Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 56
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Capítulo 56: Capítulo 54 – El patrón en la pared
Caminé unos pasos para intentar calmar la ansiedad que me consumía al saber que algo estaba esperando por nosotros allá afuera. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo pero…
El rozamiento monumental contra el exterior de la fundición cesó tan abruptamente como había comenzado, dejando un silencio tan denso que podía oírse el crujido de los granos de polvo cayendo de las vigas. Sin embargo, la presión en el aire no disminuyó. Era como si la fábrica entera estuviera conteniendo la respiración, convertida en una cápsula frágil hundida en las profundidades de una pesadilla.
—No se ha ido —susurró Airi aún bañada en sangre de la criatura y polvo mientras sostenía su cámara temblando y escaneando las paredes agrietadas—. Solo… está esperando. Está quieto… muy quieto.
Kim, aún con las manos humeantes tras el combate, se acercó a una de las paredes más afectadas por el “rocío-fantasma”. Las marcas fractales dejadas por la lluvia no-agua brillaban con una fosforescencia tenue, pero era irregular, caótica.
El profesor Adermat notó el brillo extraño y comenzó a mover la vista por toda la pared y s tocarla suavemente. Al encontrar un punto fijo miró a Kim.
—Alumbra aquí, Kimberly —indicó el profesor Adermat, su voz grave pero urgente—. Usa tus llamas blancas son las más adecuadas para esto.
Kim asintió, concentrándose. He hizo brotar de sus palmas una luz fría y estable, las llamas blancas que adquirió al subir de nivel. Al proyectarla sobre la pared húmeda, algo extraordinario —y terrorífico— ocurrió.
Las marcas fractales individuales, bajo esa longitud de onda específica, se conectaron. No era casualidad. Era como si el líquido viscoso hubiera sido una tinta invisible que solo reaccionaba a la energía plasmática de Kim. Líneas finísimas de luz plateada emergieron de las manchas, extendiéndose por el yeso, trepando por las columnas, cruzando el suelo. En cuestión de segundos, toda la nave central de la fundición quedó cubierta por un gigantesco diagrama lumínico.
Era un mapa.
— Por todos los dioses… —jadeo el profesor Adermat, frotándose los ojos, como si no pudiera creer lo que veía.
La bóveda de la fábrica se transformó en una cúpula celeste. Los puntos de luz —algunos fijos, otros parpadeando con ritmos diferentes— representaban estrellas. Las líneas que los conectaban no eran constelaciones conocidas por nuestra astrología, sino geometrías alienígenas: triángulos dentro de círculos, espirales logarítmicas, ángulos que desafiaban la intuición euclidiana. En el centro del mapa, donde una viga maestra cruzaba el techo, un grupo de puntos formaba un patrón que se asemejaba a un ojo estelar, una nebulosa con una pupila de oscuridad absoluta.
— Es como… como si la tormenta quisiera mostrarnos algo… o quizá mostrar algo a alguien —murmuró Xia, que ya estaba analizando el patrón con la intensidad de un halcón—. Es… es una cartografía.
Xia continúo analizando el patrón dando jadeos y caminando con dificultad después de todo uso mucho sus habilidades y eso le trajo consecuencias que quizá le hicieron más daño que el rival. Xia se tambaleaba mientras sangre caía de su nariz pero continúo con su trabajo intentando ignorar las consecuencias de explotar así su poder. El profesor Adermat miraba con fascinación la escena delante de sus ojos. Para un profesor de historia que ama investigar los misterios de nuestro mundo y el ocultismo esto era un gran descubrimiento algo que podría cambiar el rumbo de sus investigaciones y ayudar a desentrañar muchas de las preguntas que aún tenemos sobre este mundo y los poderes de los senderos LC.
Xia se acercó a la pared más grande, donde el mapa era más denso sus pasos eran lentos y parecían causarle un gran dolor pero su expresión se mantenía rígida para no expresar debilidad después de todo su orgullo debe permanecer intacto. Su habilidad se activó a un nivel que ponía blanco el contorno de sus ojos. Patrones superpuestos, coordenadas astronómicas, cálculos de declinación y ascensión recta fluyeron en su mente a una velocidad vertiginosa. Busco entre sus cosas un objeto, un aparato esférico que proyectaba hologramas y comenzó a cruzar datos.
—Esto… esto es… —dijo, sus dedos volando sobre la interfaz táctil—. Es preciso es difícil de explicar. Demasiado preciso para ser arte o un accidente como fallo de la realidad por nuestra posición actual pero no, son posiciones estelares reales, pero… desplazadas —hizo una pausa antes de seguir —. El punto de observación es un lugar en movimiento entre dimensiones.
Airi grababa todo, su lente capturando cada detalle del mapa viviente. Minho y Won ho descansaban en el suelo aún bañados en la sangre y polvo pero sus ojos se veían atraídos por el espectáculo celestial en las paredes.
