Matrimonio de Contrato: El Novio Sustituto - Capítulo 370
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Capítulo 370: ¿Te casarías conmigo? Capítulo 370: ¿Te casarías conmigo? Ella se acercó y comenzó a dibujar pequeños círculos en su pecho desnudo, —Debes estar triste, sé cómo se siente porque…— hizo una pausa y le dio la espalda. —Ya pasé por eso antes. Mi novio encontró el amor en mi hermanastra y…— sonrió y se volvió para mirarlo. —Ese fue el día en que te conocí. Fui al concierto de mi profesor para estar triste pero, jeje… nunca supe que te encontraría.
—¿Luto? ¿El murió?
—Por supuesto, no…— ella negó con la cabeza. —En el momento en que él eligió a otra sobre mí, para mí él murió, así que…
Matt asintió débilmente. Ojalá fuera tan fácil en su camino. —Tu salud–
—Doc Matt, olvídate del trabajo por un momento y diviértete conmigo. Confía en mí, no te arrepentirás.— Le lanzó un beso en los labios y se echó hacia atrás para ver su reacción. Cuando él no hizo nada para evitarla, ella se inclinó nuevamente y capturó sus labios, luego lentamente cerró sus ojos.
Desde besos suaves hasta acariciar sus labios con la punta de su lengua hasta que él separó sus labios y le permitió entrar a su boca.
Cuando lo provocó más de lo que podía soportar, Matt tomó el control y los suaves y constantes besos se volvieron bruscos, apresurados y deseados. Atrapó con su mano su cintura y la levantó, haciéndola sentar en su escritorio.
Sus manos paseaban por su cuerpo y encontró el nudo que amarraba su bata de hospital desde un costado y se apresuró a soltarlo.
Sus bruscas acciones provocaron un torrente de excitación en Lola mientras ella gemía en su boca. Matt bajó su cabeza hacia el hueco de su cuello y lentamente comenzó a trazar besos livianos a lo largo de su desnudo torso hasta abarcar su pech* con su boca.
Lola gimió de placer y arqueó su espalda ante sus tiernas caricias. Su anhelo no podía ser mayor al pulso con emoción ante la inminente penetración.
La vertiente de Matt estaba furiosa y necesitaba escapar de su prisión (pantalones). Como si Lola hubiese escuchado sus leves protestas, ella agarró su entrepierna y comenzó a masajearla mientras Doc Matt realizaba maravillas en su cuerpo.
Insatisfecha, ella apresuradamente desabotonó su cinturón y bajó la cremallera de sus pantalones para liberar su desesperado mástil.
El pulso de Lola se volvió caótico al sentir el largo de su verga. Sonrió y lentamente comenzó a acariciarla, para luego tomarla con la boca.
Doc Matt, por otro lado, no dejó de usar sus manos. Acarició su anhelo, la lamió y la penetró con su lengua hasta que ella gritó su nombre y rogó por un polvo salvaje.
En ese momento, cuando las cosas estaban a punto de descontrolarse, Matt pausó sus acciones y se separó. —Lo siento, Lola, no puedo hacer esto—, negó con la cabeza suavemente.
Mirando su desnudez obscena, Lola sintió ganas de llorar. ¡Estaba a solo un paso de sumergirse en ella! ¡Habían llegado tan lejos! ¡Habían estimulado cada centímetro de sus suaves cuerpos, por Dios! Su anhelo estaba empapado en humedad y su mástil estaba palpitante. ¡Podía ver cómo subía y bajaba!
¿Cómo podía parar ahora? Mordió duramente su labio inferior y cerró con fuerza sus ojos. —¿Por qué?— preguntó. Su voz revelaba su decepción, insatisfacción y vergüenza.
Matt sabía cómo se sentía. Tomó su bata de laboratorio y se la colocó sobre sus hombros. —Lola–— fue interrumpido por su tono molesto.
—¿Por qué? ¿Por qué razón te detienes a estas alturas?!— Abrió los ojos para mirarlo de vuelta.
Él la cogió por los hombros y dijo,—No quiero hacerte daño.
—¿Hacerme daño? ¿No es eso lo que ya estás haciendo ahora? Mírame, Matt, estoy vulnerable, ¡siento que soy una desesperada pu*a!— Las lágrimas se deslizaban por sus mejillas. —¿Soy tan mala en esto que no puedes fingir que te gusta en lo más mínimo?—
Él negó con la cabeza, —Ese no es el caso… La culpa es mía. No quiero hacerte daño.— Dijo mientras buscaba sus ojos llorosos.
Lolita asintió y suspiró, —Entiendo. Todavía amas a esa persona y podrías volver con ella si –—
—Esa tampoco es la razón. No tiene nada que ver con a quién amo. Lola, te desobedecí, así que asumiré la responsabilidad.
—Tú no me haz hecho nada, fue mi culpa, yo te seduje, y yo –—
—Sé mi esposa,— la interrumpió.
—¿Qu– qué?— Lolita estaba sorprendida más allá de las palabras. —¿Es– es– esposa?—
Él asintió. —No puedo tener relaciones sexuales contigo ahora hasta que haya solucionado un problema que tengo, ¿serías mi esposa? Te compensaré después de que haya encontrado una cura.
—¿Cu– cura? ¿Estás enfermo?
—No,— la soltó y caminó hasta el dispensador para traer agua. Todavía estaba excitado pero no quería arriesgarse a ser otro Maverick.
Regresó con dos vasos desechables de agua, le entregó uno y tomó el otro. —Tengo algo en mí que podría causarme dolor en el proceso de hacer el amor y no quiero que eso ocurra.
Lolita parpadeó varias veces antes de beber el agua de un solo golpe. Casi se ahogó, debido a su prisa.
—En– entonces, ma– ahem…— aclaró su garganta. —Matrimonio, ¿qué querías decir? ¿Es amor?
—Eres mi primera, lo que significa… que ahora eres mía. Pero amor, no hay amor, sin embargo, no te trataré mal.—
—Oh,— Lolita sonrió. ¡Qué buena suerte! Ella es su primera y eso la hizo automáticamente su esposa. El amor puede crecer más tarde… jejeje…
—Ve a lavarte, conseguiré que alguien te traiga ropa. Póntela, vamos a registrar nuestro matrimonio.— Sin dejarla decir una palabra, procedió a hacer algunas llamadas y también consiguió que alguien le trajera un par de anillos de boda.
Así de simple, Lolita se casó con Doc Matt a espaldas de todos.
…
Unos días después, se vio a Doc Matt tomando una ducha mientras pensaba en las heridas de Lolita. De repente, una página de un libro cruzó por su mente y él in
stantáneamente se quedó paralizado por un momento antes de salir corriendo del baño con jabón sobre él.
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