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Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 55

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Capítulo 55: Capítulo 53 – En el ojo de la tormenta

Estuvimos 10 minutos en shock y pensando que eran esas cosas. Mientras pensaba deje escapar un largo suspiro.

*

Los Rastreadores de Umbría es el nombre que se la asigna a este tipo de criaturas aún que no son criaturas en el sentido biológico. Son manifestaciones psico-activas de “vacío parcial”, entidades bidimensionales que surgen en los límites donde la realidad se adelgaza. Su origen está vinculado a las “Fallas” —heridas dimensionales causadas por rituales fallidos, intrusiones cósmicas o la presión constante de entidades mayores (como los Caminantes del Velo).

Se teoriza que son desechos cognitivos o glóbulos de consciencia fragmentada que se han desprendido de entidades superiores, o bien formas de vida nativas del “Intersticio”, la capa de no-realidad que existe entre las dimensiones estables. No poseen inteligencia superior, pero sí una voluntad parasitosa instintiva extremadamente persistente.

ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA (O SU AUSENCIA)

· Forma: Existen como películas de oscuridad absoluta de aproximadamente 1-3 cm de grosor. Carecen de masa tridimensional convencional. Su “cuerpo” es una membrana de energía negativa estabilizada que interactúa únicamente con superficies y con fenómenos lumínicos/sombreados.

· Consistencia: Al tacto (si es que se logra), se describe como “tocar un hueco en el aire”, una sensación de frío absoluto y vacío succionante.

· Movimiento: Se desplazan exclusivamente por superficies continuas (paredes, suelos, techos, incluso cuerpos de agua). Un detalle es que no saltan ni vuelan; estás entidades fluyen como líquidos de viscosidad variable, pudiendo acelerar de forma explosiva. Su movimiento parece regido por una geometría no-euclidiana, permitiéndoles cambiar de dirección instantáneamente.

· Sentidos: Carecen de órganos. Perciben el mundo a través de gradientes de luz y sombra, y son extremadamente sensibles a las firmas espirituales y emocionales (el miedo, la angustia y la confusión les sirven como faros). También detectan “huecos” en la realidad, como las heridas dejadas por magia corrupta o la presencia de seres con herencia interdimensional.

COMPORTAMIENTO Y OBJETIVO

Su único impulso observable es la absorción de “sombra potencial”. Su alimentación no consiste en materia como otras entidades si no que consiste en:

1. Sombras proyectadas: Su objetivo principal. Una sombra es ausencia de luz pero en un plano esotérico, es un vínculo débil entre el objeto y su contraparte en el Intersticio, un “doble” de potencial energético bajo. Al consumir una sombra, el Rastreador robusta su propia existencia y debilita la coherencia real del objeto o persona.

2. Residuos de memoria lumínica: En lugares donde han ocurrido eventos traumáticos o de alta energía emocional, la luz “recuerda” patrones. Los Rastreadores raspan estos residuos.

3. Energía vital de baja frecuencia: En estados de terror extremo o agotamiento espiritual, el aura humana emite “sombras” etéricas que ellos pueden mordisquear.

Efectos de su “alimentación”:

· En objetos: Descoloramiento permanente, textura “gastada”, pérdida de reflejo.

· En personas: Fatiga espiritual extrema, pérdida de memoria a corto plazo, sensación de “vaciamiento” emocional, y en casos prolongados, la incapacidad de proyectar una sombra propia (considerado un estado de precariedad existencial grave).

DEBILIDADES Y MÉTODOS DE CONTENCIÓN:

· Luz coherente y pura: No la luz caótica o fracturada (como en la tormenta estática), sino fuentes de espectro completo, intensa y estable. La luz solar directa los disipa temporalmente. Las llamas de Kimberly son efectivas por su naturaleza plasmática y emocionalmente cargada, que “sobrescribe” su firma energética.

· Ataques que afectan la dimensionalidad: Poderes que manipulan el espacio, la gravedad o la estabilidad local (como el LC Espacial o el LC Gravitador) pueden “pellizcar” su membrana bidimensional y dañarla.