—¿Puedes correlacionarlo? —preguntó el profesor Adermat, acercándose.
—Lo estoy intentando —respondió Xia, la tensión palpable en su voz—. Necesito un punto de referencia como una ubicación… —se quedó pensando un momento —. Profesor por favor busque entre los archivos digitales astronómicos de la escuela y los registros públicos del observatorio.
El profesor Adermat así tío y entró en los archivos astronómicos de la escuela y en los registros públicos del Observatorio de Amberlath. Le mostró estos a Xia quien comparó, rotó, ajustó.
De repente, el holograma de su dispositivo se congeló. Luego, se actualizó. Sobre la proyección del mapa de la pared, se superpuso con perfección absoluta la configuración estelar del cielo de Amberlath de una noche concreta.
La sangre se drenó del rostro de Xia. Su labio inferior tembló.
—No… —susurró.
—¿Qué? ¿Qué es? —preguntó Kim, acercándose.
Xia giró lentamente la cabeza hacia mi, que estaba apoyado contra una columna, observando el mapa con una expresión de desdén pero sentía como si estuviera viendo el plano de mi propia alma.
—Es… —Xia tragó saliva, forzándose a decir las palabras—. Dark… que dia… ¿Qué dia naciste?
La mire extrañado y tras unos segundos de recordar y pensar respondí con voz calmada:
— El 4 de sunlight del año 5107 ¿Por qué?
Los ojos de xis se abrieron de par en par.
— Es el cielo exacto de la noche en que naciste, Dark. Hora, latitud, longitud… todo coincide. La alineación de las lunas con la estrella del dios de la oscuridad, el cúmulo de las hermanas lloronas en su cénit… Es… es tu carta astral, pintada en las paredes con la tinta de esta tormenta.
Un silencio glacial lleno el lugar y todos me miraron pero esa información causo jnimpsvt9 en mi. Ni siquiera puedo describir que expresión tenía por qué esa noticia era parte de mi lo que dijo Xia era una pista para poder investigar más sobre mi pasado sobre mis padres mi objetivo comenzaba a tomar pruebas y más pistas. Solo tenía que tomar nota de las coordenadas e ir a investigar aún que claro primero tenía que salir con vida de este lugar que quizá sería difícil.
— No es cualquier tormenta —repitió Xia, ahora con una certeza horrorizada—. Es un recordatorio. Alguien, o algo, está… está celebrándolo, marcándolo. O… invocando algo para él pero usando tu nacimiento. Quizá sea el dios de la oscuridad tratando de enviarte un mensaje.
Sentí que el suelo se inclinaba bajo mis pies. Las marcas en mi piel, los ecos en mi oído, el dolor que siempre me acompañaba… todo encajaba en un rompecabezas monstruoso. Yo era el centro de esto. Siempre lo había sido. Estuve marcado desde el día de mi nacimiento. Soy como un cordero que nace en el matadero. Listo para ser sacrificados o devorado una vez sea adulto. En mi caso es servir eternamente a una divinidad.
— Es intrigante esto del cumpleaños —en el momento en que Xia pronunció la palabra “cumpleaños”, el mapa estelar en las paredes cobró vida.
Los puntos de luz se intensificaron, pasando de un brillo plateado a un fulgor carmesí y violeta. Las líneas que los conectaban comenzaron a palpitar, como venas de un organismo cósmico. Y de la pared, del centro mismo del “ojo estelar” en el techo, brotó una presencia.
No era física. Era una onda de conciencia pura, una voluntad antigua y hambrienta que había estado escuchando, esperando a que alguien leyera su mensaje para poder responder.
La onda psíquica nos golpeó a todos a la vez.
Fue como si una compuerta se abriera en mi mente. Deje de ver la fábrica. Ahora todo frente a mi era un océano de estrellas, pero cada estrella era un ojo. Ojos de todos los tamaños y formas, algunos sabios, otros idiotas, otros llenos de una curiosidad insaciable y amorfa. Y todos… todos me miraban a mi. Un canto surgió del vacío, un coro de millones de voces que no usaban palabras en lengua conocidas por mi de hecho ni siquiera parecía ser Luminari era una lengua de palabras que se incrustaban directamente en el alma: “Puente. Puente roto. Puente a medio construir. Hambre del más allá. Hambre del aquende. ¿Por qué no estás completo?” El dolor en mi ojo izquierdo estalló en una agonía cegadora, y por primera vez, algo se presentó solo desde ese ojo: el mismo océano estelar, como si ese ojo ya perteneciera a ese lugar.
