Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 57

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs)
  4. Capítulo 57 - Capítulo 57: Capítulo 55 – El gladiador y el observatorio
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 57: Capítulo 55 – El gladiador y el observatorio

Mientras esperábamos dentro de aquel almacén la noche comenzó a hacerse presente. La oscuridad comenzó a devorar el lugar y Kim lanzo llamas blancas por todos lados para iluminar un poco el lugar.

Todos dimos un respiro aunque lo más peligroso de las tormentas es la noche así que deberíamos estar atentos y de ser posible no quedarnos dormidos pero conociéndome eso es lo primero que haría.

Di un largo bostezó. Alya me miró y sonrió suavemente caminando hacia mi. Me atrajo hacia su pecho y me abrazó suavemente.

— ¿Quieres dormir? —su voz era suave y cálida la mire suavemente durante unos segundos y luego baje la mirada de nuevo mientras me derretía en sus brazos.

— Mmm no, debemos estar atentos para que no ocurra otro problema.

— Tranquilo si ocurre algo te despierto.

— Pero…

— Pero nada tu duerme si quieres —me mostró una tenue sonrisa. Tenía miedo de dormir por si pasaba algo malo pero mi cuerpo me traiciona siempre así que solo asentí suavemente. Alya sonrió de nuevo y se sentó. Recostada contra la pared y las piernas hacías atrás. Bostece de nuevo antes de acostarme en el suelo y colocar mi cabeza en su regazo. Una sensación de plenitud y paz me inundó. Alya comenzó a acariciar mi cabeza mientras tarareaba una melodía tranquilizadora. Por un momento olvidé todo a mi alrededor solo dejándome llevar por la sensación de la mano de Alya sobre mi cabeza y aquella melodía cruzando sus labios mientras cerraba los ojos.

Suspiré dejándome llevar por el momento de nuevo. Una serie de pasos llegó frente a nosotros, abrí los ojos tenuemente y Miriam se senté frente a nosotros su mirada tenía un atisbo de curiosidad como un niño pequeño que descubre algo que jamás había visto en su corta vida. Sus labios se prepararon para hablar y lo que salió de ellos me dejó confundido.

— Y… ¿Ya lo hicieron? —sus palabras fueron directas y con un tono muy serio y directo pero con aquel atisbo de curiosidad infantil después de todo solo era un año mayor que yo, Miriam seguía siendo una adolescente y una muy curiosa.

— ¿Qué? —pregunte ya que no había comprendido sus palabras y tras un silencio incómodo con aquella mirada tan… ¿Curiosa? Comprendí a que se refería y un suave rubor atravesó mis mejillas. Antes de pronunciar palabra alguna Alya fue quien respondió.

— Aún no, digamos que el tiene miedo o algo así, tardó mucho en besarme de hecho fui yo quien lo hizo. Con esto quizá le tome más tiempo pero… —la expresión serena de Alya se torno en una algo más coqueta y seductora —. Me conviene, con cada día mi deseo crece y cuando eso pase será algo inolvidable para ambos.

¿Eso es premio o castigo? Y lo digo por mi por qué para Alya es un premio tomando a juzgar su expresión y mirada. Solo sonreí tenuemente a pesar de todo también tenía curiosidad por experimentar eso con Alya y un deseo por hacerlo pero mi miedo era mucho más grande, no era miedo por hacer algo así si no miedo a que nada salga bien. Aún así me mantengo serenó pero quizá el dese de Alya no esté muy lejos de ser real.

— Y bueno digamos, ¿No los miran raro? O, ¿No les preguntan en la calle por su relación? Me refiero a su diferencia de edad puede que te veas mas joven gracias a tus poderes ya que tú trabajo es muy pesado y hace que tú estado físico se deteriore un poco pero aún así Dark sigue pareciendo mucho más joven incluso llegué a dudar que fuera estudiante de nuestra preparatoria. Me preguntó a qué se deberá. Además que su estado físico está muy deplorable. Es guapo pero se ve muy… Jodido.

