Marvel: Reencarne como Peter Parker - Capítulo 66
- Inicio
- Todas las novelas
- Marvel: Reencarne como Peter Parker
- Capítulo 66 - Capítulo 66: Donde la ciencia termina: El primer enemigo místico
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 66: Donde la ciencia termina: El primer enemigo místico
El aire mismo parecía pesado, como si algo invisible lo estuviera comprimiendo desde todos los ángulos.
En medio de la calle destruida, las sombras se retorcían formando símbolos imposibles.
Y en el centro—
Taboo.
Frente a él, un grupo ya preparado para la batalla.
Peter se colocó al frente, flexionando ligeramente los dedos.
A su lado estaban Ben, Harry y Kyle, cada uno en posición de combate.
Peter miró al villano desconocido frente a él, un anciano con una túnica y un sombrero rojo.
“Vale…”, murmuró Peter. “Ya peleé contra villanos en otro universo… ahora me enfrentaré a enemigos mágicos.”
Nunca pensó en enfrentarse tan pronto a algo así. Mentiría si dijera que no estaba nervioso.
Pero rápidamente se controló.
‘Tal vez este enemigo no sea tan poderoso… no lo reconozco.’
Inclinó la cabeza y susurró a Kyle:
“Bueno… ¿dónde está nuestra nueva amiga mágica?”
Kyle sonrió con amargura.
“Dijo que está en camino. Algo la detuvo temporalmente.”
Peter chasqueó la lengua.
“Mala suerte desde el principio… genial.”
Taboo se irritó al ver que lo ignoraban y murmuraban entre ellos. Impaciente, levantó la mano.
Peter entendió que era el momento.
Miró a los chicos y gritó:
“¡Ahora!”
El equipo se movió al instante.
Telarañas salieron disparadas.
Kyle activó su equipo, lanzando ráfagas de energía. Miró su propio traje, diseñado por Peter, y murmuró:
“Este tipo siempre me sorprende.”
Harry lanzó varios dispositivos explosivos.
Ben se lanzó directamente al frente.
Pero—
Todos los ataques se transformaron en esculturas sólidas a mitad de camino.
“Cuidado, chicos. Al parecer uno de sus poderes es transformar la materia en esculturas”, dijo Harry.
“No deberían saber ya estas cosas”, se quejó Peter. “Solo yo soy el nuevo aquí.”
“Bueno… o se contuvo antes o aprendió nuevos trucos”, respondió Kyle.
Taboo no se quedó quieto.
Lanzó una energía cósmica que, aunque fue esquivada, los obligó a retroceder.
Peter saltó hacia atrás, girando en el aire.
“Definitivamente magia… odio la magia.”
Aunque en el fondo—
‘Quiero aprenderla.’
Ben reaccionó rápido y lanzó dos telarañas, atrapando a Taboo por los hombros.
“¡Harry!”
“¡En ello!”
Una bomba impactó directamente contra el villano.
Explosión.
Humo.
Silencio por un segundo.
Entonces—
El humo se abrió.
Taboo seguía ahí.
Molesto.
Miró al grupo con desprecio.
“¿Creen que la materia es una constante?”, su voz resonó directamente en sus mentes. “Para mí, este mundo es arcilla fresca.”
Extendió la mano.
Al cerrar el puño, el aire se condensó.
En un instante, una docena de lanzas de cristal negro se materializaron y salieron disparadas como proyectiles.
“¡Cuidado!”, gritó Peter, rodando mientras las lanzas atravesaban el concreto como papel.
Taboo no se detuvo.
Golpeó el suelo.
La transmutación se propagó como una onda.
El pavimento se volvió líquido, transformándose en mercurio hirviente que atrapó sus pies.
Y en el siguiente segundo—
Se solidificó.
Duro como diamante.
Inmovilizándolos.
‘Maldición… este tipo ya no se contiene’, pensó Peter. ‘Si no rompemos su concentración, nos convertirá en decoración.’
Taboo soltó una carcajada seca.
Sus ojos brillaron con energía cósmica.
Sus manos comenzaron a arder con fuego púrpura.
“Ustedes no son más que una molestia.”
Pero entonces—
Una figura cayó desde lo alto.
Gwen Stacy.
“¿Nos extrañaron?”
Peter parpadeó.
Un poco aliviado.
Un poco nervioso.
Aunque esperaba a la chica mágica.
A su lado aterrizó Anya Corazón.
“Parecía que necesitaban ayuda.”