· Interrupción del sustrato: Romper o aislar la superficie por la que se mueven (creando un vacío real o una barrera de energía pura) los atrapa o dispersa.

· Silencio emocional: Las técnicas de meditación y contención emocional los dejan “ciegos”. Son atraídos por el pánico como tiburones al olor de la sangre.

· Eliminación: Algo que se mencionar es que no mueren. Se desfragmentan cuando se les inflige daño crítico, dividiéndose en patrones fractales menores que eventualmente se disipan en el fondo dimensional. Sin embargo, sus “restos” pueden reagruparse con el tiempo en condiciones adecuadas.

Los Rastreadores de Umbría son como los síntomas de una enfermedad. Son como glóbulos blancos de una realidad infectada o bacterias que florecen en una herida cósmica. Su presencia abundante indica:

1. Que el “Velo” en esa zona está peligrosamente delgado.

2. Que algo más grande (un Caminante del Velo, una Falla activa) está cerca, y ellos son su séquito o su efluente.

3. Que la realidad local se está volviendo porosa y maleable, permitiendo que leyes de universos adjuntos se filtren.

Para personajes como Adermat, su avistamiento es una señal de alarma roja, comparable a encontrar termitas en las vigas maestras de una casa. Indican que el mundo no solo está amenazado por monstruos visibles, sino que su estructura misma se está erosionando.

Para Dark, son especialmente peligrosos. Su naturaleza emocional y sus poderes de oscuridad lo convierte en un faro deslumbrante para ellos. Su sombra no es normal; está cargada con emociones atractivas. Para un Rastreador, Dark puede ser un festín, y consumir su sombra podría darles un salto evolutivo impredecible, o incluso despertar ecos de los primigenios en su interior.

FRAGMENTO DEL DIARIO DE UN INVESTIGADOR DE LAS POLILLAS DIURNAS (AÑO 4989 DE LA NOVENA EDAD DE AETHRA):

“Los Theta-Siete no son malignos. No tienen malicia. Son hambre pura, vacío con instinto. El problema es que su hambre es por los cimientos de lo que somos. Cuando consumes la sombra de un hombre, le quitas la profundidad. Le quitas la prueba de que ocupa un lugar en el mundo. Y un ser sin profundidad, sin sombra… es solo un dibujo en una página. Y las páginas se pueden rasgar.”

*

Comenzamos a caminar pero con el sabor amargo de nuestro encuentro con esa criatura y el hecho de que no sabíamos que era realmente. Nuestros pasos eran silenciados por los sonidos de la lluvia (que no era lluvia) golpeando el suelo. Minho se estiró ligeramente y tomo su lámpara apuntando detrás de nosotros.

— Corran —fue lo único que salió de sus labios antes de correr tan rápido como pudo, lo miramos extrañados y con el celo fruncido pero una vez entendimos el pánico en sus ojos todos repetimos su acción.

Detrás de nosotros entre las paredes y el piso de movían decenas de esas criaturas o lo que fueran. Venían siguiéndonos. Corrimos tan rápido como pudimos. Necesitábamos encontrar una salida o un escondite ya que no solo eran ellos también éramos perseguidos por los susurros de la niebla susurros inentendibles y el eco de los THUMP gigantes. Minho tomo rápidamente la iniciativa y con todas sus fuerzas nos gritó:

— ¡Por aquí!

Minho entro rápidamente en una fábrica abandonada. Parecía la única estructura intacta: la nave principal de la antigua fundición Karth. La puerta de hierro se cerró de golpe tras nosotros, aislando el mundo exterior en un estruendo metálico. Dentro, el silencio era profundo, roto solo por el goteo del techo corroído y el lejano gemido del viento a través de las claraboyas rotas. El aire olía a aceite rancio, óxido y… carne dulzona en descomposición. La tormenta arreció sobre nosotros, aislando aún más el edificio.

Todos suspiramos aliviados o al menos un poco ya que la tormenta solo empeoraría y no sabíamos cuando desaparecería todo esto.