Airi se sujeto la cabeza mientras temblaba y apretaba la mandíbula las imágenes fueron más caóticas. Su mente, acostumbrada a procesar información visual, se saturó. Cuerpos celestiales desgarrándose para dar a luz a cosas sin nombre, geometrías vivas devorando constelaciones y escupiendo mundos nuevos. Su nariz comenzó a sangrar, un hilillo rojo y brillante que manchó su cámara. Un zumbido agudo, el mismo de la tormenta pero mil veces más fuerte, llenó sus oídos hasta el borde del desgarro. La sangre broto de sus orejas y sus ojos no tardaron en unirse, la sangre fluía de su nariz orejas y ojos.
Alya dio varios pasos hacia atrás. En ella fue una invasión de sensaciones biológicas pervertidas. Sintió latidos de corazones que no eran de este mundo, el flujo de savia en árboles de silicio, la agonía de células siendo reescritas en tiempo real. Su LC Médico, protector por naturaleza, entró en cortocircuito, intentando sanar heridas que no existían en cuerpos que no eran reales. Cayó de rodillas, agarrando su cabeza, un grito ahogado en su garganta.
Xia intentó combatir el caos con lógica, pero la presencia era pre-lógica. Sus hermosos patrones y cálculos se desmoronaron ante una realidad que operaba bajo axiomas inimaginables. Vio teoremas que se mordían la cola hasta desaparecer, y paradojas que daban a luz nuevas verdades monstruosas.
Kim, Minho y Won ho recibieron descargas más brutales: puro terror existencial, la sensación aplastante de insignificancia, la visión de sus propios cuerpos disolviéndose en el polvo estelar.
El profesor Adermat se sujeto la cabeza con fuerza mientras los sucesos de los bucles se mostraban en su cabeza o más bien los sucesos de los espejos. La culpa de convertir alumnos en monstruos.
Miriam golpeó el suelo el peso de no ser suficiente para proteger a otros por no ser una buena líder. Por ser ineficiente. Por dejar morir a todos por ser inútil.
— ¡No! —gritó Alya, con un esfuerzo sobrehumano. A pesar de su propio tormento, hizo brotar su LC Médico para anclar. Creó un campo de energía verde y calmante a su alrededor, un pequeño domo de realidad terrestre, de biología conocida, de pulso constante y respiración medida —. ¡Acérquense! ¡Sujétense a algo real! ¡Su respiración! ¡El frío del suelo! ¡El sonido de mi voz!
Era un faro titilante en un mar de locura. Yo al igual que Airi estaba sangrando por el oído, me arrastre hacia ella como pude. Los demás, luchando contra las visiones, hicieron lo mismo, formando un círculo tambaleante dentro del domo de Alya.
La presión psíquica comenzó a ceder tan rápido como había llegado. La presencia no quería destruir. Solo… examinar. Como un coleccionista que sopla el polvo de un artefacto raro.
Cuando las últimas imágenes de estrellas-ojos se desvanecieron de mi mente, el mapa estelar en las paredes también cambió. Las líneas y puntos se desvanecieron, excepto uno. Un único camino lumínico, que partía del “ojo estelar” central y trazaba una trayectoria compleja a través de la pared, terminando en un punto específico. Y en ese punto final, brillaba con intensidad renovada el símbolo que habíamos visto antes: el “ojo sin párpado”.
Debajo de él, las líneas de luz formaron, con una claridad espantosa, coordenadas geográficas y un nombre:
Δ: 40° 42’ 51” N | λ: 74° 0’ 21” W
ELEV: 108m
REF: OBSERVATORIO MUNICIPAL DE AMBERLATH – ÁTICO NORTE
— Es… una coordenada, quiere mostrarnos algo —jadeó Xia, leyendo las coordenadas en su dispositivo con ojos desorbitados—. O una trampa. Nos está diciendo adónde ir.
— ¿Y si no queremos ir? —preguntó Minho, todavía temblando.
En ese momento, el THUMP gigantesco resonó de nuevo justo fuera, seguido de un nuevo sonido: un crujido lento y profundo, como si la fábrica entera estuviera siendo apretada en un puño gigante. Las paredes gimieron. Del techo comenzó a llover una nueva sustancia: no el rocío-fantasma, sino un polvo negro y fino que olía a ceniza de biblioteca quemada y a vacío.
— Creo… —dijo el profesor Adermat, mirando hacia arriba con una resignación sombría —. Que esa no es una opción. No nos esta poniendo trampas. Nos está dirigiendo. Y lo que está fuera… es la motivación para movernos.
El mapa estelar se apagó por completo, sumiendo la nave en una oscuridad solo rota por el tenue resplandor del polvo negro que caía y la luz agonizante del dispositivo de Xia, que aún mostraba las coordenadas del Observatorio.
Era la única pista. La única salida. Y la puerta a un misterio que giraba alrededor de mi nacimiento.
Hola una disculpa por tardar tanto espero este capítulo sea de su agrado les deseo un feliz año nuevo y gracias por leer TKM :3
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