Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 39
- Inicio
- Todas las novelas
- Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs)
- Capítulo 39 - Capítulo 39: Capitulo 38 – El bucle de la sangre dorada parte 3: El pasillo de los susurros ancestrales.
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 39: Capitulo 38 – El bucle de la sangre dorada parte 3: El pasillo de los susurros ancestrales.
(Debido a lo largo de este capítulo sera dividido en dos partes ya que no me deja publicar completo espero disfruten de el)
Abrí los ojos suavemente y mire a mi alrededor, Los demás aún seguían durmiendo, me levanté suavemente y miré el enorme salón, sonreí al saber que las pruebas que veían no serían gran problema las superaríamos o eso quería creer, quería mentirme a mi mismo en ese momento la profesora Eclipse se comunicó conmigo por medio de la mente como lo ha estado haciendo.
— Dark, esperó estés listo, lo que viene no será muy agradable al menos para ti, como cuando llegaron al bosque solo tu recordarás lo que pasará aquí.
— Solo dígame lo que pasará.
— Muy bien, delante tienes unas escaleras, conducen a un pasillo que parece infinito y lleva a varias habitaciones ocultas y otros enormes salones, más no puedo decir solo cuando estén ahí.
— Muchas gracias profesora.
— Mucha suerte.
Suspire y mire hacia mis amigos sonriendo, lentamente fueron despertando.
— Espero hayan dormido bien, se avecina una camino difícil.
Ellos asintieron, el profesor Adermat y Miriam también despertaron y todos miraron hacia las escaleras.
— Oye Dark… ¿Será seguro ir por ahí?
Exclamó Kim con un dejo de preocupación y la mire sonriendo.
— Nop, ni un poco pero es la única forma.
Tome la iniciativa y subí aquellas escaleras de piedra antigua, subían y subían, pasaron alrededor de 5, 10, 15, 20 minutos y aún no llegábamos a la cima.
— Esto es extraño, desde fuera este santuario parece tener solo un piso debido a el enorme techo, no sobrepasa el tamaño de los árboles, entonces… ¿Cómo es esto posible?
Exclamó Minho y Miriam dirigió su mirada a el.
— Es por el poder, hay un poder inmenso en este lugar, oculta la gigantesca fortaleza que es, quizás tenga unas decenas de metros o muchos más, cientos, ocultos en un espacio extra dimensional.
Todos quedamos sorprendidos al oír sus palabras, seguimos subiendo, paso lo que parecía ser una hora y llegamos, un enorme pasillo de piedra antigua, tenía una enorme extensión, un pasillo muy largo y ancho, con puertas y espejos por todos lados.
— Por nuestra última experiencia ver espejos no me trae buenas vibras.
Exclamó Minho y yo mire hacia arriba y los lados.
— No eres el único Min, no eres el único.
Dije y Airi se oculto detrás de mi espalda.
— ¿todo bien?
Exclamé y ella asintió tímidamente.
— Parece que todos seguimos afectados por lo que sucedió allá abajo.
Dije y los demás asintieron.
— Créeme que no fue nada bonito experimentar eso, voy a tener secuelas de por vida quizás al salir vaya a terapia por un año.
Dijo Miriam con un toque de humor pero ciertamente todos teníamos que ir a terapia.
— Oigan… una puerta se abrió allá atrás.
Dijo Kim señalando hacia la primer puerta y todos giramos la cabeza hacia esa dirección.
— ¿Quién va primero?
Dijo Xia y todos miramos a otro lado incluso el profesor Adermat.
— Malditos cobardes.
Dijo Xia y avanzó hacia la puerta abierta, una vez enfrente hecho un vistazo al interior analizó todo cuidadosamente y en ese momento dio un grito de sorpresa.
— ¿Qué mierda es esto?
Grito y todos fuimos hacia ella.
— ¿Qué pasó?
Inquirió Kim mientras llegaba a su lado y al ver al interior regreso la mirada a nosotros.
— Dark, profesor… probablemente lo que está aquí llave su atención…
Al mirar al interior con un dejo de duda quedé boquiabierto al ver lo que había dentro de esa puerta, una gigantesca biblioteca probablemente más grande que la antigua biblioteca de la ciudad, enormes estantes tapizaban las paredes, 7 pisos de enormes muros repletos de libros antiguos, escalones de madera, pasillos que se extendían a decenas de metros, era algo imposible de creer, avance hacia el lugar y sin dar presencia a dudas me lance eufórico hacia los libreros el profesor Adermat en cambio parecía algo asustado parece que lo que experimento allá abajo fue realmente fuerte y en alguno de esos momentos tuvo que ver con una biblioteca.
Avanzo a paso lento y dudoso tomo un libro y a abrirlo dio un jadeo de alivió. Tras unos segundos examinó su contenido detenidamente y se sentó en una mensa enfrente de un pasillo leía sin detenerse y sus ojos se abrían más y más mientras yo olía los libros como un desquiciado, realmente me encantaba el olor a libro pero sobre todo el olor de los libros antiguos, en de los nuevos era bueno pero los antiguos olían a historia, a sucesos que debían ser contados, sucesos que valía la pena conocer. Mientras los olía y cambiaba las páginas cuidadosamente el profesor Adermat dio un grito de emoción.
— Esto… esto… esto es… es… ¡Magnífico!
El camino hacia los chicos.
— Este libro había sobre el origen de varias plantas mágicas que se usan para rituales y pociones para curar enfermedades entre otras cosas.
Alya fue corriendo hacia el y casi lo lanzo fuera de la silla al tomar el libro.
— ¡Es cierto! ¡son las plantas que utilizo para medicamentos! ¡sus propiedades son bendecidas con energía LC! al ser usadas por gente normal son efectivas, por usuarios de LC y brujas normales son buenas, usadas por usuarios del LC médico como yo son un milagro, entre más arriba estemos más efectivo será efecto al punto que su se usan un poco de pasta de la que cicatriza heridas puede regenerar extremidades.
Todos quedamos sorprendidos al oírla su emoción se notaba rápidamente Kim se acercó.
— No sabia que tenías tantos conocimientos.
Dijo Kim y Alya la miro de reojo.
— Después de su profesor soy la segunda mayor de aquí.
Exclamó Alya y continuo repasando las hojas del libro.
— Cierto aún me da miedo que eres pareja de alguien 6 años menor que tú.
Dijo Kim riendo y Alya le lanzó un libro dándole directo en la frente. El impacto hizo caer a Kim hacia atrás causando risa a todos nosotros. Pasaron los minutos mientras estudiábamos aquella antigua biblioteca mientras más tiempo pasábamos ahí más intrigados estábamos, ¿Cómo era posible algo así? Una estructura tan pequeña albergando algo de esta magnitud y justo así comenzaron los problemas susurros se escuchaban por todos lados. La primera en ceder fue Kim.
— Es un peligro.
— ¿e-e-e?
— El, Dark, debes cuidarte de el.
— Es mi amigo no veo por qué.
— El ha sido tocado por la bruja, ella lo marcó, debes de librarlo de ella, debes de salvarlo.
Kim bajo la mirada.
— Es verdad, la profesora Eclipse lo marcó con su beso la otra vez, pero… ¿Cómo?
— Solo envuélvelo en tus llamas así podrás “purificarlo”.
— Tienes razón muchas gracias.
Kim comenzó a caminar entre los pasillos buscándome mientras yo leía un antiguo relato de la edad de los reyes, feudales y familias nobles, un relato de un caballero que fue conocido como el dragón carmesí, su espada llegó justicia y verdad entre reinos siendo amado por muchos y odiado por otros, vistiendo su armadura plateada, una larga de exterior negro e interior vino, su cabellera color almendra con su espada en una mano y la bandera de su casa en la otra.
— Sir Albert Bonifert “el dragón carmesí”. Que gran historia me hubiera gustado conocer a alguien como el, era un héroe con armadura de plata.
Continúe leyendo fascinado por las hazañas de aquel caballero y sentí una mano en mi costado.
— ¿Pasa algo?
Pregunté, Alya y Xia a unos metros de mi buscando un libro que les pidió el profesor Adermat miraron hacia mi algo extrañadas.
— Dark…
— ¿Si?
— Voy a purificarte.
— ¿Ee?
En ese momento Kim hizo pulso en mi costado y las llamas envolvieron mi cuerpo Alya grito de horror y Xia vino rápidamente, sentía las llamas envolver mi cuerpo mientras gritaba agonizante.
— ¿por qué lo hiciste?
Exclamó Xia entre gritos de furia y miedo intentando ayudarme.
— Ellas me lo dijeron…
Dijo Kim y Xia la miro extrañada.
— ¿Quiénes?
Inquirió con extrañeza y furia aún gritando.
— Las voces… los susurros…
Kim sonrió y lanzo llamas hacia Xia quien las desvío con torbellinos de viento Kim se lanzo hacia ella y Xia no lo dudo y le desprendió la cabeza de su cuerpo con una navaja de viento, las lágrimas salieron de sus ojos por lo que hizo aún así se lanzo hacia mi e intento quitar el fuego de mi cuerpo pero ya era tarde las llamas carbonizaron mi cuerpo y mi alma abandono mi cuerpo.
Abrí los ojos con el corazón latiendo a mil, la cabeza dándome vueltas, las pupilas dilatadas, mi rostro bañado en sudor y lo comprendí todo rápidamente, estaba apunto de volver a vivir estos crueles bucles nuevamente.
Intenté calmarme respirando profundamente y exhalando con los ojos cerrados, estábamos al pie de la escalera de nuevo, intenté parecer normal y nuevamente subimos.
“Debo pensar, quizá… quizá si evitó entrar a la biblioteca todo se solucioné, si eso es debo evitar que entren ahí”.
Seguimos subiendo hasta llegar al pasillo una vez ahí avanzamos, Minho se detuvo frente a la biblioteca, estaba a punto de abrir la puerta y lo sujete con fuerza.
— No te distraigas Min.
El asintió y continúo caminando, si un suspiro de alivió y está vez miré la puerta enfrente de la biblioteca, suspire, camine hacia ella, la sujete entre mis manos y entré. Era una cocina, gigantesca.