— Con lo que analice… rayos esto es malo —todos miramos al profesor Adermat quien se recargó contra la puerta de hierro saltando un leve jadeo antes de continuar. En su mirada se veía una emoción poco como en el… miedo —. Las tormentas debilitan los límites entre dimensiones. En otras palabras esas criaturas son de otra dimensión. Es como una puerta que los deja entrar a nuestro mundo… a… nuestra dimensión…

— Profesor… —La mirada de Miriam era temblorosa como si le costará trabajo asimilar nuestra situación a pesar de como resistió las anteriores y como actuó durante los bucles aunque… eso me deja ver que, incluso los más fuertes se siente vulnerables en ciertos momentos.

— Todo estará bien chicos —la voz del profesor Adermat estaba cortada y sin animo ahora que lo notaba bien se veía diferente es como si no tuviera energía de hecho todos en el grupo lo estaban.

Caminé hacia una pared cercana y suspire cerrando los ojos en ese momento lo tuve frente a mis ojos. Un vacío un lugar oscuro repleto de esas cosas y muchas más seres peores que esos pero era difícil de describirlas solo sabía una cosa y es que si llegabas a permanecer más tiempo viendo esas cosas podría caer en la locura y desesperación ese vacío deseaba algo… deseaba comer pero… Mas que a nada me deseaba a mi…

Solté una respiración como si estuviera ahogándome y todos me miraron. Alya llegó corriendo a mi lado.

— ¿Estás bien cariño? —pregunto con preocupación muy palpable en su voz y rostro mientras me revisaba activando su energía LC.

— Si solo… —mis ojos, inyectados en sangre me ardían intensamente —. Vi el vacío del que salen —jadee —. Y tiene hambre.

Pero eso era poco también sentía que mi… mi… mi oscuridad.. mi propia oscuridad ansiaba unirse a la tormenta… eso me aterraba.

Pasaron unos minutos mientras Alya ayudaba a que mis ojos volvieran a la normalidad colocando su mano sobre ellos dejando escapar un brillo intenso para sanarlos cuando creía que todo estaba bien entendí algo más… No estabamos solos.

En un rincón, acurrucada contra un montón de sacos deshechos, había una mujer. Llevaba el uniforme desteñido de una obrera de limpieza. Temblaba incontrolablemente, su respiración era un jadeo rasposo. Alya fue la primera en notarla. Al mis ojos estar bien se alejo para ir a revisar que la mujer estuviera bien. Al acercarse la luz de su LC Médico reveló que la piel de la mujer estaba palideciendo, tomando un tono de cera grisácea, y sus venas se delineaban negras bajo la epidermis, formando patrones que no eran circulatorios como los de un ser humano normal, sino geométricos, como circuitos impresos.

—Por favor… el ruido… los susurros… —balbuceó la mujer, sus ojos vidriosos. Alya se arrodilló a su lado, sus manos emitiendo un brillo calmante.

—Shhh, está a salvo. Soy enfermera. Te vamos a ayudar.

Al ver a la mujer sentí una punzada en el cerebro como si algo estuviera mal como si Alya estuviera cometiendo un error rápidamente mi mente comenzó a dar vueltas analizando los posibles escenarios de tragedia: una mujer adicta a sustancias que podría hacerle daño a Alya, una bruja mortal, un zombie (la más estúpida). Intenté calmarme pero sabía que mis instintos no me jugaban en contra está vez. Una punzada en mi ojo izquierdo, la misma que precedía a los ataques o visiones extrañas. Las sombras alrededor de la mujer no eran estables. Era como si respirarán.

—Alya… retrocede —susurró Dark, pero ya era tarde.

La mano de la mujer, de repente firme como una pinza de acero, se cerró alrededor de la muñeca de Alya. Su cabeza giró hacia ella con un movimiento espasmódico, antinatural. La boca se abrió, pero el sonido que salió no era humano. Era el mismo zumbido modular de la tormenta, el lenguaje de los Rastreadores, pero ahora articulado en una garganta que ya no era del todo orgánica.

