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Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 51

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  4. Capítulo 51 - 51 Capítulo 49 – Infiltración
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51: Capítulo 49 – Infiltración 51: Capítulo 49 – Infiltración Continuamos con la planificación para infiltrarnos en la reunión que tendrían los titiriteros.

Tras una investigación en los mapas digitales nos dimos cuenta que sería en una galería de arte abandonada.

Se ubicaba en el mismo distrito que la gran biblioteca antigua pero a diferencia de esta la galería ya no era utilizada por lo menos legalmente.

Debido a que era muy riesgo ir todos los elegidos fueron Minho y Airi que posiblemente Airi era la más disgustada con esa decisión pero era la más apta gracias a que era muy silenciosos y a qué nunca salía sin su cámara y así podría grabar todo lo que sucedía también nos comunicamos mediante audífonos.

Xia le daría indicaciones de a dónde ir mediante estos y Minho por que podría cuidar mejor de Airi.

El viaje sería largo y todos debíamos mantenernos despiertos.

Hasta su llegada al lugar.

Alya se ofreció a llevarlos cerca de la ubicación en su auto.

Todos asentimos y los vimos salir del lugar hacia el auto de Alya.

Una vez ahí se dirigieron rápidamente hacía el distrito de la galería de arte también conocido como el distrito del arte.

Un distrito en el cuál se ubicaban gran cantidad de elementos artísticos.

Bibliotecas, galerías de arte, museos, cines, teatros, salones para presentaciones musicales, estudios de este mismo, estudios cinematográficos, editoriales de libros entre otros.

Los tres avanzaron por la enorme cuidad en su apogeo nocturno, los edificios iluminados, drones volando, aviones, pantallas que transmitían anuncios entre otras cosas.

Alya hizo una parada y compro comida para los chicos y para nosotros cuando regresará.

Durante el resto del viaje Airi y Minho comieron nerviosamente debido a su misión, Alya lo noto al ver que no comían muy entusiasmados, no disfrutaban su comida de hecho Airi jugaba con ella y Minho la dejo de lado.

Alya los miro con una cálida sonrisa y ellos le respondieron con una sonrisa amarga y fingida.

Tardaron 40 minutos en llegar.

Alya los dejo a 2 cuadras del lugar y les dio unas palabras de aliento.

Una vez hecho esto encendió el auto y regreso.

Airi y Minho se miraron y trataron saliva con dificultad antes de avanzar entre las calles tenuemente iluminadas.

Las paredes de los edificios a sus lados estaban hechas de roca antigua, las calles adornadas de faros de la séptima edad con fotos amarillos dentro de cámaras de metal con paredes de vidrio transparente.

Lo único que lograban escuchar o más bien los únicos sonidos en toda aquella calle eran sus respiraciones entre cortadas, sus pasos apresurados por la tensión palpable en sus rostros y miradas moviéndose de un lado a otro además del viento que soplaba heladamente haciéndolos temblar y respirar con mayor dificultad debido a que ninguno llevaba suéter solo estaban vestidos con prendas normales y delgadas.

Tras un par de minutos llegaron a una callejuela adoquinada llamada Callejón del Suspiro del Artista, siempre en sombra por los edificios titánicos que se alzaban a sus lados.

Avanzaron meticulosamente por la oscuridad del callejón hasta toparse con la puerta principal de aquella galería abandonada.

Tenía el nombre visible en una marquesina de hierro forjado, medio desprendida: “Galería Vernissage Perdu”.

Las letras, alguna vez doradas, están ahora opacas y descascaradas.

La puerta era de roble macizo, tallada con máscaras teatrales sonrientes y llorosas, ahora deformadas por la humedad.

Estaba sellada con una cadena y un candado demasiado nuevos y lustrosos para el entorno, un detalle incongruente que delataba un uso reciente gracias a que en los registros de internet dicha galería fue usada por ultima vez hace 12 años.

Ambos suspiraron profundamente.

— Xia, no podremos entrar —dijo Airi en un tímido susurró a su audífono mientras se abrazaba a su misma por el frío.

— Déjenme buscar otra alternativa —respondió Xia mientras comía un sándwich de carne.

Tras una pequeña investigación en su computadora volvió a hablarle a Airi —.

Bien, a unos metros hay una puerta de servicio de metal, semi escondida tras un contenedor de basura volcado, está entreabierta unos centímetros.