Las palabras de Miriam nos dejaron a ambos con una gran pregunta no por lo primero si no lo último. En como se refería a mi y mi aspecto. Aún que es verdad muchas veces atraigo miradas ajenas gracias a mi apariencia no me considero alguien con una belleza llamativo de hecho todo lo contrario pero aún así el hecho de parecer más joven a mi edad resulta muy llamativo. Es algo que ignore mucho tiempo pero la pregunta de Miriam me hizo notarlo de nuevo. Espera… ¿Me crítico? ¿Acaba de decirme jodido? Y ¿También guapo? Bueno al parecer Miriam no tiene filtro en sus palabras.

— Bueno pues nunca nos han visto raro por eso además son solo un par de años de diferencia y Dark y yo nunca tenemos contacto tan llamativo en lugares públicos que yo sepa así que pueden creer que somos hermanos. A todo esto Miriam ¿Tienes pareja o algo?

Miriam negó con la cabeza.

— No, de hecho pregunto por qué me gustaría saber más del amor, mi crianza fue algo que… no me dejó aprender a amar digamos puede que quizá en algún momento me haya enamorado pero nunca supe si era eso o quizá puede que nunca me haya pasado. Y al ver lo lindos que se ven juntos me llamo la atención intentar preguntar por ello. Aún que ahora comprendo que mi segunda hipótesis es la correcta. No he sentido amor quizá ni siquiera por mi familia después de todo nunca tuve espacio para el amor desde mi nacimiento —la mirada de Miriam de mantuvo baja mientras hablaba su voz era algo difícil de descifrar parecía no tener importancia al hablar pero sus manos temblaban ligeramente y parecía que le dolía decir eso. La confianza en su voz quería romper en mil pedazos pero se mantenía fuerte.

— Oye Miriam —dije suavemente y ella levantó la vista y en ese momento era una Miriam diferente. No era la chica poderosa qué aparentaba su exterior si no que era todo lo contrario era alguien asustada alguien que no sabía cómo lidiar con sus propias emociones ni sentimientos y quería aprender alguien con una crisis emocional y lo que parecía ser un corazón roto pero por un motivo más complejo al amor.

— Cuando te conocí dijiste que cuidabas el lugar de brujas pero la única bruja que he visto es la profesora Eclipse. No he encontrado a otra.

Miriam soltó una leve risa antes de intentar tomar su fechada de poder e imponencia de nuevo.

— Bueno quería impresionar a Kimberly y a ti. En realidad no encontré otra forma de presentarme. Hace siglos que no aparecen brujas arcanas quizá una que otra bruja mortal pero nunca una arcana de las cuales teníamos que enfrentar y el hecho de conocer a la profesora Eclipse y poder enfrentarla me lleno de miedo y emoción por fin podrías luchar con aquellas brujas sobre las que leía en cuentos y relatos en la escuela y en las historias de los iluminados pero ella fue muy superior a mis expectativas nos hizo pedazos. El profesor Adermat me comentó ese mismo día que la profesora Eclipse era algo más allá de mi comprensión y la de el por qué investigamos, nunca supimos nada de una bruja como ella, ni el pecado al cual pertenece dentro de las rutas arcanas pero nada es como si ella no existiera. Incluso en las grandes bibliotecas nunca encontré información.

Mi rostro palideció ante sus palabras. ¿Cómo era eso posible? Como la profesora Eclipse era invisible prácticamente inexistente si el día que me reveló su identidad yo encontré muchas información sobre ella bueno no sé menciona su nombre explícitamente pero es deducible que era sobre ella. Entonces, ¿Cómo era posible que yo encontrara tantas respuestas y el profesor y Miriam que están muy dentro de este mundo desde hace tiempo no dieran con nada? Era algo imposible a menos que… que ella me hubiera puesto todo eso enfrenté. Es como si ella quisiera hacerse visible ante mi. Se me helo la sangre ¿Por qué una bruja tan poderosa quería que yo la notará? ¿Por qué tenía que ser yo exclusivamente? En este viaje me he encontrado con más preguntas que respuestas.

Alya suspiro profundamente con desdén por nuestra conversación. Se quedó pensando unos segundos y me dio un ligero toque en la mejilla.

— Ya deberías dormir Darksito —dijo con un tono burlón y la mire ofendido.