“Parece que aquí también cocinan, quizás sea necesario para cuando tiene reuniones durante días o algo así”.
Mientras miraba la cocina escuche otra puerta abrirse y salí corriendo rápidamente. Era la biblioteca, asome la vista y dentro estaban Miriam y el profesor Adermat, di un suspiro de alivió al ver que eran los más estables, salí del lugar y mire a Alya entrar a la cocina por suerte no era tan peligroso que ella estuviera ahí, de quienes no me fiaba eran de los impulsivos como Xia, Kim y Minho aún que Airi y sus miedos también pueden ser peligrosos, me adentre en el pasillo y comencé a investigar el lugar, camine entre el largo pasillo buscando a esos cuatro, el pasillo aumentaba de largo, parecía infinito, no supe cuánto tiempo caminé, solo seguí y seguí.
— Profesor… ¿No le parece esto raro?
Inquirió Miriam mirando al profesor Adermat con una suave expresión de confusión el bajo la mirada hacia ella suavemente.
— Puede que si… este lugar es increíble pero así como parecer bueno también es peligroso hay algo aquí, y debemos descubrir que es.
Miriam asintió a sus palabras y comenzó a correr entre los pasillos el profesor Adermat fue en dirección contraria, ambos buscaban algo, aún no se sabía que solo corrían sin sentido o al menos eso creían, ambos llegaron a los muros contrarios y fue cuando ambos se dieron cuenta, regresaron el uno con el otro.
— ¡Ya lo descubrí!
Se dijeron a si mismos, pero, confesarlo fue su mayor error. Ambos descubrieron algo que no debían.
— Profesor, este lugar está repleto de voces, estamos en un espacio extra dimensional quizás en la dimensión de esa cosa, el produce los susurros, cuando nos pusieron a prueba, en los espejos nos hablaban querían hacernos caer.
— Si es lo que note, entonces aquí no es la diferencia, si no nos damos prisa uno de nosotros o quizás todos moriremos y nadie podrá revertir esto.
Antes de ponerse en pie un estante gigante cayó sobre ambos aplastándolos, el líquido carmesí escurrió por todos lados formando una enorme mancha en el piso de la biblioteca.
Mire a todos lados cansando pero no los encontraba por ningún lado.
— Mierda… creo que debería regresar con el profesor y Miriam.
Dije entre jadeos y suspire profundamente.
— Pero primero… voy a tomar un descansó.
Me tire en el suelo respirando con dificultad mientras el sudor bañaba mi cuerpo y mis piernas se entumecían lentamente.
— ¿Y si me duermo? No creo que pase nada.
Cerré los ojos suavemente y me quedé profundamente dormido.
Al pasar 30 minutos fui despertado por un sonido, al parecer un fuerte golpe. Me levanté y sin dudarlo corrí hacia el lugar de donde provenía los sonidos, me sentía muy idiota al dormirme y olvidar el problema original, llegué a una puerta de hecho no tuve que abrirla, fuera estaba el cuerpo de Airi brutalmente mutilado, me tape la boca y las lágrimas salieron de mis ojos, no pude ayudarla, gire la vista y Minho estaba a unos metros, el tenía la cabeza arrancada, me levanté y seguí corriendo.
“Bien hay dos sospechosas, Xia y Kim, veo más por Xia pues ninguno tenía quemaduras, tengo que encontrar a Alya, Kim, el profesor Adermat y Miriam si aún seguían vivos pero estos dos últimos es muy probable que si a menos que limitarán sus poderes de nuevo”.
Llegué a la cocina buscando a Alya pero no estaba, encontré el cuerpo de Kim, tenía una puñalada, rápidamente identifique que era de la espada de Xia.
“Mierda ahora ella está siendo controlada”.
Oi un leve quejido desde debajo de las escaleras, baje rápidamente y encontré a Alya por suerte a unos 7 minutos corriendo, estaba bañada en aquel líquido vital, ella me miró y me abrazó.
— Dark… Xia… ella…
La abracé para tranquilizarla.
— No te preocupes, solo dime ¿Qué pasó?
— Miraba la cocina y solo escuché un fuerte golpe en la otra puerta, la biblioteca me asome suavemente y Xia salió de ahí quería ir a preguntar que paso pero dejaba huellas de sangre, me límite a cerrar la puerta pero Kim la miro y salí para ayudar a Kim y pero era tarde la atravesó y a mí me lanzó por la escalera, me abrí la cabeza como estás viendo y de ahí no recuerdo muy bien lo demás.
— Tranquila, vamos a buscarla se que podremos detenerla juntos.
Le ofrecí una sonrisa tranquilizadora y ella me correspondió. Nos levantamos y subimos lentamente la escalera, mire la biblioteca y le hice señas para entrar, ambos miramos y note que era verdad. El profesor y Miriam habían muerto pero aplastados por un librero.
— Bien déjame revisar estos libros.
Camine hacia el libro que estaban leyendo y me di cuenta de que ya sabía lo que había ahí, suspire y empecé a llorar, perdimos a cinco amigos. Al verme Alya me abrazo y correspondí, note un olor raro en ella.
— Juntos detendremos a Xia.
Asentí mientras la abrazaba, algo cayó en el piso, una gota, quizá agua.
“Con Alya lograremos detener a Xia juntos espera… lo de Kim, era una puñalada con cuchillo no espada, el corte de Min no era limpio, y con Airi, eso no parece ser…”
Alcé la vista y me di cuenta, pero fue demasiado tarde. Las gotas eran sangre, arriba el cuerpo de Xia colgando del techo, con la garganta cortada y antes de pronunciar una portada la sofá se rompió y el cuerpo de Xia cayó del techo golpeando con fuerza el piso Alya suspiro suavemente y miro mi nuca susurrando a mi oído. Un susurró perturbante y muy siniestro.
— Perdón cariño… pero… Creo que ya conoces mi secreto…
No quería creer lo que veía, no quería, no… Alya sonrió, una sonrisa loca y llena de maldad. Más bien una sonrisa psicópata y obsesionada.
Alya miraba la cocina sonriendo.
“Veré que puedo utilizar, quizás cocine algo para Dark y los demás, quiero salir de aquí para estar junto a Dark”.
Alya suspiro, sonrió mirando la enorme cocina y escucho la voz.
— ¿estás segura? Recuerda que el ha sido besado por una bruja.
— ¿Y qué? El no quiso ella lo hizo sin que el diera su consentimiento.
— Pero está muy cerca de ella siempre, quizás el no tenga malas intenciones pero ella si, ella lo quiere tomar, lo ha hechizado, y ahora es suyo, si quieres recuperarlo o al menos que no esté con alguien más usa lo que esté a tu alcancé.
— Es cierto… debo protegerlo, debo de matar a todos para que esté conmigo.
Alya tomo el cuchillo mas, grande salió, sonriendo de la cocina y entro en la biblioteca al ver a al profesor y Miriam juntos aprovecho en ir por ellos, empujó con toda su fuerza el librero que los mato, encontré a Xia en el pasillo y la llamo.
“Ella también quiere quitármelo”
Alya no dudo y cuando Xia miro la escena de el profesor y Miriam Alya rasgo la garganta de Xia sin que ella reaccionara, miró a todos lados y encontro la mochila de Miriam, la reviso y encontró una soga, sonrió y ato, el cuello de Xia a ella, la arrastró y subió lo más alto que pudo, amarró la cuerda a el techo y la colgó del techo de la biblioteca la cuerda fue rompiéndose lentamente por el peso de Xia pero eso no le importo, al oír a Kim llamando no dudo.
“Perdón hermanita pero ni tu te salvaras”
Tomo impulsó y de un salto clavo el cuchillo en su estómago, fue tras Minho, su fuerza era tan grande que un golpe vasto para decapitar a Minho con el cuchillo, si ver a Airi se abalanzó sobre ella y la apuñalo repetidas veces en el rostro y cuerpo hasta dejarla irreconocible. Regresó al principio de pasillo y se clavo el cuchillo en la frente, se lanzo por las escaleras para que fuera más convincente, cuando me preocupe por los otros su mirada se torno oscura y vacía, una mirada fría y cruel.
— ¿Sabes algo cariño?
Clavó el cuchillo en mi estómago.
— Si no eres mío… ¡No serás de nadie!
Salto sobre mi y comenzó a apuñalarme una y otra vez sin parar, el liquido bañaba su rostro con cada salpicadura, cada impacto era más profundo y doloroso, mis gritos de dolor llenaron la biblioteca, mi vida se fue apagando hasta que dio el último impacto terminando con mi agonía.
— Que… que mierda.
Comencé a vomitar y todos me vieron preocupados, cuando Alya intento tocarme aparte su mano con brusquedad. No podía procesar nada, tenía los ojos rojos y llorosos, continúe vomitando ya que, debido a las puñaladas de Alya pude ver dentro de mi cuerpo pude ver sentir que algo salia de mi estómago y verlo, ahora no se que hacer, me tire en una pared a llorar y agarrarme la cabeza con fuerza para poder pensar.
Comencé a respirar rápidamente, no podía conectarme, cada respiro era dificultoso, el miedo inundó mis pensamientos, mi cuerpo comenzó a temblar y la cabeza me dio vueltas, trague bocanadas de aire para poder controlarme pero no podía, solo pude llorar, era inútil para los demás, o eso creía, me dejen llevar por mis pensamientos durante varios minutos y luego comencé a relajarme, mire hacia la escalera, los demás ya estaban arriba, suspire y me levante con las piernas temblando, subí a pesar de todo.
Llegué al pasillo, no podía confiar en nadie, mire a todos lados, no había rastro de mis compañeros.
“No debería confiar en ninguno de ellos, Alya y Kim son a las que no debería acercarme, Xia y Min son otros dos que posiblemente caigan, mis opciones seguras son Airi, el profesor y Miriam, Airi es la más débil por lo cual debería descartarla, el profesor y Miriam, son los más inmunes a la tentación de los susurros, entre ellos Miriam sería más posible que pueda ayudarme, el poder del profesor es bueno pero su tiempo de reacción es muy lento, antes de si quiera activar sus habilidades ya está muerto, así que iré con Miriam, si eso es ella es mi mejor opción”.