Desde un poste descendió Cindy Moon.
“Y vaya que la necesitaban.”
Un destello eléctrico iluminó la escena.
Jessica Drew aterrizó junto a ellas.
“Este tipo es nuestro.”
Detrás de todas—
Anna avanzó lentamente.
Sus ojos firmes.
Su respiración controlada.
Peter la miró, y bajo la máscara no pudo evitar levantar una ceja.
Algo había cambiado.
Pero lo dejó pasar.
Luego preguntó:
“Así que… ¿equipo nuevo?”
Anna sonrió levemente.
“Algo así.”
Taboo observó a todos.
Y su molestia creció.
Más moscas.
Más interrupciones.
Gwen disparó una ráfaga de telaraña cargada hacia la cabeza de Taboo. El proyectil viscoso voló certero, pero a centímetros de su rostro, la telaraña simplemente dejó de existir. No se quemó, no se rompió; se disolvió en un destello de polvo dorado.
“La materia es arcilla en mis manos, niña”, sentenció Taboo.
Extendió ambos brazos y el suelo de concreto bajo el equipo se transformó. Lo que era sólido se convirtió instantáneamente en un lodo espeso y plateado que atrapó las botas de Kael y Ben, subiendo rápidamente por sus piernas.
“¡Maldición!”, rugió Kael, intentando inútilmente liberar sus piernas blindadas. “¡Es mercurio! ¡Pesa demasiado!”.
“¡Jessica, ahora!”, gritó Anna.
Anya y Jessica Drew saltaron simultáneamente. Usando las paredes para impulsarse, se lanzaron en un ataque de pinza. Jessica disparó dos ráfagas bioeléctricas de veneno puro desde sus palmas, mientras Anya, aprovechando la distracción, se balanceó para asestar una patada con los dos pies en el pecho de Taboo.
Taboo ni siquiera se inmutó. La energía bioeléctrica simplemente fue absorbida por su armadura amatista, haciéndola brillar con más intensidad. En el último milisegundo, la superficie de su pecho se transmutó, volviéndose tan afilada y dura como el diamante.
El impacto de la patada de Anya sonó como un mazo golpeando un yunque. La Spider-Girl soltó un grito de dolor y rebotó hacia atrás, cayendo torpemente cerca del mercurio hirviente.
“¿Esto es todo lo que la resistencia de este mundo tiene para ofrecer?”, se burló Taboo.
Con un movimiento perezoso de su mano izquierda, alteró la estructura atómica del aire frente a él, creando una serie de “ventanas” de gravedad intensificada.
Anya y Jessica cayeron al suelo, aplastadas por una fuerza diez veces superior a la gravedad terrestre, incapaces de levantar un dedo.
“¡Muévanse!” gritó Peter.
El equipo reaccionó al instante.
Taboo alzó ambas manos.
El aire volvió a comprimirse.
“Más insectos… más insignificantes.”
Su voz resonó en todas sus mentes.
“Perfecto. Así podré demostrarles… lo inútiles que son.”
Entonces—
—¡BOOM!
El suelo explotó.
Fragmentos de concreto se elevaron y, en medio del aire, se transformaron en cuchillas negras que cayeron como lluvia.
“¡Muévanse!” gritó Peter.
El equipo reaccionó al instante.
Gwen se impulsó con su telaraña, girando en el aire con elegancia.
Cindy desapareció entre los reflejos, moviéndose a una velocidad imposible.
Jessica activó su bioelectricidad, desviando varias cuchillas con descargas precisas.
Anya rodó por el suelo, esquivando por centímetros.
Ben rompió el suelo bajo sus pies con pura fuerza.
Harry activó un escudo tecnológico improvisado.
Kyle levantó una barrera de energía.
Anna—
Anna no se movió.
Extendió la mano.
—¡FWOOSH!
Una red de telaraña envuelta en fuego interceptó el ataque, derritiendo varias cuchillas antes de que alcanzaran al grupo.
Todos la miraron por un segundo.
Peter sonrió levemente.
“Nada mal.”
Anna no respondió.
Sus ojos estaban fijos en Taboo.
“Vamos.”
Y entonces—
El contraataque comenzó.
—
“¡Ahora!”
Telarañas volaron desde todos los ángulos.
Cindy y Gwen coordinaron perfectamente, cruzando líneas para limitar el movimiento de Taboo.
Jessica lanzó una descarga directa.
Kyle disparó una ráfaga de energía concentrada.
Harry lanzó dos bombas sincronizadas.
Ben entró de frente.
Explosión.
Impacto.
Luz.
Pero—
El humo se disipó.
Taboo seguía ahí.
Intacto.
Las telarañas… convertidas en piedra negra.
La electricidad… absorbida.
Las explosiones… disipadas.
Peter chasqueó la lengua.
“Claro… no sería tan fácil.”
Taboo inclinó la cabeza.
“Ya lo entienden…”
Extendió la mano.
Ben fue el primero en sentirlo.
Su brazo comenzó a endurecerse.
“PETER—”
—¡CRACK!
Peter reaccionó al instante.
Una llamarada impactó el brazo de Ben, rompiendo la transmutación antes de que avanzara.
“¡No dejen que los toque!”
Taboo sonrió.
Y desapareció.
—
Apareció detrás de Anya.
Pero—
—¡THWIP!
Una telaraña lo detuvo a medio movimiento.
Gwen.
“Ni lo intentes.”
Jessica apareció por un lado—
—¡ZAP!
Una descarga directa al torso.
Taboo retrocedió un paso.
Solo uno.
“Interesante…”
Entonces levantó el suelo.
Literalmente.
El pavimento se elevó en bloques gigantes que comenzaron a girar como un campo de asteroides.
Kyle gritó:
“¡Está desestabilizando todo el terreno!”
“¡Entonces rompemos el ritmo!” respondió Peter.
Se lanzó al frente.
Fuego en una mano.
Telaraña en la otra.
Impactó directamente contra Taboo.
Por primera vez—
El villano retrocedió dos pasos.
Peter sonrió.
“Sí… eso dolió, ¿no?”
Pero Taboo respondió con una explosión de energía.
Peter salió despedido, rodando por el suelo.
“Tch…”
Antes de que Taboo avanzara—
Anna apareció.
Puño envuelto en fuego.
—¡BOOM!
Impacto directo.
Taboo bloqueó… pero la fuerza lo empujó hacia atrás.
Anna respiraba agitada.
Sus manos temblaban.
Peter lo notó al instante.
‘Se está exigiendo demasiado…’
Pero entonces—
Taboo levantó ambas manos.
Todo el entorno empezó a deformarse.
Las paredes.
El suelo.
El aire.
Todo convirtiéndose en esa materia negra.
“Se acabó.”
—
“¡Todos, ahora!” gritó Peter.
Y esta vez—
Todos se movieron como uno.
Gwen y Cindy inmovilizaron sus brazos con precisión milimétrica.
Jessica descargó toda su bioelectricidad.
Kyle sobrecargó su arma.
Harry lanzó todo su arsenal restante.
Ben lo sujetó con fuerza bruta.
Peter envolvió todo en fuego.
Anna—
Anna dio el paso final.
Concentró todo.
Telaraña.
Fuego.
Poder.
Todo en un solo punto.
“¡NO—!”
—¡BOOOOOM!
La explosión iluminó la noche.
Silencio.
Humo.
Y cuando se disipó—
“No puede ser…” susurró, con la voz quebrada por el esfuerzo.
Taboo estaba de rodillas.
El aire se comprimió en un estallido de estática purpúrea cuando Taboo forzó sus reservas. Ignorando el dolor que amenazaba con nublarle la vista, canalizó cada gota de magia restante en un único círculo rúnico que se expandió bajo sus pies.
“No hoy”, rugió en su mente. “Todavía no”.
Peter reaccionó al instante. Sus ojos se encendieron con un brillo carmesí mientras extendía una mano, acumulando el calor ambiental en una esfera ígnea que rugía con hambre de impacto.
“¡No vas a ninguna parte!” exclamó Peter, lanzando la bola de fuego con una trayectoria perfecta hacia el pecho de su oponente.
El proyectil surcó el aire, dejando un rastro de brasas y distorsión térmica, pero justo en el milisegundo del contacto, el espacio donde estaba Taboo se plegó sobre sí mismo. La explosión de fuego impactó contra el suelo, levantando una columna de humo y tierra calcinada que sacudió la arena, pero el objetivo ya no estaba allí.
Un silencio pesado cayó sobre el lugar, solo interrumpido por el chisporroteo de las llamas residuales. Peter bajó el brazo lentamente, con la mandíbula apretada y la mirada fija en el cráter vacío. Había fallado por un suspiro.
Peter respiró hondo.
“…Esto fue un empate.” Anna bajó la mano lentamente.
Agotada.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com