Airi soltó un suspiro de disgusto mientras Minho se encaminaba hacia el lugar encontrando lo que dijo Xia.

— Es una maldita bruja dio cada detalle —dijo sorprendido sin darse cuenta que su audífono estaba encendido.

— Te estoy escuchando idiota —anuncio Xia alzando la voz con un tono de molestia y Minho se encogió de hombros.

— Perdón.

El y Airi abrieron la puerta cuidadosamente y entraron.

Mientras ellos se introducían al lugar yo mire a Xia intrigado.

— ¿Cómo supiste los detalles de esa puerta?

—pregunte con curiosidad mirándola fijamente mientras me comía una papita.

— Fácil —respondió con gran confianza y el ego por los cielos —.

Entre en el sistema de cámaras de seguridad del edificio que está enfrente, hay una cámara que están ubicada justo frente a la galería y siempre está apagada ya que en ese callejón no pasa “nada” entonces solo tuve que hacer unos movimientos y pum tuve acceso a la cámara.

Alya me miró y yo a ella durante unos segundos.

No dimos palabras solo nos comunicamos por medio de la mirada y ella pregunto: — ¿Puedes acceder a conversaciones ajenas?

Xia continúo comiendo alegremente con los ojos cerrados antes de responder sin dudas desconfianza.

— Claro, ¿Por qué lo preguntas?

Alya clavo su mirada en ella.

— Entonces tú eres quien espía mis conversaciones con Dark y responde sus mensajes cuando no me doy cuenta —la voz de Alya adquirió un tono asesino y Xia abrió los ojos de golpe, comenzó a murmuré nerviosa.

— Emmm no, no, claro que no yo emmm tengo que ir al baño —salió corriendo antes de que Alya pudiera atraparla para seguir el interrogatorio.

Al cruzar la puerta de servicio un golpe de aire frío y quieto, que olía a polvo de yeso, aceite de linaza rancio y madera podrida, con un leve subtono dulzón y enfermizo, como flores marchitas dio con los chicos, se encontraban en el interior de la galería especialmente la sala principal.

El suelo era de baldosas de mármol negro y blanco en damero, cubiertas por una espesa capa de polvo que atenúa sus colores.

Huellas recientes (de botas, no zapatos) se alejaban en varias direcciones.

La única luz presente venia de las claraboyas sucias en el techo alto de 8 metros.

Las tres lunas filtraban rayos fantasmales que iluminaban columnas de polvo en suspensión.

Las sombras son absolutas en los rincones.

Las paredes, forradas de terciopelo borgoña descolorido, desgarrado en partes para revelar el yeso agrietado debajo.

Donde antes colgaban cuadros, quedan rectángulos de color más vivo, como fantasmas de arte pasado.

En el centro de la enorme sala, una fuente seca, con la escultura de una ninfa cuyo rostro había sido desfigurado y, distribuidas por la sala, figuras humanas de tamaño natural cubiertas con sábanas de lino blanco, ya grises por el polvo.

Las sábanas se han hundido en los huecos de los ojos y bocas, creando la ilusión de rostros ciegos y gritando silenciosamente.

Sus poses son mundanas (leyendo, señalando) pero la tela las hace ominosas.

También había un piano de cola abierto a la izquierda, sus teclas amarillentas como dientes podridos.

Había varias alas en la galería.

El pasillo este (etiquetado en la pared con un cartel viejo: “Vanguardias Efímeras”).

Conduce a salas más pequeñas con instalaciones modernas fallidas.

Esculturas de alambre oxidado que se asemejan a esqueletos, montones de televisores CRT apagados, espejos rotos apilados contra una pared.

Ahí el aire era más frío.

El pasillo oeste cartel: “Retrospectiva: El Títere y El Rey”).

Ese es el camino importante.

Las huellas en el polvo se concentran en dicho pasillo.

Las paredes, decoradas con grabados antiguos y bocetos que muestran marionetas, teatros, y figuras con coronas siendo manipuladas por hilos desde las nubes.

El arte es antiguo, no parte de la exhibición abandonada.

Al final de este pasillo, una pesada cortina de terciopelo negro cierra la entrada a la sala principal de operaciones.