Continúe caminando y encontré a Miriam recargada contra la pared de el pasillo, tenía sangre así que me di cuenta que llegué tarde, ya había empezado.
— Miriam ¿Qué te paso?
Ella me miró suavemente.
— Tu amigo Minho comenzó a atacarnos, ninguna de las tres chicas pudo hacer algo entonces atravesé su cabeza con una de mis púas, las tres me atacaron y asesine a la peli rosa las otras dos junto a tu novia escaparon y está ocultas, el profesor está en la biblioteca.
Fijó su mirada en mi durante un minuto, al pasar el tiempo suspiro.
— ¿Puedes ayudarme a encontrarlas?
Asentí con la cabeza y ella hizo ademán de que la siguiera. Comenzamos a caminar entre ese infinito pasillo, con cuidado de encontrar a alguna de las tres.
— Oye Miriam, si Xia tuviera nivel 5 en su LC, ¿Podría igualarte?
Miriam dudo un segundo y asintió ligeramente.
— No solo eso sí no que me derrotaría, su velocidad de reacción es demasiado buena para alguien nivel 0 incluso un poseedor de dos LC, sobre todo por qué conoce muy bien sus habilidades, puede explotar a niveles muy altos, si ella llega a nivel 5 y nos enfrentamos a muertos quizá pueda durar unos cuantos minutos, pero si ella usa su espada solo serán 3, si no quizá unos 15 fuera de ahí no tengo nada contra ella en un nivel así.
— ¿Y hay muchos como ella?
— ¿en qué sentido?
— En tener dos LC.
Miriam miró a todos lados y luego continúo hablando.
— No, tan solo en nuestros continente hay uno de cada millón de despertados, con eso me refiero a que no, es la única en nuestro continente, quizás solo hay otra persona con dos LC, aún no se descubre por qué hay gente que su núcleo se divide y permite la creación de dos senderos.
— Que interesante.
Seguimos el camino y llegamos a una especie de callejón, mire hacia dentro.
— Ten cuidado.
Miriam me jalo hacia atrás y caí de espaldas cuando una navaja de viento cruzó desde aquel callejón.
— Esto será difícil.
Miriam se puso delante del callejón y un torbellino de fuego venía en dirección contraria ella, Miriam creo una barrera de púas que lo detuvo.
— ¡Pagarás por eso! ¡Dark aléjate de ella! ¡Mato a Minho y Airi y al profesor!
— Recuerda bien lo que pasó Dark.
Asentí a Miriam, ahora Xia también había sido corrompida por los susurros, Miriam lanzó una púa hacia ella pero Xia tenía su espada la mano y corto la púa, retrocedió varios metros y ni la escuché caminar de regreso fue cuando me di cuenta que venía por el aire. Antes de poder apuñalar a Miriam ella la detuvo con garras que creo en sus manos.
— Luchemos así, será más divertido.
Xia salto hacia atrás y comenzó a lanzar cortes de viento con su espada, Miriam los bloque con púas que salían del techo y piso, Xia comenzó a enviar estocadas directamente, Miriam las detenía con sus garras, una gran llamarada venía hacia ella Miriam envío 7 púas hacia el callejón, un sonido de huesos y carne siendo atravesados llegó desde el Interior, Miriam miró a Xia antes de encajar una púa proveniente del techo en su nunca.
— Bien problema terminado.
Camino hacia el callejón y me indico que la siguiera, camine con ella y llegamos a los cuerpos de Alya y Kim, mire a Miriam y ella señaló al fondo, la seguí, fueron largos minutos caminando entre la oscuridad, Miriam tomo una lámpara de su mochila e iluminó el lugar, seguimos caminando, miré que el callejón llegaba a unas escaleras que bajaban a un enorme agujero, mire el agujero, parecía tener kilómetros de profundidad, Miriam me tomo de la mano.
— Cuidado.
Le sonreí suavemente sin notar sus intenciones.
— No deberías de confiar en nadie, menos en mi.
Me tomo de los hombros y me arrojo hacia el poso, caí en aquel abismo, de oscuridad, un lugar que devoraba luz y todo lo que tocaba, mientras bajaba mi cuerpo comenzó a desvanecerse, a aplastarse y al pasar varios minutos mi cuerpo explotó y se convirtió en polvo antes de si quiera saber si ese lugar tenía fondo.
Abrí los ojos nuevamente al pie de las escaleras, me tire al suelo llorando, ya no podía confiar en nadie, quizás ni siquiera en mi mismo.
Apreté mi mano con fuerza hasta hacer sangrar la palma de ella, seguía tirando en el suelo.
“¿Porqué? ¿Porqué no puedo hacer nada bien? En verdad soy un inútil”.
Me tire al suelo, los demás me vieron extrañados y yo les hice señas de que siguieran yo los alcanzaba después, mire la pared, ya no quería seguir, solo quería rendirme solo quería dejar de vivir. Pasaron 5, 10, 15, 20, 25 y 30 minutos finalmente me decidí, me levanté y suspire ahora simplemente subí las escaleras hacía los demás, no sabía que hacer no podía hacer nada, no era útil, quizá lo mejor era rendirme, solo subí, explore el lugar y luego mire la cocina, entre y encontré a Minho y Airi cocinando, suspire y me acerque, me senté y mire la pared sin hacer nada Minho al notarlo llegó a mi lado y me abrazó.
— Dark, Airi y yo… Te vimos muy extraño allá abajo así que vinimos aquí para intentar ayudarte.
Dijo y luego sonrió suavemente.
— Tranquilo Dark, no tienes de que preocuparte o sentir miedo nosotros te cuidaremos y ayudaremos.
El sonrió y yo simplemente lo mire con lágrimas silenciosas en mis ojos, lo abracé con fuerza ya no me importaba si ahora el sería controlado solo quería estar cerca de alguien, suspire entre sollozos, mire a Minho y le sonreí suavemente en ese momento Airi llegó con un tazón de sopa, yo mire a Minho y el me indico que comiera, dude por unos momentos, miraba a todos direcciones esperando un ataque pero nada entonces solo comencé a comer la sopa, Siri se senté a mi lado, ella y Minho se recostaron en mis hombros, los abracé y sonreí, suavemente, la abracé, estaba temblando, Minho al notarlo me tomó de brazo y junto a Airi me llevaron a la biblioteca, me recostaron en uno de los sillones.
— Deberías descansar, Dark, parece que no puedes continuar, me gustaría buscar a Alya pero desconfío de este lugar y más de ellos.
Yo asentí y me recosté, me dolía la cabeza, me sentía cansado, con mucho sueño y ya no podía controlarlo, cerré los ojos suavemente y quedé profundamente dormido. Paso una hora y desperté, a mí lado tenía a Minho y Airi durmiendo junto a mi, sonreí al verlos y me levanté caminando hacia la cocina.
“Tengo hambre otra vez, mmm no creo que sea seguro dejar solos aquí puede que el controlado esté cerca, es difícil decir entre Xia y el profesor, espera… ¿Y si es alguno de ellos dos? No debí de haber confiado en ellos, tengo que, tengo que huir”.
Al llegar a la cocina la cerré y me oculte en ella pero algo llamo mi atención, pasos, no venían hacia acá se dirigían a la biblioteca, me di cuenta de que era Xia, abrí ligeramente la puerta y note sus manos bañadas en líquido carmesí, quizá había matado a Kim o Alya, suspire y busque por todos lados, finalmente encontré un sartén y… ¿Qué carajos haré yo con un sartén? Bueno ver películas de acción dan ideas, si lo sé, un sartén contra una espada y poderes de viento será inútil pero al menos podré defender a Minho y Airi.
Salí corriendo hacia Xia, al momento en que abrió la puerta le di un golpe con el sartén, la fuerza del impacto la lanzó a un metro de distancia, su cabeza comenzó a sangrar.
— Dark hijo de perra.
Gruñó girando la vista hacia mi y, sin dudarlo lanzo una cuchilla de viento, me tire al suelo y le lancé el sartén directo a la cara, el impactó le hizo sangrar la nariz y labios, su furia se hizo más grande y continúo lanzo sus cuchillas, yo corrí esquivando cada una de ellas y tomando libros para lanzarlos hacia ella, cada cuchilla fallaba y terminaba impactando en un librero y era bueno por qué yeso ameritaba libros pará mi, para arrojarlos contra ella, cada golpe la atontaba aún más tras varios golpes más lograría derribarla.
“Ahora veo por qué dicen que los libros tienen un gran impacto sobre las personas”.
Me reí de mi propio pensamiento.
— Oye Xia ten un ladrillo de 2000 páginas.
Lance ese libro con toda mi fuerza. El libro impactó en su pecho cortándole la respiración por unos segundos, puse una cara de arrepentimiento y me lleve las manos a la boca.
— Perdóname Xia si ya estabas plana ese golpe te dejo peor.
Decir eso hizo que se enojara aún más que la veía ponerse morada en puntos, si no moría de un librazo moría de un infarto por el coraje. Comenzó a lanzar más y más cuchillas seguidas, ella fallaba yo daba en el blanco, no tendré poderes pero si buena puntería.
— Oye Xia tu habilidad para detectar la debilidad y dar en ella está fallando ¿No?
Dije en tono de burla y ella gruñó apretando los dientes con odio, creo un torbellino de libros tan grande como la biblioteca , me miro y con una sonrisa lo lanzo contra mi, sonreí y me deslice por el suelo en cuanto ella dirigió el torbellino hacia mi de nuevo volví a deslizarme quedando delante de ella, sin dudarlo le mostré la lengua de forma burlona, dio un grito y dirigió el torbellino con más velocidad, corrí hacia ella y en cuanto estuve delante suyo la empuje hacia el torbellino el cuál la impacto con gran fuerza lanzándola contra el muro, cayó al suelo derrotada. Minho y Airi miraban atónitos, sin poder pronunciar una palabra, les sonreí alegremente.
