Más allá de la oscuridad (BeyoND Of The DarKneSs) - Capítulo 9
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- Capítulo 9 - 9 Capitulo 8 – El coro de los sin voz
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9: Capitulo 8 – El coro de los sin voz 9: Capitulo 8 – El coro de los sin voz Al caer la noche comenzó a llover por suerte era lluvia y no una tormenta mire mi teléfono antes de llegar a mi casa y tras unos minutos ya estaba dentro me tire al suelo y mire la televisión en eso escuché sonar la puerta de mi casa al abrir Alya me sonrió y me abrazó suavemente.
— Buenas noches Darksito bueno vine a visitarte y dormir ya que nuevamente Kim y mamá fueron a quedarse con mi abuela y como la otra vez fue en la mía ahora me quedaré contigo.
Ella sonrío y yo suspire y le indique que entrara ella miro el lugar me tomo de la mano y me llevo ala cocina.
— Hagamos algo rico para cenar.
Busco en todos lados y solo utilizo los condimentos que tenía y carne de cordero ella miro todo y yo la tomé de los hombros y la senté.
— Tu eres mi invitada así que hoy te quedarás sentada yo hago la cena busca una película en tu teléfono y hay que verla mientras cocino.
Ella se sonrojo y busco una película de fantasía en su teléfono la puse y se sentó a verme cocinar.
— Oye ¿Por qué quieres cocinarme?
La mire mientras lavaba los vegetales y sonríe.
— ¿Quieres casarte conmigo no?
Entonces ambos debemos hacer las cocas de igual forma ninguno tiene que hacer más que el otro bueno yo debería cuidar de ti y hacer más como cocinar y eso.
Ella dio un grito de emoción y se lanzo sobre mi derribando me enfrente de donde estaba lavando ella estaba sonriendo de emoción y sin aviso previo me beso con gran intensidad y pasión realmente ya me estaba gustando que me besara sin que me diera precio aviso.
— No sabes lo mucho que te adoro, no me importa que pase tu estarás conmigo por siempre.
Dijo entre jadeos mientras me tomaba de las manos y volvía a besarme después de varios minutos se separó y me miró con gran amor y adoración.
— Perdón no pude contenerme.
Ella se quitó de encima de mi y se sentó yo me levanté y continúe lavando al terminar corte todos los vegetales y los puse a hervir un rato mientras sazonaba la carne y la ponía a freír con especias y hierbas mientras esperaba ella me miró.
— Oye cariño ahora lo tengo bien decidido cuando los casemos tendremos 7 hijos.
Yo estaba tomando agua y al instante escupí el agua tosiendo me ahogue de la sorpresa.
— ¡No digas esas cosas mientras estoy tomando agua además ya te dije que te van a acusar de seducir adolecentes!
Ella se levantó alzando las manos al aire.
— ¡No me importa yo quiero darte como cajón que no cierra!
La mire y le grité de igual forma.
— ¿Que no sé supone que debe ser al revés?
Ella sonrío con entusiasmo.
— ¡Cómo sea pero de que te va a gustar te va a gustar y posiblemente hasta a doler!
— ¡Estás intentando seducirme o asustarme!
Ella sonrío miente abría sus ojos con felicidad.
— ¡No lo sé!
— Y ¿Por qué estamos gritando?
— No tengo la menor idea.
Nos miramos un rato y comenzamos a reírnos.
— Se te va a quemar la carne.
Rápidamente fui a ver la carne después de un rato le lleve un plato de carne de cordero suave bañado en salsa de frutos rojos y verduras hervidas y después fritas busque y le serví vino que tenía guardado y no se hagan ideas yo no bebo lo compre para cuando ella y su madre me visitaran.
— Muchas gracias Darksito veamos que tal cocinas.
La mire nervioso.
— Emmm creo que mejor deberíamos pedir algo soy muy malo cocinando emmm soy malo en todo de hecho.
Ella comió un poco y sus pupilas se dilataron y comenzó a comer con gran desesperación.
— ¡Esto es lo más rico que he probado en mi vida!
¡Cariño eres el mejor cocinero que podría conocer en mi vida!
La mire sorprendido.
— Eee ¿Enserio?
Bueno yo creo que soy muy malo pero gracias.
Ella solo suspiro.
— No deberías infravalorarte tanto tengo entendido que eres bueno estudiando tienes un futuro prometedor yo te apoyaré siempre, cariño.
Me sonroje intensamente y la mire apenado mientras respondía con timidez.
— Gracias.