— Creo que deje en claro que no me dijeras así —dije muy ofendido y ella junto a Miriam se rieron a carcajadas suaves ya que todos los demás incluso en profesor se habían quedado dormidos.

— Bueno está bien ya no te digo así —dijo antes de darme un suave beso en la frente —. Duerme cariño. Asentí y mire hacia Miriam quien se acercó suavemente a Alya y se quedó dormida a su lado. Mire a Alya y ambos teníamos una ligera expresión de asombro. Tras una segundos comenzamos a reírnos y al pasar unos minutos ambos quedamos dormidos.

Llegó el amanecer y desperté lentamente. La tormenta ya había pasado, solo estuvo presente ese día. Bostece y me estire suavemente. Tenía que apresurarme o más bien teníamos que apresurarnos ya que podrían enviar a revisar el sitio para investigar anomalías durante la tormenta además tenía que alistarme para ir a la escuela aún que bueno revisando mi teléfono no había notificación alguna de si habría clases o no gracias a que el profesor Adermat estaba aquí. Me puse a maldecir en voz alta despertando a todos.

— ¿Pasa algo Dark? —pregunto Miriam con voz entre cortada ya que parecía seguir durmiendo.

— Es que el profesor Adermat está aquí y no se la contraseña de su teléfono para revisarlo y ver si se cancelaron las clases o no —dije en tono suave mientras jugaba con mis manos.

— Es… ¡Enserio! ¿Me despertaste con tus gritos solo por qué querías faltar a la escuela? —su voz tenía un tono molesto y yo me reí suavemente.

— Bueno pues nadie es perfecto.

— Te voy a meter una púa en… —Antes de que continuará hablando Alya ya tenía una mano sobre su boca para evitar que siguiera gritando.

— Vamos Miri calmante —miri que buen apodo para usar en ella. Alya bostezó mientras se estiraba —. Cálmate después de todo no podemos quedarnos aquí podrían investigar el lugar en cualquier momento.

Ahora Alya se robó mi idea. Suspire suavemente. Los demás ya se habían acercado a mi el profesor Adermat revisaba su teléfono y yo esperaba como un niño apunto de recibir una sorpresa por su cumpleaños. Mis ojos estaban bien abiertos y mis pupilas dilatadas listo para recibir las buenas noticas.

— No habrá clases está semana —al oír eso salte de emoción por la noticia. Podría quedarme a dormir en mi casa todo el tiempo que quisiera a no espera aún teníamos que seguir con las investigaciones bueno ya ni modo. El profesor Adermat continúo hablando —. Según reportes puede que se den tormentas peores que está —genial más malas noticias para mí y mis ganas de dormir más tiempo en mi casita —. Entonces tenemos toda esta semana para investigar de momento —miro a Minho por encima del hombro—. Prepárate en unas horas haremos tu ritual para subir de nivel ayer era un día perfecto para Xia pero no se dio entonces esperaremos a el próximo día de Sof así que hoy día de Mel es perfecto para ti Minho.

Suspire profundamente, otro ritual, tenía que ver otro ritual, gráficamente son muy interesantes pero ya me aburrí de ver rituales y solo llevo tres. En fin aún sigo asimilado lo que sucede en mi mundo al igual que lo sobrenatural y peor aún ser parte de esto y peor aún de la oscuridad.

Estábamos a punto de salir del amanecer cuando el profesor alzó la voz para detenernos.

— Antes de que se vallan quiero decirles que a pesar de que todos tienen habilidades aún siguen siendo niños por lo tanto yo los protegeré siempre, no solo como adulto si no como tutor. Apartir de ahora yo iré delante siempre para protegerlos y ayudarlos cuando lo necesiten. Y especialmente a ti Dark. Eres el más vulnerable de todos.

Todos lo abrazamos profundamente durante unos minutos y finalmente nos separamos. Y bueno yo fui a mi casa pero tuve que tomar transporte público ya que seguía cansado por correr y caminar el día anterior y por suerte pude seguir descansando aún que fueran unos minutos en mi casa. Tuve que dirigirme al parque abandonado después de todo ahí serían siempre los rituales de estos tontos.