— Tenía que protegerlos.
Los dos se abalanzaron sobre mi abrazándome con gran y cariño, correspondí al abrazo, mi nariz sangro pero no le di importancia también sentí una gran presión en el pecho que no me debía respirar pero no le di mucha importancia eran secuelas de mis crisis anteriores o eso pensaba más bien quería pensar. Xia comenzó a reírse, aún seguía viva.
— No festejen, mientras ustedes dos estaban distraídos buscando sazonadores para su sopa yo puse veneno en ella.
Minho y Airi abrieron los ojos de par en par y las lágrimas brotaron de sus ojos, ellos no habían comido sopa, solo yo, por eso lloraban, Airi se limpio las lágrimas y levantó la mano. Xia la miro y sonrió de lado.
— No te atreverías, eres una maldita cobar…
No pudo terminar la frase por qué u ataque de Airi atravesó su cabeza de lado a lado, yo sonreí suavemente mientras los miraba.
“Creo que ya me estoy acostumbrando a esto”.
Comencé a respirar con más dificultad, todo daba vueltas, mis ojos salieron de sus órbitas, en ese momentos sangre de mi nariz dejo de salir, comenzó a expulsar espuma por la boca, la sangre de mi cuerpo comenzó a solidificarse, mi muerte sería lenta y dolorosa, pero está vez me sentía tranquilo, pude proteger a mis amigos, tuve la esperanza de que pronto podría salir con ellos de ahí, sentía punzadas por todo el cuerpo, ellos lloraban, los miré suavemente y solo pude pronunciar dos palabras.
— Los… quiero…
Cerré los ojos, solo escuché un grito desgarrador por parte de Minho y uno de dolor de Airi. Al abrir los ojos de nuevo estaba de nuevo en la escalera con todos ellos.
“Esta vez tendré la fuerza y el coraje podré hacerlo, solo 7 intentos, solo 7 intentos más, tengo que lograrlo”.
Mire con determinación la escalera dispuesto a subir y enfrentar las siguientes pruebas.
Subí las escaleras con gran decisión, sin miedo sin titubeos, mire a todos lados.
— Oigan por favor no entremos a las habitaciones, hay que explorar más los pasillos, creo que sería una mejor experiencia ya así no perderemos el tiempo.
Todos me miraron extrañados pero asintieron a mi petición, comenzamos a caminar por el pasillo que parecía no tener fin, miraba constantemente hacia los grupo para que no se sintieran atraídos por las puertas, mire un extrañó callejón, de el provenía un ruido extraño, parecían gruñidos o gorgoteos.
— Vamos quizás aquí haya algo interesante.
Grave error no debíamos entrar ahí, era mejor ir a las habitaciones que entrar en ese lugar. Mire a Kim y tome una antorcha antigua y apagada, se la entregué y ella la envolvió en sus llamas, la tome y me adentre en el pasillo, mirando cuidadosamente todo, en ese momento llegué a una puerta, la ignore y seguí caminando, creí que sería el pozo sin fin ya que tenía escaleras pero iluminando bien era agua.
“¿Enserio? Si que fueron creativos con este santuario, me preguntó que había ahí abajo”.
El profesora Adermat interrumpió mi pensamiento poniendo una mano sobre mi hombro.
— Esto es fascinante, deberíamos investigar que hay en el fondo.
— No tiene fondo a mi parecer.
— Si ya lo noté.
Ambos mirábamos el agua tranquila pero tenía un color muy oscuro, entre azul y verde, sabíamos que no tenía fin por esto mismo, la luz apenas iluminaba un metro, contemplamos el agua por unos segundos. Un ruido llamo nuestra atención, algo se movía en el agua, ¿Un pez? Eso quisiéramos de hecho desearía que eso fuera un jodido tiburón.
— Profesor…
— Dime Dark.
— Hay que correr.
Subimos las escaleras a toda prisa empujando a los demás, el agua comenzaba a moverse violentamente. Pasaron de ser aguas tranquilas a turbulentas, de ella salieron criaturas deformes, de alrededor de 3 metros de altura cada una, tenían bocas por todos lados y múltiples extremidades articuladas, eran de color gris verdoso y sus bocas giraban como cierras, mire a el profesor Adermat y el adelanto congelo el tiempo en aquellas criaturas, llegamos la cima de la escaleras Miriam giro y lanzó cientos de púas como proyectiles contra esas criaturas. Solo era el comienzo, cientos de ellas venían de nuevo hacia nosotros, Miriam creo una barrera de púas que cubrían el techo pero aquellas criaturas comenzaron a romperlas con sus dientes mire a todos y suspire.
— Corran entren a las habitaciones y creen estrategias para luchar.
Dije intentando evitar que se mostrará mi miedo, todos asintieron y de dispersaron yo corrió en dirección recta, hacia el pozo sin fondo, escenas de criaturas me siguieron, llegué al callejón y corrí hacia bajada a las escaleras. Me pegué a la pared y las criaturas bajaron cayendo en aquel poso, suspire de alivio y salí al pasillo pero una criatura que seguía ahí me persiguió. La perdí tras 15 minutos de persecución, respire con agitación, sentí que mi corazón quería salirse de mi pecho, pero mi relajación no duró mucho, otra criatura me persiguió, la volví a perder pero apareció otra, me escondí de nuevo en el callejón del pozo, la criatura paso pero no se lanzo, entonces aproveche y corrí hacia ella empujándola al vacío, célebre de un salto pero en la pared había otra de ellas pegada salgo hacia mi y sin dudarlo salte hacia atrás la criatura se golpeó la cabeza con los escalones y con todas mis fuerzas la lance al vacío, salí del callejón y me persiguió otra mientras corría de ella una púa le atravesó la cabeza, a unos 100 metros de mi Miriam luchaba contra las criaturas sin problemas lanzaba púas a todas direcciones sacándolas de el piso, paredes, techo, matando una tras otra como si fuera maratón, suspire de alivio pero otra de ellas vino hacia mi es vez solo me persiguió unos segundos ya que Airi lo partió con sus rayos de energía ella luchaba junto a Minho ambos haciendo buen equipo. Estaba feliz que nadie fuera controlado pero no debía distraerme pues otra criatura me siguió está vez Kim la quemó, ella y Alya luchaban juntas o más bien Kim luchaba y Alya la protegía con sus hechizos de sanación, suspire aliviado pero otra maldita criatura me siguió. Está vez fue Xia con su espada quien la decapitó ella luchaba junto al profesor Adermat cuando una criatura estaba cerca de tocarlos el detenía el tiempo y Xia la mataba con su espada y cuchillas de viento está vez si usaba su habilidad de visualización.
— Al fin están luchando juntos…. Esto me causa gran emoción, quizás este bucle sea el bueno, solo debemos eliminar las amenazas y listo.
Grite de emoción pero fue una decisión estúpida, por novena vez me persiguió una criatura, está vez ninguno de mis amigos pudo ayudarme, llegué a un callejón sin salida, la criatura se acercó a mi y abrió una de sus bocas, este sería mi fin, cerré los ojos sintiendo su nuca cerca pero se detuvo, soltó un chillido de horror que me helo la sangre, veían pasos, eran tacones resonando contra el piso, todas las criaturas posibles vinieron y se abalanzaron sobre la figura, no pudieron ni acercarse, todas estallaron en Miles de pedazos, reconocí el cabello dorado bailando de lado a lado con cada paso, los ojos violeta oscuro brillando intensamente, cada paso desbordaba elegancia.
— ¡Profesora Eclipse!
Exclamé y ella sonrío. La criatura delante de mi intento huir. De la espalda de la profesora Eclipse salieron 8 tentáculos negros que destrozaron a la criatura con una brutalidad innecesaria, pedazos de la criatura volando por todos lados, vísceras bañando el piso, techo y paredes y su líquido vital salpicando por todos lados, una vez termino me dio la mano.
— Pobre niño… ven yo puedo protegerte.
Caminó entre los pasillos y yo la seguí. Las paredes se apartaban a su paso, los callejones y puertas se sellaban con sus pasos.
— Conozco un refugió.
Me guío hasta una sala circular en el corazón del pasillo, en ella había un campo de rosas negras saliendo del piso, un hermoso sillón negro de piel y una mesa tallada en ébano, hizo ademán de que me sentará, me acerqué y me senté ella se sentó a mi lado y acaricio mi mejilla suavemente, por primera vez me sentí realmente seguro, sin miedo, en ninguno de los 4 bucles anteriores me sentí así, era algo increíble, algo hermoso.
— Ellos… nadie te entiende… temen de ti pero… yo veo la belleza en tu dolor… La potencia en tu sangre… quédate conmigo y se mi igual.
Aún atormentando por los bucles pasados, con miedo y traumas asentí sin dudarlo, ella sonrío ampliamente, una sonrisa anormal, se levantó y me guío al centro de la sala en dónde, había un espejo ovalado perfectamente liso.
— Hay querido Dark, has firmado tu propia sentencia en confiar en mi o bueno… al menos en una copia barata de mi.
Dijo la profesora Eclipse al otro lado de la ciudad dándole una larga calada a su cigarro reteniendo el humo por varios segundos antes de liberarlo.
Mire como la profesora Eclipse levantaba las manos y formaba un círculos en el aire, un triangulo, un óvalo, un cuadrado y un rombo, al terminar se llevó las manos a la boca.
— Recitare un ritual para mantenerte a salvó de los horrores de este lugar.
Cerró los ojos y un viento comenzó a soplar con fuerza.
— Þairh spekula swarta,
Þairh blōþ þein,
Þairh frijaþwa meina,
Þuk satja, Dark!
Mientras la profesora Eclipse recitaba aquellas palabras el viento que soplaba ahí se hizo más fuerte, y violento, sentí un escalofrío que me helo la sangré, comenzó a llorar sangré conforme avanzaba.
— Hairtō þein meina wairþa!
Saiwala þeina meina wairþa!
Mēl þeina meina wairþa!
Allata meina wairþa!
El aire se hizo más intenso, sentí un giro intenso en aquel lugar.