Comencé a comer obviamente sin faltar mi deliciosa coca cola al terminar de comer fuimos a ver películas y luego a dormir le dije que durmiera en mi habitación y yo en la sala pero ella me llevo de la mano a mi habitación me tiró en la cama y se acostó conmigo abrazándome ella me acaricio la cabeza y espalda mientras me besaba la frente y mejillas luego comenzó besarme de nuevo durante mucho más tiempo y tras media hora de darme cariño me abrazo y se durmió profundamente yo la abracé mientras estaba sonrojado y feliz, lágrimas cayeron de mi rostro mientras sonreía por qué por primera vez en 15 años alguien dormía conmigo abrazándome.
Al llegar la mañana ella me hizo el desayuno ambos desayunamos y me llevo ala escuela.
— Oye cariño mañana puedes ir conmigo a un lugar quiero decirte algo importante.
La mire y le di un beso en la mejilla.
— Sip lo haré adiós que te valla bien en tu trabajo.
— Adiós que te valla bien sale un golpe a Kim de mi parte.
Ambos nos reímos y despedimos, al entrar en la escuela sentía algo extraño algo no estaba bien.
De los ventiladores de la escuela salían susurros, provenían de algo que no estaba ahí algo que quería que solo yo los escuchará lentamente las voces se hacían más fuertes repitiendo lo mismo una y otra vez.
“Qel’vethra” “Darkür” Aquellos susurros comenzaron a volverme loco lentamente comenzaba a sudar y temblar mi cabeza comenzó a dar vueltas salí corriendo de la escuela al jardín me quedé ahí respirando agitado mientras buscaba mis pastillas al encontrarlas me tomé dos y comencé al calmarme mire las rosas y de ellas caía gotas de sangre suspire y me levanté para ir a clase ahí note que Minho seguía enfermo.
— Profesor disculpe que llegue tarde es que me dio un emmm.
— No sé preocupe joven Dark se su condición aún así puede ir ala sala de castigo y puede pedir sus compañeros los trabajos que haremos en esta clase no se preocupe usted valla ala sala a descansar y relajarse la clase puede esperar su salud es algo principal.
— Muchas gracias profesor.
Me retire ala sala de castigo pero había algo, no sé cómo describirlo pero algo me llamaba al auditorio, camine suavemente y en eso escuché una llamada, era Minho contesté pero había algo raro en el, sus ojos estaban blancos y el un instante comenzó a cantar en aquel idioma de los susurros rápidamente colgué y seguí caminando los susurros regresaron está vez me indicaban que fuera hacia el auditorio al llegar ahí alguien me empujó era aquella mujer misteriosa me encerró ahí y sonrió.
— Al parecer en esta escuela son ineficientes y no saben dar castigos adecuados a sus alumnos no te preocupes querido yo me encargo de adiestrarte, el miedo es el mejor maestro y yo se cómo usarlo.
Ella chasqueo los dedos y las sobras de auditorio comenzaron a moverse y bailar a mi alrededor al mirarlas se deformaban tomando formas humanas o humanoides algunas incluso tenían tentáculos saliendo de todos lados de su cuerpo de un segundo a otro una de ellas comenzó a hablar desde un vacío más profundo que el alma de aquella mujer, su voz era un eco en todos el lugar y solo yo lo podía oír.
— Tu eres culpable de todo todos tus seres queridos morirán y será culpa tuya, tu nunca debiste nacer hijo del pecado, el precio de tu vida es el dolor eterno el sufrimiento de ver morir a quienes amas.
En serio momento me envió imágenes de algo que parecía ser el futuro, la ciudad estaba en ruinas, montañas de cadáveres, ríos de sangre y mares de lágrimas y sobre las montañas de cadáveres un trono de cabezas donde aquella mujer miraba todo y detrás de ella se habría un portal del cuál salían tentáculos y una voz surgía del más allá.
— El resultado de el peor pecado, tu nacimiento.
Detrás de la mujer se alzaban 5 gigantescos palos de maderas de los cuales colgaban los cuerpos de mis 5 amigos, sus cuerpos destruidos la sangre caía desde ellos, y aquella mujer sonrió y levantó otro cuerpo con sus manos.
— Guarde lo mejor para el final querido pecado de la obscuridad.
Tomo el cuerpo de Alya y lo cortó en dos con gran fuerza, bañándome en su sangre, comencé a gritar y llorar desesperadamente.
— ¡No he cometido ningún pecado yo no quiero que nada de esto pase!
¿por qué me atormentas a mi?
¡Yo no le hice daño a nadie yo solo quiero vivir en paz poder ser feliz por qué no pueden dejarme descansar!
Ella comenzó a reír a carcajadas mientras clavaba una daga en las cabezas de su trono.