Minho ya estaba listo junto a todos los elementos que componen su ritual. Su mirada estaba de un lado a otro sus piernas temblaban y su respiración era agitada. Estaba nervioso eso es seguro caminé hacia el y puse una mano en su hombro mostrándole una tenue sonrisa. Minho correspondió a la sonrisa con otra pero su sonrisa era nerviosa. Quizá no soy el mejor intentando dar palabras reconfortantes pero intentaré hacer un esfuerzo para calmar a Minho después de todo no quiero que su ritual salga mal y termine con consecuencias extrañas o convertido en una criatura rara como un pulpo con lepra. Delante de el había casa ingrediente. Para su ritual. Era. Un total de 4 cosas:

1. Arena de los Caídos

· Origen: Tierra sagrada del continente Terragon, mezclada con cenizas de guerreros ancestrales.

· Propósito: Conectar con la memoria colectiva de los luchadores del pasado.

· Preparación: Debe ser pisada con los pies descalzos para absorber las esencias.

2. Aceite de Dragón de Obsidia

· Origen: Grasa fundida de bestias reptilianas del continente Obsidia.

· Propósito: Fortalecer huesos y tejidos, otorgando resistencia sobrehumana.

· Aplicación: Se unta en el cuerpo mientras está caliente, quemando simbólicamente lo débil.

3. Máscara del Guerrero Sin Rostro

· Origen: Artefacto del continente Morphos, tallada en hueso petrificado de un ancestro de combate.

· Propósito: Borrar la identidad personal para fundirse con la esencia del guerrero universal.

· Uso: Debe portarse durante todo el ritual.

4. Elixir de la Victoria Amarga

· Origen: Poción destilada de hierbas de del continente Silentium y lágrimas de derrotados.

· Propósito: Experimentar todas las derrotas para trascender el miedo a perder.

· Consumo: Un frasco de 125 ML que induce visiones de fracasos marciales.

Además que las consecuencias de que el ritual falle eran un tanto interesantes. Estás eran las siguientes:

· Pérdida de Identidad Permanente: La máscara podría borrar para siempre su personalidad.

· Fractura Ósea Irreversible: El aceite puede fundir huesos en lugar de fortalecerlos.

· Locura Bélica: Las visiones de derrota podrían quebrar su mente.

· Maldición del Perdedor: Podría quedar atrapado en un ciclo de derrotas eternas.

Minho suspiro y tomo la hoja con las inscripciones en Luminari para comenzar su ritual. Se quitó los zapatos mientras colocaba la bolsa de será de los caídos en el suelo una vez lista avanzó sobre ella. Cada paso envío visiones de batallas ancestrales—golpes que mataron, errores que costaron vidas. La arena se clavo en sus pies como si fuera cristal, dibujando un camino de sangre. El viento soplo y su mirada se endureció.

— Trēta graba þizē hwazē failandē,

Hwazuh waihs staigō sa du usstaiga,

Stiurnōs dauþōs þōs mis hwasidēdēn,

Lais, þau sama uns du falla —el canto de Minho era firme y mucho más entendible que el de los demás y su voz lo hacía sonar más majestuoso después de todo por sus propias palabras en su país eran buenos para la música y se comprueba en como interpretaba el ritual.

El canto de Minho siguió mientras se colocaba la máscara del guerrero olvidado ahogando su canto.

Aquella máscara era… era solo eso, una máscara o más bien un ovalo que sobresalía a 2 cm de la frente y encajaba perfecto con la barbilla, no tenía ni nariz ni boca ni nada. Se dice que esa máscara fue usada por los guerreros de tribus antiguas.