Xia comenzó a indicar a ambos por dónde avanzar, en cuestión de un par de minutos con pasos cautelosos llegaron a la sala principal de los titiriteros el sanctuary.

Al cruzar la cortina: El olor cambió.

Menos polvo, más a cera de abeja, tinta de imprenta y un aroma metálico tenue, como sangre vieja.

La sala es circular, con una cúpula de cristal sucia en el techo.

Bajo la luz de la luna que se filtra, se ve: 1.

El Mural Central: En la pared principal, un mural pintado directamente sobre la pared.

Representa un árbol genealógico distorsionado.

En las raíces, figuras amorfas (posiblemente los primigenios).

El tronco es una torre de relojes con agujas rotas.

Y de las ramas, en lugar de hojas, cuelgan siluetas humanas con hilos atados a sus muñecas y cuellos.

Los hilos del mural convergen en las manos de una figura sentada en la luna: El Titiritero, dibujado solo como una silueta con un sombrero de copa.

2.

La Mesa de Operaciones: Una larga mesa de madera noble, cubierta con un enorme mapa en relieve de la ciudad de Amberlath.

Los edificios clave (ayuntamiento, comisaría, banco central, la Preparatoria Nocturna) están marcados con alfileres de cabeza de cristal rojo.

De estos alfileres parten hilos de seda roja que se conectan entre sí y convergen en un edificio no identificado en los planos: el “Teatro de las Sombras”, la guarida principal.

3.

El “Árbol de las Marionetas”: A la derecha, un perchero de ramas secas convertido en una instalación.

De cada rama cuelga una máscara de teatro blanca con las lágrimas doradas y violeta.

Debajo de cada máscara, colgando de un hilo más delgado, hay una foto polaroid de una persona (el alcalde, la directora del banco, un profesor de la escuela).

Y clavada sobre la frente en cada foto, un pequeño títere de madera articulado.

4.

El Archivo: Contra la pared izquierda, un fichero de madera de caoba con pequeños cajones.

Cada cajón tiene una placa de latón con un nombre o código.

Uno, ligeramente abierto, tiene la placa: “Sujetos Anómalos – Serie D”.

Es el cajón que Airi debía encontrar.

5.

Las Estatuas Guardianas: En los cuatro puntos cardinales de la sala, estatuas de mármol de ángeles llorando, de tamaño natural.

Sus manos están extendidas en un gesto de ofrenda o súplica.

Estas son los autómatas-trampa.

Un detalle para el observador agudo: los pliegues de sus túnicas esconden juntas finas, como las de una muñeca articulada, y la base de mármol tiene una línea de polvo menos gruesa, como si hubiera girado recientemente.

Los sonidos presentes eran: El crujido leve del parqué bajo los pies.

El siseo lejano de una tubería en las paredes.

El zumbido casi inaudible de la electricidad estática cerca del mural.

Y, a intervalos irregulares, un clik-clak metálico suave, como el de un reloj de péndulo, que parece venir de todas partes y de ninguna.

El aire en las estatuas ahí el aire era más frío.

Cerca del mural y de la mesa de operaciones cambiaba ya que había una calidez extraña y seca, como si el espacio estuviera vivo y metabolizando.

Airi ya había empezado a grabar desde el principio mientras recibía las indicaciones de a dónde ir gracias a Xia.

Al enfocar su cámara con el zoom en el mural, pudo ver algo inquietante.

Los ojos de las siluetas humanas en el árbol están pintados con un barniz especial que, bajo el ángulo exacto de la luz de la luna, parecen seguir al observador.

En ese momento pasos provenientes del pasillo resonaron por el lugar.

Airi y Minho se ocultaron detrás de una estatua.

Los dos titiriteros que enfrentamos anterior y otros 10 de reunieron alrededor de la mesa todos con la misma vestimenta y mismo color de máscaras excepto uno que tenía una X en color dorado en las sienes.

— Muy bien —dijo una voz gutural y distorsionada era el titiritero de las X mientras Airi grababa y transmitía todas sus palabras y movimientos —.

El titiritero ya tiene bajo su control a el alcalde y varios empresarios por lo cual nosotros debemos seguir con nuestras investigaciones con los iluminados de la preparatoria y continuar reclutando miembros.

