Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 6
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- Capítulo 6 - 6 Capitulo 5 – La lección de las lagrimas de lluvia
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6: Capitulo 5 – La lección de las lagrimas de lluvia 6: Capitulo 5 – La lección de las lagrimas de lluvia Realmente es algo interesante que comenzará una tormenta en medio de las clases, el viento azotaba los árboles con gran violencia los rayos iluminaban el cielo teñido por un manto gris y negro los fuertes estruendos hacían temblar cielo y tierra mientras lágrimas del cielo inundaban la ciudad y las ramas de los árboles golpeaban las ventanas.
— Parece que no podremos salir de la escuela hasta que se detenga la tormenta.
Mire a Kim suavemente ambos estábamos acostados en los escalones de el último piso de la escuela.
— Si eso parece Dark nunca me han gustado las tormentas me dan algo de miedo sobre todo por lo que se dice habita en ellas.
La miré con frustración.
— Ya vas a empezar con eso Kim, eso es una fantasía loca nada de eso existe.
Ella suspiro y se giro hacia mi lado mirándome yo hice lo mismos y nuestras miradas se cruzaron nos mirábamos a los ojos y así permanecimos unos segundos.
— Dark ¿me puedes hacer una promesa?
La mire suavemente.
— Si está bien dime ¿Cuál es?
Ella me abrazo y se apego a mi.
— ¿Estarás conmigo siempre?
La mire suavemente y le acaricie la mejilla.
— No necesitas preguntar yo estaré contigo siempre eres la persona más importante en mi vida tu me importas mucho Kim y si algún día morimos deseo que sea juntos para poder cuidarnos siempre.
Ella sonrío sonrojada y me dio un beso en la mejilla.
— Dark tu eres lo que más me importa y amo en este mundo bajaría las estrellas por ti y buscaría la inmortalidad para estar juntos por siempre.
Tristemente yo no podía sentir lo mismo que Kim la quería o eso creo ciertamente no se diferenciar mis emociones ni ordenar mis pensamientos.
— Yo…..
Finalmente sonó el timbre y era hora de clases nos levantamos y fuimos al salón al encontrar ya estaban todos ahí nos dirigimos a nuestros lugares y entro la profesora Natasha.
— Buenos días alumnos hoy tendremos una actividad en grupo tiene como tarea leer esto.
Ella saco un libro de su bolsa podía conocer ese título en cualquier lugar.
— “Las confesiones de un Ángel caído” Dijimos al mismo tiempo ella sonrío y yo la mire suavemente.
— Bien comencemos primero señorita Ailín puede leer los primeros pasajes por favor.
Ailín asintió y comenzó a leer mientras ella estaba leyendo la profesora se tambaleó.
— Disculpen alumnos me siento algo mal enseguida vuelvo.
La profesora salió y tras unos minutos regreso pero la mira a extraña tenía una capucha cubriendo su rostro quería ignorar que ella no era la profesora Natasha pero era más el poder de mi ignorancia, y por ese mismo poder tampoco me di cuenta que aquella tormenta proyectaba sombras en la pared y la de aquella mujer tenía tentáculos saliendo de todos lados.
— Joven Dark continué leyendo los pasajes de “El peso de las alas rotas” Ella estaba de pie junto a su escritorio, tallando runas en madera con un estilete.
— Mis alas, otrora puentes al cielo, ahora eran cadenas que arrastraba por el fango.
Continúe leyendo, que la clase escuche cómo un dios aprendió a arrastrarse, pero mientras leía casa gota de lluvia que caía formaba runas en los cristales.
— (por qué estoy tan nervioso esto es extraño) Mi voz estaba quebrada, yo estaba sudando como nunca antes mis manos temblaban y mi garganta apenas podía pronunciar las palabras.
— Cada pluma que perdía sangraba luz… y la luz atraía a los buitres.