Las tribus Atziet. Tribus guerreras que adoraban a Mel Dios de la guerra quien les concedió dicha máscara. La mascara original estaba talla en los huesos del propio Dios Mel quien dijo que una vez su portador caiga sea usado. Cada que un guerrero caía en batalla su cadáver era recuperado y sus huesos eran usados para más máscaras dando gracias a Mel. También bebían la sangre del caído y comían su carne. Para que supuestamente el poder fuera más efectivo su carne debía de ingerirse cruda. Esto lo hacían con los guerreros jóvenes era algo así como un ritual para saber si tenían el derecho y valor de convertirse en guerreros. Según las palabras del propio Mel la máscara era para qué sus guerreros pudieran ser más salvajes, brutales y expertos en combate algo que les sirvió mucho ya que esa tribu fue una de las más temidas de esos tiempos al menos en su continente. Colonizaron todo el norte del continente Morphos. Lo único que detuvo su avance al sur fueron las cadenas de montañas. No por qué no pudieran cruzar más bien por qué estás montañas eran habitadas por gigantes los cuales para la tribu era difícil enfrentar ya que la estatura de estos era de entre 1.50 y 1.60 metros de altura mientras que aquellos gigantes alcanzaban los 5 metros de altura eran conocidos como los gigantes Nefthial quienes dominaron centro y sur del continente Morphos. Una mascara testigo de grandes encuentros y guerras de aniquilación. Máscaras testigos de baños de sangre y cenizas. Máscaras que ahora usada por los iluminados del sendero LC del luchador.

— Brannjand maus sa aiws was wank,

Wandjand baira du isarna fairna,

Hwazuh seigils sig wairþa kaurka,

Sa raþja sik wisan haftadans in wain —el canto de Minho apenas podía oírse bajo la máscara.

Minho se unto con el aceite de dragón hirviente que previo al ritual ya había Sido puesto a calentar en una olla de cobre esto era muy importante ya que ese tipo de líquidos debían ser preparados en cobre, plata u oro. Su piel chisporroteaba y emanaba humo, el dolor era atroz pero no quemaba. Sus músculos se contraían lentamente redefiniendo su estructura corporal bajo el fuego alquímico.

— Ni sunus, ni brōþar, ni namō halda,

Im sa laus sa slaht jah paþ.

Sa faists sa gabairands us sama hauhma,

Þis þusundi kunjō haftadē.

Una vez Minho pronunció aquellas palabras la máscara del guerrero sin rostro comenzó a brillar tenuemente y en ese momento Minho Instantáneamente perdió su identidad. Ya no era Minho, o al menos su mente ahora era un vehículo del combate eterno. Voces de mil maestros susurrando técnicas olvidadas en su mente. Una tormenta de estilos de combate de las artes marciales de cada rincón de Aethra.

— Kann kustu allais fralušta,

Jah ni jah agis þata driusa,

Untē hwazuh failan sis mis swaignē,

Jah wandjana sis du niuja at-lēkn.

Minho sujeto una pajilla y la introdujo en el frasco de el elixir de la victoria amarga, lo paso bajo la máscara y comenzó a beberlo. Minho comenzó a vivir cien muertes y mil derrotas, en segundos. Sintió la humillación, la rendición, la falla. Hasta que solo quedo un pensamiento uno con un peso más grande del que se puede interpretar: “Ya no temo perder”.

— FALL, FRAÞ!

AGIS, HWARBA!

SPILL, LĒKI!

IK IM SA WAIRS!

El grito de esta ultima parte del ritual logro salir de la mascara con fuerza. Minho se quito la máscara. sus ojos reflejaron mil batallas. El ritual había finalizado. Minho golpeo el suelo con el talón y la arena estallo en un patrón de espirales concéntricas. Sin siquiera pensarlo, ejecuto una forma marcial que murió con los antiguos maestros de Kael’Thas. Su cuerpo se movía con la economía mortal de quien conoce el precio exacto de cada movimiento. Otro golpe en el suelo y la arena formó el símbolo de el sendero LC del luchador. Minho ya había subido de nivel con éxito. Tras el mismo protocolo y palabras de mantenerlo bajo vigilancia. El profesor Adermat pidió un taxi y envío a Minho y Won ho a su casa, Minho para que descansará y Won ho para que lo cuidará. Todos los demás fuimos al observatorio el cuál estaba el noroeste de la ciudad en una colina a un par de kilómetros de la escuela. Subimos la colina la cuál tenía gran vegetación de árboles, el camino era tranquilo, demasiado incluso las aves guardaban silencio solo se escuchaba el auto avanzar, tras unos minutos llegamos al lugar pero estaba cerrado. Aún era muy temprano. El observatorio era un enorme cilindro con la punta en forma de cúpula, todo el edificio era color blanco y media unos 19 metros de alto.

