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Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 8

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  4. Capítulo 8 - 8 Capitulo 7 – Las flores que sangran
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8: Capitulo 7 – Las flores que sangran 8: Capitulo 7 – Las flores que sangran Y ha llegado otro día en este mundo de locura me siento mucho más cansado de lo normal realmente no quiero ir ala escuela pero debo hacerlo necesito investigar, me levanté de la cama desayuné y me fui caminando ala escuela al llegar fui al jardín al estar ahí me recosté en el pasto y mire hacia las flores.

— Las rosas hoy se miran realmente hermosas pero hay algo raro en ellas.

Me acerque suavemente y de las rosas goteaba un líquido negro y espeso como la sangre de las notas lentamente las rosas comenzaron a teñirse de negro en sus pétalos surgieron runas violeta del idioma desconocido lo único que pude hacer fue mirar a pesar de lo que ha pasado el diseño de esas rosas me resultó realmente hermoso les tome una fotografía y me levanté para ir a clase al parecer la primer clase era con la profesora Natasha suspire y entre a la clase.

— Hola Dark.

Mire a Xia y la saludé suavemente con la mano y me fui a mi asiento en el estuve pensando y mirando las rosas a los 5 minutos entro la profesora Natasha.

— Buenos días chicos al parecer muchos están consternados por lo de ayer yo igual me siento así tenía planeado no venir hoy pero tenemos que tomar las clases.

Ella me miró suavemente.

— Hoy el jardín luce hermoso, ¿Verdad Dark?

La mire de reojo.

— Si sobre todo las rosas.

Ella miro las rosas extrañada.

— Mmm si me preguntó quién las pinto de negro.

Suspire aquellas rosas me atraían mucho se que todo esto es obra de ella esa mujer me preguntó si en algún momento podré conocerla realmente si podré ver su rostro o conocer su nombre me tiene muy intrigado no espera por qué pienso esto es como si ver esas unas esas rosas negras me hiciera entrar en transe, me golpeé la cabeza suavemente.

— Bien hoy les dejaré un ensayo sobre la belleza en la decadencia es algo simple lo tienen que hacer.

Xia miro ala profesora suavemente.

— Profesora ¿usted que entiende por esos términos?

y ¿como podríamos hacer un ensayo relacionando ambos términos opuestos?

La profesora dio un largo suspiro y comenzó a caminar entre las mesas acariciando los libros.

— Bueno señorita Xia ya que usted lo pregunta.

Continúo caminando y comenzó a hablar suavemente.

— Belleza: No hablo de atardeceres o rosas… Hablo del “destello último” de un cerebro que comprende su locura.

De la elegancia con que un alma se desgarra al aceptar verdades cósmicas.

Como un glaciar que se quiebra: su caída es un poema.

Ella me miró suavemente luego miro al cielo nublado y continuo hablando.

— Decadencia: No es pudrición… es “transformación”.

La moral humana decae como la piel de una serpiente: para revelar lo “monstruoso” que siempre latió debajo.

¿Acaso no es bello que el barco se hunda lento, dando tiempo a sus ratas a componer canciones?

Ella suspiro y busco en su libreta.

— Bien aquí tengo un ejemplo para darles.

Suspiro busco un cigarrillo y comenzó a fumar mientras hablaba con voz entre susurros y truenos.

— “LA BELLEZA EN LA DECADENCIA: CUANDO LA CORRURA FLORECE EN EL ABISMO” Se sentó suavemente sobre su escritorio y continuo.

— ”La catedral de Aetheris ardio hace un años.

Los humanos lloraron piedras caídas… pero yo vi “belleza” en sus gárgolas derritiéndose.

Eran la prueba: hasta lo sagrado decae cuando dioses mayores bostezan.

Idrisdath no fue tragada por lava… fue besada por Un Dios.

Sus ciudadanos congelados en ceniza no gritan dolor cantan la sinfonía de saberse insignificantes.

Sus postreras expresiones, esa mueca entre el terror y el éxtasis, son el único arte verdadero.

