejores planes para su retiro en un futuro.

Como empleado Rilley había pasado por mucho, por lo que le era imposible imponer sus condiciones a sus trabajadores, ahora que tenía los recurso podía fácilmente darles mejores beneficios y prestaciones a cualquiera de sus trabajadores.

En este mundo trabajar para Rilley era directamente proporcional a gastar la suerte de toda una vida y el de las posteriores generaciones de la familia juntas.

Marcus se dio cuenta del brillo en los ojos de Rilley, supo entonces que parecía ser sincero.

Antes de que dijera algo, los grilletes en sus muñecas sonaron, estos se abrieron y cayeron al suelo generando un ruido sordo.

Marcus entonces levantó la vista hacia Rilley.

Este le sonrió y le entregó otros documentos que sacó de un maletín.

—No te sorprendas tanto, esta es una muestra de mi sinceridad.

Hasta ahora hemos hablado bien, por lo que considero que sería grosero mantener restringido como si fueras un criminal.

-señalando la tableta electrónica dijo.

—Primero échale un vistazo a la tableta electrónica, las claves son las mismas que tu correo electrónico.

Su contenido tiene todo lo necesario para que entiendas todo sobre nosotros, conocerás nuestra historia y objetivo, así como también acerca de nuestras misiones pasadas.

Después de eso puedes leer nuestro contrato laboral, así como el sueldo que te ofrecemos y las prestaciones a las que tienes derecho por trabajar con nosotros.

La expresión de Marcus se volvió extraña, todavía no comprendía de como pasó de un secuestro a una entrevista laboral.

Rilley sonrió.

—¿Soprendido?

No deberías, si bien somos una organización que trabaja para la protección del mundo eso no quiere decir que el trabajo deba ser gratis, recuerda que el altruismo por si solo no funciona.

Incluso los héroes tienen que comer, algunas veces deben permitirse ciertos lujos para ellos y sus familias.

-el tono de Rilley era como el de un experimentado hombre de negocios el cual estaba a punto de cerrar el mayor negocio de su vida.

Tras escuchar esto Marcus guardó silencio, todos los previos planes para escapar que habían pasado por su cabeza se habían esfumado en su totalidad.

Tras una exhalación que soltó un poco de su anterior frustración tomó la tableta y la desbloqueó, ni siquiera tuvo ganas de preguntar la razón por la que sabían sobre la clave de su correo electrónico, si sabían cosas que él mismo desconocida no era de extrañar que supieran las claves de sus cuentas personales.

Marcus deslizó el dedo por la pantalla, navegando por los documentos electrónicos.

Uno de los archivos detallaba la fundación del Security Corps en 2011, una organización creada para responder a amenazas sobrenaturales y metahumanas que pudieran significar un potencial peligro para el mund; ellos estarían ahí para lidiar con cualquier cosa que escapara al control de agencias gubernamentales tradicionales, e incluso si todavía pudiera ser manejado pero se demostrará el potencial peligro entonces intervendrían.

Los primeros años del Security Corps se centraron en el monitoreo constante de seres extraños como magos, vampiros y brujos, así como en la vigilancia de figuras clave con influencia política y social.

Los informes mencionaban operaciones discretas: seguimiento de un aquelarre en Londres, la neutralización de un vampiro en Praga, y la observación de un senador estadounidense con vínculos sospechosos a un culto místico.

Sin embargo, no fue sino hasta el 2015, año actual en el que se encontraban, que el Security Corps no había enfrentado misiones de gran importancia.

La captura de Marcus Blaze, identificado como el potencial heredero del Ghost Rider, marcó el inicio de un plan táctico especial para operaciones de mayor impacto.

En un apartado del documento se mencionaban todos los arreglos hechos para tratar con el Ghost Rider, incluso añadiendo el despliegue de un grupo especial de humanos modificados recientemente para aporyar en casos extremos.

Al leer esta parte Marcus puso una mueca de forma involuntaria.

—Incluso prepararon a un grupo de sobrehumanos para atraparme en caso de que oponer extrema resistencia.

-su tono de voz fue simplemente como si se estuviera lamentando.

—Fuiste la primera misión más importante desde nuestra fundación, por su puesto que invertiríamos mucho para que todo saliera perfecto.

O al menos que no escalara a algo incontrolable.

Pudimos lograrlo, teniendo solo a unos pocos heridos que en cuestión de unas horas estarían recuperados para continuar con las próximas misiones.

-Rilley dijo sintiéndose orgulloso.

Marcus suspiró.

—Supongo que aun soy muy débil comparado con mi padre.

Rilley asintió.

—Tienes toda la razón.

Como te dije antes no me atrevo enfrentarme a tu padre de frente a como lo hice contigo, él es mucho más peligroso.

-Rilley guardó un breve silencio mostrándose pensativo.

—Tomando en cuenta su amplia experiencia en el uso de sus habilidades, lamentablemente estoy casi seguro de nuestra derrota…

No me refiero a que no podamos atraparlo, de lo que hablo es que atraparlo significa un excesivo gasto y un gran daño para nuestra emergente organización.

A pesar de lograr atraparlo seguiría siendo una derrota para nosotros que dejaría muchas bajas.

El silencio en la sala se estancó, ni Marcus, ni siquiera Frank o Steadman dijeron algo.

Todos estuvieron pensativos, contemplando esas palabras en reflexión.

Fue hasta que Rilley comenzó a hablar una vez más que el ambiente quieto comenzó a fluir.

—Todos los miembros del Security Corps saben que están en un trabajo de alto riesgo, en cualquier misión que estén significa ponerse en extremo peligro.

Todos los días podría ser el último en el que puedan ver a sus familias, y aún así todos continúan haciéndolo, corriendo este riesgo con el fin de algo más grande; salvar este mundo, un mundo en el que sus familias y futuras generaciones continuarán viviendo.

…

..

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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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