Mire suavemente hacia la profesora sabía que ella no era Natasha ella era alguien más pero no quería admitir quien solo me límite a hacer un comentario y una pregunta.
— Profesora, este libro… ¿cómo lo consiguió?
Ella sonrío, su sonrisa era maldad era una sonrisa del infierno cuando mire ella froto sangre negra en el libro lo sabía las notas del viernes no era tinta estaban escritas con sangre y fue ella, ella ha estado observándome o intentando hacer algo contra mi cuando menos sentí ella hablo suavemente.
— Lo heredé de una vieja amiga muerta.
Decía que su hijo lo leería algún día.
Ella suspiro suavemente y me miró mientras sacaba un cigarro de su bolsa y lo prendía nadie comentó que estaba prohibido fumar en la escuela pero tenían miedo mucho más que yo, temían de aquella mujer.
— ¿Sigues?
El próximo párrafo es… revelador.
Yo estaba temblando pero aún así seguí con la lectura.
— Pero el dolor más profundo no era la caída… era saber que mi propio hijo pagaría mi pecado.
De repente vi un espectro una mujer saliendo de detrás de aquella mujer tenía la garganta cortada y sin ojos y solo yo podía verla y oírla.
— ¡Huye!, ¡Ella cortó mis alas antes de degollarme… ella los disfruto!
Me lleve las manos a la cabeza mientras gritaba eufórico.
— ¡Basta!
¡No está aquí!
¡No es real!
Mire como a mí alrededor todos mis compañeros se deformaban sus ojos se volvían negros y sus bocas cocidas pero aquella mujer solo sonreía mientras anotaba en un cuaderno utilizando sangre negra tropecé al ver cómo aquel espíritu se hacia más grande.
— ¿Qué mierda es esto?
¡por favor que se detenga!
Tome el libro y me intente levantar pero lo solté y las páginas se mancharon de sangre, no cualquier sangre si no sangre dorada.
— Esto debe ser una ilusión no es real nada es real.
Me intente levantar pero sentí un fuerte mareo y caí comenzando a tener convulsiones.
Mientras estaba tirado en el suelo sentí un horrible dolor en la cabeza grité con todas mis fuerzas el dolor era insoportable y en ese entonces raíces negras brotaron de mis sienes retorciéndose como serpientes.
— Lo bello siempre es grotesco.
Dijo ella mientras se acercaba a mi.
— Creí que serías más listo.
Ella se agacho junto a mi y con voz susurrante hablo.
— ¿Ves lo que causa negar tu sangre, pequeño ángel?
Ella comenzó a reírse sádicamente.
— hay pequeño tanto negar lo que eres.
Ella suspiro mientras fumaban y se reía.
— Las raíces del dolor siempre buscan la luz… aunque tú prefieras la oscuridad.
Ella quemo las raíces con sus dedos dejando cicatrices con formas de alas marchitas.
— Shhh… esto merecía doler.
Ella me acaricio el rostro y de un chasquido quedé dormido.
Al despertar estaba en la enfermería de la escuela y a mi lado Kim cuidándome ella me miró suavemente y me abrazó gritando.
— ¡Dark estás bien!
La mire confundido y mire a todos lados antes de preguntarle que paso.
— Oye Kim que paso no recuerdo nada.
Ella me miró suavemente mientras pensaba.
— Pues te desmayaste a media clase y te trajimos aquí la profesora Natasha también estaba aquí pero ya salió le dolía mucho el estómago así que no pudo darnos clase por eso tuvimos clase libre.
Escuchar eso me hizo exaltarme pero yo recuerdo que alguien nos dio clases por qué ella no ni la profesora envío a un sustituto quizás estaba imaginando todo quizás fue un sueño o una alucinación, no estoy era real quería creer que no pero si no lo eres como explico las cicatrices en mis sienes quizás nunca sabré la respuesta de eso pero un escalofrío recorrió mi espalda sabía que esto apenas comenzaba y cada segundo sería mucho peor con los días.
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