¿Saben qué es realmente decadente?

Su negar lo inevitable.

Como el niño que cierra los ojos ante el abuso, creyendo que la oscuridad lo salvará.

La verdadera decadencia es abrazar que el monstruo tiene razón: que el dolor los hace más nítidos.

Como un diamante tallado con gritos.

Al oir sus palabras apreté mi mesa con gran fuerza lo que transmitía con ese ensayo no era algo que ella haría será que ella no es la profesora.

He visto mentes decaer.

La del pescador que, tras encontrar un huevo estelar en la red, arrancó sus ojos porque ya no soportaba ver la realidad.

La del científico que probó el vacío cósmico y se volvió adicto a su propio llanto.

Pero el ejemplo más puro… es el de “el ángel que prefirió caer”.

Sus alas rotas no eran fracaso: eran esculturas del instante en que comprendió que amar a una bruja valía más que el cielo.

Su decadencia fue belleza.

Porque eligió el fango donde florecerían rosas negras… Como las que crecen en el corazón de Dark Nighthos.

Pregúntenle si no es bello sentir cómo su cordura se agrieta… mientras lo observo.

Mientras yo apretaba mi escritorio en eso una voz que no era la de la profesora Natasha una voz muy conocida sonó en algún lugar sudando solo para mi pero todos parecieron sentirlo.

— Ella lo entendió cuando le desgarre la garganta.

Kimberly rompió su lápiz y susurro suavemente para si misma.

— Ella es…..

poesía hecha maldad.

El rostro de Won ho sonrió con ojos vacíos mientras dio un leve susurro.

— Matusalén aprobaría esto.

Yo por otro lado sangre de las palmas debido a la presión que puse sobre mi mesa mientras Xia busco una bolsa y vómito al parecer no se sentía bien.

— Bien alumnos comiencen con sus ensayos espero no me decepcionen.

Suspiro y siguió fumando, me quedé en silencio con mano temblorosa y dolorida tome mi pluma y mire mi libreta mire como caía sangre de mi mano y aún no se que paso pero utilice mi propia sangre para escribir mi ensayó no sabía que estaba escribiendo solo veía como las palabras quemaban el papel dejando cicatrices rúnicas solo escuchaba susurros en mi oído diciéndome que escribir y yo lo hacía, hasta que tras unos minutos lleve el ensayo con la profesora.

Ella lo tomo y se sorprendió al ver cómo estaba escrito ella comenzó a leer suavemente.

“ELEGÍA A LA DIOSA QUE SANGRÓ POR MÍ: DECADENCIA DE LUNA Y HUESOS” > “Mi madre fue la Luna cuando esta decidió volverse humana.

> No la que cantan los poetas esa virgen pálida de plata y sonrisa casta.

> sino la que araña el cielo con uñas de meteorito, bebiendo oscuridad de los cráteres.

> Dicen que las diosas no lloran…

> Pero yo sé que ella lloró sangre plateada la noche que el vacío la parió.

> Fue su primera decadencia: elegir tener un corazón que podría romperse.

> Segunda decadencia: sus alas.

> No de luz, sino de alas de cuervo tejidas con plegarias olvidadas.

> Las extendía sobre los bosques y estos envejecían mil años en una hora…

> Belleza: ver cómo los robles retorcían sus raíces para adorarla.

> Decadencia: saber que cada plegaria que absorbía, la convertía en presa de algo más hambriento.

> En mi sueño recurrente, la veo en una torre de espejos rotos: > Los humanos llaman locura a lo que no comprenden, hijo.

> Como llaman monstruo a la madre que estranguló a su hijo para salvarlo del fuego.

> Sus manos gotean cera negra.

¿Era su sangre?

¿O la culpa fundiéndose?

> Tercera decadencia: yo.

> Concebido no en un lecho, sino en el choque de dos dimensiones: > Padre Ángel cuyas lágrimas eran cometas…

> Madre Bruja que atrapó uno para tallar mi alma con él.

> Belleza: ser la estrella fugaz que dos dioses usaron como juguete.

> Decadencia: ser el recordatorio de que hasta lo eterno se agrieta.

> Ella, que bailaba sobre océanos de tiempo, eligió caer…

> Para que yo naciera.

> ¿No es eso la decadencia más sublime?

> Destruir su divinidad…

por amor a un fantasma que aún no existía.

> Ahora, cuando la luna llena sangra tras las nubes, > Oigo su risa en el viento: > Lo bello no es vivir, hijo mío.

Es decidir cómo morirás.

> Y yo, con mis huesos terrenales, mis miedos humanos…

> Escribo este ensayo con sangre dorada sobre papel que fue su piel.

> Porque si la decadencia es transformación, > Entonces esta tinta es mi última oración: > Madre, que tu caída no haya sido en vano.

> Deja que mi cordura se pudra…

para florecer como tú lo hiciste.

> En la belleza salvaje de quienes eligen el abismo.” Pude ver como como caía una lágrima negra del ojo izquierdo de la profesora al leer el último párrafo.

— Profesora, ¿Se encuentra bien?

Ella suspiro y rasgo mi ensayó mientras se tocaba la cabeza al parecer también se sentía mal.

— La verdadera decadencia es mentirse a uno mismo.

Ella se levantó con dificultad y comenzó a leer el ensayo frente a la clase.

Su voz, siempre imperturbable, truena en el último párrafo.

Al terminar, calla 10 segundos que parecen siglos.

Finalmente ella rompió el silencio.

— ¿Ven?

Dark comprendió la tarea… Porque esta madre fue la decadencia hecha diosa.

Suspiro suavemente.

— Y él… Se quedó en silencio un rato.

— …es la flor que brotó de su tumba.

Ella se acerca a su escritorio.

Me devuelve el ensayo manchado con su sangre negra.

— Tarea para todos: busquen su abismo.

Y cuando lo encuentren… Fumo otro cigarrillo.

— Arrójense.

Terminaron las clases y yo salí rápidamente me fui a acostar en el jardín mirando aquellas hermosas rosas suspire suavemente mientras la miraba como caían pétalos de aquellas rosas, por mi mente por cada pétalo que caía marcado por runas fluían recuerdos o fragmentos de ellos, una cabaña antigua, una manta ensangrentada, un parque un columpio, gritos y muerte, a cualquier otro le asustaría pero a mí me gustó poder ver eso sin darme cuenta me quedé dormido mientras dormía soñaba, sueños abogados en dolor y bañados en sangre eran algo que paso o algo que pasará aún no lo sé pero tengo miedo de la obscuridad y de lo que hay más allá de ella.

— Mmm ¿que pasó?

¿Me quedé dormido?

Mientras miraba a todos lados saque un reloj que traía en la muñeca izquierda.

— ¡Las 5 de la tarde!

Rayos, enserio que soy tonto.

Mientras me levantaba suspire y me estire.

— Rayos tengo ganas de ir al baño iré rápido Rápidamente me levanté y fui a los baños de la escuela entre y al terminar fui a lavarme las manos pero en el espejo había algo.

— ¿Qué rayos es esto?

En el espejo de mi reflejo tenía dos alas negras de nuevo pero de ellas caía sangre mis ojos derramaban lágrimas negras y en mi cabeza tenia una corona agite la cabeza y al volver a ver mi reflejo no había nada o eso creí en mi cuello tenía una mordida cicatrizada con rujas de aquel idioma.

“𖥶𖥿𖦀 𖦆𖤞𖥺𖦐𖥾” Rápidamente me eche agua en la cara y salí de ahí mientras caminaba me encontré a Kimberly la cuál tenía ensayos de música ese día.

— Dark olvide decirte que a la salida fui al laboratorio y encontré esto.

Me mostró un girasol marchito.

— Creció anoche en dónde murió Jasón al principio creí que era una mancha pero hoy al amanecer era una girasol.

Lo que me mostraba era extraño, un girasol creciendo en dónde murió una persona al parecer hay cosas en este mundo que uno no puede entender y espero no hacerlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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