El cuerpo de la mujer se arqueó hacia atrás, los huesos crujiendo con una serie de estallidos secos. De su espalda, desgarrándose a través de la tela y la carne, emergieron tentáculos que no eran de pulpo ni de ninguna bestia conocida en Aethra. Eran de un color carne veteado de gris y púrpura, sin ventosas, pero cubiertos de una fina película mucosa que brillaba con la misma fosforescencia del “rocío-fantasma”. En sus puntas, se abrieron boqueras circulares llenas de dientes cristalinos, que castañeteaban con un sonido de chasquido de vidrio. Alya estaba paralizada por el horror de ver algo así y sin vacilar a pesar de ser el que más muerto de miedo estaba dentro de todo el grupo corrí hacia ella y la jale de regreso a dónde estábamos, gire la vista para ver a aquella mujer y…

Su rostro se deshizo. La piel se rasgó en tiras, revelando un nido de ojos. Docenas de ellos, de todos los tamaños, algunos humanos y aterrorizados (los originales de la mujer, aún conscientes), otros completamente alienígenas: con pupila vertical, sin pupila, compuestos como los de un insecto. Parpadeaban de forma asincrónica, y todos miraban en direcciones diferentes, escaneando el lugar.

De su torso abierto, como flores carnívoras, brotaron sus vísceras y una gran cantidad de sangre que baño a Alya e incluso a nosotros y seguido de esto más apéndices bucales, lenguas bifurcadas saboreaban el aire y gargantas auxiliares gargarizaban el canto de la tormenta. Ya no era una mujer. Era un Quimera de Umbral, un saco de carne reconvertido en un órgano sensorial y depredador por la esencia corruptora de la tormenta.

Ni siquiera tuvimos tiempo de reaccionar el ataque fue caótico y brutal. Los tentáculos se lanzaron como látigos, destrozando maquinaria oxidada y levantando nubes de polvo tóxico. Uno envolvió el tobillo de Minho, arrastrándolo hacia la masa central. Kimberly reaccionó, lanzando una cortina de fuego que obligó al tentáculo a retroceder, chamuscado y goteando un líquido negro y espeso que olía a amoníaco y azufre quemado.

—¡No ataquen a lo estúpido! —gritó Xia, su mente táctica luchando contra el horror puro que tomaba el control de su mente —. ¡Los ojos! ¡Tiene que procesar la información! ¡Denle a los ojos!

Fue entonces cuando la criatura mostró su verdadera inteligencia depredadora. Uno de los tentáculos principales golpeó una columna de soporte ya debilitada por el óxido. Con un crujido metálico horrible, una sección del techo de treinta metros de largo, comenzó a ceder, llovieron vigas, chapas y escombros sobre nosotros. El suelo tembló. Era una trampa: dividirnos, aplastarnos y crear confusión. Una varilla bajo con gran impulso atravesando el brazo de Won ho quien soltó un grito agonizante.

Airí y Minho quedaron separados por una barrera de escombros humeantes. Alya y yo nos vimos acorralados contra un tanque industrial, con dos tentáculos acechando. Kim lanzaba ráfagas de fuego para mantener a raya a otros tres.

Y Xia comenzo a calcular.

Activó sus habilidades de su segundo núcleo y su LC pensador se elevó a un nivel que nunca antes había forzado. El mundo se ralentizó. Vio los patrones de ataque de los tentáculos, la frecuencia de parpadeo de los ojos, el punto de equilibrio inestable de la criatura, las corrientes de aire cargadas de electricidad estática que subían hacia el techo roto. Suspiro y tomo una decisión.

—¡Kim! —exclamo —. ¡Fuego en abanico, a tres metros de altura, ahora! ¡Creame una corriente ascendente! ¡Usa tus llamas azules está vez!

Kim confiando ciegamente en la táctica, obedeció. Una oleada de llamas azules barrió el aire frente a Xia, calentándolo instantáneamente. El aire se elevó en una poderosa onda de viento formando una espiral.

Xia saltó. Fue un despegue. Activo su LC volador de forma brusca, tosca, impulsada por el puro instinto y el cálculo preciso. Se elevó en la columna de aire caliente, tambaleándose, pero manteniendo la altitud. Desde arriba, la perspectiva cambió. La criatura ya no era un muro de tentáculos; era un blanco.