También debemos borrar todo rastro de nuestros movimientos, la iglesia y las polillas diurnas están metiendo sus narices aún más en dónde no deben y si alguno de ellos nos descubre… —el titiritero que hablaba decapitó la estatua al lado de donde estaban Airi y Minho haciendo que estos suelten un jadeo de sorpresa y miedo al ser casi descubiertos.

Está reacción hizo que un silencio absoluto inundara el lugar.

Todos los titiriteros se giraron hacia el pasillo, ninguno de ellos hablaba era como si esperarán a alguien o más bien supieran que había alguien con ellos.

La estatua en dónde Minho y Airi estaban escondido comenzó a girar y emitir un chirrido agudo y ensordecedor.

Los titiriteros fueron hacia el lugar con pasos firmes y listos para acabar con quien intentaba interferir en su reunión.

El aire de volvió pesado, la respiración de ambos comenzó a volverse tensa todos contuvimos la respiración.

Ya nos habían descubierto.

Justo cuando los titiriteros estaban por mirar detrás de la estatua se detuvieron y se alejaron.

Todos quedamos atónitos ante su acto.

— Usemos el sistema de seguridad —dijo el mismo titiritero y todos asintieron.

Se fueron por el pasillo sus paso elegantes y decididos.

Al salir las estatuas cobraron vida o más bien se activaron pues eran autómatas metálicos.

Listos para aniquilar a Minho y Airi quienes estaban paralizados comenzamos a gritar que se levantaran que lucharán pero estaba estáticos no nos escuchaban en ese momento una sonrisa maliciosa se formó en unos labios sobre el techo y la oscuridad absoluta se hizo presente.

En la oscuridad, solo se oyen sonidos: El shick metálico de una hoja, el crujido seco de porcelana y metal rompiéndose, y un susurro cantarín en Luminari, Luminari arcaico: — Qel’dara vethra isil.

(Que los hilos se corten).

Cuando la luz de una antorcha de emergencia parpadea, la escena es una pintura de horror.

Los autómatas yacen despedazados De forma grotesca quizás por eso los titiriteros se fueron, sabían que no podrían con quién acechaba en las sombras sabían que ese sería su destino.

En el centro de la masacre robótica, la profesora Eclipse está de pie.

No jadea.

Su traje de tela fina, tan negro que devora la oscuridad está impecable.

En una mano sostiene una daga larga y negra que parece beber la luz.

Con la otra, sostiene la cabeza de uno de los autómatas, estudiando los engranajes con curiosidad académica.

Mira la cabeza del autómata.

— Pobre artesanía.

Forzar un hilo del destino en un mecanismo de relojería… es como usar seda para estrangular una roca —hizo pedazos la cabeza con la mano como si fuera papel —.

Se rompe.

Giro la cabeza hacia Airi y Minho.

Sus ojos, en la penumbra, no reflejan la luz de la antorcha.

— Idiotas.

Están removiendo un avispero con las manos desnudas —dijo con disgusto y desprecio —.

No están listo para saber lo que hay aquí.

Con lo hay en este lugar, ustedes son solo velas frente a un huracán.

Arrojo un objeto a los pies de Airi: Un dossier con el sello de una polilla diurna atravesada por una daga.

Dentro, había un perfil, ¡Era mío!

Todos nos paralizamos.

Una polilla diurna empezaba a investigarme.

Pero… ¿Qué pasó con ella?

En el bosque prohibido.

Un cuerpo decapitado yacía colgado de un árbol con las extremidades arrancadas y señales de tortura.

La profesora Eclipse había liquidado a aquella polilla como si de un insecto se tratará.

Antes de desaparecer en un torbellino de rosas negras la profesora Eclipse dirigió una última mirada al lugar donde estaban los archivos.

Un casi imperceptible gesto de… ¿preocupación?

¿Posesión?

Cruzó su rostro y destruyó dicho lugar con un movimiento de su mano.

En ese momento las rosas negras la rodearon y los llevaron lejos no sin antes soltar una risa cruel y burlona.

Minho y Airi se desplomaron contra el suelo.

Xia no dudo y salto por la venta volando hacia el lugar a toda velocidad.

Tardó 15 minutos en llegar al lugar.

Atravesó el techo y cargo a ambos creando un torbellino de viento tomar mayor impulsó y regresar en el menor tiempo posible.

Solo quedaba esperar a que Airi y Minho despertarán.

Para tomar serías decisiones sobre esto.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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