A un lado había una casa, la casa de un astrónomo que trabajaba en el observatorio. No era muy grande. Pero tenias pisos y un ático. La casa era de color verde para ocultarse entre los árboles que rodeaban al observatorio.

— Vamos quizá el astrónomo que vive ahí pueda abrir para que entremos e investiguemos más a fondo esto —dijo el profesor Adermat suavemente y todos asentimos fuimos directo a la casa y tocamos la puerta pero nadie abría otro golpe y un llamado por su nombre “Aidam” pero no aparecía aún que al tercer golpe notamos que la puerta estaba abierta quizá habían entrado a robar. Rápidamente y sin vacilar el profesor Adermat entró y nosotros detrás pero todo estaba en orden solo faltaba el.

Aidam Veridian fue el astrónomo jefe del Observatorio Municipal de Amberlath hace 30 años. Un hombre metódico, ateo, devoto solo a la ciencia. Pero dicen que empezó a enloquecer decía que veía y oía cosas y un día solo se encerró en su casa actualmente es muy viejo el profesor Adermat lo conoce desde que era niño pero durante mucho tiempo no salió de su casa y el profesor Adermat ya no lo volvió a ver

Revisamos la casa en busca de Aidam pero nada. Señale el ático en el cuál había runas dibujadas. Parecían escritas con pintura azul cobalto. El profesor subió y nos dijo que lo siguiéramos. Una vez arriba comprendimos por qué el señor Aidam no estaba.

En el suelo del ático había un círculo de invocación con runas en Luminari. El círculo tenía símbolos que las iglesias consideran paganos. Símbolos de los primigenios. Todo dibujado y escrito con sangre humana. Solté una maldición en voz baja al ver la escena. El profesor Adermat camino hasta llegar a un viejo escritorio rallado en madera de pino con tres cajones a la izquierda y sobre el un diario y una lámpara de escritorio.

El profesor Adermat busco en su portafolio y encontró un par de guantes. Se los ojos y comenzó a analizar el diario. El diario estaba escrito en una mezcla de taquigrafía científica, poesía y, hacia el final, garabatos frenéticos.

ENTRADAS DEL DIARIO

Fecha: 15 del mes de Eshrath, Año 5093 de la novena edad de Aethra. (30 años antes del presente)

Hoy confirmé la anomalía que había estado estudiando desde hace unas semanas. La estrella Thar’nöth —bautizada así en honor a el árbol— (Alpha Aethrae) presenta un parpadeo periódico que desafía todas las leyes de la astrofísica conocida. No es una variable cefeida. Es… un guiño. He nombrado el fenómeno “El Pestañeo del Ojo”. Los cálculos indican que la próxima fase de máxima intensidad será en… aproximadamente 30 años. Coincide con una alineación única con la Luna Negra de Balerin. Un evento milenario.

Fecha: 3 del mes de Panirath, Año 5094 de la novena edad de Aethra.

Durante los últimos dos he comenzado a tener sueños pero empiezo a tener la idea de que no son sueños. Son transmisiones. Cuando duermo bajo la cúpula del observatorio, con los instrumentos captando el “Pestañeo”, mi mente se llena de… geometrías vivas. No son formas; son más como relaciones. Ángulos que se autodefinen, volúmenes que existen solo en su intersección. Y un sonido. Un zumbido que se siente como un campo magnético en el cerebro.

Fecha: 10 del mes de Ouranoth, Año 5096 de la novena edad de Aethra.

He mapeado el patrón del Pestañeo. No es aleatorio como creía. Es un código. Una modulación de frecuencia superlumínica que transporta información. Mi colega Renn dice que estoy delirando. Pero anoche, mientras descifraba una secuencia, la taza de café en mi escritorio se deshizo en un enjambre de moscas de silicio por tres segundos antes de volver a ser cerámica. No fue alucinación. La realidad misma leyó el código y obedeció. Es como si alguien diera ordenes en ese punto. Empiezo a creer pero no en los dioses que adoran en mi nación si no en seres más allá del pensamiento humano.