— Swē leik in kristalla,
Swē swēms in mēla,
Swē minna in hairta,
Swa þu in þamma spekula ana wis!
Todo tembló violentamente, de las paredes escurrió un líquido negro, del piso emergieron susurros.
Al otro lado de la ciudad la profesora Eclipse abrió los ojos de golpe.
“Que mierda va a hacer, el no va a resistir ese ritual”.
Mientras está profesora Eclipse seguía recitando aquellas palabras la original estaba atenta a lo que pasaría.
— Tagr meina sinþ anakunnja,
Blōþ þein sinþ lukans,
Frijaþwa unsar sinþ karkar,
Þairh aiwa þuk at halda!
Su voz era un grito, un sonido que se elevaba por encima de toda la sala.
— Þairh maht Faihuframmeins,
Þairh waldufni Skaduweins,
Þairh frawald Saiwalō,
Þata gatawiþ wairþa!
Al terminar la sala cambio por completo. Se desmoronó, las rosas negras se convirtieron en dedos huesudo, que comenzaron a moverse hacia mi, el sofá se convirtió en una boca con decenas de filas de dientes, me di cuenta pero ya era tarde. Este profesora Eclipse no era real, era parte del pasillo.
Su voz ahora era un coro de susurros cósmicos.
— La protección más absoluta… es la estasis. Un alma atrapada en su momento más vulnerable… es un manjar para la eternidad.
Se acercó a mi, me miró detenidamente y me empujó hacia atrás, directo hacia el espejo ovalado. La superficie no se rompió. Era líquida y gelatinosa, y me absorbió. Quede atrapado dentro del espejo, paralizado, viendo cómo aquella cosa que parecía la profesora Eclipse se acerca al cristal desde el otro lado.
Dentro del espejo, no había aire, solo un vacío silencioso. Me quedé en parálisis, no podía moverme, era como estar en estado vegetal, solo mi conciencia estaba activa y, Entonces, la conciencia del tiempo me golpeo. Algo pasaba. No estaba envejeciendo físicamente; mi mente estaba siendo forzada a experimentar el paso de mil años en segundos.
Comencé a tener visiones aceleradas. Delante de mis ojos y en mi mente pasaban civilizaciones, la veía nacer y caer. Veía estrellas consumirse. A mis amigos envejecer, morir y convertirse en polvo, una y otra y otra vez, en un loop infinito. Sentí cada segundo de solitud absoluta, de abandono cósmico.
No podía gritar, no podía reaccionar pero había desesperación, ansiedad, dolor y más emociones difíciles de explicar, mi mente no diseñada para tal carga, se agrietaba. Los recuerdos de mi vida se desdibujan, reemplazados por eones de vacío.
Esa cosa que tenía la forma de la profesora Eclipse apoyo su frente en el espejo, mirando fijamente mis ojos alucinados. Su forma ahora era monstruosa y etérea. Sus palabras ya no salían de una boca, sino que resonaron directamente en mi mente fracturada.
— Tu dolor no es un subproducto, pequeño dios caído… Es la esencia. Es… delicioso.
Pasaron minutos y mi conciencia no murió por envejecimiento, hubiera sido una muerte más poética pero terminó en una muerte horrible, quizás la peor muerte que se pudiera experimentar, mi cerebro termino friéndose con tanta información de eones y eones pero no morí ahí, mi mente se disolvió, se desintegro bajo el peso de milenios de soledad simulada, hasta que no quedo nada más que un eco de agonía en el espejo.
Abrí los ojos y me desplomé contra el frío piso, mirando hacia el techo, coloqué mis manos en mi cabeza y apreté con fuerza, mientras temblaba apreté mis dientes con fuerza y finalmente di un gritó con todas mis fuerzas. Todos me miraron y yo simplemente hice una señal de que todo estaba bien, aún que no fuera así. Pasaron unos minutos antes de subir y me relaje mire hacia enfrenté, intentando ocultar el miedo y la ansiedad que me consumían.
“Uno menos, solo quedan 8, 8 intentos más”
Caminé hacia las escaleras, mi miraba estaba ansiosa, miraba a todos lados con miedo, con desesperación, subí las escaleras sin dirigir una palabra a mis compañeros intentando calmarme pero no podía cuando intentaron entrar a las habitaciones simplemente les hice una seña de que no entrarán, llegamos a un callejón que extrañamente estaba iluminado, camine hacia el y los miré.
— Quizá por aquí esté la salida, vamos.
Dije con un tono secó y frío, algo que los extraño. Minho fue el primero en acercarse, tocó mi hombro con una expresión preocupada, gire la vista hacia él suavemente.
— ¿Estás bien?
— Si, no te preocupes.
Respondí con desdén.
— Tú voz se siente más melancólica de lo normal, confía en mí ¿Estás bien?
— Si todo va bien.
Volví a responder y avancé entre los pasillos de aquel laberinto, todos me seguían, caminaba entre pasillos y pasillos de roca antigua y cubierta de moho, el olor a humedad era palpable, suspire y me recosté en la fría pared.
— Investiguen el resto sin mi, si encuentran una salida regresen aquí.
Recosté mi cabeza en la pared y cerré los ojos, todos me miraron preocupados pero se fueron, todos menos Alya.
— Dark… ¿Está todo bien?
Se sentó a mi lado y se dio una palmada en el regazo, sin dudarlo me acosté y la mire a los ojos,
— Tranquilo, todo estará bien, no tienes por qué forzarte a ser fuerte, solo deja salir todo, por algo soy tu novia ¿No? Para ayudarte en momentos como esté.
Solo bastaron esas palabras, cerré los ojos aferrándome a ella, acarició mi rostro y cabeza con cuidado. Empezó a tararear una canción y cerré los ojos con cuidado, la evité durante varios de estos bucles por miedo y ahora estoy con ella, aún desconfiando y con miedo, pero me sentía más tranquilo, mis pensamientos se disolvieron y finalmente me quedé dormido en ella, cuando abrí los ojos Alya sonrió cálidamente, mire a mi alrededor y estaban todos juntos menos Airi.
— En dónde… ¿En dónde está Airi?
Todos se miraron.
— No lo sabemos ella entro a otro pasillo, esperemos todos este bien.
— No, no lo esta, no está nada bien.
Respondí con un murmullo, me levanté y corrí hacia el lugar por dónde Airi fue, al llegar mire un pasillo extraño, del techo caía un líquido viscoso y las paredes palpitaban, dude pero finalmente entre, en ese momento Airi venía corriendo, la tome de la mano y corrí junto a ella.
— ¿Qué paso?
Ella me miró y respondió con nerviosismo.
— No lo se, estaba grabando y en ese momento algo tembló y empiezo a caerse el techo del pasillo.
Suspire.
— Que bueno que estés bien.
— Si y por suerte pude grabar ese lugar.
Definitivamente era Airi, suspire y le di un golpe en la cabeza, ambos comenzamos a reír y llegamos con los demás, antes de hablar Minho levantó la mano.
— Por dónde fui había un pasillo que lleva a un lugar igual iluminado, quizás sea otro laberinto, podríamos ir y echar un vistazo.
Dude por un momento ante sus palabras, tras unos segundos de reflexión finalmente lo mire y asentí.
— Vamos.
Respondí y todos fuimos al pasillo que señaló Minho, llegamos y efectivamente era un laberinto.
— ¿ Cómo mierda puede haber esto en un santuario que se ve tan pequeño?
Exclamó Kim y Miriam respondió igual que hace unos bucles.
— Son espacios extra dimensionales, sin dudas estamos lidiando con un ser de nivel muy alto será difícil pero podremos superar esto siempre y cuando…
No pudo terminar sus palabras, un chillido salió de un pasillo de ese laberinto.
— Minho, como siempre tienes que cagarla con tus ideas.
Dijo Xia dándole un zape, de aquel lugar emergió una criatura arácnida, era completamente negra, además de tener forma de araña tenía la cola de un escorpión y tentáculos saliendo de su mandíbula, miedos alrededor de 6 metros de largo y 2 de alto, Xia lanzo una cuchilla de viento que se desintegro al tocar a la criatura, Airi disparo sus rayos láser, tampoco sirvieron, Kim la quemó, tampoco, Miriam fue la última, de su espalda surgieron 6 patas de araña que la elevaron a 2 metros de altura se dirigió hacia la criatura y con un golpe de una de esas patas la partió en dos, vísceras envueltas en líquido verde surgieron al instante, Kim y Airi vomitaron.
— Débiles.
Dijo Minho pero también vómito algo que me hizo reír al igual que a los demás, pero las risas no duraron mucho pues venían 4 criaturas más, Miriam se enfrentó a ellas. Las arañas escorpión atacaban con sus patas y cola, Xia bloqueaba los ataques con barreras de púas y contra atacaba con sus extremidades de arácnido y púas que hacía salir de la tierra contra aquellas criaturas, al matarlas llegaron más cuando Miriam estaba por ir a ellas, un temblor atravesó su mente y cayó inconsciente el profesor Adermat fue corriendo hacia ella, congelo el tiempo en las criaturas, cargo a Miriam y regreso durante los 15 segundo que el tiempo se detuvo en esas criaturas.
— Está débil, algo interfirió para hacerla caer.
Dijo el profesor y Minho miro hacia las criaturas que nos seguían.
— Estaba muy rota que tuvo que intervenir el creador del server pará que no se nos hiciera tan fácil vencer a esas cosas.
Le dio un golpe.
— No es momento para bromas pero esa fue buena.
Seguimos corriendo pero note algo, Airi faltaba de nuevo. Regrese tres pasillos atrás y ahí estaba grabando a esas criaturas en estado de shock, la tome del brazo y justo cuando me disponía a correr una criatura disparó su aguijón hacia ella, me puse delante empujando a Airi al suelo, el aguijón atravesó mi estómago llegando a la pared, la sangre brotó sobre ella, y comencé a escupir el líquido vital por mi boca, Airi miró con horror la escena, cuando la tome de la mano rompió su cámara en el suelo, antes de poder hablar sentí un dolor agudo en la garganta. Airi me atravesó la garganta con el cristal de la camara.