La quimera la detectó. Docenas de ojos giraron hacia arriba. Tentáculos se alzaron como serpientes hacia el cielo para derribarla. Pero Xia ya estaba en movimiento. Aprovechó la corriente de aire, planificando cada movimiento como una partida de ajedrez tridimensional. Se dejó caer en picado, esquivando un tentáculo por centímetros, usó el empuje del viento para cambiar de dirección bruscamente, girando sobre sí misma.

Desenvaino su espada. Canalizó todo su poder de Pensador en un único cálculo: el punto de fractura espiritual. No quería dar al cuerpo físico, sino el nexo donde la esencia corruptora de la tormenta se anclaba al núcleo biológico residual de la mujer.

Bajó en espiral, un remolino contra el caos de tentáculos y ojos. Los tentáculos golpeaban el aire a su alrededor. Un ojo compuesto la siguió, emitiendo un zumbido agudo que le hizo sangrar la nariz. Pero ella no desvió la mirada de su objetivo: un punto en el centro del torso, donde los patrones de venas negras convergían en un vórtice pulsante.

Con un grito que era mitad táctica, mitad liberación de toda su rabia contenida, Xia comenzó a destruir los tentáculos. Su espada desgarro la carne del primer tentáculo. Giro en espiral de nuevo haciendo que tres de ellos se volvieran rodajas. Con otro movimiento cego a la criatura de todos los ojos posibles. El cuerpo de xis comenzaba s recibir la factura de explotar sus dos núcleos al mismo tiempo… sangre brotaba de su boca, orejas, nariz y ojos pero no vacilo y se lanzó en un ataque final. Su espada atravesó el aire, luego la carne, y finalmente ese punto de convergencia.

Un destello cegador de luz blanca y estática negra salió de la herida. Un alarido compuesto de mil voces (la mujer, los susurros de la tormenta y algo más antiguo) llenó el lugar. Los tentáules restantes se retorcieron en espasmos agonizantes, los ojos que aún seguían limpios del corte de Xia se cerraron o estallaron en un líquido viscoso. La masa central se desinfló, colapsando sobre sí misma, reduciéndose a un montón informe de carne gris que comenzó a secarse rápidamente, como un fruto podrido al sol.

Xia cayó de rodillas junto al cadáver humeante, jadeando, su espada clavada en el suelo para sostenerse. Su ropa estaba rasgada, su brazo sangraba por un corte de tentáculo, pero sus ojos, bajo el sudor y el polvo, brillaban con una claridad feroz y nueva. Había visto el patrón. Había aplicado la lógica al caos. Y había funcionado. Tras todos los errores que cometió durante los bucles está vez logro poner su lógica sobre lo demás (aún que bueno ella no recuerda nada de los bucles solo yo)

Desde el otro lado de los escombros, Minho y Airi emergieron, cubiertos de polvo pero ilesos. Kim apagó sus llamas. Alya corría hacia ella pero luego regreso al mirada hwdia mi, me había desplomado contra el tanque, sujetándome la cabeza donde mi ojo izquierdo palpitanba con un dolor familiar y terrible.

—¿Estás…? —comenzó Alya.

—No —corte con voz ronca—. No estamos a salvo. Esa cosa… no vino de fuera. La tormenta la hizo de lo que encontró. —Mire el cuerpo en descomposición jadeando de dolor—. Y ahora sabe que estamos aquí. Sabe cómo somos. Y quizá como entrar.

Afuera, a través de los agujeros del techo, el THUMP de los pasos gigantescos resonó de nuevo. Esta vez, no se alejaba. Se detuvo justo al otro lado de las paredes de la fundición. Y luego, comenzó un nuevo sonido: un rozamiento lento y monumental, como si algo inconcebiblemente vasto se estuviera apoyando contra el edificio, escuchando, esperando.

Xia alzó la vista hacia el techo roto, hacia la niebla electrificada que ahora parecía mirar hacia adentro. Su victoria, de repente, se sentía pequeña y precaria. Había matado al mensajero. Ahora, el remitente llamaba a la puerta.

Espero este capítulo sea de su agrado y bueno este será el último capítulo de este año nos vemos dentro de un año XD espero tengan un exelente día y fin de año y pasen este día con su familia bye tkm

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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