Fecha: 1 del mes de Karith, Año 5101 del la novena edad de Aethra. (5 años después)

Han pasado 5 años desde que tengo los sueños y ahora ellos tienen voces pero no son voces humanas son conceptos que se implantan directamente en el entendimiento, evitando el lenguaje. Se hacen llamar “Los Oyentes del Vacío”. No son dioses. Son… ecólogos de la realidad. Observan los ecos que las criaturas conscientes (nosotros) dejamos en el tejido del espacio-tiempo. Y están aburridos. Nuestro ecos es monótono, patético. Quieren… variación.

Fecha: 22 del mes de Sunlight, Año 5103 de la novena edad de Aethra (2 años después)

Hoy la voz fue clara, fría como el espacio interestelar: “Hay una cerradura en el umbral de tu mundo. Fue forjada cuando la primera conciencia miró a las estrellas con miedo. Una llave nacerá. Su sangre será de dos fuentes: la que canta a las estrellas y la que cava en las raíces de la noche. Él será el Puente.” Tracé los vectores astrológicos (¡y yo que despreciaba lo místico y sobrenatural!). La conjunción señala una fecha: La medianoche del solsticio de Karith, dentro de 4 años. El nacimiento de la Llave.

Fecha: 10 del mes de Eretzsha, Año 5104 de la novena edad de Aethra.

No puedo dormir. Llevo 7 días velando. Los susurros son constantes. Me muestran visiones de lo que vendrá si el puente no se abre voluntariamente: los “Oyentes” se cansarán de esperar. Enviarán a sus siluetas hambrientas (¿son las mismas que mencionan los mitos de los Caminantes del Velo?) a forzar la cerradura. El proceso destrozaría la psique colectiva de la ciudad. Sería un genocidio cognitivo. Pero si el Puente es guiado, si abre la puerta con propósito… la nueva sinfonía de realidad sería… gloriosa. Terrorífica, pero gloriosa.

Fecha: 4 del mes de sunlight. Año 5107 de la novena edad de Aethra. (El año del nacimiento de el puente)

¡ES HOY! La alineación es perfecta. Thar’nöth, Balerin, las Hermanas Lloronas… todo como predijeron. La energía de fondo del observatorio se eleva a niveles críticos. Los instrumentos registran un desgarro en la tela causal a 5 kilómetros de aquí pero no sé en dónde. En dónde nace. El Puente. El niño-llave. Debo encontrarlo. Debo prepararlo. Debo… abrir el camino antes de que ellos se impacienten. La humanidad no está lista, pero la evolución nunca pregunta por permiso.

Fecha: [Borrosa, manchada con una sustancia marrón seca que podría ser sangre o café], Año 5108 de la novena edad de Aethra.

Fallé. No pude encontrarlo mientras buscaba un fuerte temblor sacudió el cielo y la tierra. Ellos me ordenan esperar. Esperar y marcar el territorio. Cuando el Puente madure, los senderos deben estar señalizados para él. Y solo hay alguien que pude cumplir la misión y evitar que el cierre las puertas entre ellos y nosotros.

Fecha: [Solo garabatos y coordenadas astronómicas], Año 5112 de la novena edad de Aethra.

Los sueños ahora son invasiones. Veo las siluetas hambrientas con claridad. Columnas de nebulosa negra con extremidades de ramas fractales. Se mueven entre las estrellas como peces en aguas profundas. Una se acercó a nuestro mundo. La fotografié. La placa está aquí, en el compartimento secreto. Es la prueba. No soy un loco. ¡NO SOY UN LOCO! Ellos son reales. Y vienen. Vienen si el puente no cumple su función. Debo… debo ayudarles a entrar suavemente. Un ritual. Un faro. Usaré mi propia sangre para trazar los símbolos que ellos me mostraron. En el ático de mi casa. Donde el velo es más fino.

ÚLTIMA ENTRADA (Letra temblorosa, casi ilegible, escrita en los márgenes de un mapa estelar):

Ya no sé qué es un sueño. La ciudad afuera parece de cartón. La gente, marionetas de carne. Solo las estrellas son reales. Y sus ojos. Siempre los ojos. El Puente tiene nombre ahora. Lo susurran los vientos entre las dimensiones. Pero solo escucho una D… una D. Él… él podría cerrarnos fuera para siempre. O podría darnos la bienvenida a un nuevo amanecer. Debo asegurarme de que elija bien. Debo… debo… [la escritura se degenera en un dibujo repetitivo del símbolo del “ojo sin párpado” y luego en manchas de tinta, como si la pluma hubiera caído de una mano inerte].