— Tu mismo lo entenderás cuando esto pase.
Chasqueo los dedos y aparecí de nuevo en el auditorio comencé a llorar abrazando mis piernas y escondiendo me en un rincón mientras las sombras y susurros continuaban gritando mi nombre, riéndose mientras repetían lo mismo.
“Tu destino es ver morir a quienes amas y ser despreciado por todos hasta el fin de tu vida pero eso nunca pasará serás torturado por la eternidad y perseguido por tus pecados hasta el fin de los tiempos”.
Mientras lloraba y me tapaba las orejas gritando que pararan escuche el piano tocar una melodía pero esa melodía ere tocada por el viento no había nadie solo las teclas de movían esa melodía la había escuchado hace tiempo en eso un recuerdo llegó a mi mente mi yo de 3 años con una manta bañada en sangre mientras sonaba esa melodía, me toque la cabeza y comencé a respirar profundamente mientras gritaba y lloraba.
— ¡Detengan esto pero favor ya no quiero seguir escuchando los ya no quiero seguir recordando los!
En eso las puertas se abrieron y todo se detuvo rápidamente salí de ese lugar pero gire suavemente la cabeza y mire a aquella mujer limpiando el piano con un pañuelo manchando de sangre dorada lo supe por qué hasta mi nariz llegaba el olor a la sangre ese olor metálico y además por qué la sangre salía de sus manos rápidamente intenté desviar la mirada y ella alzó la vista bajo su capucha me saludo y dio un susurró que llegó a mi con el viento.
— Adiós nos veremos pronto mi príncipe, mi señor de la obscuridad.
En eso la puerta se serró de golpe yo aún seguía en shock por todo me quedé ahí después escuché pasos era el profesor buscándome solo escuchaba su voz a la distancia como si estuviera muy lejos llegó la profesora Natasha yo aún seguía sin reaccionar simplemente estaba vacío no podía moverme cuando sentí me quedé dormido, al despertar estaba en un hospital en eso llegó un doctor y al verme despierto suspiro de alivio.
— Que alivio saber que está bien joven por fin despierta al parecer sufrió un trauma muy fuerte y quedó en coma durante un tiempo en lo que su mente lo asimilaba.
Lo mire algo confundido.
— Mmm ¿enserio?
¿y cuento tiempo estuve así?
El doctor miró su libreta.
— 10 días.
Me quede sin palabras solo lo mire.
— No sé preocupe joven hoy puede irse a casa solo le daremos unos medicamentos por cierto había alguien esperándolo le indicaré que pase.
El doctor salió y entro Alya al verla comencé a llorar descontroladamente y la abracé con gran fuerza mientras lloraba ella se sorprendió y me abrazo.
— ¿Qué paso cielo?
¿tienes miedo?
La mire llorando y me aferre a ella.
— ¡No quiero perderte, no pude salvarte, no soy suficiente, tengo miedo mucho miedo de que tú y ellos se vayan de mi lado!
Ella sonrío y le acaricio la mejilla suavemente y me dio un beso en la frente.
— No tengas miedo el miedo es el mayor enemigo de el ser humano quizás nunca puedas dejar de sentirlo pero puedes enfrentarlo y al enfrentar el miedo lentamente dejara de dominarte si el miedo te domina no podrás avanzar y te quedarás estancando pero si lo enfrentas lograrás cambiar tu vida y si no crees que puedes hacerlo solo recuerda que siempre habrá alguien a tu lado, yo estaré contigo por siempre y te cuidaré cuando tengas miedo yo tomaré tu mano y te diré lo maravilloso que eres para que no te rindas y luches contra el miedo.
Escuchar eso me tranquilizo suspire y comencé a dormir en sus brazos.
— Quédate conmigo.
— No te preocupes yo estaré abrazándote siempre, cuando tengas pesadillas yo tomaré tu mano e iluminare tu camino para que no te sientas solo cuando la obscuridad quiera devorarte yo seré la luz que la devore a ella y cuando la tristeza te derribe yo te levantaré cada que caigas estaré contigo para levantarte cada que te rompas yo te recogeré y estaré ahí para armarte de nuevo y si el dolor te consume yo te daré mi corazón y todo mi amor para salvarte del abismo del dolor y la soledad.
Me quedé dormido mientras la abrazaba y suspire suavemente ante de dormir en sus brazos por completo.
— Cuando despiertes te diré lo mucho que te amo, por ahora descansa mi amor.
Ella me dio un suave beso en los labios antes de quedarse dormida abrazándome tomándome de la mano en el abrazo ambos estábamos tranquilos y en paz estando uno con el otro.
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