— A-a-Airi p-p-por- ¿Por qué?
Ella salió me lanzó contra la pared y salió corriendo, mire al techo, sentía el sabor y olor metálico, en mi boca, lo sentía llenar mi tráquea y burbujear, mis ojos se apagaron lentamente levanté las manos y baje tres dedos.
“Solo 7 intentos más”.
Las criaturas me pasaron de largo, me ignoraron mientras moría ahogando lentamente en mi propia sangre.
Abrí los ojos nuevamente, está vez sin reacciones alteradas, solo mire a mi grupos y suspire, avancé hacia las escaleras e incline la vista hacia ellos, subí las escaleras de nuevo llegué al pasillo, mire a todos detrás y nuevamente hice señal de no entrar en las habitaciones, camine por el pasillo, recordaba perfectamente por cuáles no ir, seguí hacia delante, pasaron minutos, quizás una horas, mire callejones pero no tomé ninguno, mire un pasillo adelante, se dirigían a la derecha, regrese la vista hacia mi grupo los cuales ya estaban muy cansados, me recosté en la pared y me deje caer al suelo, suspire y mire a todos detenidamente. Minho se sentó a mi lado.
— Oye Dark, te noto más silencioso de lo normal… ¿Esta todo bien?
Mire al lado contrario.
— Si, solo estoy un poco preocupado, por ustedes y por mi, sobre todo por mi.
Dije lo último en un susurró.
“Ya no quiero morir, no creo lograr resistir otra muerte más”.
Minho puso su mano en mi hombro y sonrió.
— No te preocupes Dark, te cuidaremos o al menos, yo lo haré, mi smistad lealtad siempre estarán contigo.
Me dio la mano, dude por un segundo pero luego recordé que en ningún momento el intento atacarme, tome su mano y le sonreí suavemente, el me respondió con una sonrisa cálida, ambos nos levantamos juntos.
— Entremos en este pasillo, estoy seguro que será fácil y nada peligroso o al menos eso quiero creer.
Todos asintieron y me siguieron, caminamos por vários minutos, suspire profundamente, llegamos al final, había un pozo, rápidamente empuje a todos fuera.
— ¡No, no, no, no, no! ¡definitivamente ahí no!
Exclamé llevando a todos a la salida, pero era tarde, del poso emergió una criatura pero no era física del todo, parecía niebla, era oscura, tenía garras por todos lados y ojos, múltiples ojos, comenzó a perseguirnos, corríamos por el pasillo, me di cuenta de que algo iba más mal de lo normal, cada que avanzaba más aquella criatura mis amigos se ponían pálidos, comenzaron a oírse susurros, y se ponían a gritar y decir cosas sin sentido, suspire notando que esa cosa influía en su estado mental, suspire y comencé a pensar, mirando a todos lados y a mi grupo, luego a la criatura, tome a Minho y lo avente con todas mis fuerzas hacia adelante, igual a Airi y Alya, al enviarlos lejos me di la vuelta y me puse delante de la criatura gire el rostro hacia mis compañeros y les sonríe con suavidad y calma.
— Váyanse, yo lo detengo.
Cuando todos se dieron la vuelta la criatura se abalanzó sobre mi, sus garras atravesaron mi piel, desgarraron mis brazos, piernas y una garra se clavo en mi estómago, solté un grito ahogado y la garra bajo con fuerza desgarrando mi vientre, solo baje la vista, lo que había en el interior de mi cuerpo salió, caí de rodillas, grite con fuerza mirando como un charco carmesí me rodeaba, no solo escuchaba los gritos de Alya, Kimberly, Xia y Minhplomen, Airi se cubría la boca y no pudo controlarse comenzando a vomitar, Miriam y el profesor Adermat bajaron la mirada, cerraron los ojos, la criatura desapareció en un instante, me desplomé, todos corrieron hacia mi, Minho me tomo del rostro.
— ¡Eres un estúpido!
Miro a Alya.
— Tu puedes sanarlo ¿No?
Alya negó con la cabeza y grito, sus lágrimas bañaron mi rostro, junto con las de Minho, el profesor y Miriam le dieron un golpe en el cuello a cada uno de ellos.
— Vámonos, no hagamos que su sacrificio sea en vano.
Cargaron a ambos y se llevaron por la fuerza a Xia y Kim las cuales estaban congeladas y en shock, Airi los siguió en un estado similar, fue cuando perdí sus siluetas de vista que escuché el grito de las tres, suspire.
“Esta vez fue muy rápido, más de lo que creí que sería, al menos fui útil, al menos no morí estorbando a mi grupo, al menos pude salvarlos”.
Levanté las manos, con 7 dedos arriba, baje uno y suspire de nuevo intentando resistir el dolor.
“Solo 6 intentos más”.
Morí lentamente sintiendo un dolor horrible, quizá el más insoportable de todas mis muertes.
— Que estúpido, realmente estúpido morir así, querido Dark deberías intentar morir de formas menos hereoicas, o terminarás perdiendo la cabeza.
Dijo la profesora Eclipse mientras seguía firmando, al parecer a ella no le afectaba, ella podía ver y recordar lo que pasó en los otros bucles, ella lo sabía por qué ella ya había estado ahí, durante una reunión entre las brujas y el culto al Dios matusalén, una reunión que ocurrió cientos de años antes de que nosotros pusiéramos un pie ahí.
Abrí los ojos de golpe, miré a mi grupo, suspire profundamente después de todo aún era difícil intentar calmarme después de morir de formas tan intensas no es fácil además aún siento el dolor físico.
— Bien, esto es lo que haremos.
Dijeron girando la cabeza en dirección a ellos, todos me miraron.
— Primero, nadie entre en las habitaciones, por lo que tengo entendido es lo peor que podemos hacer, segundo no hagan caso a los susurros y tercero no entren en los callejones y pasillos que aparezcan frente a ustedes, ¿Alguna pregunta?
Clave mi mirada en casa uno de ellos y negaron.
— Bien entonces síganme.
Comenzamos a subir las escaleras de nuevo, caminamos por el pasillo nuevamente, pasamos los pasillos y callejones de los bucles anteriores, continúe caminando hacia enfrente cuando un sonido llamo mi atención, era una cuchilla de viento, gire la vista y Xia apuntaba a un callejón.
— Mi visualización indico que hay algo ahí, pude detectar el punto débil de alguien, pero… será difícil darle sin saber que es.
Apunte con mi mano hacia el callejón.
— Hazlo.
Ordené y ella no dudo en disparar la cuchilla de viento, se escuchó el sonido de un chillido seguido del corte y un golpeteo, camine hacia el lugar prendí la lámpara de mi celular y apunte al callejón, ahí dentro había una extraña criatura en forma de ave, Xia le cortó la cabeza por lo cual ya estaba muerta, la miré y le mostré una cálida sonrisa.
— Bien hecho Xia.
Dije en un tono de voz más calmado y serenó, ella abrió los ojos de par en par y un ligero rubor cubrió su rostro, Xia escuchaba como su corazón se aceleraba y desvío la mirada.
— Gra-gra-gra-ci-cias por la felicitación pero es mi deber ayudar y protegerlos.
Volví a mostrarle la cálida sonrisa y continúe mi camino hacia delante, Xia miro rápidamente a Alya sin dudarlo le mostró una sonrisa triunfal, Alya volteó los ojos y la miró con desdén.
— Solo te felicitó además recuerda que yo soy la novia.
Xia dio un suspiro de alivio cerrando los ojos y mostrándole una sonrisa torcida.
— Si pero puede que eso cambie.
Le dijo en un tono provocador, Alya le sonrió de la misma forma.
— No pasará, recuerda que llevas siendo su amiga durante un año querida Xia, será muy difícil que muestre sentimientos por ti, yo lo conozco desde hace años, lógicamente sus sentimientos se desarrollaron durante ese tiempo, será mejor que ambas cuidemos de el, tengo un mal presentimiento, hay algo que no sabemos, solo el, algo que lo está destrozando por dentro lo puedo ver en su rostro, ambas tenemos que trabajar juntas para protegerlo, para salvarlo.
Xia la miró con determinación y asintió.
— Tienes razón, hay que trabajar juntas.
Le dijo mirándola con una sonrisa determinada y Alya añadió:
— Además… quizá no me desagrade la idea de compartir a Dark con alguien más.
Xia la miro y se alejo de Alya rápidamente.
— E-e-e.
Alya soltó una carcajada.
— Es broma, puedo compartir cualquier cosa menos a mí amado Dark.
Xia dio un suspiro de alivio sonriendo.
— Por un momento creí que eras como las raritas de los animes japoneses, que apoyan a su pareja para que tengan un harem.
Alya la miro con curiosidad y duda.
— ¿Animes? ¿Qué son?
Xia la miró.
— O cierto, son caricaturas que producen en el país de Airi, son muy interesantes y entretenidas, si quieres conocer más pregúntale a Airi.
Alya continúo caminando y fijando la mirada en ella.
— O cierto que ustedes son de otro mundo.
Dijo Alya y Xia la miro con sorpresa.
— ¿Cómo-como lo supiste?
Inquirió Xia algo conmocionada, Alya la miro serenamente.
— Me lo dijo Kim.
Respondió y Xia apretó el puño derecho.
— Maldita chismosa.
Dijo Xia con furia y luego volvió a su determinación anterior.
— Luego hablaré con ella primero hay que hacer lo posible por ayudar a Dark.
Ambas se miraron y se chocaron sus puños.
Yo seguí caminando sin prestar atención a lo que sucedía a mis espaldas. Todos conversando y divirtiéndose, por otro lado yo sentía los pulsos de mi corazón acelerados, quería abandonar mi pecho. Todo empezó a darme vueltas, una voz resonó en mi cabeza una y otra vez diciendo lo mismo:
— Nuevamente te van a traicionar, te dejarán solo, alguno de ellos te matará por la espalda.
Mi cuerpo comenzó a vibrar con fuerza, mire a todos lados, los demás estaban distraídos en sus conversaciones, me escabullí por un pasillo y, una vez adentrado unos metros sin dudarlo comencé a correr, mi corazón seguía dando golpes de martillo contra mi pecho, un zumbido atravesó mis oídos, llegué a un laberinto de espejos, mire alrededor, mis pupilas se dilataron, y comencé a respirar con dificultad, caí de rodillas y por mi mente pasaron los recuerdos de la experiencia que tuve con espejos en este lugar, me aferré el cabello con fuerza y lo jale, luego apreté mi cabeza mientras temblaba, la ansiedad consumía mi cuerpo, todo me daba vueltas, el único sonido en aquel lugar era el de mi corazón y el zumbido de mis oídos.
Comencé a sudar, pero no era sudor normal, era un líquido negro y pegajoso, el líquido seguía fluyendo de mi cuero acumulándose frente a mi, no era sudor, era mi ansiedad y desesperación juntas eran mis emociones negativas. Lentamente comenzó a ir tomando forma, se convirtió en mi, era oscuro, sus ojos estaban vacíos y tenía una sonrisa desprovista de calor, fijo sus pupilas en mi. Separó los labios y de su boca salió mi voz distorsionada:
— ¿Lo vez? No puedes confiar en, ellos, en nadie ni siquiera en ti mismo.
Me abalance sobre el para golpearlo, esquivó el golpe y me lo regreso, era más rápido… más fuerte… más despiadado… intenté golpearlo de nuevo, esquivó el golpe, me dio un puñetazo en el estómago, intenté regresarlo pero siguió una patada en mis costillas, el impactó fue tan fuerte que solté un grito agudo, un dolor punzante y persistente lleno mi costado izquierdo.
“Mierda tengo las costillas rotas”.
Me lance contra el de nuevo, le di un puñetazo al rostro pero lo esquivo y me lo regreso con más fuerza, lance otro golpe y me lo conecto en el pecho, mi respiración se cortó de nuevo, me dio un rodillazo en el rostro, una patada en la espalda y una en el pie derribándome, tomo un espejo lo y lo rompió, levantó un fragmento y comenzó a apuñalarme con el, el fragmento de vidrio caía sobre mi pecho una y otra vez, mis ojos comenzaron a apagarse lentamente, mi visión se nublaba lentamente, sentía el olor metálico, y el líquido carmesí caliente corriendo por mi pecho, empapando mi espalda y ropa, el líquido que caja en mi rostro y ojos empeoraba mi visión pero en el reflejo del espejo solo me veía a a mi mismo, auto apuñalándome.
Una voz resonó por todos lados, era el pasillo, su voz está vez era suave.
— Ya lo comprobaste, al final, tu peor enemigo… el que siempre sabotea tu esperanza, el que cree que no es digno de ser salvado… eres tú.
Una última puñalada entro en mi pecho y arrancó un jadeo de mi garganta antes de morir levanté las manos con 6 dedos arriba y baje uno.
“Solo 5 intentos, 5 intentos más”.
Está vez la voz resonó solo en mi mente mi mente.
— Al final, tu peor enemigo… eres tú.
Y finalmente mis ojos se apagaron.
Nuevamente abrí los ojos delante de las escaleras, mire a los demás, pero no hable, solo subí las escaleras, al subir les hice señas que se quedarán ahí, mientras seguía subiendo llegué a el pasillo, gire suavemente hacia la biblioteca y entre en ella. Comencé a destruir todo, derribé los estantes, lance los libros, los estuve pateando, golpeé la pared con toda mi fuerza una y otra y otra vez hasta destruir mis nudillos, contuve el dolor, apreté mi mandíbula con fuerza y, solté un fuerte grito, la fuerza de este era tal que desgarro mi garganta, ya no quería seguir con esto quería rendirme, quería abandonar todo, levanté la vista hacia la pared y lo que había ahí era una flecha escrita con sangre, apuntaba a la puerta, dude por varios segundos y decidí ir. Salí de la biblioteca, delante de mi encontré los cuerpos de mis compañeros sin vida, todos murieron por disparos y puñaladas, entre en estado de shock y sus voces resonaron en mi cabeza.
— Tu lo hiciste Dark. Tu nos mataste.
La culpa me inundó, un huracán de pensamientos comenzó a revolver mi mente, no debí haberlos dejado ahí solos, nunca debí traerlos a este lugar, me levanté y tomé el arma de Alya, pero primero entre a la biblioteca, tome todos los libros que pude entre mis manos. Pensé un rato y los avente al suelo, fui con los cuerpos de mis compañeros, tome las mochilas de Kim y Minho, vacíe las mochilas y comencé a llenar las de libros hasta que no entro uno más, regrese por la mochila de Airi, la vacíe y la llene de libros, me colgué la de Minho en la espalda y las otras dos en mis manos, camine por los pasillos aventando libros, y haciendo caminos con ellos abiertos para ocupar más espacio conectandolos y regresando por más libros y siguiendo una tras otra vez, abriendo habitaciones y lanzando libros dentro, haciendo más caminos, corría por todos los lugares, la cocina, el pozo sin fin, el poso de las criaturas y los laberintos el primero hice caminos de libros en el de las criaturas araña me escabullí entre ellas y logré hacer mis caminos, llegaba y dejaba escenas de libros en caminos y otros apilados, dejaba caminos de libros en los callejones y regresaba por más a la biblioteca, finalmente llegué hasta el último punto en donde morí, entre de nuevo y rompí todos los espejos, lance todos los libros que tenía, regrese por más y seguí haciendo caminos y pilas de ellos en aquellos pasillos y habitaciones, regresé al punto de comienzo, busqué entre la mochila de Miriam y encontré un encendedor, lleve más libros y corrí hasta la última parte del pasillo a la cual habíamos llegado en el bucle anterior avente libros hacia allá, el último que sostenía en mi mano le prendí fuego y lo avente hacia los demás, me incline y le prendí fuego al que iniciaba el caminó, le prendí fuego y regrese corriendo, hice una montaña de libros sobre los cuerpos de mis compañeros, miré la biblioteca y aún había libros, tome más e hice un camino por la escalera, me tomo 8 horas completar todos el trabajo incluida la escalera, le prendí fuego a esta, suspire pero en las paredes se proyecto algo que terminó de hacerme enloquecer.
En ellas se proyectaron imágenes de mis padres, pero muertos, o más bien siendo asesinados, siendo apuñalados hasta la muerte, sus cuerpos tirados en un mar de líquido carmesí y yo… Y yo parado frente a sus cuerpos, con las manos manchadas de sangre, solté otro grito desgarrador y tome la pistola, apunte a mi cabeza levanté la mano libre y baje un dedo.
“4 intentos, 4 intentos más”.
Sin titubear apreté el gatillo. Este fue uno de los bucles más cortos, por mi decisión, quería liberar toda la tensión acumulada, el próximo lo haría diferente, está vez lograría vencer está jodida pesadilla.
Cuando abrí los ojos, me senté en los escalones, mi mirada se fijó en la pared de piedra delante de mi, gire la vista a el grupo los cuales conversaban, baje la vista, realmente ya ni sabía que hacer, ya morí 9 veces, ya no quería otra vez, esto parecía las historias que solía leer, parecía la historia de una serie animada japonesa de la que me habló Airi hace unos días, al parecer en su país de origen son muy fanáticos de ese tipo de animaciones. Suspire y me levanté.
— Hay… hay que subir.
Dije en tono bajo y comencé a subir los escalones, detrás de mi vinieron ellos, subimos y antes de continuar, los miré por encima de mi hombro, mi mirada estaba apagada y perdida aún así intenté parecer normal, no quería que alguno se preocupará, pero mi tono de voz me delataba, era tembloroso y ansioso.
— Está vez… digo hay que separarnos quizá así encontremos una salida, profesor usted y Xia entren a la biblioteca.
Señale la puerta a un lado de ellos.
— Investiguen, no, busquen un mapa entre los archivos o algo que nos ayude a entender este lugar, estoy muy seguro que debe haber uno por ahí.
Y de hecho lo había ha que mientras destruía la biblioteca en el bucle anterior pude ver un mapa de los pasillos de esta zona del santuario también pude ver otras cosas interesantes pero eso era lo que más importaba en ese momento miré a Miriam y Kim.
— Ustedes dos, vallan por los callejones y pasillos, quiero que busquen, si encuentran criaturas extrañas, no duden en matarlas, Kim quizá algo intenté intervenir contra Miriam después de ahí es tu deber protegerla, has lo que mejor sabe, incinera todo con impulsión.
Kim sonrió y salto sobre mi abrazándome.
— Minho, Airi, ustedes entren a las habitaciones quizá puedan descubrir algo más, si ocurre algo no duden en luchar.
Por último pero no me os importante, tome la mano de Alya.
— Tu vienes conmigo.
Se sorprendió ligeramente pero recuperó la compostura y fue junto a mi, todos fueron a cumplir con sus papeles, el profesor y Xia leían archivos y libros creando dibujos en libretas, Miriam y Kim exterminaron las criaturas del pozo, Kim incinero todo el pozo y Miriam lo cubrió con púas, en el laberinto Kim incinero todos los pasillos y Miriam cubrió las salidas con sus púas y antes de que las criaturas intentarán salir hizo salir púas de todos los pasillos del laberinto acabando con ellas en segundos, llegaron a la criatura de niebla antes de que despertara hicieron lo mismo, Kim lo incinero y Miriam lo cubrió de púas. Minho y Airi exploraron las habitaciones, el mayor detalle que tuvieron fue una lombriz gigante con espinas pero la acabaron en un instante.
— Estamos cerca, puedo sentirlo se que lograremos salir de aquí.
Dije con un leve emoción y una gran esperanza de por fin salir de este infierno.
— Dark… te he notado diferente desde que salimos de ese salón, ¿Viste algo en el que te hiciera cambiar tan drásticamente?
Dijo mientras su mirada permanencia hacia enfrente. Torcí la cabeza ligeramente para apreciarla mejor.
— Solo me hizo madurar un poco.
Respondí con una pequeña sonrisa formándose en mis labios, y ciertamente tenía razón lo que viví ahí fue intenso pero no sé este comprando con lo que estoy sintiendo en este momento. Alya puso sus ojos sobre mi.
— No es eso… es que te veo diferente en otros sentidos, es como si… es como si la muerte estuviera abrazándote, apestas a muerte y perdida, se que hay algo más, solo confía en mí, no tienes por qué correr con todo eso solo.
Su voz sonaba asustada y con preocupación, pero estaba equivocada tenía que hacer esto solo, no podía decirle, tenía que hacerlo por qué quien más podía si no era yo… por más que quisiera decirle o rendirme no podría, por qué tenía que protegerlos a todos, Alya esperaba mi respuesta con las manos temblando, tome sus manos entre las mías.
— No te preocupes estoy bien, debe ser por lo de el salón anterior.
Alya se soltó de mi agarré y me abrazó.
— No quiero perderte.
Dijo entre lágrimas, si solo supiera que causó mi muerte hace unas horas. Correspondí a su abrazo.
— Tranquila todo estará bien, solo sigamos exploraron cariño.
Asintió y seguimos avanzando por el pasillo, llegamos a una parte en dónde el pasillo se divide en 2 caminos, comencé a pensar y dudar por cuál ir, Alya señaló hacia la izquierda.
— Yo iré por ahí.
Dijo mirándome de reojo y yo asentí, ambos nos separamos y fuimos por los caminos señalados, mientras caminaba mantenía la miente en constante pensamiento, deseando que mi camino fuera peligroso, así el de Alya estaría libre y lo sufriría algo daño, mientras caminaba un sonido agudo atravesó por mi cabeza, un disparo, gire para ir corriendo hacia Alya, pero recordé que ella estaría bien, tenía su arma y posiblemente otras más además de sus poderes de sanación, continúe caminando pero mi pensamiento seguía en ella, no quería perderla, todo el camino mantuve la cabeza baja todo el camino, cuando finalmente la levanté mis ojos se iluminaron, sonríe estúpidamente y grité de felicidad, comencé a golpear la pared en señal de victoria, me deje caer al suelo llorando, delante de mi había una puerta blanca una tenue luz pasando por debajo de ella, tenía una sensación de paz absoluta, sentí esperanza y alegría, no era una ilusión era real. Sin pensarlo dos veces corrí hacia ella, mi corazón latiendo con un atisbo de fe listo para abrir la puerta sin saber que pasaría.
Al otro lado de la puerta en lo que parecía en final del pasillo Alya huía de una criatura humanoide, con apariencia de reptil y ojos brillantes, giraba la cabeza y disparaba a la criatura, la encontró inmediatamente cuando cruzó el otro camino y desde entonces la persiguió, tras 8 disparos repetidos la perdió de vista y recargó su arma, vio una puerta abrirse delante suya, y algo corriendo hacia ella, era yo, mis ojos iluminados por la alegría fueron percibidos como los ojos de aquella criatura, Alya en pánico apunto con el arma no con maldad o locura si no con miedo y pánico.
— ¡Aléjate de mi maldito monstruo!
Su voz tenía mucha tensión y miedo, levantó el arma y sin titubeos tiro del gatillo 1, y luego 3 veces, las balas atravesaron mi pecho, e inmediatamente el líquido carmesí brotó de mi boca, y me desplomé contra el suelo a centímetros de la puerta, mis ojos pasaron de alegría a confusión absoluta, Alya llegó y al verme sus ojos se abrieron como platos y soltó el arma, su mirada cambio a una de horror puro, las lágrimas empezaron a bañar sus pómulos, se dejó caer de rodillas, llorando desconsoladamente.
— ¡No, Dark! ¡No por favor no! No era a ti… ¡Perdóname! ¡No fue mi intención!
Alya me abrazó desconsoladamente con todas sus fuerzas gritando y empapando mi rostro con sus lágrimas, sentía sus lágrimas caer sobre mi y el líquido vital inundar el resto de mi cuerpo, levanté 4 dedos y baje uno, solo me quedaban 3 intentos. Mis ojos se cerraron y lo último que escuché fue un grito de dolor y desesperación seguidos de un disparo.
Nuevamente mi cuerpo se posicionaba delante de la escalera, anteriormente no me había dado tiempo de reaccionar o siquiera intentar pensar por lo cuál ahora sí podía libremente, me tire al suelo jadeando con la mirada fija en el piso.
“¿Por qué? ¿Por qué si todo iba tan bien? Cómo es que llegué a ese punto, este maldito pasillo no va a dejarme salir nunca, de ser así entonces, tendré que tomar una decisión más drástica, si no puedo salir de forma normal entonces, ¡destruiré este puto lugar!”
Alcé la vista hacia las escaleras, mire a mi grupo, no tenía muchos planes para ellos está vez así que solo tenía una idea.
— Vamos, hay que subir, si nos quedamos aquí no lograremos nada.
Subí las escaleras y todos me siguieron, al llegar arriba abrí la biblioteca, mi idea era que permanecieran ahí, para que pudieras protegerlos, quizás así podría hacer que todo fuera diferente, así podría salvarlos y salvarme a mi, eso esperaba más bien eso deseaba, con toda mi alma deseaba eso.
— Entren, tengo una idea.
De hecho no tenía la más mínima idea, mi expresión mostraba todo lo contrario a mis palabras, incluso mi voz mostraba lo que realmente estaba sintiendo desesperación, ya no había algo más que no fuera la bendita desesperación. Solo quería deshacerme de ellos no por qué me estorbaran o no quisiera tenerlos a mi lado, por qué quería protegerlos, no de el pasillo… de mi, por qué lo que estaba a punto de hacer traería consecuencias muy graves.
— Ustedes busquen entre todos estos libros y, emmm…. Y, mmm… investiguen, si investiguen como salir de aquí y quiero explorar.
Todos miraron mi rostro, estaba sudando y temblando, tragando saliva con prisa pero asintieron menos Alya y Minho.
— ¿Quieres que te acompañemos?
— No
Respondí fríamente y ellos bajaron la mirada y entraron a la biblioteca, yo comencé a correr, corría con todas mis fuerzas a pesar de que mi cuerpo no podía más, la fatiga inundaba mis piernas y brazos pero yo seguía forzándome a correr, llegué a lo que yo creía era el centro de pasillo, me plante al centro de una intersección crucial, ya habían pasado varios bucles desde la última vez que tuve contacto con la profesora Eclipse auténtica, la comunicación se había interrumpido, y no podía hablarle por mi cuenta así que gracias a los conocimientos que adquirí de un libro en específico, oración a las grandes brujas, encontré una oración para poder comunicarme con la bruja del pecado de la codicia que, si mal no recuerdo era la profesora Eclipse, suspire y alce la vista al techo durante unos segundos cerrando los ojos.
— Muy bien… empecemos con esto.
Baje la vista de nuevo a el frente del pasillo, volví a cerrar los ojos, dibuje un circulo en el aire y junte las manos, di un suave suspiro.
— Gran señora de la codicia, reina sobre la riqueza de lo divino y lo mundano, bruja de oro y plata, gobernante de la violencia y la crueldad, te ruego escuches mis plegarias y me des el poder de enfrentar a mis enemigos, y la bendición de oír tu voz de nuevo.
Un fuerte viento soplo por todo el pasillo y detrás de mi una niebla dorada cubrió mi espalda, lentamente en mi cuello donde antes tenía la marca de su mordida y runas en Luminari comenzó a palpitar, la marca y las runas volvieron a aparecer, brillando con gran intensidad en una luz dorada, mis ojos cambiaron de color, un destello los atravesó y, el vacío negro que había en ellos se torno en el dorado de su cabello, la niebla tomo su forma y me abrazó, podía ver su cabello moverse como si hubiera viento, levanté la vista hacia ella, la niebla dorado comenzó a tomar la forma de su rostro con gran lentitud y delicadeza, al tener la forma completada su sonrisa típica se formó en sus labios y su voz resonó por todo el pasillo como un eco que atraviesa un gran cañón a kilómetros y kilómetros de longitud.
— No te preocupes mi querido Dark, tranquilo te daré el poder para destruir el mismo mundo si lo deseas, te daré el poder de mi sangre, la sangre dorada de la bruja de la codicia la sangre que pulveriza a quiénes quieran dañarte.
Mi cuerpo comenzó a arder, mis venas brillaron como si un sol habitará dentro de mi cuerpo, lentamente cada una comenzó a teñirse de aquel color dorado que había bañado mis ojos, anteriormente. Un gritó salió de mi cuerpo mientras la esencia de la nube dorada cubría mi cuerpo fusionándose como mi ser, sentía todo aquel poder fluir por mis venas sentía la ira y el dolor de los bucles anteriores correr en mi cuerpo y la adrenalina de tener tanto en mis manos, levanté la mano izquierda apuntando hacia el pasillo listo para lanzar un ataque, una energía dorada emergió como una esfera de mi mano y se posicionó delante de ella pero, mi cuerpo no podía soportar el poder de la profesora Eclipse, las venas de mi brazo izquierdo estallaron, cubriendo todo este y mi demás cuerpo del líquido dorado que lentamente tomo su color carmesí natural, mi ojo izquierdo comenzó a vaporizarse convirtiéndose en un piloto de energía dorada pura, sentía la energía dorada contraer mi cuerpo, la energía entro de nuevo y comenzó a cocinar mis órganos, luego los sentí derretirse y posteriormente vaporizando uno por uno quería gritar pero mis cuerdas vocales fueron destruidas por la misma energía, mis manos se convirtieron en polvo de luz dorada y el resto de mi cuerpo también, el ardor y dolor era indescriptible pero no podía hacer más y antes de que mi consciencia también fuera consumida solo tuve un pensamiento.
“Incluso con poderes soy inútil, no puedo hacer nada bien, quise proteger a mis amigos pero si no puedo protegerme a mi mismo… ¿Cómo podré protegerlos a ellos?
Tras ese pensamiento levanté 3 dedos y baje uno, solo dos intentos quedaban y tras esto ahora todo mi ser, mi cuerpo y mente se evaporizo por completo convirtiendose en humo dorado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com