Fue ahí cuándo comencé a comprender pero no quería asimilarlo no quería aceptarlo…

En un cajón del escritorio estaba una placa de madera sobrepuesta al quitarla estaba la evidencia que decía el señor Aidam Una placa de vidrio de 20×25 cm, dentro de un sobre de plomo forrado de seda. La imagen es de una exposición de 8 horas apuntando a la copa del árbol Thar’nöth.

El árbol Thar’nöth, majestuoso, ocupaba el tercio inferior. Sobre él, ocupando el resto del frame, había una silueta translúcida y columnar. Parecía hecha de humo estelar y oscuridad condensada. Se estima su altura en 3-4 kilómetros, tronco principal delgado y retorcido. De él se bifurcan ramas/brazos/tentáculos que no siguen un patrón bilateral, sino un crecimiento fractal caótico. En lo que sería su “cabeza”, en lugar de cabeza tenía un cúmulo de puntos de luz de diferentes colores parpadeando de forma asincrónica, dando la espantosa impresión de un racimo de ojos independientes.

En el margen inferior, Aidam escribió con tiza luminosa:

“Caminante del Velo – Clase Θ. Fotografía espectral (banda de realidad Δ). Exposición: Año 5112 de la novena edad de Aethra.. Nota: El sujeto mostró consciencia de la observación. Giro de 3 grados hacia la lente registrado en la hora 6. Está aprendiendo.”

El profesor Adermat sostenía la placa con manos que apenas tiemblan. La luz tenue del ático hace que la imagen fantasmagórica parezca moverse. Todos la observamos en silencio helado.

—Esto… es más grande que los Titiriteros —dijo el profesor Adermat, su voz era susurro ronco—. Más grande que nosotros. Aidam no era un loco. Era un punto de contacto. Y lo que contactó tiene un plan para este mundo. Un plan que gira alrededor de…

Todos, lentamente, giraron la cabeza hacia mi. Mi rostro había palidecido. Mi ojo izquierdo palpitaba con un dolor sordo. Las últimas palabras del diario. Resonaron en mi mente.

Xia fue la primera en decir lo que todos pensaban, conectando los puntos.

— La fecha de la conjunción. El año 5107… Dark.

No tuve que mirar.

Kimberly jadeo, tapándose la boca. Alya le tomo la mano, pero la suya también estaba helada. Muy helada.

Miriam miro la foto del Caminante, luego a mi.

— Ellos… te llaman el puente. ¿Un puente… para qué?”

Airi, con voz más firme de lo esperado, contesto mientras tomaba fotografías del diario:

— Para que ellos crucen. O… para que nosotros cerremos la puerta.

El profesor Adermat cerro el diario con un golpe seco.

— Algo, está intentando intervenir con tu destino, Dark. Los Titiriteros son el menor de nuestros problemas ahora, esta… entidad cósmica, quizá no sea solo una… sean muchas más como Matusalén —el profesor nos miro a cada uno —. Ya no se trata de encontrar tu pasado. Se trata de decidir qué harás con… con tu vida. Porque si Aidam tenía razón, tu elección no solo afectará tu vida. Definirá qué es la realidad para este mundo. A partir de ahora cargas con el peso del destino de nuestro mundo.

Silencio. El peso de las estrellas, de los ojos en el vacío, de la profecía escrita en diarios de hombres enloquecidos, cae sobre nosotros o más bien sobre mi. Mire mis manos, las mismas que ayer solo sostenían libros. Ahora, sin quererlo, podrían sostener el umbral entre la existencia y algo inimaginable. Aquella profecía que leímos la otra vez hablaba sobre mi. Toda mi vida negué la existencia de seres cósmicos, pero ahora… descubrí que incluso antes de mi nacimiento yo era parte de este mundo yo era parte de aquellos horrores más allá de las estrellas. Dioses antiguos que yacían dormidos en un lugar más allá de la oscuridad un lugar que esperaba por mi para que yo abriera o cerrará las puertas definitivamente por qué yo era el puente yo era el único que podría hacerlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo